+
Imagen del crítico Roque Anzalas
Roque Anzalas
  • Cantidad de críticas: 19
  • Promedio: 65%
  • Críticas favorables: 12/19 (63%)
  • Críticas desfavorables: 7/19 (37%)
  • Diferencia absoluta: 13%
  • Email de contacto: No disponible
  • Twitter: @roanzalasok
  • Medio donde critica: El Espectador Avezado
  • Palabras robadas
    Palabras robadas
    El Espectador Avezado
    Trato de recordar cuando fué la última vez que una película me atrapó desde su primera escena y logró mantenerme así durante todo su metraje, y la verdad no lo sé. Podría decir “Inception”, por citar alguna, y no sería ninguna casualidad.
    Aquel film de Nolan nos mostraba en un determinado momento una acción que transcurría en un sueño, dentro de otro sueño, dentro de otro, dentro de otro, lo que nos acerca en cierto modo a “Palabras Robadas”, ya que nos presenta tres historias que se suceden del mismo modo, excepto que no son sueños, sino tiempos, épocas y personajes diferentes, pero que guardan cierta conexión que se irá develando a lo largo de los cortos 100 minutos que dura la proyección.
    Un libro que dá nombre al título original del film "The Words" es lo primero que vemos en pantalla y luego, ante un auditorio repleto, su autor Clay Hammond (Dennis Quaid) comienza la lectura del primer capítulo en el que nos presenta a Rory Jansen (Bradley Cooper), un joven escritor que hace tres años dejó de trabajar para dedicarse a escribir y solo su mujer Dora (Zoe Saldana) parece entenderlo. En su luna de miel en París y recorriendo tiendas de antigüedades ve un viejo maletín de cuero que le gusta y ella se lo compra. Ya de regreso recibe la llamada de un editor que lo cita solo para elogiar su obra que tanto tiempo le llevó escribir, pero que no va a publicar ya que no cree que haya público acorde a esa "obra de arte", como define a su novela. Abandonada la ilusión, va a archivarla en el viejo maletín y encuentra dentro de uno de los compartimientos un viejo manuscrito que luego de leer y maravillarse por semejante obra, la transcribe palabra por palabra y la hace suya. El éxito, la fama, el reconocimiento y los premios no tardan en llegar, así como la aparición de un misterioso anciano que cambiará el curso de esta historia y dará paso a una nueva, momento en el que Clay comienza a leer el capítulo dos y la presencia en el público de una joven llega para crear una nueva incógnita. Es en esta etapa del libro donde Rory conoce a quien dice ser el autor de su novela, un "Viejo" (su nombre no se conoce) interpretado por Jeremy Irons que plasmó en esas páginas una historia de amor, pérdida y dolor que vivió en París a fines de la segunda guerra mundial, dando paso a un extenso flashback, bien logrado, pero tal vez el momento de menor acierto de todo el film en cuanto a lo narrativo.
    "Todos tomamos decisiones equivocadas en la vida, sólo tenemos que aprender a vivir con ellas"... le dice el anciano a Rory, y las consecuencias están muy bien planteadas en este film que los debutantes Brian Clugman y Lee Sternthal escribieron y dirigieron con gran solidez. Sabemos que une a Rory con el anciano; pero que conexión guardan con Clay y quién es esa joven que atentamente escucha en la platea? Tal vez en el final, que a más de uno puede desconcertar si no se está atento, lo sepamos. En cuanto a las actuaciones, tanto Dennis Quaid como Jeremy Irons y Zoe Saldana están tan bien como pueden estar y de Bradley Cooper solo puedo decir que luego de “Silver Linnings Playbook” y ahora este film, va camino a pertenecer a ese grupo de actores que optaron por dejar de ser solo una cara bonita y mostrar de lo que son capaces de lograr. Tres historias, tres personajes, dos novelas. Un film atrapante, muy bien logrado y con buenas actuaciones. Sin dudas una ópera prima que no hay que dejar pasar por alto
    Seguir leyendo...
  • Amour
    Amour
    El Espectador Avezado
    Recuerdo hace tres años cuando "La Cinta Blanca" de Michael Haneke, compitió al Oscar a mejor film extranjero, haber dicho que era tan buena película que no me molestaría le ganara a nuestra gran representante "El secreto de sus ojos" (cosa que no sucedió). No piensen mal de quien escribe estas líneas. Me encantó el film del querido Juan Campanella, pero ese año sentí que cualquiera de las dos que resultara ganadora, el premio sería bien entregado. Hoy, tras ver esta impresionante obra maestra que es "Amour" me doy cuenta que si Haneke no lo recibió en ese entonces, era porque lo mejor aún estaba por venir.
    Totalmente opuesta y lejos del despliegue técnico y visual que tenía aquel film en riguroso blanco y negro, "Amour" se desarrolla íntegramente (salvo por dos mínimas escenas) en el interior un departamento y no necesita más que eso. Acá no hay grandes decorados, no hay efectos visuales ni sonoros, no hay una potente banda de sonido porque los silencios son más que suficientes y logran transmitir a la perfección todo el dolor y la angustia que Michael Haneke se propone gracias a su impecable trabajo en el guión y dirección y a una increíble labor de sus dos protagonistas, Jean-Luis Trintignant y Emanuelle Riva.
    Una escena previa al título del film, nos muestra a un grupo de bomberos que tras forzar una puerta, irrumpen en un amplio departamento, llegan al dormitorio y encuentran tendido en la cama el cuerpo sin vida de una señora mayor, elegantemente vestida de negro y con la cabeza posada sobre pétalos de flores. Así de honesto es Haneke para con el espectador y desde la primer escena sabemos lo que nos espera. Pero estamos emocionalmente preparados para verlo, para sentirlo?
    Anne (Riva) y Georges (Trintignant) interpretan a un matrimonio de octogenarios, ex profesores de música clásica, que viven solos y a pesar de su avanzada edad se defienden bastante bien. Sus vidas transcurren tranquilas en la comodidad de su hogar y casi ni salen de él, salvo para asistir al concierto de un ex alumno de ella, como vemos apenas comenzado el film. Tras regresar del show muestran (sobre todo Anne) su preocupación a ser asaltados en su casa, como les sucedió a algunos de sus amigos.
    Es curioso que a pesar de los años que poseen, sea ese su mayor temor, se los ve bien, como si no asumieran el paso del tiempo. Pero todo cambia de un día para otro cuando una cruel enfermedad se apodera de Anne dejándole inmovilizada la mitad de su cuerpo. De a poco vamos viendo, padeciendo con ella su deterioro físico y mental y somos testigos de la fuerza de voluntad de Georges, que solo enfrenta la situación, sin pedir ayuda ni siquiera a su hija Eva (Isabelle Huppert, gran actriz que protagonizó otro fuerte relato de Haneke, La profesora de piano). Duele, grita una y otra vez Anne. A ella le duele, a Georges le duele. El dolor es tan fuerte que traspasa la pantalla y a nosotros nos duele.
    Algunos espectadores podrán decir que por momentos "Amour" se vuelve lenta. Y tienen razón. Estamos en presencia de una agonía y como toda agonía, es lenta, angustiante y dolorosa. Puede sonar egoísta, pero quienes vieron partir a un ser querido sin pasar por este eterno proceso deberían sentirse agradecidos. Sobre el final, Haneke nos da una fuerte cachetada, nos deja mudos y sin aliento. Se encienden las luces y salimos de la sala con la cabeza gacha, silbando bajito. Tristes, sí. Pero felices y agradecidos por haber asistido a una clase magistral que nos enseñó que tan grande es el cine cuando nos cuenta una historia desde lo profundo del alma, que tan grande es Michael Haneke, que tan grande es el "Amor".
    Seguir leyendo...
  • La extraña vida de Timothy Green
    Hace un tiempo se había puesto de moda que diferentes estudios produjeran en forma simultanea películas similares y esto obligaba a que por razones de taquilla, uno de los dos debiera postergar su estreno por varios meses. "Impacto profundo" vs "Armaggedón"; "Dante's Peak" vs "Volcano"; "Sexto sentido" vs "Ecos mortales"; por citar solo algunos ejemplos. Menciono esto porque no hace mucho vimos un film parecido a "La extraña vida de Timothy Green"... "Un niño de otro planeta" era el título; estaba protagonizado por John Cusack y Amanda Peet y se puede decir que las similitudes entre ambos son tan evidentes, como inevitables las comparaciones. El resultado?. Al igual que aquel, nos encontramos con un film apenas correcto, liviano, pasatista y sin demasiadas pretensiones, pero que finalizar nos deja la sensación de que pudo dar para más.
    Antes que hablar de la película en sí, cabe aclarar que si bien es una producción de Disney y probablemente se estrene con copias mayormente dobladas, está lejos de ser un producto infantil, ya que varios de los conflictos que representa son de temática un tanto adultos, como la infertilidad, la adopción, el desempleo y problemas familiares, entre otros.
    En su tercer incursión tras las cámaras, luego de las intrascendentes "Dan en el mundo real" y "Fragmentos de abril" (esta última no estrenada en nuestro país), Peter Hedges logra un film que busca entretener, por momentos conmover, y si bien en parte lo logra, está lejos del nivel que supo obtener como guionista en títulos como "¿A quien ama Gilbert Grape?" o "Un gran chico".
    Jim y Cindy Green (Joel Edgerton y Jennifer Garner, él mucho mejor que ella) son un matrimonio al que el destino los golpea al darles la noticia de que no podrán tener hijos. Esa noche ahogando penas en alcohol se ponen a pensar, imaginar, soñar como sería el/la hijo/a que tendrían si pudieran concebir y escriben en pequeños trozos de papel sus características, virtudes y defectos que luego guardan en un cajón y lo entierran en el jardín. Pero esa noche una extraña tormenta les deja un pequeño regalo. Entre los posibles nombres que habían pensado, habían muchos de niña, pero sólo uno de varón y tras la tormenta, aparece en la cocina de la casa Timothy. Pero este niño, que es tal cual habían imaginado, lleva el nombre que habían escrito y que dice ser su hijo, no es un niño común y corriente.
    Es el producto de sus más fervientes deseos y viene justamente de donde estos habían sido enterrados, del jardín; y al examinarlo notan que en sus piernas cuelgan unas cuantas hojas. Al principio Jim y Cindy tienden a ocultar a Timothy (sobre todo para que no vean sus piernas), pero a medida que se lo va presentando en sociedad, éste se va ganando el corazón de quienes lo rodean.
    La historia es contada desde el principio por el matrimonio mientras intentan dar los motivos por los cuales están capacitados para adoptar, por lo que no es muy dificil anticipar el final de la película, sobre todo a partir de la mitad (cuando algo empieza a suceder en las piernas de Timothy), momento en que el film empieza a perder fuerza y a volverse un tanto previsible.
    Pero si algo sostiene a "La extraña vida de Timothy Green", es el apoyo que tienen los protagonistas de un gran equipo de secundarios con David Morse, Diane Wiest y Ron livingston a la cabeza y a la excelente fotografía de John Toll (ganador del Oscar por Leyendas de pasión y Corazón valiente), que logra captar imágenes que impactan por su belleza y nitidez. El film es una fábula, se disfruta si uno se deja llevar e intenta dejar más de un mensaje aleccionador. Al fin y al cabo no pretende más que eso y en cierta medida lo cumple. Si con eso les alcanza, vayan tranquilos a verlo. Lo van a disfrutar.
    Seguir leyendo...
  • El vuelo
    El vuelo
    El Espectador Avezado
    Dicen que uno aprende a valorar lo que tiene una vez que lo pierde. Digo esto porque yo era una de esas personas que renegaba en cierto modo del cine que apuntaba directamente al impacto visual y de escaso contenido que últimamente venía realizando Denzel Washington (sobre todo de la mano del recientemente fallecido Tony Scott, con quien realizó cuatro films). Hoy tras ver "The Flight", extraño esas películas que al menos nos brindaban dos horas de puro entretenimiento, requisito que este film no llega a cumplir del todo principalmente por su excesivo metraje de 140 minutos y que Robert Zemeckis en su regreso al cine con actores después de doce años (tiempo en el que realizó tres films de animación mediante el sistema motion capture), evidencia ciertas dificultades para darle fluidez y ritmo al relato.
    Claro que no estamos ante un mal film, pero esa necesidad del director de intentar abarcar varios géneros al mismo tiempo, le resta puntos al resultado final. Por momentos tenemos un excelente ejemplo de cine catástrofe que pasa de repente al no tan convicente drama familiar, así como de una interesante sub trama romántica que se vuelca al ya tan transitado terreno del drama judicial que termina siendo uno de los puntos de menor acierto, sobre todo en su pobre resolución.
    La historia, muy simple, es la del piloto de avión Whip Whitaker (Washington) y ya en la primer escena vemos cual será el principal problema que tiene y futuro detonante para el resto del relato, su adicción al alcohol y a las drogas. A horas de abordar un vuelo con un centenar de pasajeros, lo vemos despertar, beber, fumar hierbas y aspirar cocaína. Lo sabe disimular y en ese estado se siente muy capaz de volar, sabe como hacer su trabajo. Pero un desperfecto técnico provoca que pierda el control y el avión caiga en picada. En la escena mejor realizada de todo el film y no apta para cardíacos, vemos como Whip mediante una increíble (en todo sentido) maniobra logra aterrizar, salvando a casi la totalidad de los pasajeros.
    Apenas llegado al hospital, una muestra de sangre revela el estado en que este piloto condujo su vuelo y dado que de las seis personas que perecieron cuatro eran pasajeros, se abre una investigación sobre si fué o no responsable de la tragedia. Mientras está internado conoce a Nicole (Kelly Reilly), adicta como él pero con la diferencia de que sí está dispuesta a rehabilitarse y comienzan una relación en el que ella tratará de ayudarlo.

    Hasta bien entrado el film, la estructura se sotiene gracias a la pareja central, a la impecable, pero breve labor de John Goodman como el dealer personal de Whip y a alguna que otra escena bien lograda (como la charla que tres pacientes mantienen en las escaleras del hospital mientras fuman a escondidas). Pero cuando llega la segunda mitad y se abre la investigación a cargo de un correcto Don Cheadle, se pierde fuerza, el relato se estanca, volviéndose un denso, previsible e intentando dejar un aleccionador, forzado y discutible mensaje sobre ética y moral.
    Denzel está bien, aunque ha estado mejor y no sé si esta vez se justifica su nominación al Oscar a mejor actor y sin dudas una impecable banda de sonido que incluye temas de Joe Cocker, Bill Withers, Rolling Stones, Red Hot Chilli Peppers, Marvin Gaye y John Lee Hooker, entre otros se convierte en lo mejor de un film desparejo y demasiado pretencioso, pero que no siempre cumple. Tal vez si Zemeckis hubiera apuntado intentado no volar tan alto y hubiese elegido una ruta más directa, sin dudas este vuelo hubiera llegado mucho más lejos.
    Seguir leyendo...
  • El romance del siglo
    El romance del siglo
    El Espectador Avezado
    Hace dos años the Weinstein Company nos traía "El Discurso del Rey" y nos mostraba como el Duque Alberto de York se convertía, tras la abdicación de su hermano David, en el Rey Jorge V. Hoy los mismos son los responsables de distribuir este film dirigido por Madonna "W/E" y tal como hiciera Clint Eastwood con "La conquista del honor" y "Cartas desde Iwo Jima", los dos podrían tranquilamente formar parte de un díptico, ya que varios hechos históricos se cuentan en ambos films y son vistos desde diferentes perspectivas. De hecho se podría decir que prácticamente donde finaliza W/E, comienza aquel film que hace dos años triunfó en los premios de la Academia al coronarse como mejor película.
    El romance del siglo, título con el que se estrena en nuestro país, cuenta dos historias de amor paralelas, en dos épocas y dos mundos totalmente diferentes. La primera de ellas es la del Rey Eduardo VIII, quien tras enamorarse de una mujer de origen estadounidense y casada dos veces, debe elegir entre el dictado de su corazón o su deber al trono.
    La segunda, y que sirve como excusa para evocar la primera, es la de Wally, ferviente admiradora de Wallis Simpson, de echo su nombre se debe a aquella, ya que tanto su madre como su abuela también la admiraban, la consideraban como una protagonista de un cuento de hadas. En una exposición donde se van a rematar varios de los objetos que pertenecieron a quien luego se convertiría en la Duquesa de Windsor, a medida que Wally va observando desde una copa, un mantel o finas joyas, Madonna nos translada a la década del treinta y somos testigos de aquel romance, que contrario a los que muchos pensaban, estuvo muy lejos de ser un cuento de hadas.
    El film tiene un nivel bastante desparejo en cuanto al guión respecta. Le cuesta arrancar y aunque luego levanta vuelo, los primeros cuarenta minutos resultan bastante lentos. Tal vez el error sea recurrir a una historia actual y prestarle más importancia de la que merece, como si por momentos olvidaran que es solo un nexo, un vehículo para contar el pasado. La "Wally" de hoy sufre y llora por la "Wallys" de ayer. Pasa por situaciones similares, es golpeada al igual que aquella, víctima de un matrimonio no correspondido.
    Mientras todos creen que fué el Rey Eduardo quien lo dejó todo por amor, ella está convencida de que fué aquella la que más perdió, ya que al enamorarse renunció a su derecho a ser libre y eso vale más que cualquier trono y corona. Así lo vé ella y se lo cuenta a un empleado de seguridad que se enamora cada vez más al verla a diario, tan fascinada tras el monitor de una cámara.
    Las actuaciones sin impactar, resultan bastante convincentes. Tanto Andrea Riseborough y James D'Arcy (a quien pronto veremos en Cloud Atlas, de los hermanos Wachowski) como la pareja real y Abbie Cornish y Oscar Isaac (Drive, Robin Hood) como la actual pareja, salen bien parados en los roles que les toca interpretar. En su segundo largometraje (el primero fué Filth & Wisdom, no estrenado en nuestro país), Madonna cumple correctamente su rol en la dirección, producción y en la escritura del guión a pesar de ser el punto más debil del film. Pero si algo lo compensa, es la enorme calidad en los rubros técnicos. Un gran trabajo en el diseño del vestuario (nominado al Oscar), cuidada puesta en escena y una bella fotografía capaz de captar con la misma sutileza desde un hermoso paisaje hasta el brote de una lágrima en primerísimo plano.
    Al film le falta la intensidad, el dramatismo y porqué no, esa pizca de humor que le sobraba a aquel dirigido por Tom Hooper hace dos años y lo que logra transmitir lo hace en parte gracias a una muy buena banda de sonido, que aporta al relato la emoción que no llega a conseguir del todo por otros medios. Al finalizar, en los créditos suena la canción, también compuesta por Madonna y ganadora del Golden Globe, Masterpiece, la cual comienza diciendo: "Si fueras la Mona Lisa, serías exhibida en el Louvre y todos vendrían para verte......". Está claro que no se refiere a la película, pero en mi opinión es mucho más de lo que esperaba que pudiera entregar esta "chica material", y eso habría que tenerlo en cuenta.
    Seguir leyendo...
  • Amanecer - Parte 2
    Amanecer - Parte 2
    El Espectador Avezado
    (Anexo de crítica)
    Hace cuatro años Katherine Hardwicke nos presentaba el comienzo de una saga más sobre lobos vs. vampiros basada en un obra compuesta por Stephanie Mayer y que consta de cuatro volúmenes que serían transformadas en cinco films (al igual que en Harry Potter y por cuestiones de marketing la última novela se dividió en dos). Recuerdo que sin ser una maravilla, disfruté de esa primera entrega ya que al menos cumplía su objetivo de entretener y esperé con ciertas ansias su continuación.
    No sé si fué por el cambio producido tras las cámaras en las siguientes entregas, pero lo que me había gustado de la primer parte de a poco se fué desvaneciendo y eso hizo que fuera a sala a ver el cierre de esta historia, más por obligación que por placer y creanme que con muy bajas expectativas. Menos mal.
    Aclaro que no he tenido el ¿placer? de leer las novelas, lo cual me impide hacer comparaciones sobre el traspaso del papel al fílmico, pero si me he tomado el tiempo en preguntar sobre las mismas a quienes las leyeron y pude notar que hay grandes diferencias, sobre todo en esta última. Lo cual me lleva a preguntarme porqué, siendo la misma autora de la novela quien produce el film y seguramente asesoró en la escritura del guión.
    Tras haber dirigido muy buenas películas (Gods and Monsters; Dreamgirls y la ganadora del Oscar Chicago, entre otras) me cuesta entender que fué lo que llevó a Bill Condon a hacerse cargo de la dirección de la última novela y más aún de haberla dividido innecesariamente en dos.
    De poco sirve hablar de la historia en sí, ya que quienes vayan a verla saben muy bien de que viene el asunto. Pero para algún despistado que no esté al tanto solo les puedo decir que la parte dos comienza exactamente donde finalizó la primera, cuando Bella habría sus rojos ojos de vampiresa al haber sido convertida por su amado Edward luego de morir al dar a luz a la hija de ambos: Renesme.
    Es justamente en base a la niña (de bebé creada digitalmente y que crece a una gran velocidad), donde se centrará la segunda parte, por supuesto que luego de una larga presentación de Bella intentando adaptarse a su nuevo mundo. Es ahí donde empezamos a encontrar las primeras de muchas falencias en un guión que provoca risas en una platea que parece haber olvidado que comenzó viendo la saga Crepúsculo como una historia de amor, como un triángulo amoroso entre esta Bella y sus dos bestias. La primera hora y cuarto resulta larguísima y solo se puede destacar, más allá de algunas escenas bien fotografiadas, la enorme actuación de Billy Burke como el preocupado padre de la protagonista. Su genial "Charlie" es quien merece llevarse los mejores elogios en lo que respecta a las actuaciones. Aunque es una pena que su participación sea tan breve.
    Es en los últimos cuarenta minutos donde el film remonta un poco. Cuando Renesme es vista paseando por el bosque, rápidamente se da aviso a los Vulturi, quienes dan por sentado que esta niña es inmortal. Creyéndola una gran amenaza para su especie inician su marcha hacia el enfrentamiento con los Cullen con el fin de destruírla. Pero una visión de Alice advierte a su familia y todos salen a recorrer el mundo en busca de vampiros que oficien de testigos en la batalla, que contará también, con el apoyo de Jacob y su tribu (al público masculino les consejo que se tapen los oídos cuando Jacob vaya a sacarse la remera, ahí las muchachas estallan en gritos y aplausos ensordecedores).
    Hay sí, una batalla y se puede decir que a nivel técnico está impecablemente realizada y así como en la primera mitad se lucía el padre de Bella, en esta parte se destaca (a pesar de su horrible peluca) el genial Michael Sheen. Esta vez se justifican las risas del público y por momentos su personaje Aro, líder de los Vulturi, al menos en lo personal me hizo recordar al inolvidable bufón que interpretó Stephen Rea en Entrevista con el Vampiro, de Neil Jordan. Resta decir que sobre el final habrá una vuelta de tuerca, de la cual por obvias razones conviene no anticipar detalle. Lo que sí es seguro que Amanecer parte 2 va a llevar mucha gente a sala. Lo que no significa que todos vayan a quedar satisfechos por igual.
    Seguir leyendo...
  • Mientras duermes
    Mientras duermes
    El Espectador Avezado
    "Siempre hay una manera de salir adelante, de ser felices. Sólo tenemos que encontrarla". Estas palabras suenan en un programa radial y luego en la primera imagen que se nos presenta, alguien, parado al borde de una azotea, afirma que su problema es, justamente, no poder ser feliz.
    El comienzo ya de por sí es inquietante, como lo será el resto de la poco mas de hora y media que dura el film.
    Jaume Balagueró es un director Español que si bien lleva una larga carrera en su país, logró trascender las barreras internacionalmente con las dos primeras entregas de REC.
    El hombre sabe lo que hace y maneja el suspenso de una manera que pocos pueden hacerlo. Sabe como ponernos nerviosos y mantenernos atentos a cada movimiento de su protagonista.
    Hay muchas maneras de describir a "Mientras Duermes". Es fuerte, oscura, violenta, perturbadora y capaz de hacernos meter en la mente de un psicópata como no lo hacíamos desde "El Silencio de los Inocentes", cuando conocimos al temible Lecter.
    Balagueró nos da una clase magistral de como asustarnos en serio con el mejor terror psicológico y nos muestra que el verdadero miedo es el que se siente, el que se palpita a cada minuto y sin nececidad de usar la violencia extrema, sin el excesivo uso del gore (salvo en una sola escena y porqué la historia así lo requiere).
    César (interpretado magistralmente por Luis Tosar y nominado al Goya por esta actuación) trabaja como encargado en un edificio de departamentos. Su trabajo aparentemente rutinario y aburrido le permite conocer a fondo a cada una de las personas que allí habitan. Sabe todo sobre ellos, como viven, con quienes se relacionan, a que hora salen y a que hora regresan. Y cómo "Saber es poder", va a utilizar esta información con un único objetivo. A César no le sobran los motivos para no ser feliz, así que no va a dejar que los demás lo sean. Su propósito va a ser arruinarle la vida a las personas que viven en su edificio y de a poco lo va logrando. Pero aparece un obstáculo y se llama "Clara".
    Clara (impecable Marta Etura, a la que algún espectador memorioso recordará de la miniserie Vientos de agua, de Campanella) es la vecina del 5b. Su enorme simpatía, belleza, dulzura y radiante sonrisa irritan a César. Cada mañana cuando ella baja para ir al trabajo, está mas radiante, mas feliz. Clara nunca para de sonreir y se convierte en su mayor obsesión y desafío.

    A medida que el relato avanza, la tensión aumenta hasta hacer que nos aferremos a la butaca de los nervios a más no poder. La impecable dirección de Balagueró está muy bien respaldada por un excelente trabajo de fotografía y muy buena música. Dos factores fundamentales que ayudan a que la tensión vaya creciendo constantemente, sobre todo en los momentos en que César se oculta bajo la cama de Clara esperando que se duerma. En esos momentos el film resulta bastante claustrofóbico, y esa es la idea.
    Párrafo aparte merece la joven Iris Almeida, quien interpreta a a la niña Úrsula y es vecina en el mismo piso que Clara, ya que hace un gran debut en la pantalla entregando una muy buena actuación con un personaje al que mas vale prestarle un poco de atención.
    Así que ya están advertidos, sin viven en un edificio con muchos departamentos y un encargado, fijense bien a quien le abren la puerta. Uno nunca sabe que pasa o puede pasar "Mientras Duermes"
    Seguir leyendo...
  • El código del miedo
    El código del miedo
    El Espectador Avezado
    Siempre dije que el guión y la dirección son la columna vertebral, los cimientos de toda película. Ahora, que sucede si construímos un edificio y los cimientos están mal hechos? Sin dudas se vendría abajo. A cualquier film se le puede perdonar que falle en diferentes rubros (ya sean técnicos o artísticos) pero hay que saber que cuando un guión ofrece poca sorpresa y nos lleva por lugares previsibles, el género se transforma en rutinario y no despierta mayor atención. Temí que esto pasara con "Safe", cuando ya a los primeros minutos, el relato no despegaba, aunque claro, Statham se las ingenia para captar la atención de la audiencia sin problemas, más allá de lo que se cuente, en sí.
    Boaz Yakin, quien ha tenido mejor suerte en la dirección con títulos como "Duelo de Titanes" o "Simplemente amigas" entre otros y en su trabajo como guionista de "El Príncipe de Persia", "Del crepúsculo al amanecer 2" o "El principiante", asume acá ambos roles y el resultado final deja mucho que desear.
    Todo comienza con una larga introducción que ocupa un tercio del film y nos muestra mediante un desprolijo trabajo de edición paralela, los caminos que conducen al encuentro de sus dos protagonistas.
    Mei (Catherine Chan), es una niña oriental prodigio con los números, que es sacada del colegio para luego ser adoptada en forma ilegal por la mafia china y utilizada para almacenar en su joven memoria todo tipo de datos, llevar el conteo de las inversiones, ganancias, pérdidas y así saber quienes se están quedando con algún que otro vuelto. Luke Wright (Jason Statham, que repite una vez más el personaje al que ya nos tiene acostumbrados), es un hombre que lo ha perdido todo y a punto de tomar una drástica desición, se le cruza en su camino esta niña y le encuentra un nuevo sentido a su vida. Mei logró escapar de los chinos con un extenso código, que ellos están dispuestos a recuperar a toda costa y si a esto le sumamos que tras el código también está la mafia Rusa y un grupo de policías corruptos, el resultado es la tipica carrera de persecución y el todos contra todos.
    Statham una vez más se enfrenta el solito a un malón de delincuentes a fuerza de puño y arma. Y adivinen quien gana? Con un guión simplón (aunque efectivo si no tenés mucha preocupación en él) abundan frases como "Porqué me salvaste?", "Yo no te salvé, tú me salvaste a mí"... que en otro contexto hubieran resultado algo dramáticas, pero acá pierden al repetirse como estrategia de vinculación entre los personajes... Sí, hay algunas escenas de acción bien filmadas y que los consumidores de este tipo de cine van a agradecer; pero lástima que no se haya arriesgado más con un guión menos directo, en el cual hubiera algunas vueltas de tuerca para mantener la tensión. Quiero decir, lo que veremos, será lo que siempre ofrece Statham, así que si sos su fan, elegirás verla. Y sino, esperarás un título que ofrezca, tal vez, una historia con más vuelo que "Safe".
    Seguir leyendo...
  • 360
    360
    El Espectador Avezado
    Si hay un género que me fascina y al que encuentro muy dificil de realizar es el drama de estructura coral. Ese que nos cuenta en un comienzo diferentes historias paralelas que a lo largo del relato se van uniendo entre sí y resultan tener más de un punto en común. Con un guión basado en la obra "La Ronda" de Arthur Schnitzler, adaptado por Peter Morgan y dirigida por Fernando Mereilles, llega a las salas "360".

    De Morgan podemos decir que ya tenía cierta experiencia al escribir otro libreto de indole coral con Mas allá de la vida, de Clint Eastwood, aunque en aquel film eran solo tres las historias a las que había que prestar atención. Y de Mereilles basta nombrar dos títulos como Ciudad de Dios y El Jardinero fiel (olvidemos la fallida Ceguera) para saber el talento que tiene como realizador.
    Si a esto le sumamos nombres como Jude Law, Anthony Hopkins, Rachel Weisz y Ben Foster a la cabeza de un impecable elenco, sin dudas deberíamos estar ante un film cuyo resultado deberia ser más que óptimo. Pero no es así y no por falta de méritos (que los tiene de sobra), sinó porque en este caso se nos presentan demasiadas historias, algunas interesantes, otras no tanto y demasiados personajes que terminan logrando que el espectador no llegue a involucrarse directa o indirectamente con ellos. El sexo, ejercido en este caso por una joven mediante la prostitución (punto en común con Elles, estreno de la semana pasada), es el disparador de una historia con varias subtramas que tocan interesantes temas como el amor, el engaño, la infidelidad, la reinserción en la sociedad, la búsqueda de un ser querido y de un futuro, entre otros.
    En el comienzo vemos a una joven en una sesión de fotos que serán subidas a la web y ofrecerán sus servicios sexuales. La acción comienza en Viena y luego se translada a Bratislava donde se da paso a la segunda historia, que es la que protagoniza Jude Law, como un hombre en viaje de negocios y dispuesto a contratar sus servicios. Esto nos conduce a Londres, luego a París y a Colorado, para que al finalizar el relato (después de un giro de 360 grados), nos encotremos donde empezó todo.
    La idea no está mal planteada desde el comienzo, sin embargo la lentitud con la que se abordan algunas de ellas, hace que los 110 minutos que dura el film se sientan como si fueran muchos más y otro factor que resulta un tanto engañoso es que el elenco de mayor renombre (Hopkins, Law, Weisz, Foster) tienen participaciones sólidas, pero muy breves, siendo las caras menos reconocidas, los verdaderos protagonistas.
    Aunque hay que reconocer que es Ben Foster quien entrega la mejor actuación del elenco interpretando a un ex presidiario recién salido de la cárcel y nos da el momento de mayor tensión del film. Un correcto trabajo de fotografía y una muy buena banda de sonido realzan un poco el relato, pero al finalizar nos queda la sensación de que pudo dar mucho más. A veces, con las buenas intenciones, no alcanza.
    Seguir leyendo...
  • Vacaciones explosivas
    Vacaciones explosivas
    El Espectador Avezado
    El primer pensamiento que aterrizó en mi cabeza cuando terminé de ver "Get the Gringo", e incluso antes de que finalizara, fué: Gracias Mel Gibson por volver a interpretar a un personaje que te hemos visto hacer muchas veces, en tus inicios, y que ya estábamos extrañando. Un personaje que puede ser bueno, malo, loco, cínico, irónico, pero por sobre todo, un personaje que a lo largo de la hora y media que dura el film, se hace querer. Esto no quiere decir que la película sea perfecta, porque no lo es y dista mucho de serlo. Pero a la hora de poner en la balanza pro y contra, terminamos por ver un producto que entretiene, no aburre, con mucha acción y grandes dosis de humor.
    Dirigida por Adrian Grunberg (quien ya había asistido al propio Mel Gibson en la dirección de Apocalypto) y co-escrita y producida por el mismo Mel ( sin estreno comercial en los Estados Unidos y lanzada directamente al mercado hogareño mediante el sistema PPV ), el film comienza con una espectacular persecución, muy bien filmada, en la frontera entre Estados Unidos y Mexico. La policía (de ambos lados del metálico muro que divide los países) persigue a dos delincuentes, disfrazados de payasos, que escapan con un millonario botín.
    Una maniobra peligrosa hace que los fugitivos vuelquen, terminen del lado Mexicano, y los agentes con su dinero. Es así como nuestro protagonista termina en una carcel-pueblo (llamada El Pueblito), altamente vigilada, donde no hay reglas y solo rige la ley del más fuerte. Con mucha astucia y picardía, este anti heroe se va haciendo un lugar, mientras que no para de pensar en como recuperar el dinero que le quitaron. Hasta que conoce a un níno de diez años que dice ser especial (en cierto modo lo es, sinó que haria un niño en un lugar así?),
    Y todo cambia. Todo esto en los primeros veinte minutos del film, así que imagínen todo lo que puede llegar a pasar en los noventa que dura? El ritmo es muy acelerado y no decae en ningún momento. Una impecable edición y un trabajo de fotografía con unos colores fuertes, entre amarillo y anaranjado, (que recuerdan a Traffic de Steven Soderberg e intentan transmitir ese aspecto de viejo, sucio, hasta sentimos que podemos oler la suciedad que habita el lugar) son los puntos fuertes del film. Al igual que la exquisita banda de sonido, que incluye desde "Padre nuestro" de Los Fabulosos Cadillacs, hasta "Sabor a mí" en la hermosa versión del Trío Los Panchos a dúo con Eydie Gormé y grabada hace casi medio siglo.
    El por momentos excesivo uso de cámara lenta y congelamiento de la imagen (con relato en off incluído), convierten al film en un producto más cercano al estilo de Tarantino y Robert Rodriguez que al que Icon (Productora de Mel Gibson) acostumbra a producir. Si esto es bueno o malo, depende de cada espectador. Así como también le puede jugar en contra que, siendo corto el film, muchos sean los personajes que entran y salen se escena, pudiendo confundir por momentos y hacer que nos preguntemos (si no se está muy atento) quién era o que fué de tal o cual personaje.
    Así y todo el resultado final es una película no va a ser un hito, pero que se disfruta de principio a fin y es técnicamente impecable . Hoy en día, eso, es mucho más que suficiente para salir satisfechos del cine y con la sensación de haber asistido al regreso del mejor Mel Gibson en años.
    Seguir leyendo...
  • Elles
    Elles
    El Espectador Avezado
    Para ser sincero, nunca antes había visto una película de la directora polaca Malgorzata Szumowska. Sabía que éste, junto a sus tres films anteriores habían sido premiados en diferentes festivales, que había sido coproductora de Anticristo, de uno de mis directores preferidos como lo es Lars Von Trier, y que en éste cuarto film que hoy se estrena, contaba con el protagonismo de una actriz a la que admiro muchísimo: Juliette Binoche.
    No sobraban motivos para crearme cierta expectativa a la hora de ingresar a la sala a ver "Elles". Al finalizar la proyección, lamentablemente, todo quedó en una promesa y si bien no estamos ante un mal film, el resultado final está lejos de lo que esperaba, más por la falta de un guión consistente (escrito por la misma Malgorzata) que por su dirección.
    El film cuenta la historia de Anne (Binoche), una periodista que escribe como colaboradora de la revista francesa Elle, inmersa en su último trabajo que consiste en un artículo sobre las adolescentes que ejercen la prostitución para poder pagar sus estudios, carreras, o simplemente crecer económicamente. En el transcurso de los poco más de 90 minutos que dura, nos va mostrando en una larga suceción de plano tras plano, pero sin un hilo conductor que haga más fluído el relato, la rutina de esta ama de casa que Juliette Binoche compone con la enorme solidez a la que nos tiene acostumbrados.
    En esta rutina diaria, la vemos transitar por todo tipo de estados y realizar todo tipo de tareas. Prepara el desayuno mientras piensa que va a cocinar en la cena a la que van a asistir los jefes de su esposo, reniega con sus hijos, limpia, cocina, la vemos ir al baño, hacer pilates, escuchar música clásica, etc.... Pero (al menos en su casa) nunca la vemos sonreir y cuando descarga una especie de ira contenida contra la puerta de la heladera que se niega a cerrar del todo, intuímos que algo no anda bien.
    Para escribir el artículo, Anne consiguió una larga serie de entrevistas con dos chicas que ejercen la prostitución por diferentes motivos o nececidades.
    Charlotte (Anaís Demoustier) poseé toda la sencillez y timidez que trae del campo de donde proviene y trabaja de esto ma? por nececidad, que por placer. Alicja (Joanna Kulig) es todo lo contrario. Seductora, sexy y llena de ambiciones, no le importa cruzar cualquier límite (sexualmente hablando) con tal de escalar en la sociedad y forjarse un futuro prometedor.
    Ellas, entre los relatos de sus experiencias sexuales, que son mostradas en algunos casos de forma un tanto explícita en vez de relatarlas y dejar que el espectador forje su propia imagen de los acontecimientos, de a poco van haciendo que Anne se planteé si su matrimonio va por el camino correcto con respecto al sexo, y porqué no en el amor también. En compañia de estas chicas comienza a soltarse un poco más, a sonreir (hay algo más hermoso que la sonrisa de Juliette Binoche?), a beber cuando nunca antes lo había hecho en una entrevista. Surgen las fantasías y las dudas entorno a la pareja y al tiempo perdido.
    Con muy buenas actuaciones del trío protagónico, (el resto del elenco pasa completamente desapercibido), algunos pasajes que están demás y otros bien logrados, sobre todo en el tramo final, "Elles" está lejos de ser un gran film, pero no deja de ser una interesante propuesta para el público adulto. Y además, (llámenme baboso si quieren) ver a la hermosa Juliette Binoche, bien vale el precio de la entrada.
    Seguir leyendo...
  • Terror en Chernobyl
    Terror en Chernobyl
    El Espectador Avezado
    Sin dudas, saltar del anonimato al éxito de un día para otro, tiene sus ventajas. Algo así es lo que le sucedió a Oren Peli, este ex programador de sistemas que tras recaudar casi 600 millones de dólares con Actividad Paranormal y sus (por ahora) dos secuelas, parece tener vía libre en Hollywood para escribir y producir dentro del mismo rango. lo que quiera. Y eso fué lo que hizo con "Terror en Chernobyl", un fallido intento por lograr un film de terror que se queda en una descripción de lugares comunes en los que no sobresale ninguna idea en particular.
    Filmada con el recurso de cámara en mano, pero esta vez como testigo y no siendo uno de sus protagonistas quien la lleva, el film nos trae al típico grupo de adolescentes, bastante carente de sentido común por llamarlo de algún modo, que una vez más mete sus narices donde no debe.
    En esta ópera prima de Bradley Parker (Quien hasta ahora se había desempeñado como asistente de dirección y supervisor de efectos visuales), la trama sigue a Chris (Jesse McCartney, sin parentesco alguno con Paul), a su novia Natalie y a su amiga Amanda por un Tour en Europa. Previo a la llegada del grupo a Moscú, hacen una parada en Ucrania para visitar al hermano de Chris y es éste, quien antes de que sigan viaje, les propone hacer una visita "Ilegal" a Pripiat, la ciudad fantasma ubicada en Kiev y una de las zonas más afectadas tras la explosión del reactor número cuatro en la central de Chernobyl en 1986.
    Una vez que aceptan y luego de que se les una una pareja de mochileros, son conducidos a la zona por el guía turístico Uri, que tras ver que el ingreso se encuentra vallado y custodiado, busca otro modo de entrar.
    La recreación de la ciudad, con sus calles desoladas, sus edificios viejos, sucios, de paredes agrietadas, hacen de un gran trabajo en el diseño de arte, lo único destacable del film, al punto de creer por momentos que fue filmada en los escenarios reales, cosa que es imposible. Lástima que la sencillez y austeridad del guión no lo sepa aprovechar, porque desde el momento que igresan allí hasta el final, todo lo que vamos a ver es una suceción de escenas previsibles y repetidas hasta el hartazgo dentro del género.
    Los cables de la camioneta cortados que les impide partir, la omnipresente amenaza de algo que no se vé, pero se puede percibir alrededor del grupo, son motivos suficientes para que hasta un chico de cinco años se pregunte que es lo que está sucediendo. Sin embargo ellos no se cuestionan nada, no arman un plan para salir de ahí, lo único que hacen es encerrarse en el auto o correr de un lado para otro, tratando de escapar por donde sea y esquivando las zonas más afectadas por la radiación.
    Como fiel amante del cine de terror siento que es una pena que con cada film que aparece siga viendo como los recursos e ideas parecen agotarse al punto de no recordar cuando fué la última vez que realmente un producto llegó a hacerme pegar un sobresalto, aunque más no sea. Y este, lamentablente, no es uno de esos casos. Seguiremos esperando...
    Seguir leyendo...
  • Los tres chiflados
    Los tres chiflados
    El Espectador Avezado
    Fue hace más de tres años cuando escuché por primera vez que los Hermanos Bobby y Peter Farrelly (responsables de títulos exitosos como "Tonto y retonto", "Loco por Mary" y otros no tanto), tenían en mente llevar a la pantalla grande a la legendaria serie televisiva "The three stooges". Desde entonces, muchos nombres fueron los que se barajaron para interpretar al trío protagónico. Desde Johnny Depp, Sean Penn, Jim Carrey, Benicio Del Toro y hasta Paul Giamatti. De los potenciales, no quedó nadie y se terminó optando por tres actores casi desconocidos en el cine, pero con amplia trayectoria en series de tv.
    Así encontramos a Sean Hayes (Will & Grace) en el rol de Larry, a Will Sasso (MadTV, $#*! My dad says) en el de Curly y a Chris Diamantopoulos (Nip Tuck, CSI, 24) interpretando a Moe.
    En cuanto al film, más que decir si es bueno o no, creo que es innecesario. Se nota tanto la pasión y el fanatismo que los Farrelly le tienen a estos personajes, que optaron por hacer una adaptación liviana, ingenua, demasiado fiel para mi gusto, sin agregarle casi nada de ese sello particular que distingue a sus films y contar una única historia dividida en tres capítulos de 25 minutos, cada uno con su presentación, tal cual era la serie.
    En el primer y mejor de los episodios "Más Huérfano que nunca" asistimos a la presentación de los personajes, desde que siendo tres tiernos bebés, son abandonados en la puerta de un orfanato. 35 años después, ya que nadie los ha querido adoptar, siguen ahí. La llegada del reverendo, trae la noticia del inminente cierre del lugar, a menos que se salde una deuda de U$S 830.000 (que más tarde nos enteraremos de donde proviene). Dispuestos a evitarlo, estos tres amigos que nunca han tenido contacto con el mundo exterior, parten con la promesa de regresar con dicha suma.
    Es en el episodio dos "La separación de las Bananas" cuando, con la aparición de algunas subtramas y personajes que están de mas, el film comienza a tambalear y se termina por caer del todo en el capítulo final "Moe ya no es el Sr Amable".
    Los actores tienen un enorme desafío por delante y se puede decir que logran superarlo. El problema está en que los directores (también responsables del guión) abusan demasiado del humor físico, de los efectos de sonido en los golpes, cachetadas, tiradas de pelo, el clásico piquete de ojos, etc, y si bien así era la serie, terminamos asistiendo más a un homenaje, en color y época actual, que a una adaptación de la exitosa comedia.
    Con buenos secundarios que incluye a Jane Lynch, Sofía Vergara, Jeniffer Hudson (sorprendentemente flaca) y el genial Larry David, el film que se estrena solo en copias dobladas al castellano, resulta entretenido para los más chicos y algo tedioso para los adultos. Tan naive se volvieron en este caso los Farrelly, que hasta incluyeron al finalizar el film algunos consejos para los niños sobre lo que "NO" se debe hacer en casa. Si la van a ver al cine, no se pierdan el cuadro musical en los créditos finales, tal vez, lo mejor de un film que tranquilamente se podría pasar por alto y esperar a que llegue en dvd.
    Seguir leyendo...
  • El dictador
    El dictador
    El Espectador Avezado
    Antes que nada voy a aclarar que no soy amante de las comedias, no tengo para nada la risa fácil y puedo afirmar sin ningún tipo de exageración, que pocas veces (por no decir nunca) me he reído tanto con un film, como con esta genialidad que es "El Dictador". Claro que advierto que no es un humor típico, convencional, al que la mayoría del público en general suele estar acostumbrado y puede causar tanto rechazo como aceptación.
    Quienes hayan visto algunos de los personajes creados anteriormente por Sacha Baron Cohen (Borat, Bruno, Ali G.) saben lo que les espera, no se la van a perder y la van a disfrutar en grande. Quienes solo conozcan sus trabajos como actor en otro tipo de films ( Swenney Todd, La invención de Hugo) abstenerse.
    Es que "El Dictador", que está basada en la novela "Sabibah y el Rey", publicada en forma anónima en el año 2000 por alguien que supuestamente acataba ordenes directas de Sadam Hussein, apela al humor más cínico y mordaz, y como si fuera un huracán de enormes proporciones, arrasa con todo lo que se le pone delante. Nadie se salva, nada queda en pie, sin distinción de sexo, credo o religión, la cultura y el "American way of life" son criticados y destrozados sin piedad por este personaje (sorprende realmente que Hollywood aún lo siga produciendo).
    Aladeen ha gobernado en su país con mano dura desde que a los seis años de edad su padre muriera en un trágico accidente (alcanzado por 97 balas y una granada). Anti demócrata, rige con mano firme su amada Wadiya. Luego de intentar en vano crear la perfecta arma nuclear, llama la atención de la Onu y es invitado (obligado) a asistir a los Estados Unidos con la intención de firmar un tratado de paz y por fin lograr la tan deseada (por otros, no por él) democracia.
    Ya en territorio americano, ciertos hechos no fortuitos, hacen que sea suplantado por un doble con intenciones totalmente opuestas a las suyas y perdido y sin identidad Aladeen comienza una carrera contra el tiempo, ya que dispone de solo cinco días para recuperar su lugar y evitar que se firme el tratado. Obvio que no va a ser tarea fácil y los gags desopilantes, zafados, se irán sucediendo uno tras otro, sin pausa y sin filtro, en una caracajada contínua de principio a fin, a lo largo de los apenas ochenta minutos que dura el film.
    Es tan grande la labor de Sacha Baron Cohen (que también es uno de los responsables del guión), que el resto del elenco, que incluye a Ben Kinsgley, John C Reilly, Anna Faris y Megan Fox, empalidece frente a su trabajo. Aladeen se roba todas las escenas del film, no hay una sola en la que no esté presente.
    Larry Charles, siguiendo la línea de sus anteriores trabajos "Borat" y "Bruno", redobla la apuesta y llega al límite de lo grotesco en un film que a no ser por pequeños detalles (romance innecesario, resolución apresurada), rozaría la perfección, pero después de haber reído sin parar durante todo el film, eso se perdona.
    El Dictador llega a los cines en plenas vacaciones de invierno, donde la cartelera está repleta de títulos para los más chicos. Así que ante la falta de propuestas para los adultos, tenemos motivos más que suficiente para no dejarla pasar y disfrutar de una comedia realmente imperdible.
    Seguir leyendo...
  • Misión secreta
    Misión secreta
    El Espectador Avezado
    Misión Secreta, (cuyo título original es "El Doble"), comienza cuando un senador de los Estados Unidos es asesinado y todos los indicios parecen apuntar a "Cassius", un asesino soviético lider de un grupo denominado "Los Siete Cassius", que lleva varios años desaparecido y ya había sido dado por muerto.
    Luego de examinar las evidencias, el FBI liderada por Tom Highland (Martin Sheen), saca de su retiro al ex agente de la CIA Paul Shepherdson (Richard Gere, que si bien no se luce, muestra una faceta diferente de la que estamos acostumbrados a ver en él).
    Paul ha pasado gran parte de su carrera en perseguir a los Siete Cassius y está seguro de haber acabado con cada uno de ellos, pero el joven agente del FBI, Ben Geary ( Un correcto Thopher Grace que hasta ahora su mayor participación había sido interpretar a Venon en Spiderman 3), luego de estudiar durante mucho tiempo la metodología de Cassius y seguir con lupa la carrera de Paul, está convencido de que Cassius ha vuelto y ambos son puestos a trabajar juntos para resolver el caso.
    Hasta acá digamos que tenemos un enigma bien planteado, pero el problema es que al poco tiempo de comenzado el film, un giro nos devela lo que supuestamente debería mostrarnos al final y el film toma otro rumbo, haciendo cómplice al espectador e intrduciéndolo en este juego de gato y ratón tan transitado en el cine.
    Si bien la ópera prima de Michael Brandt ( quien fuera guionista de la segunda entrega de Rápido y Furioso, Se busca y 3.10 a Yuma) transita por muchos lugares comunes y varios films del género pueden ser fácilmente reconocidos en éste (Caza al terrorista, El Chacal, por citar algunos ) el producto final resulta un buen pasatiempo que más allá de algunos detalles un poco predecibles para un especador atento, tiene un ritmo in-crescendo hasta llegar a un desenlace al que no le va a faltar acción y una sorpresa que a más de uno puede agarrar desprevenido. Con un buen trabajo en la edición y una banda sonora que acompaña bastante bien a las imágines, Misión Secreta no llega a ser un gran film, ni va a ser recordado en un par de años, pero resulta una interesante carta de presentación para su director.
    Nota aparte a tener en cuenta por la producción: La próxima vez que mediante un flashback nos muestren a Richard Gere veinte años más joven, traten de hacer algo más que teñir su cabello, porque las arrugas lo delatan y el contraste de colores hace parecer incluso que era más viejo dos décadas atrás, que en la actualidad.
    Seguir leyendo...
  • Los vengadores
    Los vengadores
    El Espectador Avezado
    Muchas eran las expectativas que se habían generado en torno a The Avengers. Teniendo en cuenta que cada uno de sus personajes ya había tenido su presentación en su respectiva película ( y en el caso de Iron Man, una secuela), la incógnita era si iban a poder conjugar juntos, o si sólo nos esperaba un simple festival de efectos visuales y nada más que eso. Me alegra decirles que dichas expectativas han sido ampliamente superadas.
    No exagero al decir que estamos ante el mejor film de superhéroes y tal vez el mejor exponente que el cine de acción ha dado en mucho tiempo. Joss Whedon ( con vasta experiencia en dirigir series de la Fox, como Buffy, Angel, Dollhouse y hasta Glee) nos trae 140 minutos de puro entretenimiento y del bueno, con impresionantes efectos y un correcto uso (no confundir uso con abuso) del 3D, siempre funcional y al servicio de la historia que se quiere contar.
    La misma, simple y sin complicaciones para que el espectador pueda disfrutar de lo que está dispuesto a ver, comienza cuando Loki (el hermano de Thor) hace su aparición en la agencia gubernamental SHIELD, destruyéndolo todo y apoderándose del Tesseract, un dispositivo fuente de energía que logra controlar y que le permitirá abrir un agujero de gusano capaz de traer una temible raza alienígina a destruir la tierra. Es por ello que Nick Fury (Samuel L. Jackson), quien a cargo de la agencia ya ha venido reclutando a los superhéros en las anteriores películas de Marvel, decide contactarlos a todos para emprender una batalla de proporciones gigantescas.
    Del más que sólido guión que el propio Whedon escribió, su mayor acierto es no destacar a ningún personaje por sobre otro, dándole a cada uno de ellos su espacio para lucirse, tanto solos como en forma grupal. Robert Downey Jr., Chris Evans y Chris Hemsworth lucen impecables como los personajes que ya habían interpretado anteriormente ( Iron Man, Capitán América y Thor respectivamente).
    Sin embargo, cuando pensamos que el gran error había sido suplantar a Edward Norton, hace su aparición un excelente Mark Rúffalo, entregándonos un brillante Banner/Hulk, capaz de hacernos olvidar a los anteriores y de regalarnos los momentos más graciosos del film (Para comprobarlo vasta ver en que circunstancias aparece Banner en plena Batalla, o cuando Hulk le dá una merecida lección a Loki).
    Pero estos cuatro muchachos no están sólos, sinó que cuentan con la ayuda de Hawkeye (Jeremy Renner) y de Natasha Romanoff/Black Widow (Scarlet Johansson), de quien por momentos se abren algunas incógnitas sobre su pasado y no sería ninguna sorpresa que pronto tengamos a La Viuda negra como protagonista de su propio film.
    Con una muy buena banda de sonido de Alan Silvestri, un trabajo de edición impecable y un ritmo que no decae absolutamente en ningún momento, "Los Vengadores" llegaron para quedarse. Y por más que cada uno va a continuar con su historia en sus respectivos films, vean la escena que está al finalizar los créditos. Tal vez haya Avengers para rato.
    Seguir leyendo...
  • Con el diablo adentro
    Con el diablo adentro
    El Espectador Avezado
    Desde que en 1999 "Blair Witch" resultara un gran éxito, (innovando con el estilo de falso documental), el género de terror no ha parado de utilizar esta fórmula, obteniendo resultados muy dispares. De las muy buenas entregas de REC, pasando por las aceptables de Actividad Paranormal, hasta la mediocre El Último exorcismo, esta especie de Sub-género dentro del terror, parece hoy en día un recurso por demás agotado. "Con el diablo adentro", film de bajo presupuesto, (que gracias a una muy buena campaña de marketing, hábilmente promocionada como la película "que el Vaticano quiso impedir que se estrene"), ha cosechado más de 30 millones de dólares en su primer fin de semana en los Estados Unidos y es el claro ejemplo de que ya es hora de probar algo nuevo.
    La historia comienza el 30 de octubre de 1989 con una llamada al servicio de emergencias. Una voz femenina, se autoacusa de un triple homicidio. La policía llega al lugar del crimen y dicho y hecho, vemos los tres cuerpos terriblemente mutilados. Veinte años después, una cámara en movimiento nos presenta a Isabella Rossi (Fernanda Andrade), hija de María Rossi (Suzan Crowley), la mujer responsable de los crímenes. Nos enteramos entonces de que ocurrieron mediante un exorcismo y que los muertos eran dos sacerdotes y una monja. Si bien no se pudo comprobar que su madre estuvo poseída, ella fue transladada a una institución mental en Roma (porqué allí, si negaron en su momento la posesión? No se aclara, pero es obvio que tratándose de un film sobre el demonio, quedaba más pintoresco de esa manera!).
    Isabella, dispuesta a descubrir la verdad y con la excusa de filmar una película, viajará a Italia en compañia de un camarógrafo. Es más, logrará introducirse en un seminario sobre exorsismos en pleno vaticano y filmarlo (como si esto fuera posible!). Luego se topará con dos jóvenes sacerdotes, quienes en contra de los métodos de la iglesia y después de mostrarle como funciona un ritual ( tal vez, la única escena que impresiona desde lo visual), aceptarán ver a su madre y exorcisarla.
    Lo que viene después es una suceción de lugares comunes, y totalmente previsible hasta la última escena. Hay que reconocer que los rubros técnicos están bien logrados y el sonido e iluminación logran crear climas por momentos inquietantes, pero jamás llega a asustar, como es su objetivo, y los ochenta minutos que dura se sienten bastante.
    Como dije, es hora de que el género de terror vaya buscando nuevas ideas, pero mientras siga recaudando no será fácil convencer a los guionistas que apunten un poco más alto y arriesguen un poco más...
    Seguir leyendo...
  • Secretos de estado
    Secretos de estado
    El Espectador Avezado
    Para todos aquellos que siguen viendo en George Clooney al simple galán de aquella recordada serie E.R. (asombra que cada año ingrese en alguna que otra lista de los más sexies del planeta), tengo el agrado de decirles que estamos ante la confirmación de un nuevo sujeto; mucho más comprometido social y políticamente. Compromiso que ya venía dando sus primeros indicios en películas como "Syriana", "Buenas noches y buena suerte" y "Michael Clayton".
    Con "Secretos de Estado" se puede decir que se tira de cabeza a la pileta al asumir los múltiples roles de actuar, escribir el guión, producir y dirigir. Y el resultado no podía haber sido mejor. Un mes atrás veíamos como Garry Marshall reunía más de una docena de estrellas y las desperdiciaba por completo en la mediocre "Año nuevo". Acá Clooney junta solo la mitad y logra el milagro: un film perfecto a nivel actoral.
    "The Ides of March", título original del film, cuenta las campañas primarias de dos candidatos del partido demócrata (aquí no hay republicanos) de los Estados Unidos. El gobernador de Pensylvania Mike Morris (George Clooney) y el senador Ted Pullman. Y la lucha de ambos, o más bien de sus respectivos jefes de prensa, por conseguir los votos del estado de Ohio, ya que de lograrlo, sería el primer y casi seguro pase a la Casa Blanca. Pero como todos sabemos, nada en la política es completamente honesto. Y ahí es cuando comienza realmente a tejerse el hilo del film. Ryan Gosling ( excelente, se devora la pantalla con cada palabra, mirada o gesto en todas las escenas en las que aparece, y prácticamente se puede decir que no hay una sola en todo el film en la que no esté presente) interpreta a Stephen Meyers, secretario de prensa de Morris (muy bien Clooney, aunque prefiero dejarle el mérito de la dirección, que es impecable). Meyers es tan engreído y confiado en sí mismo y en su candidato que da por sentado que, no sólo va a ganar las internas, sinó que va a ser el próximo presidente de su país. además no está solo, sino que cuenta con la ayuda del jefe de campaña, el impulsivo e idealista Paul Zara (un gran Phillip Seymour Hoffman, como siempre), dispuesto a sacrificar todo en pos de la misma.
    Dos factores desencadenantes harán que Meyers se replantee si está en el camino correcto y le abrirán los ojos en más de un sentido. Primero cuando entre en escena Tom Duffy (otro gran papel para Paul Giamatti), tentándolo a cambiar de bando, ya que es quien maneja los hilos de la campaña del senador Pullman. Y segundo cuando comience una relación amorosa con Molly Stearns (muy sólida Evan Rachel Wood), una joven que trabaja en su comité, con la que compartirá información y a la que le descubrirá un secreto que hará que todo a su alrededor se derrumbe por completo, mostrándole la otra (verdadera) cara de Morris.
    El manejo de la prensa es tan importante, que no se puede dejar de mencionar a la increíble Marisa Tomei, que apenas con tres breves apariciones, logra una actuación brillante interpretando a una periodista sin escrúpulos ni moral con tal de tener su primicia. Muchos periodistas acreditados van a tildar a este film de políticamente correcto. Para mí, más que eso, es una excelente película, con un gran guión, dirección y actuaciones increíbles. Gran inicio de la temporada alta de títulos fuertes con Clooney a la cabeza.
    Seguir leyendo...
  • La patria equivocada
    La patria equivocada
    El Espectador Avezado
    ¿Cuántos de nosotros hemos escuchado alguna vez la frase "yo no veo cine Argentino"?. Muchos. Seguramente se deba a que en más de una ocasión, alguno que haya intentado darle una oportunidad a nuestro cine ( responsable de grandes títulos ), terminara por encontrarse con productos como "La Patria Equivocada"; película filmada en el 2009 en el marco del ciclo "Cine del Bicentenario" y que vaya a saber porqué motivos se estrena recién finalizando el 2011. Basada en la novela de Dalmiro Sáenz, el film cuenta (o intenta al menos) casi un siglo de historia argentina: comienza en el año 1807 y finaliza en el 1898. Y al mismo tiempo es (pretende ser) una pasional historia de amor y venganza.

    Todo comienza durante plenas invasiones inglesas, impecablemente recreadas (por cierto y marcando uno de los pocos puntos altos del film) bajo la puesta en escena de Cecilia Figueredo y el vestuario de Mariel Daga y María Prior. Allí encontraremos a la niña Clarita (Juana Viale, totalmente desperdiciada ), hija de una acaudalada familia que será el eje de la historia. Esta mujer, se enamorará del cabo Clorindo ( Juan Ignacio Blanco) y luego de que el oficial deserte del ejército, huirá con él y comienzará una nueva vida, lejos de todo lujos y comodidades. Tiempo después, embarazada y tras la muerte de su marido, decidirá ir en busqueda de otro destino para su hijo.
    Hasta aquí, digamos que la película del director de "Policía Corrupto", "Convivencia" y "Besos en la frente", Carlos Galettini ( entre tantos títulos en más de 35 años de carrera ) mantiene cierto hilo argumental que luego se irá perdiendo a medida que vayan pasando el tiempo. El mismo, medido en semanas, meses, años, va haciendo para el espectador casi imposible la tarea de seguirle los pasos a la trama y desdibuja la profundidad del conflicto, desviando la atención en esas construcciones laterales. Finalmente, luego de atravesar diferentes hechos históricos, anclaremos en la historia de Clara ( sí, Juana Viale otra vez e igualmente desperdiciada ) y la venganza que llevará a cabo en contra del asesino de su padre (¿les suena esto de que esta actriz se vengue de alguien no?), el teniente Lopez ( Adrián Navarro, quien si bien parece por momentos emular al Juan Moreira de Rodolfo Bebán, resulta lo mejor de un pobre elenco ), evento que llevará inexorablemente al clímax de la historia.
    En fin. Un guión pobre (el manejo de la temporalidad no es algo sencillo de abordar en un producto de este envergadura), un trabajo de edición y una dirección muy desprolijas (¿quizás muy ambiciosa?) hacen que los 110 minutos que dura se sientan casi como ese siglo que cuenta el film. Si algo hay que destacar junto al trabajo de arte y vestuario antes mencionados, es la música de José Luis Castañeira de Dios, responsable también de la partitura de otros títulos memorables como "La noche de los lápices", "Las Tumbas" o "Eva Perón". Películas que si deberían ver aquellos que alguna vez dijeron la frase " yo no veo cine Argentino". "La Patria Equivocada", lejos de nuestras expectativas a la hora de integrar esta noble lista...
    Seguir leyendo...
Hoyts