+
Imagen del crítico Ramiro Ortiz
Ramiro Ortiz
  • Cantidad de críticas: 104
  • Promedio: 74%
  • Críticas favorables: 102/104 (98%)
  • Críticas desfavorables: 2/104 (2%)
  • Diferencia absoluta: 18%
  • Battleship: Batalla naval
    Battleship: Batalla naval
    La Voz del Interior
    Tsunami de acción con extraterrestres

    "Batalla Naval", basado en el popular juego de guerra, ofrece buenos momentos de acción, aunque también mucho de sensiblería política norteamericana. Plantea una guerra de la humanidad con una civilización avanzada.

    Nueva sociedad entre la industria del cine norteamericano y la compañía de juegos y juguetes, también de esa nacionalidad, Hasbro. Si recientemente estas dos empresas dieron éxito a la saga de películas de los Transformers, en esta ocasión es el turno de Batalla naval, una película en donde la marca en el orillo se ve claramente.

    Primer descubrimiento, encontrar que la mundialmente famosa Batalla naval se jugaba ya en 1931, tomando como referencia la Primera Guerra Mundial y usando lápiz y papel. En el presente, los barcos se convirtieron en pequeños barrios tecnológicos surcando el mar, generalmente enfrentados a otras embarcaciones de similar poder bélico.

    Pero la imaginación de los artistas va un poco más allá y, tomando como base lo que ocurre en el videogame, plantea en esta película una invasión mundial por vía marítima que enfrenta básicamente a un destructor norteamericano, en contra de una flota de extraterrestres venidos desde otro sistema solar a apoderarse de las posesiones de la raza humana.

    Si bien la película tiene una hora y pico de buena acción, y a figuras como la cantante negra Rihanna haciendo su debut cinematográfico, pueden jugarle en contra algunos puntos endebles. Por ejemplo, el tener una introducción demasiado larga, donde se dan más vueltas de las estrictamente necesarias para desplegar a los personajes sobre el tablero y de a ratos hasta queda de lado el contenido de ciencia ficción de la historia.

    Asimismo, Batalla naval muestra una sensiblería política que ya quedó perimida en el cine norteamericano. El patriotismo norteamericano expresado de manera burda, casi como si se buscara captar reclutas inmediatos entre los espectadores, se entremezcla en esta oportunidad con una extraña manipulación de los sentimientos de los espectadores, consistente en convertir a un soldado sin piernas rescatado de un hospital militar, en uno de los héroes de la Batalla naval.

    En fin, la película propone un entretenimiento aceptable, pero para observar con las antenas paradas, porque sus segundas intenciones están ahí demasiado al acecho.
    Seguir leyendo...
  • Comando especial
    Comando especial
    La Voz del Interior
    Un policial cómico y hormonal

    Ya estaba inventado. Pero lo reciclaron. Existió entre 1987 y 1991 en la TV norteamericana un show acerca de un grupo de policías especializado en investigar delitos entre gente joven. Sus cuarteles quedaban en el número 21 de la calle Jump. De ahí el título 21 Jump street que en aquella época (y ahora en la versión para cine) se tradujo al español como Comando especial. Al respecto, hay que prestar especial atención a un pequeño guiño al original, que tiene que ver con la aparición en pantalla de un actor de culto del cine de 1990.

    En esta oportunidad, los agentes Jenko y Schmidt, uno un "popular" y el otro un "nerd" de la escuela secundaria que luego se hicieron amigos en la academia de policía, y salieron a la calle como bicipolicías, son degradados por su escaso entendimiento para trabajar. Y van a parar a la calle Jump. La comisaría funciona dentro de una iglesia, la del Aroma de Jesús, como para que el lector se vaya haciendo una idea de las condiciones imperantes.

    Entonces, Schmidt y Jenko se enteran de su nueva misión: infiltrarse en una escuela secundaria y detectar a los distribuidores de una droga que mató a una adolescente poco tiempo antes.

    El filme funciona como una mezcla de American pie (comedia adolescente) y Arma mortal (comedia de acción), aunque felizmente se resiste a ser etiquetado, como los dos protagonistas, que a través de su manejo corporal pero también a sus ocurrencias le dan un soporte especial al estilo de la película. Esto es, jugar con un humor incorrecto, algo procaz, soso, que atraviesa el ridículo hasta llegar una estación más allá, en donde se dibuja suavemente una sonrisa tierna y pícara al mismo tiempo.

    Más allá del resumen apretado hecho de la historia, el argumento de Comando especial es como un viaje en un desvencijado camión con gallinas. Sucio, desequilibrado y lleno de cacareo. Pero tiene un delicioso sabor a aventura, a esas locuras que cada tanto hace el ser humano y que le dan un gusto especial a su vida.
    Seguir leyendo...
  • Los vengadores
    Los vengadores
    La Voz del Interior
    La unión hace una superfuerza

    “Los vengadores” combina magníficos efectos especiales con diálogos punzantes y cargados de humor para construir un filme de primer nivel.

    Gran película del sello Marvel (que además de publicar historietas, desde hace unos años también produce películas), cuyo eje es la reunión de varios de los superhéroes más famosos de la firma para afrontar juntos una espectacular aventura.

    Indomable ritmo, magníficos efectos especiales, diálogos punzantes y cargados de humor, personajes bien definidos, lucido vestuario, purísima banda sonora, son algunas de las características de esta superproducción que prolonga la buena senda por la que vienen transitando los largometrajes de esta franquicia en los últimos años.

    El extraterrestre Loki, hermano renegado de Thor, llega a la Tierra para perpetrar su venganza: aplastar al tercer planeta en distancia al Sol. Tras fracasar el intento de defensa de los servicios secretos norteamericanos, el jefe Fury acudirá a un plan que hasta entonces los concejales del gobierno nunca le habían aprobado: reunir a los superhéroes que, desparramados, viven sus vidas como pueden en algunas ciudades del mundo, entre ellas Nueva York.

    La estrategia puede funcionar, pero para ello los poderosos Capitán América, Viuda Negra, Thor, Ojo de Halcón y Iron Man deben aprender a trabajar como equipo.

    Y este, precisamente, es uno de los vectores por donde viaja este buen guión escrito por el hombre que también dirigió la película: Joss Whedon. Los superhéroes, históricamente, han sido presentados como pasto de trabajo para los psicólogos. Ser diferentes, aunque ello se deba a la posesión de poderes especiales, es un obstáculo en el camino de la integración social, y muchas veces esta condición afecta la personalidad de estos individuos, volviéndolos hoscos y misteriosos.

    Whedon maneja este perfil del argumento con la misma habilidad con que reparte la acción y los enlaces entre los sucesivos clímax de la historia, y así logra que ésta esté respaldada por un dramatismo si bien superficial, bastante creíble. Resulta bastante lógico que así sea, al descubrir que Whedon es un escritor y director respetado de Hollywood, con una cierta especialización además en esta clase de historias. Ha sido guionista de obras como Alien: resurrección, o Titán AE, y director de Thor, la película, y, entre otras, de algunos capítulos de la serie Buffy, la cazavampiros.
    Seguir leyendo...
  • Piratas! Una loca aventura
    Piratas! Una loca aventura
    La Voz del Interior
    Calaveras de plastilina

    “¡Piratas! Una loca aventura” renueva el humor y la magia en altamar.

    Todo parece divertido en esta película de animación basada en dos libros infantiles, cómicos, de piratas. Según el editor de esas novelas, el autor las escribió para convencer a una muchacha de que abandona­ra a su novio por él. No logró con­quistarla, pero al me­nos atrajo a la industria del en­tre­tenimiento. Uno de los fun­da­dores de un estudio dedicado a la animación en plastilina se interesó en transformar dos de esos libros en ¡Piratas! Una loca aventura. Estamos hablando de Peter Lord, conocido también por realizar Pollitos en fuga, por producir los populares unitarios para televisión y el largo de Wallace & Gromit, La batalla de los vegetales.

    ¡Piratas!... tiene toda la magia de esa técnica desarrollada hasta la genialidad por estos artistas. La historia es la de un grupo de piratas de segunda categoría, comandados por un sujeto que se encuentra frustrado por no haber podido ganar nunca el concurso de Pirata del Año.

    El desafío está por realizarse una vez más, y los competidores, dueños de enormes botines y mejores barcos, parecen ser demasiado para él. Al ver herido su orgullo por las burlas, decide cumplir con su sueño a cualquier costa, incluso si la reina Victoria le ha puesto precio a su cabeza o si la versión caricaturizada de Charles Darwin, el gran científico, se cruza en su camino y amenaza con echarlo a perder todo torpemente.

    ¡Piratas! tiene mucho, pero mucho humor, tanto en los diálogos entre los personajes, como, arrolladoramente, a través de las interminables posibilidades creativas que brinda la plastilina, que además le confiere a todo un clima de calidez típico de lo hecho a mano.

    Temas como la amistad, el compañerismo, la rebeldía, la valentía, y la lealtad, están presentes en el relato, pero lo importante no es sólo que la película pueda revivir esos valores, sino el cómo lo hace.
    Seguir leyendo...
  • El príncipe del desierto
    El príncipe del desierto
    La Voz del Interior
    Petróleo sangriento

    "El príncipe del desierto" se sostiene con buenas dosis de aventura, intriga y escenas bélicas, pero no termina de convencer.

    El rico y poderoso corazón del mundo árabe está echando raíces dentro de la industria internacional del cine. Al estilo de muchas realizaciones hollywoodenses de las décadas de 1950 y 1960, El príncipe del desierto es una historia épica en la arena, con sultanes, amores prohibidos, imperios y guerras tribales, aunque con una marca distinta en el orillo.

    Esta vez, con equipo europeo y con un director francés de renombre, Jean Jacques Annaud (El nombre de la rosa, La guerra del fuego), los hilos del espectáculo son manejados por un grupo de qataríes. Se habla del Instituto de Cine de Doha, y de un productor llamado Tarak Ben Ammar, que empezó convenciendo a los norteamericanos de las bondades de filmar entre las dunas (a gente como George Lucas, en tiempos de La guerra de las galaxias) y que muchos años después ha puesto en órbita la primera superproducción originaria de ese país islámico.

    La trama logra por momentos contagiar un creíble dramatismo. Comienza tras una guerra, a principios del siglo 20, en la que el vencido acepta entregar a sus dos hijos varones como prenda de paz.

    Los niños son criados junto a los hijos del sultán más poderoso, y se espera que pronto vuelvan a su pueblo de origen, cuando la segunda parte de aquel pacto es violada y comienzan las hostilidades.

    Existe una franja de tierra neutral entre ambos reinos, y de pronto uno de los bandos comienza a extraer petróleo de ella de manera clandestina. Sus contrincantes se opondrán a ello por considerar que es abrirle la puerta al colonialismo occidental, y en mitad de la tirante red quedarán atrapados hijos, esposos y esposas, padres y leales aliados.

    Buena fotografía, acertada aunque algo omnipresente música, impactante vestuario y trabajo de extras. Eficientes actuaciones, buen dramatismo, logradas escenas bélicas. Muchas cualidades, pero aún así, no tan buen resultado, pues la película pocas veces se arma del todo.
    Seguir leyendo...
  • El Lórax: en busca de la trúfula perdida
    Ecología animada

    Al título original de esta película, Dr Seuss’ The Lorax, debe prestársele atención porque, cuando para el mercado argentino la bautizaron como El Lorax, dejaron de lado una información importante acerca del origen de la obra.

    Dr. Seuss, nombre artístico de Theodor Seuss Geisel, fue un escritor de cuentos para niños y director de cortos animados que dejó huella en algunas generaciones de lectores norteamericanos. Autor entre otras de How de The Grinch stole Christmas (que en Argentina se conoció como El Grinch) u Horton y el mundo de los quien, se destacó también por tener claras posiciones políticas y sociales de compromiso con su país, algunas de las cuales quedaron plasmadas en sus obras.

    La historia del Lorax, por ejemplo, es un alegato en contra de la explotación indiscriminada de los recursos naturales. El tema está disperso a lo largo del argumento. En éste, un niño llamado Ted desea cumplir el sueño de una chica para así ganarse su corazón. Ese sueño consiste en poseer un árbol verdadero, algo casi imposible en la ciudad que habitan, donde los gobernantes han hecho un culto de lo artificial y viven pensando en cómo alimentar la docilidad de la población.

    Pero Ted desafía las reglas y cruza el límite urbano. Pronto se encontrará con un misterioso viejo, que le contará la historia del Lorax, y la de un mundo del pasado donde la naturaleza florecía y embellecía el paisaje.

    Despegado del modelo Pixar tanto como del Dreamworks, y muy agradable de ver, el mundo animado de esta película resulta atractivo, aunque el relato no cierra tanto, y se lee por allí a algunos admiradores de Dr. Seuss diciendo que el autor fue bastante distorsionado por quienes lo filmaron.
    Seguir leyendo...
  • Furia de titanes 2
    Furia de titanes 2
    La Voz del Interior
    Las peores astillas

    Un padre traidor, tres hermanos enfrentados, otro padre que se niega a enfrentar su destino y un hijo que no quiere que lo abandonen. Si a esto le agregamos una lucha entre dioses y demonios, y a los humanos como indefensas víctimas de esa guerra, el plato de una tragedia griega está servido. Pero de tragedia griega la película Furia de titanes 2 tiene sólo la etiqueta. Porque en ella no hay un drama realmente estremecedor, en el que los claros y oscuros de almas mortales e inmortales entren en confrontación. Ni siquiera teniendo a dos experimentados como Liam Neeson y a Ralph Fiennes como activos protagonistas de la historia.

    El gran éxito de la primera Furia de titanes, basada en antecedente de culto de 1980, estrenada hace dos años y generadora de una recaudación de 500 millones de dólares, fue inmediatamente aprovechado para trazar esta continuación que retoma el argumento, 10 años más tarde en la ficción.

    Para ese entonces, Perseo se ha convertido en un pescador pacífico que sólo desea vivir como hombre, junto a su hijo, nieto de Zeus, quien lo visita a escondidas mientras duerme. Una noche Perseo y Zeus se encuentran y éste le ruega que vuelva a asumir sus dignidades de dios, por ser inminente una embestida de los "titanes", sus enemigos acérrimos y eternos conspiradores buscando la oportunidad de someter al mundo.

    Aunque el principio se abstenga, Perseo terminará involucrado en la contienda, al consumarse la traición del hermano de Zeus, su tío, y demandar la situación su decidida intervención para evitar una catástrofe.

    Así como falta pulso dramático, en Furia de titanes 2 sobran efectos especiales. O tal vez la casi ausencia de lo uno, agigante la presencia de lo otro. Es una pena, porque se podría modernizar, o volver a pregonar una introducción a la mitología griega con esta clase de producciones, pero así no se hace demasiado por ello.
    Seguir leyendo...
  • Protegiendo al enemigo
    Protegiendo al enemigo
    La Voz del Interior
    Rompecabezas de acción

    "A la gente no le interesa la verdad. Es demasiado dura, y ellos quieren dormir tranquilos". Precisa, seca, violenta como esta frase surgida del hoyo en la cara de un espía corrupto, es la nueva película de Denzel Washington, titulada Protegiendo al enemigo y estrenada el jueves.

    Un relato con forma de rompecabezas, pero muy claro y repleto de acción, es la forma de esta historia ambientada en una urbe que alimenta la imaginación, Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. Allí, un día cualquiera, un corpulento y misterioso sujeto de color (Denzel Washington) mantiene una transacción clandestina mientras varios ojos lo observan desde las sombras. Pronto se sabrá que la Agencia de Inteligencia norteamericana, la CIA, pero también unos asesinos anónimos, están detrás de ese hombre, y cuando la cosa comience a salirse de su cauce, llevarán al negro corpulento a una propiedad invisible y vigilada, o "casa segura" (de ahí el nombre original de este filme, Safe House), para interrogarlo.

    La continuación será una especie de pisada a fondo del acelerador, que se prolongará durante las casi dos horas que dura este largometraje. Persecuciones de todo color y sabor, luchas, tiroteos (Sam Peckimpah y Tarantino salen del recuerdo por ahí), emboscadas y traiciones, con un ritmo infernal que ni siquiera se aminorará cuando algunos temas más profundos (amistad, lealtad, amor, honestidad) sean inyectados en el cuerpo de la historia.

    De gran calidad el guión, los diálogos, la fotografía, el montaje, el sonido, la música y el montaje sonoro. Con un elenco magnífico liderado por Brendan Gleeson (oficial de la CIA) y Sam Shepard (subdirector de la CIA), más Vera Farmiga (oficial de la CIA) y el joven e idealista pero valiente agente secreto encarnado por Ryan Reynolds.
    Seguir leyendo...
  • John Carter: entre dos mundos
    La guerra de los marcianos

    Múltiples anécdotas conviven detrás de esta película de 250 millones de dólares, que le hace justicia a la figura de Edgar Rice Burroughs, su autor y también el creador de un héroe atemporal, Tarzán, que en sus orígenes compartió casi la misma popularidad literaria.

    La historia de ciencia ficción John Carter fue publicada por primera vez en 1912, y, según los estadísticos, logró un nada envidiable récord al tardar más que ninguna otra película en ser llevada a la pantalla desde el primer intento: 79 años. Si lo hubieran logrado quienes se propusieron realizar una adaptación animada en 1930, le habrían arrebatado a Walt Disney el privilegio de que Blancanieves y los sietes enanitos fuera la obra inaugural de los dibujos animados, en 1931.

    Por suerte, la demora no fue en vano. El filme dirigido por Andrew Stanton (Buscando a Nemo, Wall-E) sobresale por su pulso argumental, por su intenso simbolismo y por sus magníficos efectos especiales, llevando al conjunto a la categoría de superproducción, capaz de mostrar un estilo propio dentro de un género como la fantasía y la ciencia ficción, en el que a veces pareciera estar todo inventado.

    El guión merece elogios también. Es zigzagueante pero casi perfectamente inteligible, sorprendente, e imprevisible. El personaje, bien lineal, John Carter, es un científico y buscador de oro de la época inmediata posterior a la guerra civil norteamericana, que descubre un medallón que lo hace viajar al planeta Marte. Allí, al principio, es capturado por una tribu de fibrosas y verdes criaturas de más de 3, 50 metros de altura, y empieza a entender las nuevas reglas, mientras descubre la gran pugna que se está librando entre el último pueblo digno de ese mundo, y un ejército de exterminadores deseosos de poder absoluto. En el medio, hay una princesa a la que quieren casar por conveniencia, con el líder de la comunidad hostil, buscando una tregua.

    La fotografía y el montaje también son lucidos, y los escenarios, están entre lo mejor de las últimas épocas en cuanto a imaginación y realización.
    Seguir leyendo...
  • Poder sin límites
    Poder sin límites
    La Voz del Interior
    Aprendices de superhéroes

    El cine estadounidense para público adolescente (que también puede gustarle al adulto) tiene algunas formas clásicas y otras que siempre cambian. Entre estas últimas se mueve Poder sin límites, un buen ejemplo de la riqueza de la cantera norteamericana, ayudada por una prosperidad de larga data de su industria madre. Esto, respecto a que su director y coguionista es un completo debutante en el campo del cine, que rápidamente planta bandera y muestra un manejo avezado de la técnica y los recursos narrativos actuales, rodando una película de estilo "independiente", similar al que hoy utilizan muchos productos de terror y ciencia ficción. Léase, en este caso, el montaje entrecortado, las cámaras subjetivas, y al hombro, las púas rayando el sonido, y un largo etcétera.

    Andrew, Matt y Steve, tres imberbes jovencitos de la escuela secundaria entran en contacto con una serie de materiales tal vez radiactivos, que les otorgan poderes que ellos comienzan a entrenar y a fortalecer. Como los telequinéticos, y más todavía, son capaces de emplear la mente para mover objetos, volar y muchas acciones más.

    Y este es el primer acierto del filme: la originalidad de su planteo, que coquetea con el tema de los superhéroes, pero ingresa en una zona donde los fans del género se sentirán interesados, por cuanto explora la psicología y el origen de esta clase de personajes.

    En el caso de los protagonistas, la posesión de tales poderes se mezcla inexorablemente con sus experiencias e historias personales, provocando diferentes reacciones frente a tanta responsabilidad y en algunos casos la pérdida del control.

    Los efectos especiales tienen un lugar trascendente. En algunas partes de la película los trucos son simples, sobrios y hasta sorprendentes, y hacia el final se vuelven más espectaculares, al estilo superproducción hollywoodense.
    El resultado en general es un poco desparejo, pero entretenido y diferente a lo que prolifera.

    En dos semanas en cartel, sólo en Estados Unidos, Poder sin límites triplicó en boleterías su presupuesto de 12 millones de dólares. Su final deja abierta la puerta para una segunda parte. ¿La harán?
    Seguir leyendo...
  • Mini espías 4 y los ladrones del tiempo
    Comer cereales y salvar al mundo

    Las películas del director mejicano Robert Rodríguez son un entretenimiento visual para la familia, de gran calidad y originales, como hay pocos en el cine contemporáneo, pero tienen además ese plus que une el virtuosismo con la pasión. Sí, al igual que Guy Ritchie, de quien comentamos hace poco el filme Sherlock Holmes, el realizador azteca da toda la sensación de divertirse en grande mientras trabaja y de saber transmitirlo a sus historias y a los colaboradores con los que las lleva a la pantalla.

    En esta cuarta entrega de la exitosa saga, los protagonistas son una familia ensamblada que va descubriendo su habilidad para el espionaje, y así detener a un villano que quiere robarse "todo el tiempo del mundo" (este es justamente es el título original de la película).

    Con unos efectos visuales magníficos, y una cadena de buenas vibraciones que emanan de la pantalla desde el principio hasta el final, la historia pasa como agua a través de la canilla convirtiéndose en un entretenimiento casi asegurado para la concurrencia.

    Afortunadamente, Robert Rodríguez, quien desde hace algunos años es referente dentro de Hollywood, sigue haciendo cine con la misma pasión de sus comienzos con El mariachi, cuando manipulaba muchos más cables que millones y lograba entretener a la platea en base a un ingenio particular.

    Afortunadamente también, este realizador que dio sus primeros impulsos a una actriz como Salma Hayek, ha hecho de lo latino una marca de su producción, pero rompiendo los clichés al respecto y mostrando un aspecto moderno, ameno y alegre de esa comunidad.

    Cuando hablamos de Miniespías 4, lo hacemos también de toda una serie de películas no animadas que no son tanques de Hollywood como Piratas del Caribe, pero que los niños y preadolescentes conocen y ven en sus casas repetidas veces. Entre ellas se encuentran títulos tales como Soy el número 4, Cómo entrenar a tu dragón, Donde viven los monstruos, Ga’Hoole, o Súper 8, entre otras.
    Seguir leyendo...
  • Penumbra
    Penumbra
    La Voz del Interior
    Departamento tomado

    Al final, Sangre fría, película de dos directores argentinos muy mencionados el año pasado, terminó entre las 10 más vistas de la industria nacional en todo 2011. Sí, los hermanos Adrián y Ramiro García Bogliano saben lo que hacen, y con eso les alcanza, aunque a veces estén un poco más o un pocos menos inspirados, para contar historias que de una u otra forma nos atraparán como espectadores.

    Es lo que ocurre con Penumbra, su nuevo opus (ellos vienen del circuito independiente), estreno de esta semana. El filme comienza con un delito dentro de un comercio y, sin dar más explicaciones, se traslada a un barrio cualquiera de la ciudad de Buenos Aires, donde una española pretende poner en alquiler un descuartizado departamento, y con ello mantiene en vilo a la platea con recursos que parecen sencillos, pero que no cualquiera sabe cómo usar.

    La española tiene un altercado en la calle con un linyera, otro con su hermana, por teléfono, y otro más con un compañero de trabajo. Mientras tanto, su propiedad comienza a llenarse de una serie de personajes disimuladamente siniestros, que dicen pertenecer a una inmobiliaria.

    A esta altura, los hermanos García Bogliano ya están jugando a pleno con la ambigüedad, sembrando dudas acerca de las verdaderas intenciones de los visitantes y estableciendo un dilema importante en la protagonista, acerca del marco de realidad o de paranoia en el que le suceden las cosas. Acentuado esto por un trascendente fenómeno climático alrededor de la situación: un eclipse total de sol que altera el humor de vecinos, peatones y demás, y que deposita un manto de extrañeza encima de cada suceso vinculado al mundo cotidiano.

    Las actuaciones, el humor negro, el absurdo, la música, los sonidos, los movimientos de cámara, los encuadres de miradas y objetos, entre otros recursos, van construyendo el suspenso, y luego el terror, en una película con un fuerte desenlace, que logra escapar de la monotonía y dejar bien parado al cine de realización nacional.
    Seguir leyendo...
  • Los descendientes
    Los descendientes
    La Voz del Interior
    Padre de familia

    Esta película es buena o muy buena dentro de su categoría. El asunto es cuál es esa categoría. De una manera reduccionista podría vérsela como cine norteamericano independiente e intelectual, pero desde la vereda opuesta también merecería ser descripta como una buena película de escritorio con algo de pollo engordado.

    A continuación, algunas explicaciones de esta segunda caracterización que puede resultar polémica innecesariamente. La historia cuenta cómo un hombre debe lidiar con varias situaciones difíciles: el trágico accidente de su esposa, dos hijas descarriadas, una infidelidad, y la venta de unas tierras heredadas que forman parte de la historia y la tradición de Hawai, con una cohorte de primos pugnando por sus intereses en mitad del asunto.

    El caso es que este material que a un Proust, un Dostoievski o a un Thomas Mann los hubiera llevado a escribir miles y miles de páginas, termina mordiéndose la cola en una hora y 45 minutos de película.

    ¿Cómo es posible que el amigo de la hija adolescente que pasa unos días con la golpeada familia pueda entender las dudas paternales de Matt King (George Clooney) durante una charla madura, casualmente porque a él también se le murió el padre hace menos de un mes? Posible es, pero no resulta verosímil en el contexto del filme.

    ¿Y cómo es posible que Matt King visite al hombre que lo engañaba con su mujer para pedirle que la visite al hospital? ¿Y que la esposa de ese hombre, enterada hace horas de que ella es la otra víctima del adulterio, lleve flores personalmente a la habitación de la accidentada? Resulta poco creíble, y estos detalles son muy importantes.

    Al final, da la impresión de que esa historia en circuito cerrado hubiera sido engordada con esas situaciones, para hacer más dramática la película o para extenderla, y el todo asume un regusto a artificial, a relato trabajado y trabajado en un escritorio, sin aire puro circulando, que le quita valor.

    Pero pareciera por lo aquí dicho que Los descendientes no es una buena película, y no se trata de eso. Está bien llevada, bien actuada, y tiene una fotografía y una música sencillamente sensacionales.

    Sin embargo, no sobresale demasiado como para tener tantas nominaciones al Oscar (cinco) en gateras. Ya se sabe que no todo lo que brilla es exactamente oro.
    Seguir leyendo...
  • Viaje 2: La isla misteriosa
    Viaje 2: La isla misteriosa
    La Voz del Interior
    Una isla única

    ¿Se puede hablar de una franquicia Julio Verne de la productora New Line Cinema? Sería otra manera de llamar a lo que ese estudio norteamericano redescubrió cuando, en 2008, rodó su versión último modelo del clásico de este escritor, Viaje al centro de la Tierra, y lo convirtió en un pingüe negocio de 45 millones de dólares de costo y 241 millones de dólares de recaudación.

    Ahora, esta gente volvió a la carga con Viaje 2: La isla misteriosa, y para hacerlo se tomó una pequeña licencia, ya que el libro que ahora se cita no es una secuela del anterior, sino una novela aparte en la obra de Verne.

    Un dato que al público le tiene sin cuidado ni bien comienza la acción en esta película un poco despareja, pero con varias secuencias impactantes que justifican la entrada pagada.

    El conflicto comienza en una casa de barrio, donde el hijo y su padre del corazón no logran ponerse de acuerdo para convivir, hasta que un suceso extraordinario los convierte en compinches.

    El muchacho capta una emisión de radio procedente de una isla que no figura en los mapas. Con los conocimientos que su tutor adquirió en la marina, terminan viajando hacia el Pacífico sur y encuentran el paraíso, donde su abuelo navegante se perdió una vez. Es un lugar maravilloso, "donde lo pequeño es grande, y lo grande pequeño", y el encuentro con el abuelo se convierte rápidamente en rescate, porque la isla está hundiéndose a gran velocidad.

    Los muy buenos efectos especiales se cargan gran parte de los méritos de esta película, ya sea en la representación de ciudades perdidas, o criaturas espeluznantes -como ciempiés gigantes o elefantes enanos-, o en la reconstrucción de una nave emblemática de este género, como lo fue y es el Nautilus de 20.000 leguas de viaje submarino, otra de las geniales creaciones del escritor francés.

    Los otros aciertos de la película son los personajes secundarios y el toque de humor fresco. Luis Guzmán está fantástico, como el piloto del helicóptero y padre de la guía de la que se enamora Sean, el chico científico. Michael Caine se limita a poner su oficio sobre la mesa (lo que no es poco), y Dwayne "La Roca" Johnson se las arregla para ser el contrapunto en la comedia y desdoblarse como el tipo rudo que dispensa un "estate quieto"cuando hace falta.
    Seguir leyendo...
  • Selkirk, el verdadero Robinson Crusoe
    Joya uruguaya animada

    De a ratos parece que hubiera vuelto el celebrado programa de televisión Caloi en su tinta. Y no es errado. Walter Tournier, el uruguayo responsable de la película Selkirk, el verdadero Robinson Crusoe, es un artesano que desde hace décadas se dedica a la animación. Este es su primer largometraje pero ha dirigido numerosos cortos, uno de los cuales fue elegido como filme destacado del siglo XX por el Festival de Annecy, Francia, una de las vidrieras más famosas del género y una de las fuentes de donde bebía el ciclo del Negro Caloi, el creador de Clemente.

    Selkirk, el verdadero Robinson Crusoe tiene cosas entrañables, como por ejemplo la recreación del pueblo, de la taberna, del galeón y de las técnicas de supervivencia de Selkirk, por caso lo de cocinar huevos de tortuga para el almuerzo, usando una almeja como sartén.

    Utilizando la añeja técnica del stop motion, con figuras que bien podrían haber sido realizadas con plastilina o parsec, Tournier se las arregla también para recrear detalles deliciosos que van desde el metal de las pintas de cerveza, hasta los baldes de madera de donde los piratas se sirven el agua racionada cuando están en altamar, pasando por todo lo que pueda imaginarse el lector o espectador como parte del universo de las historias de piratas.

    El argumento está inspirado en hechos bastante ciertos que la historia recogió, y que cierto literato famoso llevó al terreno de la novela. En el año 1703, un marinero escocés llamado Alexander Selkirk discutió con el capitán de su barco y fue abandonado durante más de cuatro años en una isla desierta. Se habla también de un tal Pedro Serrano, que sumado al anterior habría servido de inspiración para que el escritor Daniel Defoe montara al personaje de su libro Robinson Crusoe.

    Selkirk, la película, recrea la aventura del escocés con solvencia, con ductilidad, y con una enorme cantidad de pequeños grandes aciertos, que hacen muy entretenido el viaje junto a los marineros y de a poco dan forma al contenido de la trama: la vivencia de un hombre egoísta al cual el hecho de quedarse solo le enseña unas cuantas lecciones.

    Acaso la musicalización, no del todo pareja, y la resolución de alguna escena (como la del naufragio) donde falta espectacularidad (o un recurso ingenioso como los tantos que en otras partes muestra la película), sean los aspectos mejorables de este trabajo que, de todos modos, es una gran y excelente noticia para el mundo de la animación latinoamericana.
    Seguir leyendo...
  • Al borde del abismo
    Al borde del abismo
    La Voz del Interior
    Venganza de guante blanco

    Un compacto y ágil trago de whisky. Un cierto ardor en la garganta. Siempre el mismo. Siempre diferente. Con esto puede compararse esta típica película norteamericana de policías que, aunque intente darle un par de vueltas de tuerca al género, sigue siendo una de policías.

    Y no está mal, porque esta clase de filmes ya son una especie de saludable costumbre dentro del cine norteamericano, y el oficio que la industria ha adquirido a la hora de hacerlos es inobjetable.

    La historia empieza con misterio. Un sujeto aparentemente anodino alquila una habitación en un hotel neoyorquino y se para en la cornisa de su ventana dispuesto a saltar. Stop. Una leyenda invita al espectador a remontarse hasta casi un año hacia atrás. Allí encuentra al mismo tipo -un policía destituido, nos enteramos de paso-, preso en la cárcel de Sing Sing, aparentemente acusado de un crimen que no cometió. ¿Cómo es que la misma persona está presa y luego al borde del abismo? Pues en el medio tendrá que escapar.

    Y aquí comienza la verdadera trama. El individuo que amaga quitarse la vida, tiene articulada una especie de revancha a lo grande contra el magnate que lo acusó de un crimen falso, valiéndose de varios contactos ilegales con uniformados que lo ampararon.

    Además de un relato bastante consistente, Al borde del abismo tiene a su favor las participaciones de muchos actores con el carácter necesario para este tipo de historias. Ed Harris es el más conocido del elenco, y hasta tiene el estatus de estrella, pero lo hace valer, componiendo a un villano reconcentrado y ardiente. Después se agregan Sam Worthington, Edward Burns, Kyra Sedgwick y Jamie Bell, todos en muy buenas performances.

    Se trata de opera prima de un realizador llamado Asger Leth, quien entra al mundo del cine con la cabeza en alto, por una puerta lateral que dice "clase B".
    Seguir leyendo...
  • Robo en las alturas
    Robo en las alturas
    La Voz del Interior
    Los empleados del mes

    Empieza despacio y después gana en vértigo y espectacularidad. Ese sería el radiograma de Robo en las alturas, una comedia de acción a la norteamericana, bien hecha, con buenos actores y buenas escenas de acción.

    La trama se desenvuelve alrededor de un magnate acusado de una estafa millonaria. Hasta tanto la justicia se expida acerca de la honorabilidad o no de este hombre, unos empleados de su rascacielos neoyorquino deciden cobrarse una deuda propia: el tipo se quedó con todo el dinero de las pensiones del personal, y ellos van a recuperarlo.

    El problema es que un conserje, un administrador y un abrepuertas tienen pocas probabilidades de robar 20 millones de dólares de un moderno edificio súper vigilado, sin ser atrapados. Por eso recurren a un ladrón de medio pelo, que no sabe si ayudarlos o mandarlos a rendir la materia, para que los lidere en la comisión del citado crimen.

    Brett Ratner es un director con reconocidos antecedentes en el género acción con comedia. Mencionar que comandó Una pareja explosiva (Rush hour) y sus dos secuelas, con Chris Tucker y el incomparable Jackie Chan haciendo de dos graciosos policías con métodos opuestos, es suficiente para acreditarlo.

    Robo en las alturas vuelve a usar varios de los elementos del género, sin llegar a tanta inspiración, aunque de manera pasable. El contrapunto entre Eddie Murphy y la pandilla de cacos amateurs liderada por Ben Stiller, funciona. Se crean varias situaciones cómicas, y los diálogos buscan entretener todo el tiempo con las respuestas rápidas e irónicas.

    Las escenas de acción, aunque demoran un poco en llegar, son muy efectivas. En el clímax de la historia, a la típica manera hollywoodense, mezclan un desfile de gran factura por las populosas calles de Manhattan, con un engaño a los agentes del FBI que vigilan el edificio del millonario, y el robo de un botín difícil de imaginar, haciendo equilibrio para precipitarse a tierra desde una altura comparable a la de un avión haciendo su vuelo previo sobre la metrópoli, buscando su lugar de aterrizaje.
    Seguir leyendo...
  • Sherlock Holmes: Juego de sombras
    Espectacular, Watson

    Del 1 al 10, la segunda película de Sherlock Holmes se aproxima al 10 en la cuestión técnica y artística. En lo que respecta a la pasión, supera la máxima calificación posible. Y eso se traduce en placer para el espectador. Los directores de cine que aman lo que hacen, son bichos raros en el negocio. Detrás de este largometraje hay uno: Guy Ritchie.

    Así como el té importado, el césped inmaculadamente verde o la costumbre de conducir por el carril izquierdo de la calle, el investigador privado Sherlock Holmes es uno de los símbolos de la cultura británica. Las raíces de este personaje se hunden en la época victoriana, o sea hacia mediados del 1800, un momento de la historia que coincide con la primera gran revolución industrial producida por el hombre, de la que casualmente Inglaterra fue una gran protagonista.

    Un gran hálito de chauvinismo envuelve entonces al mito de Holmes en la cultura de ese país, y queda bien explícito por el modo en que Guy Ritchie filmó este largometraje. Su materialización -por dar un ejemplo- de las escenas urbanas, desde la arquitectura a la vestimenta de los habitantes de la época, pasando por todo el arco imaginable, está tan dramáticamente estudiada en cuanto a los materiales de confección, el color, los ecos, la luz y hasta el espesor de la niebla, que todos los elementos parecieran estarle diciendo al espectador de una manera subliminal: nadie puede filmarnos mejor que un británico nacido aquí mismo (en Londres).

    Por si eso fuera poco, Ritchie, que es un enamorado de su estilo -en parte ligado al posmodernismo visual-, le agrega una pizca de menta al cóctel. El que haya visto películas suyas anteriores, sabe que ama las cámaras lentas y los detalles convertidos en planos gigantes. Esto le viene de maravillas para representar el apogeo de la revolución industrial, y al recurso lo utiliza a veces de maravillas para mostrar, pieza por pieza, cómo se accionan los mecanismos de un artefacto complejo, llámese arma de fuego, engranaje o bomba.

    Y también para hacer experimentos en contrario, a la hora de la jugar con la espectacularidad. Porque, Sherlock Holmes: Juego de sombras, es toda una superproducción.

    El guión acompaña. Si bien, alguna vez, se pasa de vuelta en el afán de homenajear la genialidad de Conan Doyle y Holmes, se lleva bien con las imágenes. Holmes, maestro del transformismo entre otras artes, está detrás de un criminal de gran talla, cuando la boda de su ex asistente Watson parece interferir en el éxito de dicha tarea. Desafío extra para el agente principal, quien no puede darse el lujo de quitar su aliento de la espalda de aquel que quiere instigar a una guerra global, para enriquecerse a través de los negocios de armas y demás.
    Seguir leyendo...
  • Misión Imposible 4: Protocolo Fantasma
    La mecha sigue encendida

    Se pueden repetir los ingredientes, pero un mismo plato cocinado dos veces raramente tendrá el mismo gusto. Misión imposible 4 no es la mejor de las cuatro entregas de la saga, como anunciaban con picardía algunas publicaciones especializadas, pero está bien. La famosa mecha que se consume, ícono de la serie de espías musicalizada por el argentino Lalo Schifrin, sigue encendida.

    Si algún interesado echó a correr el rumor de que debíamos prepararnos para ver una superación dentro de la franquicia, tal vez estaba abriendo el paraguas, para amortiguar un posible decaimiento. En la misma película se habla al menos dos veces de la distorsión de la realidad que suelen montar los medios masivos: una, cuando la TV rusa describe como una explosión de tuberías de gas un atentado contra el Kremlin; la otra, cuando los informativos norteamericanos usan la palabra meteorito para describir un misil. Por qué no pensar entonces que la propagación de los supuestos buenas comentarios surgidos de los países donde Misión imposible 4 se fue estrenando, según el calendario, se manipula a fin de crear expectativa en los siguientes mercados.

    El filme está sembrado de escenas de acción y vértigo, pases de comedia y un gran despliegue de delicias tecnológicas. Tal vez, esos sean los tres pilares más sólidos en los que se apoya mientras que el cuarto, el guión, es probablemente el más flojo de todos. El argumento (hay que detener a un terrorista que quiere iniciar una guerra nuclear) no logra volverse atractivo en su desarrollo. De a ratos, parece que se deshilachara, sobre todo cuando los giros y las sorpresas no surten tanto efecto, o cuando se desvía, por ejemplo, al hablar del pasado o de las situaciones emocionales de los protagonistas, que están menos logradas que las que suelen encontrarse en estos productos.

    Quizá uno de los mejores pasajes del largometraje sea el que transcurre en el interior y contra los ventanales de la torre Burj Khalifa de Dubai. En este fragmento, de unos cuantos minutos, los agentes norteamericanos fraguan una cita melliza de negocios para robar los códigos de activación de un misil nuclear, mientras Tom Cruise camina como una araña por el perfil del rascacielos, en una escena para que la que no aceptó ser reemplazado por dobles.

    Las secuencias finales, que conducen hacia el clímax y el desenlace, también funcionan. En esta etapa, el espectador ya ha pasado por Hungría, Rusia y Dubai, en ese espectacular despliegue de escenarios que caracteriza a estas superproducciones, y se encuentra en Bombay, India, para ver una de esas clásicas pero siempre efectivas escenas de suspenso que comienza con espías diseminados en una fiesta de lujo y en las tuberías de esa fiesta, y termina en un nuevo salvataje del mundo de esos que ocurren todo el tiempo mientras las personas comunes nos dedicamos distraídamente a las tareas cotidianas.
    Seguir leyendo...
  • Alvin y las ardillas 3
    Alvin y las ardillas 3
    La Voz del Interior
    Mucho ruido y ricas nueces

    Alguien en la red escribió dos cosas muy acertadas sobre esta película. Una -y esto alcanza a las dos anteriores producciones de la saga-, que su estilo se parece al de los tradicionales cartoons (series de dibujos animados, aquí en Argentina) de las décadas de 1960, 1970 y 1980. Es verdad. Al transformarse aquellas tiras con el paso de los años, uno de los cambios fue que dejaron de ser conjuntos de episodios, para convertirse en historias contadas con imágenes (y computadoras), pero trabajadas a la manera de los cuentos o las novelas.

    Podemos notar esa variación en Buscando a Nemo, La era del hielo, Toy story, o Kung Fu Panda, en las que incluso los temas (el amor de padres a hijos, la amistad, el valor) se corresponden más a los de la literatura que a los de la niñez más ingenua de hace tres o cuatro décadas atrás.

    El segundo apunte extraído es que a Alvin y las ardillas 3 le falta un poco de corazón. También es un poco cierto. Pero el enorme contrapeso es que su desarrollo está fogoneado por abundantes chascarrillos, números musicales, la simpatía de los personajes y las ocurrencias de los guionistas, que terminan siendo lo más importante para pasar bien el rato.

    La aventura comienza al pie de un crucero donde Dave, Alvin y sus amigos aguardan para comenzar a disfrutar de unas vacaciones. Claro que las traviesas ardillas no consiguen cuidar su conducta encima de la nave, y allí comienzan los dolores de cabeza para su dueño, los cuales definitivamente empeoran cuando los roedores son izados por un barrilete y van a parar a una isla salvaje y fantástica, borrada de los mapas, donde la selva los sofoca, peligrosas criaturas los acosan, y un volcán amenaza con asarlos en su lava.
    Seguir leyendo...
  • Año nuevo
    Año nuevo
    La Voz del Interior
    Brindis, abrazo y esperanza

    Esta es la película que Hollywood les dedica al año que termina y al que está por venir, y si bien se podría pretender un homenaje con una envergadura poética mayor (al fin y al cabo, los que volvemos tan ajetreado a este planeta sobreviviremos como especie por un periodo más), lo que filmaron Garry Marshall y su guionista está bien. Y se ajusta a algunas de las consignas predominantes en esta época: hacerlo rápido, sin malgastar, y sin morir en el intento (ni siquiera sin contraer una gripe severa, quizá).

    Mencionamos a Marshall por ser el director de Mujer bonita, un filme ícono en la historia de la industria norteamericana, y también a la libretista, Katherine Fugate, porque ellos ya hicieron equipo en una película muy similar el año pasado, cuyo tema era el Día de los Enamorados. Y tanto antes como ahora usaron la fórmula que entre otros nombres recibe el de “película coral”.

    Puntualmente, en el caso de Año Nuevo son cerca de una docena de pequeñas historias que se cruzan y que, si uno da unos pasos hacia atrás para mirarlas en perspectiva, son los hilos de una única tela con un motivo general predominante. Esta vez, los distintos significados que las personas le damos al comienzo de un nuevo periodo de doce meses en nuestras vidas. “La ocasión de amar, de perdonar, de dar o tomar segundas oportunidades”, entre otras acciones que apuntan a poner por encima de todo la
    necesidad humana de mantener viva la esperanza.

    Todos los cuentos breves dentro de la película transcurren en las inmediaciones de Times Square (si vale la comparación con Córdoba, Colón y General Paz, o la esquina de Patio Olmos en versión Nueva York), un sitio donde todos los 31 de diciembre se reúnen cientos de miles de personas para saludar juntos el cambio de dígito.

    Están los solitarios, los que no pueden salir del rencor, o los materialistas, tanto como los que buscan dar amor, los más misericordiosos y los desprendidos, en un cóctel burbujeante que permitirá encuentros quizá impensados en otra época del año, a la hora de descorchar y brindar para la fiesta.
    Seguir leyendo...
  • La mala verdad
    La mala verdad
    La Voz del Interior
    Domicilio en emergencia

    La reciente desaparición del gran Alberto de Mendoza, coprotagonista de esta película; las noticias sobre violencia familiar de los últimos meses en los informativos. Todo parece una confabulación propicia para que el filme de Miguel Ángel Rocca, La mala verdad, referido al abuso infantil en el hogar, saque su rédito con el morbo del público.

    Pero, se sabe, al argentino no le gusta demasiado ver en el cine los dramas que lo tocan de cerca. Para eso los vive en carne propia, o los tiene dentro de la casa, llegados por el televisor, que aunque sea un rato todos los días está prendido.

    De cualquier forma, La mala verdad no es una apuesta ni una jugada oportunista. Es un recorrido de alto vuelo sobre la sociedad, la nuestra o la de otro país, para observar desde una perspectiva más evolucionada las zonas enfermas del tejido colectivo.

    La historia habla de un abuelo que desmerece periódicamente la honra de su nieta (eso se sabe desde el comienzo), una dulce niña que comienza a mostrar síntomas muy reprimidos que sólo una joven psicóloga de la escuela es capaz de interpretar. Por suerte para la pequeña, esa terapeuta es alguien comprometido, que no ceja en su empeño de ayudarla, aun cuando deba chocar contra cientos de barreras. Vaya a saber cuántos casos distintos habrá en las calles.

    No hay escenas inconvenientes en la pantalla, no hay golpes bajos. Poquísima violencia explícita. Pero sí una carga de alteración constante. Tal vez porque, de manera sutil, el argumento descorre algunos velos incómodos. Por ejemplo, sobre la falta de reacción del entorno: la madre, la nueva pareja de ésta, el tío de la niña, los responsables de las instituciones educativas, el poder judicial. Una inanición que es la que realmente preocupa, porque explorar sus causas no es fácil, y sí urgente.

    El argumento está contado de modo impecable, entretenido y accesible para todo el mundo. Las actuaciones son magníficas, en especial las de la niña Ailén Guerrero, Alberto de Mendoza, Analía Couceyro y Malena Solda. La fotografía le hace su buen servicio al relato. La música da un clima acorde, y hasta la canción que hace de leitmotiv, Desarma y sangra, de Charly García con su ex grupo Serú Girán, parece compuesta para esta historia cuando se sabe que es mucho anterior en el tiempo.
    Seguir leyendo...
  • ¿Cómo lo hace?
    ¿Cómo lo hace?
    La Voz del Interior
    Chica material

    Existe una especie de ley no escrita en el mundo del cine que dice que, cuando los que hacen una película piensan de menos, los que la miran luego piensan de más. Norma que parece gobernar (junto a otras, seguramente) a esta comedia estrenada en las salas cordobesas el jueves último.

    Protagonizada por Sarah Jessica Parker, Greg Kinnear y Pierce Brosnan, la cinta promete: apunta a ser una fotografía móvil y alegre de la vida moderna, sus demandas, sus dilemas, sus contradicciones, a partir de la "experiencia" de una mujer, madre, esposa y profesional, que debe dividirse al menos en tres para mantener, como una malabarista, todas las bolas en el aire ("el secreto no es agarrar, sino arrojar", dirá ella en alguna parte).

    Pero las promesas se esfuman en poco tiempo, convirtiendo a la película casi en una más del montón. Y es que este filme norteamericano -o los que lo hicieron- parece no haberse tomado el trabajo de empujar la cosa un poco más allá en casi ninguno de los rubros posibles, y esto no debe atribuirse a que quisieran hacer una película simple, o entretenida, o dentro de una serie (o dicho en otras palabras, capaz de agradar a un abanico amplio de personas).

    No, ninguno de los atributos recién mencionados (sencillez, diversión, o formalismo) está reñido con la posibilidad de innovar, y no en el sentido esnob de la palabra (adorar lo nuevo por el solo hecho de serlo), sino en tanto se trata de recrear algo, para seguir aprendiendo, descubriendo, sorprendiéndose y, por supuesto, refundando el interés hacia eso.

    Hace algunos años se le decía "cliché" a aquello que una película ofrecía al público después de convertirlo, de tanto repetirlo, en algo vaciado del sentido original; algo que ya no nos decía nada, que sólo nos empujaba a seguir pensando dentro de un mismo círculo vicioso sin la dinámica cambiante de la vida misma. La palabra viene del idioma francés, y del mundo de la prensa, el de las viejas imprentas y los adminículos de plomo que se untaban con tinta para luego grabar una y mil veces sus símbolos en el papel.

    Seguramente ahora hay versiones modernas para referirse a la misma categoría de adormecimiento de los sentidos, y en el caso de ¿Cómo lo hace? no estaría del todo mal aplicarlas. Como para pasar el rato, sin perder la noción de que existen películas muy parecidas a esta, también norteamericanas, también protagonizadas por estrellas de Hollywood, que sin embrago dejan algo extra en el espectador.
    Seguir leyendo...
  • Lo siniestro
    Lo siniestro
    La Voz del Interior
    Contra el pasado

    El cine argentino parece estar reclamando su derecho de pertenencia en un género que le ha dado muchas gratificaciones a los que miran el espectáculo como un trabajo, como un negocio, como una forma de vida. En el año que termina se vieron unos cuantos filmes nacionales en la temática, algunos de los cuales con muy buena recepción del público, como por ejemplo la lograda Sudor frío.

    Pero lamentablemente esta primavera no parece haber sido suficiente para levantar la cortina de hierro que los distribuidores y exhibidores suelen colocar delante del cine argentino o poco comercial. En realidad, estrenar a esta altura del año, con los tanques navideños del cine atropellando todo, no es un buen trato para sus autores, pero es la única alternativa que suelen darles a los realizadores nuevos y a sus productos, a menos que debuten con una obra maestra (caso raro), y a veces ni siquiera así.

    Lo que queda tristemente claro es que crecer poco a poco, haciendo, equivocándose, aprendiendo, es una oportunidad que muy pocos tienen.

    Lo siniestro es una película rodada en 2009, de corte independiente, en el sentido técnico e incluso estilístico (últimamente convertido en moda por Hollywood), pero que trata de entrar en las convenciones del género para cumplir su cometido: estremecer.

    Hay una mujer, enfermera, con una mala relación de pareja. Una madre misteriosa. Las cartas de un abuelo moribundo llegadas desde la costa atlántica. Un viaje. Una pesada situación de la infancia que continúa abierta. Y por supuesto climas y más climas donde se confabulan algunos de los componentes típicos del terror: la muerte, la culpa, el sufrimiento, la locura, la pasión.

    Las palmas de la realización se las lleva, sin duda, la música, seguida de la fotografía y la ambientación. Héctor Cristofanetti y Alejandro Kainer son los musicalizadores. Para tenerlos en cuenta. Entre lo más flojo, la falta de una mayor coherencia al contar el cuento, y de hacerlo con unos grados más de magnetismo.
    Seguir leyendo...
  • Fuera de la ley
    Fuera de la ley
    La Voz del Interior
    Los caminos de la muerte

    La inseguridad ciudadana que, con sus largos dedos, todo lo toca. Después de ensayar con su grupo de música, una joven mujer camina hacia su auto por una calle oscura y desolada. Un sujeto la aborda, la golpea y la ultraja. En la sala de espera del hospital, su marido es accedido por un misterioso sujeto que le ofrece ser su instrumento de venganza.

    Pertenece, dice, a una organización dedicada a hacer justicia por mano propia. En su locura del momento, el apelado accede. Sólo deberá devolver el "favor" con otro. Por desgracia para él, el error de creer que su angustia y la de su mujer desaparecerán si se extingue la vida del criminal, le cuesta muy caro. Cuando entiende que probablemente ocurrirá todo lo contrario, ya es demasiado tarde, y debe empezar a correr por su vida y la de su ser más querido.

    El director de esta película ferozmente norteamericana, el sin embargo nacido australiano Roger Donaldson, es un probado artista del cine con varios justificados éxitos en diversidad de géneros, como la comedia romántica Cokctail, la de piratas El motín del Bounty, la de ciencia ficción Especies, el drama deportivo Sueños de gloria, la de acción La fuga, o el thriller político Trece días, entre otras.

    Robert Tannen es un guionista con sólo dos trabajos en la industria (o fuera de ella) que lideró el equipo que desarrolló la trama de Fuera de la ley, haciendo de la lucidez, la repentización, y la astucia de los personajes, tres pilares de un relato que con una buena dosis de sorpresas y suspenso, y sin dejar casi cabos sueltos en su avance, tiende redes que no le darán al espectador demasiadas chances de distraer su atención.

    Un muy buen thriller, fuertemente pesimista, dubitativamente clásico en su formato, pero con el valioso plus de tomar una muy clara posición (hecho no tan frecuente) contra la doble moral de los que creen estar por encima de la ley y sobre todo de los demás hombres y mujeres la crearon anhelando poder guiar decorosamente el costado salvaje del ser humano.
    Seguir leyendo...
  • Happy Feet 2: El pingüino
    Happy Feet 2: El pingüino
    La Voz del Interior
    Coreografía sobre el glaciar

    Tenía que hacer algo el talentoso director australiano George Miller para que Happy feet 2 no se pareciera a La era del hielo , ni a La marcha de los pingüinos , ni tampoco a Happy feet 1 . Y lo que hizo está muy bien. Multiplicó la calidad visual del producto, explorando nuevos colores y texturas. Enchufó los parlantes para pasar mucha música bailable en el Polo. Y mandó (valga la paradoja) unas cuantas paladas de carbón en la historia, para hacerla marchar como un calma pero segura locomotora. En esto último, no sólo acertó con el argumento sino los personajes principales, los pingüinos emperadores Mumble y su hijo Erik, y además con los secundarios: en particular, los amigos de Erik; Ramón, el veterano enamoradizo; Sven, el pingüino volador de la colonia vecina; una foca gravosa, y dos divertidos krills llamados Bill y Will (decir “krill Bill” es un obvio homenaje a Quentin Tarantino y su Kill Bill ).

    Erik es un pingüino muy pequeño en una colonia de hermanos emperadores. Todos allí bailan al ritmo del tap, y su padre quiere enseñarle a ser uno más. Pero Erik se siente distinto, y eso lo avergüenza. El quiere volar. Por eso escapa hacia otro rincón de los glaciares donde puede ser aceptado justo a tiempo para regresar junto a nuevos amigos, y luchar contra un fenómeno natural que amenaza la supervivencia de todos en la región.

    Miller (el mismo de Babe, el chanchito valiente ) y su equipo, orientaron las antenas hacia los gustos contemporáneos de la juventud y entendieron el mensaje. Por eso en la película predominan las coreografías, tan de moda en la televisión, los duelos musicales y vocales entre grupos de adolescentes o escolares, al estilo de series como High School Musical , Hannah Montana , Glee , y otros similares. Y ritmos tan variados como el rap, el pop, el rock -con el clásico de Queen, Under pressure , en el repertorio-, pero también con canciones de ópera o del musical tradicional de Broadway.

    Pero también hay un buen espacio para el suspenso y el vértigo, con varias escenas donde las tensiones sociales, o las acechanzas de la cruel naturaleza, son narradas de un modo bastante atrayente.

    Si muchas veces es imposible imaginar cómo pueden gastarse cientos de millones de dólares en una película dibujada por computadora, aquí es más probable descubrirlo, gracias a la exuberancia y al detalle mezclados en un verdadero entretenimiento de animación tecnológica.
    Seguir leyendo...
  • La hora del crimen
    La hora del crimen
    La Voz del Interior
    Investigar o amar

    Los autores de géneros como el policial negro o el misterio suelen mezclar muy bien las pasiones del corazón con las pulsiones criminales. Esta vez, el que lo hace es un director italiano debutante llamado Giuseppe Capotondi, quien elige a un guardia de seguridad y a su novia para tejer la trama de una historia que los involucra con un millonario robo de obras de arte, un viejo sabueso de la policía italiana, varios influyentes personajes secundarios y un par de incógnitas que tardan, por fortuna, unos cuantos minutos en comenzar a develarse.

    La hora del crimen es un relato plasmado con inteligencia, sembrado con unas cuantas pistas y sorpresas, donde juega mucho la ambivalencia emocional de los personajes, y que varias veces se sale de los moldes actuales del género, para internarse por caminos inesperados.

    En los géneros relacionados a la acción o al thriller (en los cuales lo que estremece es el vértigo), hay películas como la aquí comentada, norteamericanas, francesas, italianas, españolas, inglesas, o argentinas, que se inclinan por indagar la vida interior de los protagonistas. En La hora del crimen, el espacio vacío que no ocupan las persecuciones o las luchas, está dedicado a explorar las sensaciones de los personajes frente a hechos poco comunes, como el dar muerte a alguien, vivir en peligro de ser asesinado, traicionar, o amar. Lo positivo es que el director alcanza a marchar a un ritmo bastante sostenido, aun con toda esa carga sobre su espalda.

    Algunos especialistas italianos se estuvieron preguntando a partir de este filme y de otro titulado La chica del lago (que en Córdoba se consigue sólo en DVD) qué está pasando con estas películas de género que aparecieron los últimos años y que recogieron premios y aprobación en el público. Tal vez es una pregunta sin respuesta.

    Capotondi (42 años, muchos de ellos como realizador de videoclips y publicidades) dijo que a él y a sus guionistas el género, principalmente, les parecía divertido de hacer y de ver. Asimismo, el realizador explicó que en el filme él ve una historia de amor envuelta por otra de detectives. Pero, ahora que La hora del crimen está accesible al público, la suya sólo es otra visión más, tan válida como la de cualquiera.
    Seguir leyendo...
  • Las nuevas aventuras de Caperucita Roja
    Un tornado animado

    Esta película animada de gran escala (costó 30 millones de dólares) es la secuela de otra que en 2005 sorprendió a más de uno porque, a partir de una historia contada mil veces, la de Caperucita Roja y el Lobo, edificó un récord de taquilla mundial de 110 millones de dólares.

    Un número nada despreciable para un estudio como The Weinstein Company, con una historia muy especial porque sus dueños, Bob y Harvey Weinstein se dedicaron durante años (antes de que fuera un gran negocio) a distribuir cine independiente y extranjero en Estados Unidos bajo el sello Miramax, luego fue adquirido por Disney, y del que los hermanos se separaron para volver a intentarlo solos en 2005.

    Así que los muchachos volvieron a hacerlo, con la misma fórmula de mezclar (como en Shrek) a cuanto personaje de la fauna de los cuentos de hadas venga al paso a los fines de mantener la expectativa y darle no una sino varias vueltas de tuerca al clásico infantil.

    Tan es así que de los hechos narrados en el original no queda casi nada en esta película, en la cual la anécdota está aggiornada al gusto del supuesto público contemporáneo y donde el asunto es una disputa entre grupos de espionaje que pelean por la llave del dominio mundial: unos para guardarla a buen recaudo y otros para hacer un uso no santo de ella.

    Lo negativo: el frenesí casi inexplicable con que se suceden las cosas en la pantalla.

    A tener en cuenta: el doblaje al español hecho por mejicanos, con enorme cantidad de expresiones regionalistas que a los niños pueden cansarlos.

    Positivo: el diseño de arte, el estilo gráfico, algunas humoradas y los efectos ópticos muy buenos logrados con la técnica del 3D.

    En síntesis: no es para cualquiera espectador.
    Seguir leyendo...
  • Si fueras yo
    Si fueras yo
    La Voz del Interior
    Estados civiles alterados

    Si fueras yo es una típica comedia norteamericana, o más bien neoyorquina, para todo público, y el espectador que esté en busca de eso se sentirá satisfecho después de verla. La película tiene una premisa principal, el trueque de cuerpos entre dos amigos, uno casado y otro soltero, y juega con todas las posibilidades que encuentra como derivadas de ese enredo.

    Cuando la industria yanqui hace un filme “para todo el mundo”, realmente se preocupa por que eso sea así. Es decir que mete en la bolsa todo lo que esté a su alcance: un poco de incorrección política, otro de humor judío o italiano o wasp, momentos de armonía familiar, reflexiones sobre la amistad y el matrimonio, contenidos sexuales, guiños para el ejecutivo que busque distraerse un rato, algo de sofis­ticación.

    Si fueras yo tiene pasajes descartables, pero no es pura chatarra. Dentro de una historia que reúne la fantasía más desencadenada con nociones sobre la vida real, hay varios episodios donde las situaciones en que se hallan los personajes, sus vivencias o los diálogos no sólo causan gracia sino que además emocionan o hacen pensar. Es que la dicotomía entre el matrimonio y la soltería, entre los “deberes y la seguridad” de uno y entre la “independencia y soledad” del otro desvelan a los seres humanos desde hace mucho tiempo y acaso persisten en el interior de las personas independientemente de la condición o etapa en que se encuentran.

    Esta comedia dirigida por David Dobkin también es pareja en cuanto a actuaciones. Jason Bateman y Ryan Reynolds están en una estación de alta cosecha. Leslie Mann?, que encarna a la esposa, logra minutos vibrantes diciendo sus líneas sobre la mujer sumergida en la tormenta nupcial, y lo mejorcito de Olivia Wilde es el desdoblamiento que hace de secretaria sexy a chica guarra.
    Seguir leyendo...
  • Los tres mosqueteros
    Los tres mosqueteros
    La Voz del Interior
    Afilador se busca

    Afilador se busca para las espadas y para las lenguas de los héroes y villanos de esta película. Y es que este largometraje del talentoso director Paul Anderson, si bien se acerca a la talla de una superproducción en cuanto a despliegue, navega en la medianía en algunos rubros donde no debería habérselo permitido.

    El filme, y especialmente si se lo mira en 3D, tiene una lograda exposición de escenarios, en pueblos campesinos y palacios del siglo XVII, en ciudades como París o Venecia, y aún en esplendorosos paisajes agrestes de esas regiones. Otro tanto sucede con la caracterización de los personajes y de los elementos de época utilizados por estos, como carruajes, armas, mobiliario, etcétera.

    También los actores están enfocados. Los tres mosqueteros tanto como Dartagnan, son convincentes aun teniendo a figuras con mucho cartel, como Milla Jovovich u Orlando Bloom, traccionando energía alrededor de ellos.

    La película tiene incluso a su niña bonita: las fragatas de guerra unidas a zepelines en que los contendientes se elevan para batirse a cañonazos cerca del cielo, inaugurando a expensas de la genialidad constructora de Leonardo Da Vinci (esto según la ficción) la era de las batallas aéreas.

    Pero el lujo de la puesta en escena no alcanza. Los tres mosqueteros 2011 no contagia con las escenas de acción, y se hace demasiado lenta en las de dramatización pura.

    En las de duelo con espada, se nota la diferencia entre tener y no tener un buen coreógrafo. En las de acción, hay
    algo de espectacularidad y de sorpresa, pero no lo que se está acostumbrado a ver en los tanques cinematográficos de esta categoría. Comparadas con las de Puños de acero o Conan, por nombrar a dos productos recientes, es como si avanzaran con el paso cambiado y sin tener todas consigo.

    La esgrima verbal tampoco tiene chispa. Esos encontronazos, tan importantes dentro de un relato como los que se libran con el florete y el mosquetón, tienen escasa picardía, elegancia impostada. Además no son pocos.

    Rascando la pintura se descubre que esta película incurrió en varios errores factuales importantes. El más llamativo es que utiliza como escenario al palacio de Versalles cuando aquél ni siquiera se había construido en la época señalada por el relato. Y falta de rigor a veces es sinónimo de falta de convicción.

    De cualquier modo, dado que el estándar en el género de acción es demasiado alto en la actualidad, lo que no sea descollante sino simplemente acertado, puede resultar injustamente descalificado. No es la idea con Los tres mosqueteros, que tiene unas cuantas cualidades muy elogiables que pueden hacer grato su visionado.
    Seguir leyendo...
  • Detrás de las paredes
    Detrás de las paredes
    La Voz del Interior
    La realidad y sus fantasmas

    No es lo que parecía en los anticipos que pasaban en el cine esta película. Algo que cabía dentro de las posibilidades si se atiende a esa propensión, llena de excepciones pero propensión al fin, que muestra que los directores europeos hacen películas de género ligeramente fuera de la horma cuando se radican en Hollywood.

    Es el caso ahora de Jim ?Sheridan, este irlandés que se hizo mundialmente reconocido desde su país por filmes como Mi pie izquierdo y En el nombre del padre , y que ?ahora figura como uno de los responsables de Detrás de las paredes que intenta sin toda la fortuna necesaria entrar con un enfoque novedoso a un relato con formato norteamericano clásico.

    Para empezar la traducción del título no representa como debiera a la película. En el original este filme encabezado por Daniel Craig en el elenco se llama Casa de los sueños , denominación que dice un poco más acerca del contenido dramático de la película que el que un poco tendenciosamente le adosaron para la Argentina, Detrás de las paredes , que pertenece al imaginario de las obras de terror y confunde respecto a lo que va a suceder en la pantalla.

    Llamativamente la historia tiene poco que ver con ese ?“detrás de las paredes”, pese ?a que la casa donde viven los protagonistas es una de las ?típicas casonas malditas habitadas por gente desinformada e inocente.

    En alguna parte es más bien un desordenado conjunto de climas y convenciones de géneros donde asoman el thriller, varios pasajes del cine de miedo y otros tantos no menos influyentes de drama, psiquiatría y fantasía.

    El protagonista es un hombre que cree vivir una realidad con su bella familia, hasta que algunos indicios van llevándolo a descubrir que está recuperando trabajosamente su salud mental, luego de sufrir una tragedia que le provocó un trauma terrible.

    Sintetizando y simplificando: Detrás de las paredes es una película que se deja ?ver bien, y se presta para una interesante charla posterior.
    Seguir leyendo...
  • Don Gato y su pandilla
    Don Gato y su pandilla
    La Voz del Interior
    Manual del sabandija

    Un gato sabandija, una pandilla de seguidores, y un policía que los vigila de cerca. Una chica atractiva y un jefe dispuesto a todo con tal de dominar la ciudad.

    Muy recomendable opción para ofrecer a los niños esta traslación modernizada a la pantalla grande de una serie de la televisión con más de 50 años sobre sus espaldas, pero que venía siendo un clásico entre sus seguidores.

    Don Gato y su pandilla fue un dibujo animado creado por una productora norteamericana y consistió en tan sólo 30 capítulos que fueron emitidos entre 1961 y 1962. Sin embargo, esos fueron suficientes para configurar un hecho curioso. Si bien el argumento de la tira es sobre un grupo de gatos de las calles de Manhattan y el astuto e ingenioso jefe que los ayuda a ganarse “las siete vidas”, Don Gato, ésta no tuvo tanta repercusión dentro de los EE.UU. como si en varios países de habla hispana.

    Uno de ellos fue México, donde Top cat (tal su nombre original) siguió exhibiéndose por todos estos años y se convirtió en un referente del público. Esto es lo que le contagió el coraje a una empresa azteca, Ánima Studios, la misma que le dio trazo y movimiento al Chavo, a encarar este primer largometraje y además en doble formato porque incluye también el de 3D.

    ¿Por qué se habla de un estudio mejicano? Pues es un caso pionero en la industria de las relaciones comerciales de los estudios de Hollywood. Siendo los derechos de Don Gato propiedad de Warner Brothers, la compañía los cedió por primera vez a una colega extranjera para que haga uso de sus personajes. Valió la pena porque el filme producido es una pinturita a nivel animación y con un contenido divertido.

    Un estilo de dibujos bonito, sencillo (pero no simple) aireado, con muchos colores, y un estupendo manejo de los efectos de tres dimensiones, de los mejores que haya traído el cine animado extranjero a Córdoba, encontrarán los espectadores.

    En el plano argumental, una historia que si bien ha sido muchas veces contada ya, se las arreglaron para adornarla con personajes muy simpáticos, con personalidad, y con ocurrentes situaciones y diálogos, algunos de los cuales recuerdan a la vieja y buena escuela de los dibujitos animados.
    Seguir leyendo...
  • Gigantes de acero
    Gigantes de acero
    La Voz del Interior
    Luchá por él, papá

    Una de las críticas más feroces que se le hacen al cine norteamericano es acerca de su liviandad. Pero esas son generalizaciones. Esta película tiene la prueba de que aun cuando se planifica todo para llegar a una gran cantidad de espectadores, puede mantenerse viva esa llama de intimidad que hace que las buenas historias se comuniquen con las emociones de los espectadores.

    Gigantes de acero es una película que los niños de hoy probablemente recuerden mañana. Y algunos adultos también. Tiene el toque artesanal y sabe también vestirse de gala a la hora del gran espectáculo. Y tiene corazón. Un palpitante corazón metido entre las tuercas y tornillos.

    Corre aproximadamente el año 2017. Los boxeadores han sido reemplazados por robots encima del ring y un ex luchador trata de sobrevivir en ese ambiente entrenando a sus propias máquinas, cuando todo parece estar a punto de irse a pique en su existencia: los acreedores perdieron la paciencia; su casi novia le está contando hasta 10; y sus bichos metálicos no dejan de morder la lona una vez tras otra.

    ¿Algo más? Sí. El nocaut definitivo parece acercarse cuando a Charlie, así se llama el sujeto, se le aparece Max, un hijo abandonado hace mucho del que tendrá que hacerse cargo por un periodo.

    Pero a la mala suerte el tiro le sale por la culata. Max resulta ser un pequeño genio de la electrónica y de la nobleza y con su ayuda Charlie comienza a levantar el aplazo en la vida y a entender paulatinamente que él sí tiene algo valioso para darle a ese niño.
    Justamente como un pugilista que sabe cuándo pegar, el relato se toma su tiempo para soltar una de las consignas más fuertes de este cuento: si hay alguien por quien verdaderamente debes pelear, papá Charlie, es por ese chico.
    Magnífico en su realización visual, este largometraje lleva con altura el sello de los dos monstruos del cine fantástico que lo produjeron, Steven Spielberg y Robert Zemeckis.
    Sensible e inteligente en su concepción, saca por fuera la magia que se esconde en las palabras, en las imágenes, o como se llame el vehículo expresivo de turno.
    Adaptado al contexto del filme, Gigantes de acero, esta especie de Rocky del futuro metálico, logra sacarle a la chatarra un poco de algo intangible, que a lo largo de los tiempos recibió diversos nombres (moral, ética, principios) pero que de manera más modesta e imperfecta en el presente puede denominarse un mínimo parámetro para que lleven consigo los nuevos habitantes del mundo, que salen a caminarlo con el tesoro de quizá poder mejorarlo en algo apretado entre las manos.
    Seguir leyendo...
  • Conan el Bárbaro
    Conan el Bárbaro
    La Voz del Interior
    Acero y libertad

    Rugiente, deslumbrante, cautivante adaptación de uno de los clásicos de la literatura fantástica, que barre con la hegemonía que el director John Milius y Arnold Schwarzenegger establecieron en la década de 1980 con sus adaptaciones para la pantalla grande, y le hace honores a la saga Conan el Bárbaro escrita por el norteamericano Ron Howard en la década de 1930.

    Tal vez esta película pase desapercibida para muchos, y será porque no hay nombres rutilantes en su equipo de realización. Marcus Nispel, el director, es un especialista en videos musicales de grandes artistas, pero poco conocido por sus obras de ficción a nivel internacional. Jason Momoa, el musculoso que interpreta a Conan, es un actor hawaiano que alguien con mucha memoria fotográfica podrá recordar por la serie Baywatch. Rachel Nichols y Rose McGowan, las dos caras lindas del elenco, son figurines repetidos en películas de terror, ciencia ficción y géneros afines. Sólo Ron Perlman, quien da fuego al monarca y padre de Conan, será reconocido por las capas intermedias de cinéfilos por su inconfundibles tamaño y rostro, su origen francés y su pasado en filmes como los Hellboy de Guillermo del Toro.

    ¿Qué decir sobre el contenido de la película? Sería injusto poner el acento en alguno de los rubros que se agrupan para darle una energía singular a la historia. Pero hay que intentarlo. Está la fotografía, que desde Rescatando al soldado Ryan a esta parte, puede captar hasta los cascotes de tierra desprendiéndose en partículas después de las explosiones, y de allí en adelante muchas cosas más: la crines de los caballos, las escamas metálicas de los yelmos, las fortalezas de roca erguidas sobre acantilados.

    Está la caracterización de los personajes. Los maquillajes raciales. Los peinados. Los distintos tipos de vestimenta de los clanes, de uso militar, uso sagrado o casual.

    Están la escenografía y utilería: cascos, espadas, hachas, mazas, catapultas, carruajes, palacios, grutas, tabernas.

    Está la acústica, de aceros, graznidos, alaridos de guerra, mazmorras, bosques, mar, navíos en viaje, y todo el universo sonoro asociado a este tipo de historias.

    Pero principalmente está el espíritu del personaje y de sus historias. La lucha por la autodeterminación, por la libertad, un sentimiento que en la fantasía tiene un envoltorio que a algunos no pueda resultar atractivo, aunque puede extraerse como la médula del pescado y ser engullido para que se disuelva en la sangre antes de salir a la calle hoy.
    Seguir leyendo...
  • Winter: El delfín
    Winter: El delfín
    La Voz del Interior
    El amor como uno de los primeros auxilios

    No se deje llevar por la primera impresión cuando lea la calificación que le da este comentario al filme. Winter, el delfín, es una buena película, llena de aventuras, humanismo y valores, pero puede afectar la sensibilidad de algunos.

    Sucede que este largometraje tiene una historia verdadera detrás, que es más grande que cualquier intento de Hollywood, aún el más loable, por representarla en la pantalla.

    Un delfín real luego llamado Winter fue encontrado en una playa de California, enredado en una trampa para cangrejos. Debieron amputarle la cola, y primero un hospital marino y luego una comunidad entera se comprometieron con su salvamento. Reunieron fondos para pagar el tratamiento y las prótesis necesarias para curar a ese animal que se convirtió en un símbolo especial de la supervivencia. Actualmente existe una página para seguir la vida de Winter en vivo, www.seewinter.com y se relacionan de modo terapéutico con él muchos niños y adultos con capacidades físicas especiales, atletas e inclusive veteranos del ejército norteamericano que perdieron algunos de sus miembros durante la guerra.

    El relato fílmico dirigido por Charles Martin Smith permite que una parte de la verdad relatada asome sobre la ficción, y entonces hay algunos pasajes emocionalmente fuertes en medio del cuento. De todos modos, y de manera abundante, el protagonista a un niño de alrededor de diez años que participa accidentalmente del salvamento y tras encariñarse con el pez comienza a visitarlo en el hospital, hasta convertirse en uno de los participantes necesarios de su curación. El niño de paso deja de lado la falta de motivación generalizada que lo afectaba en su vida, ocasionada por el abandono paterno y por la pérdida del afecto de un primo que también se aleja de él para enrolarse.

    Un filme en que los lazos afectivos ocupan un lugar central, ya sea en el trabajo comunitario por el delfín, como en el drama de las personas cuyas vidas son modificadas por la guerra, o en el grupo del hospital marino, donde el cariño derriba las fronteras para convertir a los compañeros en miembros de una familia
    Seguir leyendo...
  • Noche de miedo
    Noche de miedo
    La Voz del Interior
    La ciudad de las venas abiertas

    Buenos efectos especiales, buenos actores, buen guión. Todos los factores ayudan a la película Noche de miedo , que en este caso es muy recomendable y se suma a lo mejor y mucho del género de terror y risas nerviosas que el cine norteamericano ha sabido filmar.

    Noche de miedo tiene el sello de los años ’80, y el que no tenía el dato de antemano, después descubrirá que eso es porque se trata de una remake de otro largometraje de 1985, y los nuevos autores han logrado en eso también respetar el espíritu de aquélla. Aquélla era una película “pequeña” que se convirtió en objeto de culto de los amantes del terror cómico, pero para algunos mereció una suerte todavía mejor, pese a que logró la segunda mejor recaudación de una obra del género aquel año en los Estados Unidos.

    El argumento es remanido, pero en manos de los buenos contadores de cuentos logra su objetivo: asustar, hacer reír, sorprender, mantener en vilo, generar repulsión (en el sentido divertido de la palabra). Un nuevo vecino de Los Ángeles se mudó a la casa de al lado del protagonista. Parece un tipo encantador, pero en palabras de su madre separada, “es demasiado apuesto para estar soltero a esa edad”. Claro, esa edad es la juventud eterna de la que gozan los vampiros desde hace cuatro siglos a costa de succionar yugulares. A Charley se lo advierte su mejor amigo, que está obsesionado con el tema, pero él no se lo cree. Hasta que lo ve con sus propios ojos.

    La actual versión de Noche de miedo se reforzó muy bien para rendirle honores. Un elenco compacto, en el que sobresale Colin Farrell, dándole un lunático carisma a su personaje, y la estupenda todoterreno Toni Colette en el rol de la progenitora del chico. En el guión está Marti Noxon, con pasado en la serie Buffy, la cazavampiros , que también se hizo de una legión de televidentes fans de los cuellos cortados durante los años ’90 (y de la que se rumorea que también llegaría al cine).

    Y los efectos, ayudados por el 3D, hacen que las venas abiertas de las víctimas salpiquen hacia las butacas.
    Seguir leyendo...
  • Habemus Papa
    Habemus Papa
    La Voz del Interior
    En el nombre del hombre

    Las películas más recientes de Nanni Moretti son por lo general de dos clases. Algunas, protagonizadas por él mismo, incluyen confesiones personales e interrogaciones abiertas acerca de cuestiones más o menos existenciales. Son filmes como Caro diario o Aprile.

    Los otros largometrajes adoptan formatos más clásicos y son relatos ficcionados acerca de diversos temas, como La habitación del hijo , El caimán , o la actual Habemus Papa , a la cual en la Argentina le agregaron muy pícaramente el subtítulo El psicoanalista del Papa.

    En este último filme, Moretti juega con el misterio de un modo inesperado. Imagina lo que sucede dentro del inaccesible Vaticano durante el lapso en que se elige al sucesor de Juan Pablo II. Y lo hace ?de un modo diferente al que mayoría esperaría.

    He aquí lo que dijo con sus palabras Moretti: “Me gusta sorprender. Esperaban que atacara el Vaticano, que hablara de los escándalos financieros y hasta de los pedófilos. Claro que me informé sobre eso, y siento que la Iglesia perdió autoridad y credibilidad. Pero es mi guión, mi película, y son mis cardenales y mi ?Vaticano”.

    En su historia, un cardenal que no estaba entre los favoritos es nombrado Pontífice (el delicioso actor Michel Piccoli), pero el simple hombre siente que no puede cargar con tanta responsabilidad, e ingresa en un pequeña o gran crisis que pone en vilo a la comunidad católica, dentro y fuera de la Santa Sede.

    El más apremiado de todos, por su obligación de dar la cara ante la sociedad y la prensa, es el vocero vaticano, puesto en la piel de un exquisito actor polaco llamado Jerzy Stuhr, visto en filmes de Krzysztof Kieslowki como El decálogo y Blanco.

    En los intentos por sostener al vacilante nuevo Papa, los ?vicarios convocan a un psicoanalista (encarnado por Moretti), advirtiéndole que han hecho una excepción pues la coexistencia de “un alma y de un subconsciente” es inaceptable para la Iglesia.

    Y así va desenrollándose ?el filme, con varias sucesivas rupturas de los moldes que ?le permiten a Moretti romper algunas monotonías, y pintar con libertad y con nuevos trazos el mito del Vaticano secreto, jugando con figuras más amables e ingenuas, pero ?no superficiales, y buscando algunos nuevos significados en ellas.

    “Me siento como Buñuel: soy ateo gracias a Dios”, declaró Moretti.

    Esa técnica de lo inesperado le permite renovar varias veces el interés por el cuento, pero también demostrar su capacidad para otorgarle verosimilitud a hechos inventados sobre el Vaticano que, fuera ?de la sala de cine, parecían ?ridículos.

    Habemus Papa no tuvo ni la aprobación ni el rechazo de la Iglesia, pero Moretti no trabajó en escenarios reales sino en locaciones alternativas y con escenografías montadas en estudios, y también con ?actores no profesionales. La ?recreación es muy buena en muchos sentidos.
    Seguir leyendo...
  • Destino final 5
    Destino final 5
    La Voz del Interior
    Morir originalmente

    El cine de terror norteamericano pensado para adolescentes bien predispuestos, que tienen dinero en los bolsillos y buscan un entretenimiento eficaz, ha hecho de las formas originales de morir un elemento característico, aun cuando ni siquiera haya inventado el recurso.

    La saga Destino final sabe cómo reproducir esa fórmula (lo cual no es nada fácil) y, dándole una vuelta de tuerca especial, ha conseguido diferenciarse del resto y multiplicarse ya en cinco películas de bastante buena repercusión en la taquilla.

    Hombres y mujeres, jóvenes todos ellos, que pueden predecir una catástrofe o una tragedia masiva, y en principio evitarla, pero que luego comienzan a ser perseguidos por la muerte, a quien, en palabras de los emisarios que suele enviar a comunicarse con las futuras víctimas, “no le gusta que la engañen”. En esta quinta entrega, Sam tiene una visión que le permite salvar a su novia Molly y a varios amigos de ambos, de perecer en el derrumbe de un puente que se traga un transporte de la empresa en que trabajan, automóviles, obreros y transeúntes varios al precipitarse hacia las aguas de un río.

    Los sobrevivientes deberían poder hablar de “milagro” después de eso, pero uno por uno empiezan a caer en accidentes espeluznantes, imparables, y uno más encarnizado que el otro.

    El suspenso es bastante bueno, las muertes de los personajes son originales (según los autores, fueron tomadas de casos reales), pero la historia, o sea lo que les va pasando a los personajes, el cómo se comportan frente a los hechos, lo que se dicen entre ellos, está un poco falto de explosión, de emotividad, de chispa, y eso frena un poco el vértigo de lo que les pasa a los personajes.

    Del mismo modo algunos personajes (el sindicalista), no encajan en el rompecabezas, otros (el médico forense), se diluyen sin demasiadas explicaciones.

    Sin embargo, Destino final 5 tiene algunos elementos muy importantes dentro del género a su favor. Tiene en particular buenos efectos visuales y de sonido, que hacen de las escenas de gran espectacularidad un momento creíble y digno de ver sobre todo para los fans de este tipo de filmes.
    Seguir leyendo...
  • Cowboys y Aliens
    Cowboys y Aliens
    La Voz del Interior
    Espuelas y láseres

    Nada nuevo bajo el sol. O entre las piedras. Tan sólo un esperable puré de géneros como el western y la ficción científica, que podía resultar en una gran película o en esta que agrada, entretiene, gusta, pero deja la sensación de haber sido un entrenamiento para encarar cosas mejores que vendrán más delante de la mano de productores como Steven Spielberg o Ron Howard, dos de los que firman ponen su sello desde el lado de atrás de las bambalinas a este producto.

    Algunos primeros minutos para acomodar el GPS en el tiempo y el lugar de la acción, y después de eso el vértigo en estado puro. Un cowboy despierta a la realidad con una amnesia completa que de a poco empieza a revertir. Una brazalete luminoso que no se puede quitar, una herida en el abdomen vaya a saber producida por qué, un cartel que dice que lo busca la ley por robar el oro de una diligencia, un rudo ganadero que quiere cobrarle una deuda, y una bella mujer que parece conocerlo y lo sigue sin mucho justificativo por un pueblo casi fantasma.

    Los recuerdos comienzan a hilvanarse, las explicaciones a aparecer, mientras un elemento todavía más extraño hace su aparición. Naves espaciales que disparan rayos láser y extraterrestres parecidos a gigantescas langostas, vaya que un elemento ajeno a ese paisaje clásico de la épica norteamericana, propiedad del polvo, el whisky y el hombre, blanco o indio, a caballo.

    Cowboys vs aliens se queda en el montón y no logra sobresalir como película del cine clase B, un “género” en sí muy noble, donde se monta un divertimento tan contagioso que consigue voltear los prejuicios de muchos espectadores, como por ejemplo los que podrían considerar que es algo rústico juntar a un extraterrestre con un apache, o al héroe americano de aventuras de la década del ’80 (Harrison Ford, Los cazadores del Arca Perdida) con el ícono del cine de espionaje británico de los ’90 (Daniel Craig, James Bond) en un mismo filme.

    En este largometraje ocurre algo de eso. Y por momentos funciona.
    Seguir leyendo...
  • Güelcom
    Güelcom
    La Voz del Interior
    Pasaje abierto

    Hacer del drama una comedia o, como dice el refrán, la comedia es... drama “después de un tiempo”. Esa es la línea guía de esta película que trata de sacarle algunas cosquillas a dos temas recurrentes, como son el amor, la pareja o la familia y las migraciones o el exilio.

    Hay una parte de Güelcom que revisa la última fiebre migratoria de los argentinos, y lo que está pasando con ella unos cuantos años después de superada la peor parte de la crisis de la convertibilidad. Otra parte del filme es que Leo y Ana tenían una linda historia de amor, hasta que Ana quiso irse a España a buscar alternativas para su profesión de cocinera y Leo prefirió quedarse en el país, con un trabajo de psicólogo que le gusta.

    Ahora los dos siguen bastante disconformes. Leo, no deseando vivir como un soltero pero sin poder iniciar nada con otra mujer, y Ana, en pareja, aunque no tan convencida, y decepcionada por la ausencia de aquellas oportunidades de trabajo que fue a buscar.

    Cada uno de ellos sigue caminando por su vereda, hasta que varios años después Ana vuelve a Buenos Aires, seguida por un novio europeo, invitada al casamiento de unos amigos que comparte con Leo, y el reencuentro entre ambos reabre una historia que nunca se había cerrado del todo.

    Las oportunidades de reírse en esta comedia de Yago Blanco están por todas partes: en las situaciones, en los diálogos, en las características de los personajes, en las actuaciones de todo el elenco.

    El gallego que aunque tiene alguna posibilidad de quedarse con Ana termina contra su voluntad jugando el papel de metido en el antiguo grupo de camaradas y en el pasado de dos de ellos. La soltera empedernida, con su inmadurez pero también con su independencia para echar una mirada sobre los hechos. La pareja de amigos argentinos de Ana y Leo, con su propio mundo de pareja y sus diferentes afinidades incluso para con el europeo. Y finalmente los casamenteros, que vuelven al pago con toda la impronta del tiempo transcurrido en Ibiza, la célebre capital turística de la alta juerga española.

    Muy buenas las participaciones de Peto Menahem, Eugenia Guerty y Chema Tena, acompañando y siendo acompañados por el resto. Una película argentina entretenida, fresca, actual, para recrearse e intentar reírse de algo que tal vez pasa cerca de uno y todos los días.
    Seguir leyendo...
  • Capitán América - El primer vengador
    Tremendo entretenimiento

    Tremenda, magnífica película esta Capitán América: El primer vengador , que llegó a Córdoba para quedarse varias semanas en la cartelera. Creíble, atrapante, épica, estética, detallista, e incluso imponente, es una superación dentro de todo lo bueno que la fábrica de historietas Marvel ha concebido en su alianza con los estudios de Hollywood en los últimos diez a 15 años. Reediciones en cine de sus mejores historias gráficas, clásicos nacidos en los años cincuenta que en los noventa y en los dos mil vuelven a ponerse de moda gracias a la tecnología audiovisual tanto de imagen como de sonido en tres dimensiones y efectos especiales diseñados con sistemas de software.

    La trama de Capitán América: El primer vengador comienza y termina en la actualidad, lo cual abre la puerta a una soñada continuación de la que ya se está empezando a hablar en los corrillos del culto, léase las populares convenciones de historieta que año a año siguen realizándose principalmente en los EE.UU.

    La acción de la película dirigida por Joe Johnston ( Querida encogí a los niños , Jumanji , Parque Jurásico 3 ) se traslada luego a la Segunda Guerra Mundial, época de la que siempre se especula que escondió experimentos tanto del bando aliado tanto como del germano, éste último apelando a poderes ocultos, destinados a desarrollar armas que les permitieran doblar de una vez por todas el brazo enemigo y pasar poco menos que a dominar a la humanidad.
    Capitán América se hace fuerte en esa tesis y a partir de los viejos y siempre efectivos moldes del género, el muchacho débil pero listo que recibe dotes extraordinarias y se convierte en justiciero, propone una variante que sobre todo hace la diferencia en la habilidad para narrar los episodios con detalles que los hacen únicos y en la fuerza de la imagen tratada como un objeto de arte en el que maquinarias, seres fantásticos, batallas y aún los seres humanos elevados a la condición de héroes merecen empezar a formar parte de un museo donde se conserven estos humildes hitos de la creatividad de los artistas.
    Capitán América es antes que un súper soldado, un muchacho que no consigue enrolarse en el ejército por ineptitud física, pero que de tanto insistir se topa con un científico que descubre que la lucha contra la fragilidad desarrolla muchos aspectos positivos de la personalidad y le ofrece formar parte de una prueba fantástica. Mientras el muchacho aprende a usar sus nuevas capacidades, vivencia los sentimientos de mutua amistad cada vez más especial con una integrante femenina del cuadro de mandos, camino tan vertiginoso a veces como el de pasar al frente de batalla a cumplir con sus misiones.

    Al otro lado del mar
    Del otro lado del océano, un militar cansado de servir al führer alemán se aparta del ejército nazi para construir el suyo propio, en base a una fuente de energía robada a los dioses nórdicos que le permite alimentar armas nuevas con poderosos rayos láser que superan todo poder de destrucción.
    Entretenimiento en grande, bajo el título de Capitán América: El primer vengador.
    Seguir leyendo...
  • Los pingüinos de papá
    Los pingüinos de papá
    La Voz del Interior
    Helados de risa

    Jim Carrey morirá siendo Jim Carrey y hay un público también que nunca se lo perdonará. Pero este actor de grandes éxitos de taquilla cambió pese al temprano éxito de su carrera y se convirtió en uno mejor con el correr de los años y no sólo eso, también aprendió a mezclarse con algunas de las personas inteligentes de Hollywood y de ahí para adelante fue el protagonista de muchas muy buenas películas.

    Los pingüinos de papá es una de esas películas, pero además tiene otra característica que la vuelve una brillante espiga en los campos del cine. Pertenece a la especie más escasa en este ámbito como es la comedia pura.

    El señor Popper es un hombre de negocios sagaz y expeditivo como la decoración del ?lujoso departamento de Manhattan donde vive. Tiene ex mujer e hijos, pero los visita apenas cada 15 días, cuando sus ocupaciones se lo permiten pero hay que reconocerlo, poniendo la mejor voluntad para pasarla bien en esos encuentros tan casuales como lo que va a sucederle ni bien comience la película.

    Un día particularmente difícil en el que tiene que convencer a una filantrópica señorona de vender un antiguo restaurante para convertirlo en un negocio inmobiliario, Popper recibe una llamada. Sucede que Popper abuelo ha muerto y en el testamento le deja al nieto una encomienda. Algunas horas después, el heredero abre la caja en la puerta de su semipiso: se trata de un pingüino congelado.

    Lo que de allí en más sucederá con los pingüinos y con ese ejecutivo, su ex mujer, hijos, consorcio y empresa es un juego de travesuras y descubrimientos, astucia y ternura, que los autores de este filme toman en sus manos para redondear una moderna y deliciosa postal de Nueva York y sus habitantes de la que naturalmente pueden desgranarse algunas situaciones no tan lejanas ni extrañas.

    Sin estridencias ni desmayos, esta comedia dirigida por Mark Waters ( Los fantasmas de mi ex , Las crónicas de Spiderwick ), recupera el gusto por un don que debería declararse imperecedero por ley dentro de la industria norteamericana del entretenimiento: el humor inteligente.
    Seguir leyendo...
  • Hermanitos del fin del mundo
    Hermanitos del fin del mundo
    La Voz del Interior
    ¡Salven la casa de los chicos!

    Diego Topa y Muni Seligmann saltan desde la señal de cable de Disney Channel como atractivos iniciales en esta película, que luego suma unos cuantos materiales de divertimento extra durante su casi hora y media de duración.

    Ambientada en la ciudad de ?Ushuaia y aprovechando el imponente marco paisajístico dado por las cúspides nevadas y la geografía marítima, la acción se traslada al interior de un amigable hogar de niños huérfanos. Allí, Pato y Pirucha (Topa y Seligmann), junto a la directora y su ayudante, velan por la contención y alegría de un grupo de chicos hasta que un obstáculo importante parece poner en peligro la continuidad de esa obra de bien.

    Se trata de una disputa inmobiliaria, que alberga la triste posibilidad de tener que cerrar el hogar con todo lo que ello acarrearía. Para impedirlo, el grupo de amigos se pone en campaña para recaudar fondos y comprar el terreno, pero se enfrentan con una malvada ricachona que odia al lugar por una mala experiencia no resuelta, y quiere que lo borren de su vista.

    Sin altibajos
    Hermanitos del fin del mundo es una película recomendable por varias razones. Tiene una historia bien contada y sin altibajos donde los espectadores puedan aburrirse. Le suma a eso varios pasos de comedia musical, con canciones pegadizas además muy bien instrumentadas y cantadas por Topa y Muni.

    Y a eso le agrega las encarnaciones de los personajes en general, que pivotean en torno al gran referente que le aportan los varios actores profesionales presentes en el elenco y que se dan muy bien a la historia, como Norma Pons, Fabio Aste y Elizabeth Killian, Mimí Ardú, Oscar Alegre, Tony Amallo y Gabriel Corrado.

    Tiene algunas de las características del género de las series con musicales que muestra la televisión para chicos y adolescentes, pero le suma algo de color local de paso haciendo conocer aunque sea a través de lo visual una parte de la república Argentina.
    Seguir leyendo...
  • Transformers 3: El lado oscuro de la luna
    Hombre de hierro

    Un paso más allá. Transformers 3: el lado oscuro de la Luna empuja un poco más hacia lo nuevo, lo que viene, el renglón vinculado al arte visual, acompañando con este atributo una historia de acción y ciencia ficción según la fórmula. El director Michael Bay, quien en algún momento se mostró temeroso respecto a las dificultades que un relato tan tecnológico pudiera ponerle en el camino, debe sentirse satisfecho respecto a los resultados alcanzados.

    El creciente fanatismo de la sociedad por la cultura tecnológica es uno de los apetitos que busca satisfacer esta nueva entrega de la saga de superproducciones iniciada en 2007, y tal vez lo logre, al menos por unos días, como todo lo que tiene que ver con el espeluznante avance en ese campo.

    Mientras tanto, cuando Bay dudó, acudieron en su auxilio los que saben. Como muestra de la clase de colegas con los que compartió su trabajo, baste citar a personas como un tal Vince Pace, un experto en fotografía con poca figuración pública pero que tiene el mérito de haber sido el constructor, junto al mismísimo James Cameron, de un modelo de cámaras 3D que permitió filmar con la versatilidad, la productividad y el bajo costo con que hoy se lo hace en toda la industria de Hollywood y algunos alrededores.

    El argumento de la Transformers 3 es el de siempre. Desde un planeta lejano llegó a la Tierra una raza de poderosos robots. Algunos quieren someter a este planeta, se hacen llamar los Decepticons. Los otros se aliaron con los humanos para defender la libertad, y se los conoce como los Autobots.

    Como Megan Fox se dio de baja pocos días antes del rodaje, la cambiaron por otra sexy coprotagonista para acompañar a Shia LeBouf, quien encarna otra vez el modelo del hombre común que acaba convertido en héroe.

    El elenco le hace lugar otra vez a los actores de carácter: John Turturro, y también John Malkovich y Frances McDormand.
    Alerta amarilla para el contenido pro violencia del relato. La noción del hombre común, convertido en héroe, está íntimamente ligada a la del reclutamiento de hermanos, padres e hijos para las guerras. Asimismo, la venganza es moneda corriente en ambos bandos, incluso en aquel que dice defender valores positivos como la libertad.
    Seguir leyendo...
  • El laberinto
    El laberinto
    La Voz del Interior
    Siempre es difícil volver a vivir

    Tema complicado. Película dura. La pérdida de un hijo no es un asunto que nadie quiera vivir y un filme que aborde el tópico será muy raro que se propague por un público masivo. Nicole Kidman debe haberlo sabido perfectamente, pero aún así decidió producir y protagonizar esta película que descubrió a través de un periódico.

    Sucedió cuando leía la crítica de la obra teatral que acababa de subir a la cartelera de Broadway en el año 2006. Se interesó y al día siguiente estaba cenando con el dramaturgo después de ver la puesta, y cerrando trato para pasarla de las tablas a la pantalla.

    En la película la primera impresión que se tiene es la de estar viendo a una pareja feliz y exitosa, pero con el correr los minutos, comienzan a asomar las grietas producidas por la tragedia familiar que nunca fue ni será mostrada (tal vez una marca procedente del teatro, donde no todo debe ser mostrado en escena).

    El matrimonio asiste a terapia de grupo, alimenta otros lazos de familia, conserva rituales de pareja, se refugia en el confort y discute, ocho meses después del accidente, la venta del chalet donde una vez planearon pasar su vida, y hasta la posibilidad de concebir nuevamente.

    El suspenso está puesto en no saber cuál será el desenlace de la crisis, si se tiene en cuenta la cantidad de matrimonios que no pudieron superarla.

    Pero El laberinto tiene asuntos que no la ayudan. Situaciones que tal vez no fueron resueltas de la mejor manera posible aun dentro de la lógica de la historia contada, y que pueden significar algunas piedras en el camino de los espectadores.
    Por ejemplo que una terapia grupal de parejas que perdieron a sus niños no se torne tan deprimente como probablemente lo sea infinidad de veces en la vida real.

    También, trabajar la inclusión en el hilo del relato de algunas situaciones a las que si no se las vuelve lo suficientemente creíbles, hacen ruido. Segundo ejemplo: la relación que genera el personaje de Kidman con el adolescente que atropelló a su hijo de cuatro años.

    De cualquier modo, una película valiente, digna de ver, con tema y un enfoque que no suele estar en la agenda del cine de exportación norteamericano.
    Seguir leyendo...
  • Kung Fu Panda 2
    Kung Fu Panda 2
    La Voz del Interior
    El guerrero supera la adolescencia

    Una vara grande para medir una película muy grande. Kung Fu Panda roza varias veces lo grandioso de lo visual, pero no lo lleva tan alto y lo mantiene en ese nivel a su relato. De haberlo logrado, estaríamos hablando de un filme colosal. Por esa pizca de genialidad faltante, es “apenas” enorme, monstruosa, deliciosa.

    Habrá tercera parte de Kung Fu Panda , pero para llegar allí hay que transitar por dentro de un imperio con destellos de carnaval chino plagado de personajes, escenarios y situaciones.

    El diseño de arte es deslumbrante. Capaz tanto de presentar la historia a la manera de un prólogo dibujado en dos dimensiones replicando la técnica del papel y las aguadas, como de lucir texturas, volúmenes y pigmentos. Asombrosos los efectos logrados con tonos luminosos y fosforescentes.

    El argumento desarrolla a varios personajes. En el caso de Po, busca en el dilema del origen que ese oso panda tiene que resolver para poder convertirse en alguien valioso para su gente, y salvarla de caer en las garras de un líder despótico. Interiormente, ofrece al espectador la visión de un proceso de maduración que en el caso de este personaje está relacionada con una reconciliación pendiente con los progenitores.

    El guión persigue dos vetas claras. Resalta la importancia de emprender la búsqueda de una paz interior en los individuos. Pone en valor la fuerza de los lazos paterno-filiales que se establecen entre los seres, aún cuando los lazos que los unan no sea sanguíneos, sino de puro amor.

    Al final de la proyección, la sobreimpresión de los títulos del filme en la pantalla se prolonga durante varios minutos más de lo normal. El número de contadores y abogados solamente, tal vez ascienda al centenar. Parecen legiones de soldados desfilando ante un emperador, pero son los nombres de los cientos y cientos de personas que trabajaron para que esta película fuera posible. Pese al karate, la confrontación y la disputa por el poder, vestida de gala y humor, sería deseable que sean soldados de la paz. No la paz interior sino la paz mundial. Pero es paradójico, también aquí, que a la paz haya que conquistarla con soldados y armas. Y sospechoso, cuando en el mundo ese argumento se usa para los fines contrarios.
    Seguir leyendo...
  • Agua para elefantes
    Agua para elefantes
    La Voz del Interior
    Cuento de circo

    Agua para elefantes es una historia de amor bien contada, y que se sale del común denominador de hoy día, que son las comedias románticas que han dejado poco lugar para los dramas románticos. Lo de bien contada corre por cuenta de Richard La Gravanese, el guionista y adaptador que ayudó a que la novela Los puentes de Madison se convirtiera también en una gran película, la que dirigió el señor Clint Eastwood hace ya algunos años.

    El poético título Agua para elefantes termina siendo literal en este relato que comienza en el momento actual en Norteamérica, y viaja a través del relato de un hombre de 90 años hacia 1931, cuando se vivían las consecuencias del crack económico de ese país.

    Ese ambiente de zozobra es el que envuelve a un joven inmigrante polaco, quien por accidente se trepa al vagón de un circo y acaba edificando su futuro en torno a ese mundo al principio grotesco, inestable y lleno de excentricidad para él.

    Lo que le permite al muchacho labrarse un espacio entre esa gente son sus conocimientos de veterinaria, asociados a la necesidad del dueño de encontrar a alguien que se encargue de los animales.

    Pero hay un detalle más que, como suele ocurrir, hace la gran diferencia. La esposa del presentador del circo. La estrella del espectáculo. La mujer que nadie osaría siquiera mirar. Y no sólo por temor a ser despedido, sino porque detrás del carisma que muestra ante el público e incluso ante los integrantes del elenco, el patrocinador del circo es un sujeto despótico, violento, y con poder de mando sobre un puñado de rudos matones.

    Para los ojos hay mucho en este filme. Actores reconocibles, y con “historia fuera de la pantalla”, como Reese Whiterspoon (Legalmente rubia), Robert Pattinson (Crepúsculo), o Christopher Waltz (ganador del Oscar 2011 por Bastardos sin gloria). También hay bellos animales para apreciar en pantalla gigante, una gran fotografía del tren y los vagones donde viaja la compañía circense, buenos paisajes, y una lograda reconstrucción de escenografías de esa época que aún guardaba reminiscencias del Lejano Oeste en su arquitectura.

    En síntesis, un espectáculo para pasar el rato, con emoción incluida en el menú, al acompañar hasta el final y completarla a la historia que el anciano nonagenario está narrando a su único y muy motivado testigo.
    Seguir leyendo...
  • Thor 3D
    Thor 3D
    La Voz del Interior
    Thor: a la hora del destierro

    Otro comic de la editora Marvel (creadora de los éxitos de El Hombre Araña, Hulk, X-Men) que llega a la pantalla grande, y otra muestra de que el cine se fue poniendo a tono con la propuesta visual nacida de la ilustración, para reproducir con efectos visuales lo que los dibujantes de hace más de medio siglo sacaron de sus cabezas para ponerlo en el papel seriado.

    Las aventuras del personaje de historieta Thor están asociadas en parte a la mitología escandinava y a la especulación científica.

    Por eso, en la pantalla puede verse una especie de saga poblada por divinidades, en la que el dramatismo lo pone la rivalidad entre hermanos por suceder al padre en el trono, mientras un reino enemigo acecha para una posible conquista.
    Además, el espectador se encuentra frente a nociones como “vida extraterrestre”, “ciencia” y “secreto de Estado”. La variante en este caso, como sucedía por ejemplo en Superman, es que el “planeta lejano” y “secundario”, es la Tierra, donde algunos estudiosos que intentan desentrañar enigmas relativos al universo, recibirán la inesperada oportunidad de interactuar con esos otros mundos.

    Ello como consecuencia de un “accidente”: el destierro de Thor hacia el hábitat humano, lugar donde sorpresivamente descubrirá que puede ver las cosas de su existencia de un modo nuevo, a tiempo para sacar un fruto positivo de la confluencia de las dos civilizaciones.

    La película es en general entretenida, con varias secuencias de acción y humor, y además lleva un plus para los fanáticos de diversas áreas.

    Los cinéfilos se encontrarán, por ejemplo, con un director como Kenneth Branagh (británico, especialista en Shakespeare) moderando los conflictos existenciales de los personajes. También con algunos logros dentro del mundo de los efectos especiales, en la composición de formas, texturas o colores.

    Los cultores de la “fantaciencia” y el comic verán cobrar “vida” a ídolos largamente acariciados en el papel, así como también podrán disfrutar de representaciones muy imaginadas de otras realidades.
    Seguir leyendo...
  • La chica de la capa roja
    La chica de la capa roja
    La Voz del Interior
    A sus plantas rendido un lobo

    Tiene suspenso, terror, romance y fantasía, como algunos de sus condimentos genéricos principales. También reúne algunos buenos aditamentos técnicos: una lograda fotografía de paisajes boscosos y montañosos nevados, una buena banda sonora de efectos, y un diseño escenográfico donde se aprecia el ingenio puesto para edificar un pueblo medieval con maderas, hierro y pieles, que ayude a crear la atmósfera de soledad primitiva a la que están expuestos los personajes que hacen de víctimas del hombre lobo.

    La chica de la capa roja intenta contar una vieja historia de una manera original. Hay una bella jovencita ante la cual el enorme y feroz animal que está asesinando a los aldeanos, ha mostrado un lado vulnerable. Hay un secreto enterrado que el espectador y la protagonista tienen que develar, además de tener que detener la horda de ataques a los que están siendo sometidos tantos inocentes. Mientras tanto, Valerie (así se llama ella) tiene que debatirse entre el mandato de una madre que le arregló el casamiento pensando sólo en el bienestar económico, y el deseo de consagrar el sentimiento que la une a un muchacho de su misma condición social.

    Aunque no tiene un final fácilmente previsible, aunque produce auténticos espasmos de emoción, aunque los actores son buenos, este filme tiene algo de artificial que le impide ser todavía mejor.

    Quizá se deba a la calidad o al uso que se dio a los efectos especiales, o tal vez al modo en que se emplean algunos simbolismos que aparecen como vaciados de contenido (el caso de la capa roja sobre la nieve inmaculada es el más flagrante), o tal vez la permanente sensación de que se asiste a un espectáculo que no se define entre ser cine o ser teatro.

    Pero es probable que a mucho público ese tipo de detalles no le hagan “ruido”, y sean capaces de disfrutar La chica de la capa roja de una manera totalmente distinta.

    Afortunados, ellos.
    Seguir leyendo...
  • Torrente 4
    Torrente 4
    La Voz del Interior
    Sin moldes ni códigos

    “No tiene madre”, decían antes cuando alguien se manejaba por el mundo como lo hace el policía madrileño José Luis Torrente. Y es que decir que Torrente se sale de los códigos de la ley española es poco. ¡Ese hombre se sale de todos los ?códigos! Y sus películas otro tanto. Inclusive se salen de los moldes de la comedia, porque hacen reír pero con métodos que no a cualquiera le resultarán graciosos. En algunos casos, abollando los moldes del comportamiento social.

    Torrente ya no tiene nada que perder. Como agente del orden, le va cada vez peor; como hombre, está en la ruina; como ciudadano, ni hablar. Una síntesis de todo aquello pareciera estar en la escena ?en que, después de salirse de la cola por un vale de comida, para no arruinar su imagen frente a un conocido, se sirve de un tacho de desperdicios la comida que arrojaron desde un restaurante. Ni siquiera tiene corazón para compartirlo con un puñado de niños hambrientos. Pero una vez más aflora el humor corrosivo (también se decía así antes): los chicos son los que sacan ?corriendo del basural a ese policía bravucón que, con los dedos manchados de salsa, se ha convertido en una caricatura.

    La película es así, combina esas situaciones casi “intimistas”, donde el humor y el cinismo se dan la mano de manera extraña, con secuencias de gran despliegue visual, como fiestas de la alta sociedad, persecuciones en vehículos (con choques y explosiones técnicamente admirables).

    Pero la cosa se complica verdaderamente para Torrente cuando acepta un encargo desleal, con tan mala suerte que va a parar a la cárcel por intentar cumplirlo. Torrente toca fondo en esta cuarta entrega (sólo se proyecta en 3D) de la serie de películas diri-?gidas, escritas y protagonizadas por Santiago Segura, que en la taquilla va justamente ?en la dirección contraria, para arriba, sobre todo en España, y que han logrado convertir ?al personaje en todo un objeto de culto de las nuevas generaciones.

    Baste para comprobarlo, ?verificar las presencias en el filme de varios famosos que no han querido perderse la oportunidad de pasar un buen momento: desde David Bisbal, que interpreta dos canciones de la banda sonora (la última, con video incluido en los títulos finales), hasta los futbolistas argentinos Sergio “Kun” Agüero y Gonzalo “Pipita” ?Higuaín, incluidos dentro de la historia.
    Seguir leyendo...
  • Rio
    Rio
    La Voz del Interior
    Ritmo, color y alegría para descubrir el amor

    Una historia que provoca identificación, adornada con ritmo, colores, y una manada de personajes imperdibles, hace de la película de animación Río una muy buena propuesta para el público atento a las novedades del cine de animación proveniente de Hollywood.

    La trama es sencilla. Un papagayo azul es encontrado por un estudioso en un rincón nevado de EE.UU. (adonde fue vendido ilegalmente). Tras convencer a su ingenua dueña de la necesidad de reunir al animalillo con la única hembra viva de la especie, el trío viaja al corazón del “salvaje” Brasil y se reúne con una auténtica fauna de personajes, que incluye a humanos malvados, una cacatúa mafiosa, monos ladrones, un tucán con mucha calle, y varias especies más, que conforman la galería de simpáticos personajes secundarios. La sal de la cuestión, en definitiva, la termina poniendo la relación entre esas dos raras aves que deben enamorarse pese a que son el agua y el aceite.

    El filme es dirigido por Carlos Saldanha, un brasileño que triunfa en Hollywood (dirigió previamente La era del hielo y Robots , entre otras), que pidió la oportunidad de situar una historia en su ciudad natal y que en parte recibió la luz verde –dicen– porque esa metrópoli se prepara para recibir un campeonato mundial de fútbol y unas olimpiadas y los negocios atraen a los negocios, bla, bla, blah...

    Aquel verde tomó Saldanha para empezar a pintar un cuento que en varios momentos es un canto a la naturaleza y al pueblo de donde es originario.

    Por ejemplo, la película abre con un número musical magnífico, y a lo largo de sus 94 minutos de duración, alcanza varios picos de inspiración: la escena de la riña entre pájaros y monos, la de la carrera en motocicleta por las callejuelas de las favelas, la del ratito romántico de las aves trepadas a un tranvía del Corcovado, la de la persecución dentro del Sambódromo, la del aterrizaje forzoso en la playa… no alcanzan los dedos de la mano para contar los aciertos de los guionistas, de los animados y de los musicalizadores (por citar a los más obvios) de este largometraje.

    Río es una muestra más de los altos estándares que maneja la industria de animación norteamericana, líder en este rubro como en tantos otros, aunque con vecinos cada día más fuertes, como ese Brasil al que se le rinde un indudable reconocimiento simbólico a través de este producto.
    Seguir leyendo...
  • Sucker Punch: Mundo Surreal
    Sucker Punch: Mundo Surreal
    La Voz del Interior
    Una realidad aparte

    Dentro de los grandes estudios suelen utilizarse frases cortas para dar una idea acerca de adónde apunta el contenido de las películas que se están elaborando. A ésta la describían como “Alicia en el País de las Maravillas con armas de fuego” y esta frase sirve para empezar a desgranar un largometraje bastante bizarro para el público común, pero accesible y que provocará reacciones apasionadas (a favor o no) entre los cultores de estos productos.

    ¿Por qué bizarra? Hay algo demasiado alternativo en este cuento donde conviven chicas con problemas mentales, samurais, nazis, robots, dragones, pistoleros, prostitutas y bailarinas, entre otras. ¡Es curioso que el director hace que todo encaje, como si manejara una plastilina mágica capaz de unir la variedad de elementos!

    No se trata de temas tan ajenos unos y otros, ya que todos suelen ser considerados “subgéneros”, y constituyen la materia prima de mucho cine clase B y Z: fantasía, animé, videoclip, ciencia ficción, bélico, suspenso, infantil, erótico, terror, policial.

    El director que hace que funcione el combo se llama Zack Snyder (300), que con legiones menores de seguidores también supo conquistar éxitos en filmes como El amanecer de los muertos, Watchmen o Ga’Hoole, inspirándose en novelas gráficas, libros infantiles o filmes de culto.

    Sucker punch: mundo surreal divide aguas. Algunos se enamorarán de su deslumbrante diseño visual; a otros les parecerá un sancocho de efectos especiales (siempre queda un margen para la indiferencia, por supuesto).

    Lo difícilmente discutible es que se trata de un filme diferente, hecho con dedicación y pasión. Como también parece difícil poner en duda que Zack Snyder es un cineasta a respetar, porque desafía y explora el lenguaje cinematográfico adocenado, aun desde Hollywood. Snyder será el comandante de la próxima Superman, y eso dentro de la lógica del espectáculo norteamericano, es graduarse con honores.
    Seguir leyendo...
  • Sanctum
    Sanctum
    La Voz del Interior
    Infierno bajo el agua

    Película muy recomendable pero, eso sí, no apta para personas impresionables, por la presencia de numerosas situaciones de claustrofobia y asfixia.
    Advertencia a tener muy en cuenta antes de ver Sanctum , que da vida a sensaciones tales como el miedo, la angustia, o la ansiedad, y en el que también encuentran un resquicio el asombro y la admiración.

    En los 101 minutos de duración de este largometraje anidan muchas emociones de elevada autenticidad (subrayadas por el 3D), del tipo de las que el público rastrea en productos de géneros como el terror, la acción, e incluso dramáticos. En este caso, el formato es novedoso, y eso le agrega un atractivo extra a la propuesta.

    Asombro y admiración es lo que puede suscitar en cualquier común mortal, por ejemplo, el descubrimiento de los sitios que visitan los exploradores de cuevas subacuáticas que protagonizan Sanctum . Son paisajes poco difundidos en imágenes: cavernas sumergidas, grandes como catedrales y más todavía. Hoyos sin medida, con vestigios de luz azul o verde, entre otras maravillas naturales.

    Algunos de los protagonistas son científicos. Otros, filántropos. Otros, simples aventureros. En el filme, están situados en algún lugar de Nueva Guinea, recorriendo el más grande sistema de cavidades de la Tierra, tratando de diseñar un mapa que abra las puertas para futuras expediciones.
    Están advertidos acerca de la presencia de una tormenta en la región, que los obligará a abandonar temporariamente las grutas.

    Pero el fenómeno se adelanta a los pronósticos, y llega convertido en huracán. Bloquea la entrada principal a las cuevas y comienza a inundarlas por completo, y los excursionistas se ven obligados a buscar una salida alternativa avanzando por sitios inexplorados, con una cantidad limitada de oxígeno en sus tubos de supervivencia.

    Si acompañar a los buzos por el laberinto de roca y agua ya es comprometedor para el público, la tensión se agiganta al verificar los vínculos afectivos que unen a los protagonistas. Esos sujetos vestidos como astronautas submarinos son también padre e hijo, amigos, una pareja dispuesta a casarse…

    Y las situaciones límite que enfrentan los llevan a experimentar la más variada clase de reacciones, convirtiendo a las grutas en el escenario de una sabia y cruel demostración acerca de los límites del ser humano, y su pobre autoridad frente a los designios de la naturaleza.
    Seguir leyendo...
  • Un feriado particular
    Un feriado particular
    La Voz del Interior
    Convivencia leal

    Un hombre ya entrado en la madurez vive con su madre en un departamento de la ciudad de Roma. El dinero no les alcanza y él dice no tener tiempo para trabajar porque está todo el día cuidando a la anciana.

    En la víspera de un feriado, recibe la visita del administrador del consorcio donde vive, quien, en lugar de apremiarlo, le ofrece un intercambio de favores. Le dejará a su propia madre en custodia durante dos días, para poder reunirse con su esposa e hijos en un paraje vacacional.

    En recompensa, le dispensará algunos privilegios, como perdonarle viejas deudas o facilitarle las llaves del ascensor, que sólo está habilitado para quienes pagan un extra por el servicio.

    Pese a su paciencia de oro, el sobresalto de tener que albergar a dos viejecillas y no a una, abuso edulcorado con una contribución dineraria suplementaria por el administrador, obliga al soltero a convocar a un amigo médico, quien a cambio de la consulta le deja también a su progenitora a pasar la noche, puesto que la enfermera que la cuidaba renunció, y él tiene que cubrir una guardia en el hospital.

    Hasta aquí, muchas de las cartas de la película Un feriado particular ya están sobre la mesa.

    Filme para armar
    Hay que contemplar y “armar” la película desde el propio punto de vista, buscando descifrar a cada uno de los personajes y la situación que los reúne, en la cual varios de ellos pondrán en juego su capacidad resiliente, y harán de esa convivencia casi forzada una oportunidad para superar dificultades individuales circunstanciales o tal vez más trascendentes...

    Sin embargo, uno de los mensajes implícitos en el cuento puede ser el del valor de la conducta gregaria, y acerca de algunos beneficios que se desprenden de la figura social de “comunidad”, para acceder a la cual se conceden algunas libertades y derechos a cambio de otros, imprescindibles para la evolución de cada ser humano en particular.

    Película de corta duración (75 minutos), de carácter apacible y amable, con algunas pinceladas de humor, donde los personajes y los acontecimientos son “mostrados” sin explicarlos demasiado.
    Seguir leyendo...
  • Invasion del mundo. Batalla - Los Ángeles
    Marciano vete a casa

    Un ataque extraterrestre a escala global. Una gran ciudad de Estados Unidos, último bastión para soñar con una salvación, por la vía del coraje de sus habitantes y militares. La fórmula es repetitiva, pero funciona, en la medida en que la historia sea contada con habilidad. Y así ocurre con Invasión del mundo. Batalla: Los Ángeles.

    Esta megaproducción combina con destreza elementos del cine de ciencia ficción, catástrofe, bélico, de acción, suspenso, terror y hasta dramático. En este sentido, pueden notarse varias líneas argumentales, dentro de un paquete que, de los 116 minutos que dura el largometraje, sólo le suelta la garganta al espectador para que respire durante menos de un cuarto de hora.

    Toda la paleta de efectos visuales y sonoros que vienen manejando los filmes de guerra y ciencia ficción desde hace unos años a esta parte, están puestos, y bien puestos, en el filme que protagonizan Aaron Eckhart, Bridget Moynahan y Michelle Rodríguez como figuras más conocidas.

    Eckhart es el sargento marine Nantz, un tipo con mala reputación en las FF.AA., a punto de retirarse del servicio. Se murmura alrededor de él, por ser el único sobreviviente de una misión en la que murieron todos sus hombres.

    El plan de Nantz se ve alterado cuando una lluvia de meteoritos se convierte en un ataque exterminador de fuerzas extraterrestres. Lo citan de emergencia y queda como segundo al mando en un pelotón con misión humanitaria: rescatar a un grupo de civiles aislados tras las líneas enemigas.

    Durante la incursión Nantz se reencuentra con sus fantasmas: prueba casi tan dura como sobrevivir a los aliens desparramados por las calles de Los Ángeles. El filme combina elegantemente escenas monumentales con otras, más abundantes, en las que todo se reduce a una escala más pequeña, y donde aparecen la sensación de asfixia y de zozobra vividas por los personajes. Los recursos fílmicos empleados son las cámaras al hombro, los primerísimos planos (se ven sólo los rostros y parte de los hombros) y un montaje más frenético, junto a una paleta sonora propicia.

    El guión ayuda, porque está repleto de situaciones imprevistas, que hacen que la atención avance cuando parecía que iba a trabarse, se mantenga alerta cuando iba a adormilarse, o se entretenga con detalles cuando parecía que ya no había que esperar otra cosa.
    Seguir leyendo...
  • Infierno al volante
    Infierno al volante
    La Voz del Interior
    Cacería endiablada

    Aunque el costo de la entrada puede ser privativo, es casi una obligación recomendar la versión en 3D de esta película. Con el paso del tiempo, superado el asombro inicial, es posible comparar calidades dentro de este formato. Hay películas que aprovechan mejor y peor las tres dimensiones. Infierno al volante, en ese aspecto, es excelente.

    Claro que conviene estar al tanto del contenido de este filme, que combina fantasía, acción, suspenso y gore (truculencia) en dosis muy generosas. Su director, Patrick Lussier, ya había avisado que podía hacer bien ambas cosas (el manejo de las emociones fuertes y del 3D), en Sangriento San Valentín. Ahora la confirma pero acompañado por un gigante de la pantalla, Nicolas Cage, quien le agrega una mística y una masividad extra a la propuesta, convirtiéndola en una muy buena propuesta para los aficionados a esta clase de entretenimiento.

    El argumento no tiene nada de realista y todo de simple: un ex convicto escapó del infierno para perseguir al hombre que asesinó a su hija y secuestró a su nieta. El cazado es líder de una secta. El cazador goza de la compañía de una blonda espectacular. Fanáticos religiosos, policías salvajes y demonios de diversa laya se cuelan en una persecución que atraviesa los llanos paisajes del sur de los EE.UU., mostrando escenarios naturales muy bonitos. Estos sirven de marco a tiroteos, fusilamientos, atropellos, explosiones, choques, degüellos y retorcimiento de distintos tipos de estructuras, que como dijimos son captados con un lente cinematográfico experto. Todo ello envuelto en una música acorde: un urticante rock metálico duro que ayuda a apretar los dientes mientras los de la pantalla se propinan toda clase de agresiones.

    Hacia la mitad del filme, por ejemplo, se encuentra una de las secuencias más electrizantes. Son diez minutos o más a toda velocidad sobre la carretera. El bramante Chevrolet Chevelle conducido por Cage, intentando dar alcance a la casilla rodante mortalmente lanzada en velocidad que transporta a su compañera y a la beba capturadas. Cuide sus uñas o bien prepárese a restituir la cubierta de los apoya brazos a los dueños de la sala. Y eso sí: no se moleste en buscar interpretaciones demasiado profundas. No es la película adecuada para ello, pero sí para pasar el rato a pura adrenalina.
    Seguir leyendo...
  • Justin Bieber: Never say never
    Buena vibra

    Toda la fuerza, la convicción, la inocencia, la sensibilidad y la fe de ese simple chico de 16 años que es Justin Bieber es el “mensaje” de este musical documental que intenta contar la increíble historia de quien gracias a redes sociales como You Tube y Twitter logró llevar su talento a los grandes escenarios y a incontables rincones del mundo, en su primer año de carrera profesional.

    Oriundo de un pueblo en Canadá, hijo de jóvenes padres separados, de infancia apegada a sus abuelos, fan de la batería de los amigos de su madre desde muy pequeño, Bieber es en la actualidad la encarnación de un poderoso deseo colectivo: creer en los sueños propios y pujar hasta hacerlos realidad. No hay que pensar mucho para entender la clara simbología que acompaña la presentación de su hit Never say never (Nunca digas nunca): bailarines con rojas vinchas niponas en la frente, haciendo pasos de karate combinado con rap, y en la letra, la idea de que “debes luchar para lograrlo”.

    Claro que la propuesta aparece correctamente enmarcada por un entorno afectivo cercano: la madre, el padre que reaparece tras el abandono del hogar, los abuelos, y el equipo de trabajo, constituyendo una “gran familia” que en el momento culminante de la gira 2010 de Bieber se sube al escenario para, abrazado, despedir al público que lo ovacionó durante el concierto de coronación.

    Gracias a la tecnología 3D, se puede “estar allí” en el momento en que Bieber da su histórico recital en el Madison Square Garden de Nueva York, junto a estrellas como Boyz II Men, Usher, Miley Cyrus o Jaden Smith, haciendo temas como Baby o One time y sentir algo de la vibración que emana de sus canciones, de su voz, de su baile, de su look.
    Seguir leyendo...
  • Soy el número cuatro
    Soy el número cuatro
    La Voz del Interior
    Personas voladoras no identificadas

    Existen las “típicas” películas españolas, francesas, italianas y argentinas. Imposible definirlas, pero existen. Muchos espectadores somos capaces de reconocerlas. Soy el número 4 es una “típica” película norteamericana y es más que recomendable en su género. La dirige un cineasta con no mucho cartel internacional, pero a sus espaldas acompaña Michael Bay, palabras mayores en cine de acción a gran escala.

    Y Soy el número 4 tiene acción, aunque también sintoniza con buena fidelidad géneros como el terror, la ciencia ficción, la comedia, el suspenso o el romance.

    La salvedad mayor en relación a otros productos de Bay (sin quitar un merecido protagonismo al director y su equipo) es que éste tiene a un grupo de adolescentes casi adultos como protagonistas. John, Sam, Sara o Mark son los típicos chicos que visten desde un póster las paredes de una habitación juvenil, por ser los héroes y antihéroes de esta historia que habla y muestra a extraterrestres cazados por otros extraterrestres en nuestro planeta Tierra.

    John está despertando a esa realidad cuando el relato está poniéndose los pañales. Vive sobre una tabla de surf en una paradisíaca playa tropical y de repente es contactado por su tutor, quien le advierte algo que él ya había sentido en su interior. Acaban de asesinar al muchacho que lo antecedía en número de orden y ahora los asesinos intergalácticos irán por él. Mudanza a un colegio secundario y a un pueblo chico, y la pretensión de llevar una vida anónima. Pero John está maravillado con los poderes que están apareciéndole, y está descubriendo aquello que los humanos llaman “amor”.

    Puntos a favor en este largometraje son por ejemplo los sobrios y muy buenos efectos especiales, gran banda sonora (tanto de ruidos como de temas pegadizos) y un ritmo manejado con destreza, capaz de amalgamar un momento romántico con una batalla campal con rayos láser o una persecución monstruosa, diseñadas ambas escenas con herramientas de tecnología muy actual.

    También destaca el ofrecimiento de una generosa batería de las emociones, entre ellas sobresaltos, tensión, expectativa, comicidad o ternura, o sea las que en general se espera de este tipo de productos.

    En su género, por lo alto o por lo bajo, un filme llamado a sumarse a los preferidos de esta temporada que recién empieza.
    Y parece que se vienen una o más secuelas.
    Seguir leyendo...
  • Sudor frío
    Sudor frío
    La Voz del Interior
    Jugo de tomate tibio

    Si la película quiere meter miedo, la técnica del cineasta no debe fallar. Y en Sudor frío no falla. Por eso, empezar hablando de los talentos a cargo de la fotografía, el sonido y los efectos especiales de este filme argentino no es desubicado, y al espectador debería alentarlo que le comenten que además de entretenida, la historia está contada con mucho gancho visual y sonoro.

    Esos son algunos de los engranajes artísticos que hacen caminar el cuento (de terror, en este caso). Otro punto muy importante es el elenco actoral, donde talento y popularidad conviven sin prejuicio, a veces en el mismo cuerpo. Facundo Espinosa (otrora visto en tiras televisivas de Pol-ka), Camila Velasco (chica Playboy y de sonado romance con un noble árabe luego del último rally Dakar), o los excelentes intérpretes a cargo de los roles de los asesinos.

    Dos amigos, varón y chica, hacen tiempo al comienzo dentro de un auto, en la puerta de una vetusta casona de un barrio de la ciudad de Buenos Aires, esperando la salida de una segunda muchacha, que acudió al lugar tras cerrar una cita por chat.

    La ansiedad empuja al dúo inicial a cruzar el umbral de la vivienda, y a encontrarse con un horror no imaginado por ellos allí dentro. Dos viejos represores de la dictadura argentina, entrampados por el tiempo y la locura, siguen recibiendo a incautas señoritas captadas a través de la Web, para someterlas a su herrumbrada pero todavía eficaz parafernalia de tortura.

    Como tanto cine de este género, se trata de un filme rodado con poco presupuesto y muchas buenas ideas. En Estados Unidos estos estrenos usualmente ocurren en la época de vacaciones estivales, buscando satisfacer el apetito de un público con dinero volátil y en busca de divertimento (acierto comercial que en este país debería repetirse más seguido después de esta experiencia).

    Aunque lo más suculento ocurre en un puñado de espacios cerrados o reducidos, los autores hacen un ingenioso uso de lo que encuentran a mano, y así, entre goteras y máscaras de oxígeno, mutilados, escaleras y pasillos descascarados, máquinas de escribir, botellas de ácido, relojes antiguos, tijeras y señoritas semidesnudas, se las componen para mantener captada la atención durante 80 minutos que parecen algunos menos.

    Sudor frío es un fenómeno procedente del under pero que ha subido a la superficie. Asegura su director que es la primera película de terror nacional que se estrena a gran escala en los últimos 50 años. Es la primera, pero en el segundo semestre llega otra, rodada por varios del mismo grupo, y titulada Penumbra.
    Seguir leyendo...
  • El oso Yogi
    El oso Yogi
    La Voz del Interior
    Jornalero no, héroe sí

    Una historia sencilla y respetuosa del espíritu de las caricaturas originales, un buen elenco de actores, un generoso pero equilibrado uso de los efectos especiales, y una atractiva fotografía de paisajes son los atributos principales de esta excelente propuesta para los más chicos y para que sus padres tengan como alternativa para alguno de los tantos días con lluvia que traen estas vacaciones.

    Basada en una serie animada de los años ’60, El oso Yogi tiene como protagonistas a dos osos y un cuidador de parques. Yogi, un plantígrado perezoso que se entretiene inventando métodos para robar las cestas con comida a los visitantes, es acompañado por Bubu, su fiel amigo, y continuamente regañado por el alguacil Smith, quien en este capítulo termina por agruparse de verdad con los osos para combatir un mal mayor. Hay un político que quiere talar todos los árboles de la reserva para pagar su campaña, más una bella documentalista que se une al bando ecologista para tratar de impedírselo.

    Hay mucho entretenimiento durante los 80 minutos que dura el filme (que costó 80 millones de dólares). Un humor que los norteamericanos llaman clean humor, o sea “humor limpio”, y que se hace con condimentos como la frescura, la inocencia, la picardía infantil y el ingenio.

    Si hay que elegir algunas escenas, sobresalen la del surf en el lago, que desata un carnaval de fuegos artificiales fuera de control, y todavía un poco más feliz es la del planeador a pedales inventado por Yogi, con que los dos osos intentan un rescate heroico hacia el final de la película.

    Pero lo dicho: un filme con muchos buenos momentos y repleto de pequeñas sorpresas.

    En algunas funciones, se exhibe previamente un cortometraje original del Correcaminos, uno de los varios cortos con que Warner Brothers está homenajeando a uno de los shows animados más populares de su cantera. ¿Se viene un largo sobre este personaje?

    Seguir leyendo...
  • Las crónicas de Narnia - La travesía del viajero del alba
    Narnia: Un pedacito de fe

    Es tan difícil saber hasta dónde influye la información previa negativa o positiva respecto de una película, como escapar de las comparaciones. Que por todos lados se esparzan rumores acerca de las compañías productoras (Disney en el caso de Narnia 3 ) y directores que se salieron o entraron de una superproducción, por lo general no ayuda, pero sin dudas puede influir en el juicio de cualquiera. Lo mismo si se “bisbisea” acerca de los gurúes contratados para salvar proyectos cinematográficos de la ruina (en muchos casos guionistas), o de las estrategias de marketing que se emplean como anabólicos para promocionar lo que por sí solo no puede ganarse una justa popularidad.

    Las crónicas de Narnia 3 puede adolecer de esta clase de virus, como también del de comparar las adaptaciones que se hicieron de esos libros con las que Peter Jackson hizo de El Señor de los anillos . Y es que los escritores de unas y otras novelas, C.S. Lewis y J.R.R. Tolkien, fueron amigos además de colegas... Para algunos eso basta para suponer que hubo alguna clase de competencia aunque fuera subyacente entre ambos.

    El problema en realidad está en comparar. A veces comparar es un mecanismo del aprendizaje. A veces es completamente nocivo.
    Las crónicas de Narnia 3: la travesía del Viajero del Alba , con nuevo director a bordo, va mostrando un nuevo ingreso de los hermanos Pevensie a ese universo paralelo bautizado como el reino de Narnia, donde todo lo fantástico es imposible, y aún hay muchas cosas inimaginables por suceder. En esta ocasión Lucy y Edmund son acompañados por Eustace, un primo que los tiene como pensionarios en Cambridge (Inglaterra). Personaje que a la postre disfruta de los momentos más simpáticos de la entrega, primero por su carácter quejoso y ligeramente cínico, y luego por la transformación (a todas luces previsible desde el comienzo) que aborda al entrar en contacto con seres como los centauros, los príncipes, los dragones, y labrar paso por paso un compromiso con los hechos.

    Sobresaliente toda la secuencia de la batalla final cerca de la Isla Negra, entre los tripulantes del bergantín Viajero del Alba y la gigantesca serpiente marina representante del mal. Captura la mayor parte de adrenalina que circula la película y deposita al espectador sin aliento en el fin de la proyección.

    Para guardar en una cajita, una frase dicha como al pasar por el ratón parlante Reepicheep: “Nada es tan enorme como un pedacito pequeño de fe” cuando se quiere alcanzar algo que parecía imposible.
    Seguir leyendo...
  • Cazador de demonios: Solomon Kane
    La redención del noble

    Los que gusten del género fantástico, pero también los que disfruten del cine como gran espectáculo, pueden sentirse habilitados para ver este filme coproducido por capitales y dirigido por un europeo, pero con una fuerte impronta hollywoodense en su entraña, dicho esto como un mérito.
    El protagonista de Cazador de demonios se llama Solomon Kane y es un noble desterrado cuando niño, al que el destino llevó a vivir en la clandestinidad. Así fue como Kane se convirtió en un mercenario a tal punto despiadado que, para escapar del llamado del diablo, decidió entregarse a una existencia pía alejada de su hogar, y encontrar la redención a sus pecados.

    Pero en el año 1600 (la acción comienza en África pero rápidamente se traslada al Reino Unido) la violencia es moneda corriente en una sociedad todavía en estado medieval, sumida en la superstición, la conquista y la esclavización de los hombres. Sumado a esto, el llamado de la sangre. Las comarcas que pertenecieron a su familia cayeron en manos de espíritus realmente malignos, y el indicado para acabar con esa tiranía es justamente él.

    Para los que lo conozcan pero también para los que deseen descubrir a uno de los grandes del género, hay que mencionar en este momento a Robert E. Howard, escritor de destino trágico (se quitó la vida a los 30 años) cuya imaginación engendró nada más ni menos que sagas como la de Conan el Bárbaro (encarnado por Arnold Schwarzenegger para la pantalla grande). También Solomon Kane es de su autoría, y para de un pincelazo retratarlo, baste esta cita acerca de la concepción de este tipo de criaturas literarias: “Conan fue el personaje más realista que jamás desarrollé. Es simplemente la combinación de una variedad de hombres que conocí. Cierto mecanismo de mi inconsciente tomo algunas de las características de boxeadores, pistoleros, contrabandistas, matones de pozos petroleros, apostadores y trabajadores honestos que conocí”.

    Mucha y buena producción se ve en Cazador de demonios: fotografías aéreas de paisajes, escenas finamente captadas bajo la nieve, la lluvia y en el barro, algunas con buen despliegue de extras; excelente tarea de maquillaje, vestuario y utilería de arte (especialmente en armas); coreografías de luchas; montaje de sonido; proliferación de efectos visuales.

    Una propuesta con gran despliegue al servicio del entretenimiento, al que tal vez no esté de más abrocharle un aviso de precaución para personas impresionables.
    Seguir leyendo...
  • Skyline: La invasión
    Skyline: La invasión
    La Voz del Interior
    El departamento o la vida

    Si quiere ganar dinero en el mundo del cine, dedíquese a los efectos especiales. Si no, fíjese en lo que lograron los dos norteamericanos que dirigieron esta película. Los hermanos Colin y Greg Strause se gastaron 500 dólares en el rodaje y más de 10 millones en los trucos visuales. Los entendidos dicen que los más de 800 que contienen los 92 minutos del metraje del filme superan en cantidad incluso a los que suelen usarse en una película de un gran estudio. Los muchachos (rondan los 35 años) lo tenían muy claro. Casi siempre juntos, trabajaron como jefes de efectos especiales en más de 60 largometrajes, varios de ellos superproducciones: Mi amigo Paulie, Terminator 3, El día después de mañana, Los cuatro fantásticos, Hulk, X men, Avatar, y siguen los títulos... En su primer test en solitario, recuperaron su apuesta durante el primer fin de semana de exhibición en EE.UU.

    Skyline en inglés quiere decir “línea del cielo” y alude a que por allí empiezan a verse los invasores cuando toman por asalto a la ciudad de Los Ángeles, con fines que ni siquiera los protagonistas quieren imaginar. Estamos en un lujoso condominio de Santa Marina del Rey, California, después de una movida fiesta de cumpleaños, cuando el sueño posterior es interrumpido por un resplandor que entra por las celosías. Los jóvenes aletargados se asoman por las ventanas y ven lo increíble: brillantes naves extraterrestres suspendidas entre las nubes, e infernales máquinas de asalto volando y destruyendo la ciudad con el objetivo de chupar a todos los seres humanos que encuentran. Dentro del lujoso departamento, los jóvenes están a salvo, pero no por mucho tiempo...

    Skyline se parece a una historia del cine clase B, retocada con los 10 millones de dólares mencionados. El grupo de humanos que quiere salvarse, por ejemplo, no actúa con homogeneidad, sino que se contabilizan internas fruto de engaños, falta de compromiso, celos, etcétera, que le agregan más inestabilidad a las situaciones creadas por los invasores, que ya de por sí tienen mucho suspenso y algo de terror.
    La resolución de la mayoría de las escenas en espacios cerrados (departamentos, pasillos, cocheras, terrazas) también hacen pensar en una economía de recursos, aunque es imposible saber qué fue antes, si el huevo o la gallina (la decisión de escribir un argumento “pequeño”, o de invertir aquella fortuna sólo en la posproducción).
    Seguir leyendo...
  • Un buen día
    Un buen día
    La Voz del Interior
    La aguja en el pajar

    Parece que una parte de la crítica porteña despedazó a esta película argentina y le cayó con los tapones de punta a la protagonista, la actriz Lucila Solá o Polak (figura con ambos apellidos en distintos lugares), quien llegó a defenderla a Buenos Aires como gato panza arriba, sabiendo que ser la actual pareja de Al Pacino iba a jugarle en contra en la “cancha chica” y a favor en la “cancha grande”.
    De hecho, un sector de la prensa la sentenció a ella como actriz y también a la película, pero su popularidad en Internet por ejemplo creció de manera antagónica. El truco es más viejo que Hollywood.

    Un buen día , o sea la película en concreto tal vez no se merezca la consagración, pero tampoco un juicio lapidario como los que mayormente obtuvo. Su estilo es bastante parecido al de unos largometrajes que llegaron a la Argentina como “cine independiente norteamericano” y recibieron un trato bastante preferencial. Se titularon Antes del amanecer y Antes del atardecer (los protagonizaron Ethan Hawke y Julie Delpy), su director se llamó Richard Linklater y la propuesta fue bastante parecida: un hombre y una mujer más bien jóvenes, cultos, tal vez de clase media, se conocen accidentalmente en la calle y entablan una relación que bordea el romance, y es un diálogo íntimo donde se ventilan variedad de temas humanos, mientras se ejecuta un largo y solitario paseo por distintos ambientes de una ciudad.

    Para muchos espectadores un argumento semejante resulta la quintaesencia de lo “anticinematográfico”, que desde cierta perspectiva tiene que ver con el movimiento, lo físico, lo visual, en primer término, y con la palabra como accesorio solamente. Pero esa es sólo una manera de ver las cosas, y los que gustan del protagonismo de la palabra y el diálogo, también están en su derecho.

    De hecho, Un buen día está sustentada, por ejemplo, por muy buenos diálogos, lo cual suma para aceptarla como un producto competente (que no es lo mismo que competitivo) dentro de la cartelera.

    No confiar ciegamente en lo que dijeron es la consigna para aquellos que se animen a ver una película diferente, muy dialogada, dura por momentos, pero digna.
    Seguir leyendo...
  • Papá por accidente
    Papá por accidente
    La Voz del Interior
    Díselo a alguien

    Los miedos frente al coraje, correr riesgos y enfrentar nuevas situaciones, frente a quedarse en un lugar más o menos cómodo esperando que las cosas sucedan. El tema o esos temas son tan viejos como la capacidad de sentir y razonar del ser humano, y se han dicho, escrito, cantado, filmado y pintado miles de obras de arte en alusión a ellos, tal vez tratando de sublimar algunas de las sensaciones que provocan semejantes dilemas, y la necesidad de resolverlos que cada persona enfrenta en su vida.

    Busco mi destino (película de culto del cine independiente), ¿Quién se ha robado mi queso? (un best seller literario), los cuadros de Hopper, o el Himno a la alegría, de Ludwig van Beethoven, tienen probablemente más cosas en común de lo que imaginamos, siendo lo más obvio la necesidad de decir algo que no se sabe qué es o cómo o dónde decirlo.

    A gran escala puede decirse que Papá por accidente trata sobre eso como tema principal. Wally y Kassie son viejos amigos en la ciudad de Nueva York. Hubo algo entre ellos en el pasado pero aparentemente ya no más, hasta que Kassie manifiesta por primera vez su deseo de ser madre a través del método de inseminación artificial, pues ha sido incapaz de construir una pareja y a través de ésta aspirar a una familia.

    Las cosas no dichas (por el motivo que sea), empiezan a jugar desde entonces un papel aún más importante en los enredos de estos personajes y de quienes los rodean.

    Lo mejor, por venir
    Durante una “fiesta de inseminación” el amigo Wally, borracho, comete un accidente y debe reemplazar por el propio el esperma que el donante le entregó a Kassie. De allí en adelante ocurre lo mejor de la película.

    Hay mucha tela para cortar como espectador de esta comedia (dramática por cierto) que explora un caso estadísticamente probable: en Nueva York viven casi nueve millones de seres humanos, apiñados con muchas clases de relaciones interpersonales y casos también de connotaciones cercanas. La clase de vidas en departamentos reducidos y pisos de rascacielos donde transcurre gran parte de Papá por accidente es cada vez más una tendencia global.
    Seguir leyendo...
  • Todo un parto
    Todo un parto
    La Voz del Interior
    Un loco viaje hacia la amistad

    No hace falta ser un analista muy sesudo para descubrir que Todo un parto es, entre otras cosas, una película sobre la construcción de la amistad a partir de las diferencias, y por ende una actualización a través del cine del concepto de tolerancia, tan fácil de invocar incluso aquí en esta nota, pero tan difícil de llevar a la práctica en la vida cotidiana.

    Peter y Ethan se conocen por accidente en un aeropuerto. Lucen radicalmente diferentes no sólo a simple vista, sino durante toda una primera etapa de la relación en la que se están tratando de manera superficial, el único modo en que pueden hacerlo pues recién están empezando a compartir un viaje casi forzado. Después de una serie de absurdos incidentes, ambos han optado por cruzar juntos en automóvil la distancia que separa la costa este de la oeste de Norteamérica. Llegar a Los Ángeles es para ambos una necesidad vital: Peter no quiere perderse el nacimiento de su primer vástago; Ethan va hacia allí en busca de su sueño de convertirse en estrella de Hollywood y, si fuera posible, actuar en la teleserie Two and a half men (que acaba de empezar a emitir su nueva temporada en Córdoba).

    El juego de espejos que propone el relato hace que esta comedia sea mucho menos banal de lo que parece de antemano.

    Si el espectador se identifica con alguno de los protagonistas, “entenderá” el rechazo que a Peter, con su percepción pulida y formal del prójimo, le provoca Ethan; o bien, por el contrario, ese espectador “compartirá” la afinidad que Ethan siente por Peter, pues registrará que, de los dos, el que se muestra más desaliñado por fuera es, paradójicamente, muy cuidadoso en su voz interior, y es capaz de poner aparte los prejuicios y confiar mucho más que el otro en sus impulsos.

    En fin, una interesante propuesta cinematográfica, con buenas interpretaciones y gran banda sonora de rock y pop, como para sacudir los preconceptos, reírse de algunas situaciones muy originales y pasar revista a esos sentimientos “inconfesables” que en este tipo de cine encuentran una saludable vía de catarsis (ejemplo: la escena en que Ethan intenta hacerle primeros auxilios a Peter después de dispararle involuntariamente a quemarropa).

    El título original de la película es pasto fértil para los buenos traductores: “Due date” puede querer decir tanto “Fecha de vencimiento” (porque los personajes corren contrareloj para llegar al parto), o “Gracias a esa cita”, refiriéndose al impensado destino que une a ese padre acelerado y a ese hijo (Ethan) que empieza a vivir el duelo por la pérdida del suyo.
    Seguir leyendo...
  • Red
    Red
    La Voz del Interior
    La crítica no puede ser copiada ni reproducida, ya que está publicada en un medio gráfico o digital al cual sólo se puede acceder mediante suscripción paga. TodasLasCríticas releva el nombre del crítico y la puntuación otorgada al film sólo para fines estadísticos.
  • Resident Evil 4: La resurrección
    Resident Evil 4: Siempre hay salida

    Maneja los códigos del cine de acción, tiene momentos donde asoma el terror, es un cuento de ciencia ficción. Esos podrían ser los secretos del funcionamiento de ese combo de géneros de “segunda” clase (los de “primera” serían el drama y la comedia, por ejemplo) que es, en tanto película, Resident evil 4: la resurrección, que de un simple filme “clase b” rodado en 2002, pasó a ser una exitosa franquicia, en lo que para más de uno de sus hacedores debe ser un recorrido profesional soñado.

    En la ficción que propone el relato, pasaron varios años desde que un experimento fallido liberó un virus que convierte a las personas en caníbales. Entre tantos zombis quedan pocos seres vivos y uno de ellos es Alicia, una bella y entrenada chica que recorre los espacios en busca de alguna esperanza. Aunque cuando se encuentra con personas, comprende que sus sueños de lograr la resurrección de la raza recién comienzan. Para ser libres deben escapar de un edificio rodeado por millares de sonámbulos hambrientos, y llegar a un barco anclado en la bahía de Los Ángeles.

    Preguntados por el éxito de esta saga, varios de los actores y el director dijeron sentir un alto grado de compromiso y mucha pasión por lo que hicieron. Por su promedio de edad son contemporáneos pero además seguidores de muchos años del videojuego original. La productora Sony comparte ese entusiasmo, al menos por lo que expresa la cifra invertida en esta entrega, más alta que todas las anteriores dadas a la saga.

    Resident evil 4 llegó a los cines cordobeses y del mundo también en versión 3D e IMAX (este formato en Argentina sólo se proyecta en Buenos Aires) y ello es un hito que los fans anotarán en sus cuadernos, pues es la primera vez que un largometraje inspirado en un videojuego accede a estas condiciones de proyección.

    Pasajes con un uso tal vez ineficaz de los efectos digitales, cierto descuido para resolver algunas situaciones, no alteran la energía positiva de esta película bien hecha por lo menos para pasar el rato.
    Seguir leyendo...
  • Más allá del cielo
    Más allá del cielo
    La Voz del Interior
    Dos lados del amor

    Es cierto, nos perdemos de ver mucho cine del mundo, y a juzgar por las carteleras, pareciera que el norteamericano es el único que existe; pero, hay películas como Más allá del cielo que deberían enseñarnos a no olvidar que la mitad llena del vaso es la que hay que considerar.
    Bella película, conmovedora desde las lágrimas hasta la sonrisa, pasando por todas las emociones intermedias.

    Empieza con un golpe durísimo, para el que no está de más ir preparado porque es de los que animan a escaparse de la sala: la pérdida de un hermano en un accidente automovilístico. Después de ese episodio, del cual se siente en parte responsable, Charlie St. Cloud queda lo que se dice “tocado” (de allí el nombre del personaje, traducible como “Charlie en las Santas Nubes”).

    De promesa del yacht en un pueblo marítimo de ensueño, Charlie ha pasado a ser el “loquito” del lugar. Pero esa conexión con el más allá, que lleva a la película al ámbito de lo fantástico, que está tratada con una mesura gigantesca por los autores, y que será la segunda prueba difícil a superar por los espectadores, es la que le permite salir de ese duelo tremendo mediante una acción que lo conectará directa y poderosamente con la vida, con el amor y con una chica llamada Tess.

    Más allá del cielo no se parece al común de los filmes que aterrizan en esta ciudad. Es de las que entregan algo que va más allá del momento del visionado, lo cual es entendible no sea una opción para algunos espectadores, pero tenga la garantía de que lo emocionalmente sinuoso de su contenido eyecta al espectador hacia el afuera de una manera asombrosa y vital que abre un camino hacia el futuro.

    El director de Más allá del cielo se llama Burr Steers y para esta película recurrió a la novela de Sherwood titulada La vida y muerte de Charlie Saint Cloud . Nombres para cargar en Google y lanzar el buscador a la caza de nuevas gratas sorpresas.
    Seguir leyendo...
  • Ga’Hoole: La leyenda de los guardianes
    Rozar el prodigio

    Alguien en la web escribió que de esta película le parecía loable la interpretación que un norteamericano ha hecho de la mitología indígena. Secretos de una cultura que la mayoría de los espectadores comunes de Ga’Hoole, la leyenda de los guardianes desconocemos, pero que –cabe decirlo– respiran por los poros de este largometrajes que alcanza algunos pasajes de prodigio visual, ayudada por una historia de esas que con pocas explicaciones mueven sentimientos y emociones.

    La leyenda de los guardianes... es la adaptación de las tres primeras novelas de una serie de quince, escritas por una estadounidense llamada Kathryn Lasky. “Ga’ Hoole” es el nombre de una isla donde vive una comunidad de pacíficos búhos. Cuando dos de sus crías son raptadas y reclutadas en un ejército de siniestras lechuzas, comienza una especie de acontecimiento épico en el que cobra vida una antigua mitología de reyes y guerreros de armadura que luchan a favor o en contra del Apocalipsis.

    Otro americano del norte, Zack Snyder, es el director responsable de Ga’ Hoole , un filme de esos que marcan diferencia con el resto de lo que se viene viendo. No se trata de una sorpresa. Este cineasta es el mismo que hizo olas con el largometraje 300 , contando con estilo de comic un pedazo de la historia bélica de Grecia y Persia, de lo cual habrá continuidad pues ya se encuentra trabajando en Jerjes, donde vuelve a trillar un campo muy similar.

    Pero Ga’ Hoole es más que imágenes. Cada uno de los personajes tiene vida propia, proveniente de un mundo interior que los guionistas trasladaron desde los libros a la pantalla. La banda sonora es deliciosa, los sonidos de las aves, pasando por los de los bosques, o los temas musicales que en la versión original son cantados en sánscrito, que le cabe justo a ese mundo absolutamente fantasioso, pero no imposible.
    Seguir leyendo...
  • El baile de la victoria
    El baile de la victoria
    La Voz del Interior
    Corazones robados

    Hay unos cuantos gigantes reunidos en este filme, empezando por las cumbres nevadas de los Andes chilenos y continuando por los tres destacados artistas que forman parte de su staff : el director madrileño Fernando Trueba, el escritor chileno Antonio Skármeta y el actor argentino Ricardo Darín.

    Pero ellos son los consagrados. Hay un participante más de esta historia que, como suele decirse por aquí, se “roba” la película. Es el joven coprotagonista, el también argentino Abel Ayala, conocido en nuestro país por su participación en filmes como El polaquito o en televisión en la serie Gladiadores de Pompeya . Trueba lo calificó de “milagroso” durante la reciente visita promocional que realizó a Buenos Aires. Ciertamente, su labor es impresionante.

    Casualmente Ayala da vida a un ladrón enamorado en este relato romántico y bastante dramático que fue el elegido por España para representarla en la puja por los Oscar de marzo de este año, quedando eliminada en la ronda clasificatoria.

    Por una conmutación de pena tanto él, Ángel, como Nicolás Vergara Grey, y el mayor asaltante de cajas fuertes de Chile (Darín) han salido por adelantado de la cárcel, poco después de la llegada de la democracia al país trasandino. Sólo que mientras García Grey busca desaparecer en las sombras, Ángel se enamora de una muchacha llamada Victoria, sólo unas horas después de recuperar la libertad, y se promete convencer al mejor de todos para perpetrar el golpe perfecto, y ganar el dinero con el que darle una vida generosa a la bailarina que acaba de conocer.

    Una historia de amor rebosante de idealismo, de lirismo, y con unas cuantas pinceladas de humor, todo aquello para balancear los grises de un cuento con bastante de trágico, más un reconocible acompañamiento técnico tanto en lo fotográfico como en lo musical, hacen de alguna manera al contenido de El baile de la Victoria .

    Trueba, el responsable de éxitos como Belle epoque o Calle 54 , se le animó a una nueva novela del autor de la popularísima El cartero de Neruda , y le confió la tutoría en la pantalla al no menos reconocido Ricardo Darín. El resultado está a la vista.
    Seguir leyendo...
  • Amor a distancia
    Amor a distancia
    La Voz del Interior
    Romance en bandeja de salida

    Amor a la distancia es una comedia romántica bastante estándar, sin que esta característica deba entenderse de antemano como positiva o negativa, pues contar una y otra vez historias que aparentan ser las mismas (pero nunca lo son) suele ser también beneficioso. La apropiación de experiencias por la sociedad y aún por los individuos requiere de procesos de sedimentación en muchas ocasiones lentos.
    Erin y Garrett (Drew Barrymore y Justin Long) tienen una relación nueva que está funcionando bien a pesar de que Erin, desempleada, está a punto de mudarse al otro extremo de los Estados Unidos.

    Llegado el momento, los muchachos acuerdan sostener el amor a la distancia, pese a las dificultades previsibles. La trivia sobre este largometraje comenta que la idea surgió alrededor de algo que le sucedió en la vida real a uno de los productores del mismo.

    La película es actual, y esa vigencia le da vida al corazón del cuento. La tecnología en comunicaciones es obviamente la vedette de muchas situaciones, y hasta se da la particularidad de que en ciertos pasajes del relato los mensajes de texto aparecen impresos en la enorme pantalla de la sala donde se proyecta el filme.

    El espectador en algún otro caso puede encontrarse con información novedosa en el contexto. Por ejemplo: la falta de trabajo en la otrora económicamente próspera ciudad de Nueva York representada por el Hollywood de las últimas tres o cuatro décadas al menos, o la crisis de los periódicos impresos como el que no contrata a Erin pese a que ella se revela como una prometedora periodista. Una realidad mundial a la luz del avance de la web y de los cambios en los hábitos de los lectores de diarios.

    Las representaciones de ambos protagonistas y el elenco son buenas, pero merece un subrayado la de Drew Barrymore, quien en dos tres escenas acomete otros tantos desafíos actorales particulares, en lo que podría considerarse un paralelismo con los solos que ejecutan los instrumentos de algunas orquestas.
    Seguir leyendo...
  • De vuelta a la vida
    De vuelta a la vida
    La Voz del Interior
    Padre, también hay uno solo

    Scott Hicks es un cineasta australiano de prestigio, en parte desde que su película independiente Claroscuro (1996) obtuvo siete nominaciones al Oscar y ganó una a la interpretación líder de Geoffrey Rush. Hacía desde entonces que Hicks no filmaba en su país natal, y volvió con De vuelta a la vida.

    El título en inglés The boys are back dice mucho más. Puede traducirse como “Los niños están de vuelta”, y alude a la refundación de los lazos existentes entre un hombre y sus hijos, luego de la muerte de su pareja víctima de un cáncer.

    Joe Warr, periodista estrella de la sección Deportes de un periódico australiano, empieza a reinventarse cuando elige hacerse cargo de la crianza de su pequeño niño, dejando de lado sus compromisos laborales e incluso la oferta de ayuda de su suegra, y ese es un tema enorme para una película. Pero si esta historia puede resultar conmovedora -y hasta curiosa para quienes no hayan advertido los cambios sociales en el ámbito familiar, todavía debe guardarse espacio para una sorpresa más. Joe tiene otro hijo, adolescente, de su primera pareja, que en el verano que muestra el filme viaja desde Londres hasta Sidney para pasar una temporada indefinida con el padre y el “medio hermano”.

    De vuelta a la vida está basada en la novela autobiográfica de Simon Carr, quien declaró que el rol del padre, en la perspectiva de aquellos que optan por criar solos a sus hijos, o de llevar las riendas del asunto, aún no ha recibido la atención suficiente por parte del cine o la literatura. No se equivoca, ¿no?

    En términos cinematográficos, Hicks ha mantenido el gusto por el cine artesanal, y en esta cinta lo aplica con especial habilidad en el tratamiento de la fotografía y en la construcción de escenas, por caso las que suceden dentro de una casona de madera que la producción construyó exclusivamente para filmar dentro de ella. Un lujo que separa al cine de la realidad de millones de personas sin hogar propio, pero que se justifica cuando ese poderío es usado para hacer películas que contribuyan en algo en la sociedad.
    Seguir leyendo...
  • El hombre solitario
    El hombre solitario
    La Voz del Interior
    Miedo al tiempo

    Dos realizadores en colaboración dirigieron esta película sobre un hombre que se queda solo por propia voluntad. Según dijeron en una entrevista, la historia nace de la experiencia personal, pero nada tiene de autobiográfica. Recordaron estos cineastas norteamericanos que, cuando tenían 12 ó 13 años, algunos amigos de sus padres eran exitosos hombres de negocios que no podían dejar de competir para sentirse mejores que los demás, pero que luego esos hombres de negocios se doblegaron ante el peso de la ambición y condujeron sus vidas hacia el fracaso: la ruina económica, o peor aún la cárcel, o la ruptura de sus familias. Consideran los cineastas que el tiempo puso en su lugar a esas personas a las que habían admirado ingenuamente en la infancia.

    Pues esa decadencia es la que atraviesa Michael Douglas en Un hombre solitario, aunque el largometraje no sólo se ocupa de mostrar cuánto le cuesta a su personaje aceptar la dura nueva realidad de su existencia, sino que le arroja un manto de piedad y también muestra los intentos que luego hace para salir de la barranca en la que tan profundamente ha caído. Es una historia cargada de emociones positivas pero también negativas.
    “¿Cuándo comenzó en verdad todo esto?”, interroga a Ben Kalmen su ex esposa (encarnada por Susan Sarandon), y éste le cuenta algo que el espectador sabía casi desde el principio de la película. Hace algunos años, Kalmen concurrió a un chequeo de rutina y, cuando sospechó que el diagnóstico podía ser comprometedor, decidió no conocerlo y tratar de olvidarse de lo grave que podía ser.

    Eligió vivir como pudiera y como quisiera (según una interpretación muy particular de la libertad) hasta que su corazón dijera basta y todo se apagara. Claro que el precio pagado fue demasiado caro. El impulso de aquella decisión lo alejó de su matrimonio, de su hija, de las leyes y de la ética para dejarlo con sus propias obsesiones.

    Esa es la conclusión a la que parece estar llegando Kalmen mientras habla con la mujer con la que estuvo casado. Parece rozarlo (es una de las tantas interpretaciones posibles) la primera noción profunda acerca de que se vive mejor cuando se acepta que, más tarde o más temprano, la muerte aparecerá en el camino.
    Seguir leyendo...
  • Como perros y gatos 2
    Como perros y gatos 2
    La Voz del Interior
    Patitas de agentes secretos

    Como el estudio que produce Como perros y gatos: La venganza de Kitty Galore es Warner Brothers, la función comienza con un nuevo cortometraje con los célebres y clásicos Coyote y Correcaminos como protagonistas. Excelente. Después de ese aperitivo, la presentación propiamente dicha del filme en cuestión. Excepcional en este caso. Una rutina de imágenes y colores, sobre la fantástica voz de Shirley Bassey, una rutina, con sello de las películas de espías de James Bond pero adaptado al mundo de las mascotas, es una especie de sinfonía de apertura para la historia.

    La villana Kitty Galore está de regreso con un nuevo plan para destruir a sus archienemigos los perros. Un rayo que, emitido desde un satélite hacia todo el planeta Tierra, volverá locos a los canes y los enfrentará a sus mejores amigos, los hombres. El único resultado posible: perrera para todos.

    El perdedor convertido en héroe será un ovejero alemán dado de baja en la policía, pero reclutado por una agencia secreta canina, que contra todas las expectativas será el guía de un eficaz trabajo en equipo alineado con las coordenadas de la justicia. Entre sus compañeros vale decirlo hay un felino, pues la villanía no es exclusiva de su raza.

    Mucha naturalidad tienen las imágenes, en las que las mascotas ensayan todo tipo de emociones y expresiones sin que se note la mano de la computadora, son una de las características destacadas de esta producción muy prolija en su diseño visual, y repleto de detalles animados que van desde artefactos y minucias mecánicas hasta secuencias que, al que le gusta detenerse en la confección de la cosa, denotan una palpable complejidad en su armado.

    Como perros y gatos es un buen combo con sentido del humor, dinamismo, y sorpresas que, aunque no evade el molde tradicional, que ya ha demostrado su eficacia, que se da el lujo de incluir al actor Roger Moore (un auténtico 007) en su elenco, y que deja la puerta abierta de par en par para un tercer capítulo. Los números invitan a que sea así. La original de Cómo perros y gatos (2001) costó 60 millones de dólares y recaudó 200 millones en todo el mundo. La actual insumió 85 millones en presupuesto, y parece tener un destino igualmente exitoso en las boleterías.
    Seguir leyendo...
  • Depredadores
    Depredadores
    La Voz del Interior
    Humanos cazados

    Esta es una de esas películas específicas para fans de géneros como la ciencia ficción, el thriller, la acción, el terror y el gore (truculento de cotillón), que asoman todos entreverados en una misma arcilla. Está destinada a personas que quieran incursionar en experiencias diferentes sabiendo o no de qué se trata en la previa, o directamente es un filme para cinéfilos de mente más abierta, de los que disfrutan un filme de cualquier género mientras esté bien realizado.

    Depredadores es la continuación de una saga con dos ramificaciones. La primera película data de 1987 y se reduce a la fórmula "cazador versus presa" que se repitió en 1990 con el mismo actor protagonista, Arnold Schwarzenegger, enfretando a las bestias extraterrestres que querían colgar su pescuezo como trofeo en un salón con hogar y cómodos sofás. Luego de aquello se produjo un "cruce de sagas", al rodarse dos continuaciones en las que el Depredador se enfrentaba con otro extraterrestre, el famoso Alien creado por Ridley Scott y equipo.

    En esta quinta parte, con Robert Rodríguez como uno de los productores y mentores sobresalientes, se hizo pública la decisión de "volver a las fuentes": sólo perseguidores y perseguidos en medio de una jungla impenetrable.

    Y pues de eso va la película. Más de lo mismo y a la vez no, porque el ritmo vuelve a mantenerse alto (la primera secuencia de la película es un sujeto que despierta durante una caída libre sin paracaídas), porque los actores se las arreglan bien, porque el diseño de producción vuelve a ser magnífico, y porque la historia contiene varios buenos "twist", expresión que en la jerga quiere decir desvíos repentinos en el hilo del relato. Hay nuevas criaturas, nuevas armas, nuevos paisajes, nuevas naves, nuevas psicologías en los personajes, y hasta un barniz estético delicado en un rincón del filme. El que elija esta película tiene buenas probabilidades de no decepcionarse.
    Seguir leyendo...
  • Un loco viaje al pasado
    Un loco viaje al pasado
    La Voz del Interior
    Rock y un lugar soñado

    No es una comedia para cualquiera, pero tampoco es cerrada o inaccesible. Por sobre todas las cosas, consigue tocar algo adentro, con su caótico, rockero, melancólico, bizarro, guarango, ocurrente e incluso asqueroso estilo.

    No hay faltas de respeto, eso no. Sólo marcas de esta generación, tan típicas como las de la generación a la que le rinde un tributo: la de la cultura juvenil norteamericana de la década del 80 (que tuvo sus ecos en muchos otros lugares del planeta).

    Un loco viaje en el tiempo (Hot tube time machine, o La bañera caliente máquina del tiempo) tiene las características de un filme diferente. De esos que no hacen demasiado ruido pero se acomodan en lugares muy especiales de la memoria de la gente.

    Si con un cuchillo en la panza obligaran a emparentarlo con alguno, podría ser con Alta fidelidad, con quien también comparte a quien es su intérprete más famoso y también productor al paso: John Cusack.

    Pero si a aquélla, que dirigió el genial Stephen Frears, la protagonizaba un grupo de amigos dueños o casi de una disquería sólo para “entendidos”, los muchachos de Un loco viaje… no tienen ninguna pasión en funcionamiento cuando deciden emprender un viaje a las montañas nevadas para recordar la mejor etapa de sus vidas.

    Pero qué decepción. Todo parece empeorar al llegar a ese lugar devorado por el tiempo. Hasta que un hecho sobrenatural, de ciencia ficción, los empuja a la aventura que anhelaban volver a tener. La gigantesca bañera de agua caliente tipo jacuzzi en que se sumergen los transporta veinte años hacia atrás. Y les coloca frente a la duda de no hacer nada diferente para que nada cambie, o a salirse del libreto y abrir los ojos ante un mundo imprevisible cuando estén de regreso.

    Entretenida, con mucho buen humor, una estupenda banda sonora con clásicos de la época (mucho rock metálico), simpáticos efectos especiales y sorprendente por su resolución en todo momento.

    Las cualidades abundan. Hay cierto público que no necesita las recomendaciones para ir a ver esta película. Si no está entre ellos, corra un pequeño riesgo. Tal vez no la pase tan mal.
    Seguir leyendo...
  • Al diablo con el amor
    Al diablo con el amor
    La Voz del Interior
    Un vestido y muchas flores

    El nombre de Nia Vardalos quedó grabado en la memoria de un significativo número de gente cuando, en 2004, una película escrita y protagonizada por ella se convirtió en el bombazo cinematográfico del año. Su comedia romántica Mi gran casamiento griego, de 5 millones de dólares de costo, se convirtió en un fenómeno mundial, puso fugazmente de moda algunas canciones, algunas películas sobre el tema de la inmigración en las grandes urbes y en la taquilla reunió más de 370 millones de dólares. Una locura.

    El jueves, Vardalos regresó al circuito de exhibición de Córdoba convertida en directora de su primera película, Al diablo con el amor. Y si en la que la consagró interpretaba a la hija de un griego que no hacía caso al mandato de su padre y se enamoraba de un típico norteamericano rojizo y anglosajón, ahora es una neoyorquina afianzada (en la vida real ella es canadiense), dueña de una floristería, que no logra vencer sus propios temores para enamorarse.

    Tan trabada está la mujer, que con cada hombre que conoce aplica el mismo molde vincular: cinco citas y, sea cual sea el resultado, a otra cosa. Hasta que en su camino se cruza un hombre distinto, o su propio proceso de maduración la lleva a una rinconada dónde le es imposible seguir refugiándose en sus evasivas de siempre.

    El distinto
    Él tiene un restaurante de tapas españolas casi contiguo al de ella, su propia mochila de vivencias, y las mismas ganas de enamorarse pugnando por salírsele a través del pellejo. Las citas se suceden en perfecta armonía hasta que un malentendido lleva el conflicto a su máxima tensión, y el suspenso gana envergadura frente a las risas.

    El espiral inflama otras regiones de la vida personal de la protagonista, en especial el pasado de sus padres divorciados, pero no mucho más. Es que Al diablo con el amor se contenta o elige manejarse dentro de esa pequeña escala, como si de componer una melodía pegadiza, con dos o tres notas, se tratara. Para algunos espectadores, en determinado momento, todo eso hasta puede ser suficiente. Pero para otros no.
    Como siempre en estos casos se trata pura y exclusivamente de gustos personales y por qué no del azar.
    Seguir leyendo...
  • Mi villano favorito
    Mi villano favorito
    La Voz del Interior
    Mi querido maldito

    “Soy despreciable” sería la traducción literal de Despicable me, el título original de Mi villano favorito. Se trata de una producción norteamericana que antes de estrenarse ya tenía comprometida una secuela, que llegará en 2013 y que hasta donde se sabe repetirá a uno de sus directores (Pierre Coffin) y a su dupla de guionistas.

    Los reflejos de quienes tomaron la decisión no se equivocaron. Este filme de Universal Pictures duplicó en dos semanas en Estados Unidos el presupuesto de inversión y sigue contando día a día cómo se inflan los dígitos en sus arcas.

    Los escritores de Horton y los quién, otra cinta animada muy creativa que se vio en 2008, imaginaron en esta ocasión la forma de vida de un villano querible, como tantos de los que ha inventado el cine, por limitarnos sólo al séptimo arte.

    El sujeto en cuestión se llama Gru, y vive en una casa sombría, asentada sobre una base secreta desde donde planea dar el golpe genial que lo convertirá en el número uno del gremio de los malos.

    Allí abajo, los colaboradores de Gru son unos cuantos cientos, o miles tal vez, de “minions”, unos monstruitos amarillos, de uno o dos ojos y vestidos de overol azul, que destilan una mezcla de torpeza y picardía que les hace ganarse varias de las mejores palmas de la historia. Y que se postulan como candidatos a favoritos de los niños en lo que hace a merchandising de imágenes en juguetes y demás.

    Buena mezcla
    Diseño visual atractivo, con unas cuantas innovaciones y una miríada de gags, muchos de ellos sumamente graciosos, en un torrente de ritmo y agilidad muy potable para chicos y grandes, constituyen la materia prima de este largometraje que la casa cinematográfica Universal suma a la lista de sus producciones, que enlazan cine animado por computadora puro, como es el caso de 9, con producciones de acción viva protagonizadas por animales, al estilo de Alvin y las ardillas o La telaraña de Charlotte.
    Seguir leyendo...
  • Cuentos de la selva
    Cuentos de la selva
    La Voz del Interior
    Palitos de la jungla

    Esta película coproducida por argentinos y uruguayos está inspirada en un libro que es considerado un clásico de las letras latinoamericanas, Cuentos de la selva, conformado por nueve narraciones cortas escritas por un escritor “oriental”, pero afincado en nuestro Litoral, llamado Horacio Quiroga, y publicado en 1918, algunos años antes de su trágico y célebre deceso.

    El autor de esta adaptación verdaderamente “libre” de aquellos relatos es Jorge Maestro, un conocido guionista televisivo porteño. Los encargados de llevarlos a la pantalla grande, un dúo de cineastas llamados Liliana Romero y Norman Ruiz, los mismos que después de años de labor silenciosa se dejaron ver en primeros planos cuando recayó en ellos la interpretación gráfica de ese símbolo de la tradición histórica y cultural argentina que es el Martín Fierro y que el humorista, escritor y dibujante Roberto Fontanarrosa impulsó en sus últimos años.

    Cuentos de la selva se anuncia como una película de “acción y aventura” para chicos y eso precisamente es lo que ofrece. Un grupos de animales con nombres guaraníes como el coatí, el yaguareté y el yacaré, participan de la resistencia que la naturaleza le opone al progreso en esta historia. Las topadoras están destrozando la selva para convertirla en zonas de mayor rentabilidad, la supervivencia del ecosistema está en peligro, y los bichitos encuentran el modo de infiltrarse en las filas enemigas por el buen corazón de un niño, hijo de uno de los empleados, que ve el peligro acechante detrás de la civilización desbocada y decide actuar contra éste.

    Esta fábula del progreso versus ecología peca en el diseño de algunos personajes y en ciertos clichés del guión. Gráficamente, lo más logrado sea tal vez la representación del contexto vegetal, en primer lugar; y en segundo, el diseño de los personajes de la fauna, donde sobresalen algunos sobre otros.

    Las palmas, helechos, enredaderas, junto al resto de la flora verde, más la portentosa y colorida flora de la jungla, colaboran fundamentalmente con el costado sensorial del espectáculo, y aunque su protagonismo no esté resaltado en la historia, se los disfruta aun cuando nunca salgan del supuesto segundo plano.
    Seguir leyendo...
  • Encuentro explosivo
    Encuentro explosivo
    La Voz del Interior
    Humor y súper acción

    Con razón Tom Cruise y Cameron Díaz la eligieron. Encuentro explosivo es una muy buena película. Desde que hizo filmes como Misión imposible se sabe que a Cruise le llueven ofertas similares, muchas muy tentadoras seguramente. Pero él había dicho que no quería repetirse y seguramente vio algo diferente en este proyecto como para involucrarse en él.

    Esa diferencia es el muy potable sentido del humor que destila la historia de Encuentro explosivo. En cuanto a Cameron Díaz, el ángel que suele trasuntar en la pantalla se condice con su nuevo papel, el de June Haven. Muchos papeles de Diaz muestran a una chica linda, sencilla, pícara e inteligente que sabe extraerle sus mejores zumos a la vida. Hasta en esa espectacular película cargada de ira y venganza que es Pandillas de Nueva York, de Martin Scorsese, su presencia ilumina el duro paisaje urbano cada vez que se le aparece a Leonardo Di Caprio, el huérfano lumpen con el que se enamora.

    A June le pasa algo similar. Tropieza dos veces en un aeropuerto con un apuesto hombre, y cuando se despierta en su casa, varias horas más tarde, ya le pasaron más cosas que todas las que probablemente ocurrieron antes en su vida. A June la flechó la galantería del agente secreto Roy Miller, se estrelló en un avión, le dieron un somnífero, le advirtieron que cuando despertara irían a buscarla, pero debía negar todo.

    ¿Negar qué? Ahí está el aderezo de esta historia, que para qué engañarse es sabido cómo va a terminar, pero tiene su condimento en el cómo, en el modo en que se concatenan los acontecimientos: con muchas sorpresas, mucha imprevisibilidad, y el sentido del humor.
    La fotografía le dan una ambientación de ensueño a la gran persecución de que retrata esta película.
    Seguir leyendo...
  • Camino
    Camino
    La Voz del Interior
    Una gran película para sufrir

    La excelente “Camino”, de Javier Fesser, narra la convalecencia de una niña de 10 años.

    Película dura, muy dura pero valiosa, ésta del español Javier Fesser que copó varios de los premios más importantes del cine español el año pasado, entre ellos seis Goya a mejor película, director, guión original, actriz, actor de reparto y actriz debutante. Hay que armarse de valor para verla pero, como dice la conocida frase, “vale la pena”.

    Camino, el título de la película, está basada en una historia real ocurrida en Pamplona (Cataluña) hacia 2005. El director Fesser la ficcionaliza, y –otro elemento a tener en cuenta por el futuro espectador– va un paso más allá, pues se mete en los sueños y pesadillas de la protagonista, un mundo de fantasía donde, tal vez sea útil anticiparlo, se mueve con mucha seguridad, como lo hacía por caso un Luis Buñuel.

    Camino es también el nombre de la protagonista, una niña de unos 10 años a quien le descubren una malformación vertebral que compromete su médula y pone en peligro su vida. A partir de entonces, el espectador acompaña a la niña en el verdadero calvario que atraviesa. Internaciones, cirugías, calmantes, postración se vuelven moneda corriente en su vida, pero no sólo eso. También se potencia la imagen de su madre, una mujer que lleva a un extremo polémico el fervor cristiano, que desde el comienzo parece haber entendido que un “destino divino” fue escrito para su hija y la empuja a soportar la convalecencia dentro de la clínica, con un grado de renuncia casi ligado a la santidad.

    No sorprende por ello que, al final del relato, una leyenda explique que la protagonista verdadera se encuentra en proceso de beatificación en España.
    Seguir leyendo...
  • Brigada A
    Brigada A
    La Voz del Interior
    Remedio para melancólicos

    Abundancia es una palabra apropiada para describir esta adaptación de Brigada A que pareciera no querer dejar dudas de que el espectador se encuentra en el cine y no frente a un televisor, mirando un canal de series clásicas de la TV norteamericana, o dentro de un sueño que lo depositó de nuevo en los 80, cuando la originalmente llamada The A Team lideraba los ratings de la época.

    Abundancia de efectos especiales, de trucos sonoros, de acción, y de buen humor; un humor salvaje que se burla de la guerra y del pacifismo, del Ejército, de la CIA, de los iraquíes o del gobierno norteamericano, aunque sea una película pro norteamericana si se fuerza un análisis más fino.

    Pero Brigada A es sobre todo entretenimiento, y válido, en este mundo donde la oferta es variada y los canales de acceso cada vez más masivos.

    El argumento respeta las coordenadas del original. Un grupo de ex soldados yanquis acusados por un crimen que no cometieron se refugian en la clandestinidad y desde allí intentan hacer el bien. En esta ocasión, la misión paralela consiste en rescatar un cargamento de placas destinadas a imprimir copias de dólares, que han caído en manos criminales y que podrían solventar una campaña dirigida a desequilibrar la balanza comercial estadounidense.

    Persecuciones, choques de automóviles, camionetas, helicópteros, estallidos, avalanchas, derrumbes… Un nutrido menú de catástrofes cabe dentro de las casi dos horas que dura la película dirigida por Joe Carnahan, que suma la consistencia de un elenco que permite que las nuevas imágenes convivan en la cabeza de los memoriosos con el recuerdo de Mr. T (Mario Baracus) y sus coequipiers de hace 20 años.
    Seguir leyendo...
  • Sex and the city 2
    Sex and the city 2
    La Voz del Interior
    Carrie, la señora del anillo

    Con la segunda película, el culto de “Sex and the City” sigue vivo.

    Carrie Bradshaw, la famosa columnista de la revista Vogue, espera la edición de su segundo libro mientras se acomoda a su nueva rutina de casada en un lujoso penthouse de Manhattan. Las expectativas y los nervios siguen estando a la orden en su existencia cotidiana. ¿Seguirán eligiéndola sus lectores, cuando comprueben que sus anécdotas de impertérrita y chispeante soltera neoyorquina se transforman lentamente en las experiencias de una mujer que trata de adaptarse a la convivencia “hasta que la muerte la separe”?

    Sex and the city 2 se encarga de responder la pregunta, apelando a su receta de revivir y renovar los enredos del corazón con humor y mucho, mucho glamour.

    Dos años después llega esta secuela cinematográfica, a su vez una prolongación de la serie originada por la cadena televisiva HBO a partir de 1998.

    En esta oportunidad se invirtieron 95 millones de dólares en el presupuesto (30 más que en la previa), luego de una recaudación superior a los 400 millones de dólares posterior a la primera travesía.

    Agobiada por las primeras sombras de algo que amenaza con convertirse en aburrimiento, Carrie se toma una licencia: dos días en su departamento de solitaria, para escribir y tomarse un respiro. Le cuesta hacerse cargo del anillo que recibió en el altar. Y ese recreo tiene la oportunidad de prolongarse cuando aparece una invitación indeclinable: acompañar a Samantha (junto a sus otras dos amigas del alma) a un viaje de negocios a la soñada ciudad de Abu Dhabi.

    Hubo obstáculos durante la reciente producción de Sex and the city 2, como que el nuevo gran atractivo de esta entrega debió ser suplantado por un maquillaje. Las autoridades de Abu Dhabi negaron el acceso a los equipos de filmación, y el rodaje se trasladó a Marruecos, donde se emularon las opulencias de aquel emirato árabe, uno de los más ricos del mundo.
    También se menciona un constante coqueteo de estrellas, mientras estuvo en Estados Unidos. Victoria Beckham hizo el intento de ganar un lugar en el elenco; Katie Holmes, pareja de Tom Cruise, también estuvo en las conversaciones, pero quedaron Liza Minnelli y Penélope Cruz en cameos.
    Seguir leyendo...
  • El príncipe de Persia
    El príncipe de Persia
    La Voz del Interior
    Las mil y una aventuras

    El cine ha bebido siempre de todas las demás artes, y los videojuegos se suman a esta paleta en las últimas décadas. Los derechos de este filme fueron adquiridos hace unos seis años atrás y durante el tiempo posterior se sopesó la idea de rodar una película animada, hasta que el productor Jerry Bruckheimer (Piratas del Caribe) y el departamento de cine de acción real de Walt Disney volvieron irresistible la tentación de hacer una versión de carne, hueso y efectos especiales. Disney incluso encaró el filme como la gran producción del estudio para 2010, o sea, la película que espera que dé las ganancias suficientes como para equilibrar el resto de las inversiones del grupo económico y que se planificó como el primero de una saga que estaría conformada por siete capítulos.

    La elección de Mike Newell como director fue el siguiente paso. Parecía ser (y es) uno de los mejores para encauzar la enorme cantidad de fantasía que circula por esta historia ambientada en la antigua Persia (un imperio musulmán hoy extinguido que abarcaba porciones de Asia y África) y rodada durante ocho semanas Marruecos, uno de las actuales ciudades ícono de esa porción del mundo árabe.

    Como lo hizo en Harry Potter y el cáliz de fuego, brinda aquí poco menos que una lección acerca de cómo deben usarse los trucos visuales a gran escala, sin que estos interfieran con el contenido épico de un relato. Por ello mismo, la fábula de las traiciones y las lealtades que se desatan alrededor de una daga mágica, tiene el basamento humano para interesar al espectador de esta película, sin distraerlo y paradójicamente sin sepultarlo bajo el gran espectáculo que rodea al cuento.

    En la pantalla, el oro, ébano, marfil, esmeralda y azahar parecen volverse reales cuando los reyes, princesas y guerreros los rozan con sus cimitarras, dagas y venenos, asaltando palacios o resistiendo el sol del desierto a lomo de sus camellos, en busca de un destino que pareciera o no estar escrito de antemano. Las aventuras son el camino para averiguarlo.
    Seguir leyendo...
  • Los mejores de Brooklyn
    Los mejores de Brooklyn
    La Voz del Interior
    La crítica no puede ser copiada ni reproducida, ya que está publicada en un medio gráfico o digital al cual sólo se puede acceder mediante suscripción paga. TodasLasCríticas releva el nombre del crítico y la puntuación otorgada al film sólo para fines estadísticos.
  • Robin Hood
    Robin Hood
    La Voz del Interior
    Libertad por ley

    La versión que Ridley Scott y Russell Crowe hacen del clásico muestra a Robin Longstride antes de convertirse en Hood.

    No lleva la denominación de precuela, tan de moda por estos días, pero si se tratara de una saga acerca del “ladrón que les robaba a los ricos para darles a los pobres”, bien podría merecer ese calificativo. El Robin Hood dirigido por Ridley Scott es un unitario, y sin embargo no es la biografía revisitada de ese personaje, sino el relato de cómo un hombre cualquiera se convierte en la mencionada leyenda.

    Al principio, entonces, Robin Longstride es un diestro arquero del ejército del rey Ricardo Corazón de León. Hasta que la muerte de ese líder, una promesa personal y la amenaza de una guerra civil a causa de la acefalía del trono, lo empujan a abrazar su destino.

    Poco de nuevo puede decirse acerca de la habilidad cinematográfica del director de este largometraje, que volvió a consagrarse hace unos años con el filme Gladiador, pero que ya había rozado lo excelso en la década de 1980 con obras como Alien o Blade Runner. Montaje, fotografía, música, escenografía, sonido. Algunos más, otro un poco menos, todos estos rubros brillan.

    Pero además de gozarlos, se pueden admirar otros elementos que nos hablan de idiosincrasias, o de una madurez civil distinta a la nuestra.
    Y es que, en definitiva, lo que marca el paso de Robin Hood a la clandestinidad es la falta de acuerdo entre el recién coronado rey Juan de Inglaterra y su pueblo. “Queremos libertad por ley”, le dice Robin al monarca, antes de prometerle su lealtad para combatir al invasor francés. Frase que ha llevado a algunos a preguntarse si el guión tuvo la pretensión de unir la leyenda del “ladrón de ladrones” con los orígenes de la Constitución de Inglaterra.

    Pero no hay otras alusiones al tema en la película. Simplemente, se ve que el rey falta a su palabra (no reduce los impuestos) y en el mismo polémico acto proscribe para siempre a Robin Hood, forzándolo a esconderse en los bosques cercanos a Nottingham, y a iniciar su particular epopeya de beneficencia. Es el fin de la película, y el comienzo de la leyenda.
    Seguir leyendo...
  • Sangre y amor en París
    Sangre y amor en París
    La Voz del Interior
    La crítica no puede ser copiada ni reproducida, ya que está publicada en un medio gráfico o digital al cual sólo se puede acceder mediante suscripción paga. TodasLasCríticas releva el nombre del crítico y la puntuación otorgada al film sólo para fines estadísticos.
  • Nuevamente Amor
    Nuevamente Amor
    La Voz del Interior
    El amor después del dolor

    Esta es la primera película como director del escritor y guionista norteamericano Brandon Camp, y no es poco que los productores hayan conseguido atraer a Jennifer Aniston y a Aaron Eckhart para los roles protagónicos. Ambos le suman su fotogénica presencia a la historia, lo que (de manera consciente o no) equilibra algunos no recomendables tics “literarios” del filme, como son la falta de fluidez en el ir y venir del drama al romance, y de éste a la comedia.

    Tal vez el punto más flojo de este terceto sea precisamente el último, el humor, y esto se torna difícil de paliar porque es el fallo de una válvula de escape imprescindible que el tema principal del relato, cual es la posibilidad de volver a enamorarse después de enviudar.

    Pero Nuevamente amor tiene muchos aspectos y momentos para rescatar. La banda sonora tiene varias perlitas. El coro de actores secundarios casi no tiene desperdicio. La fotografía (tanto de la ciudad de Seattle como de pequeños objetos de diseño o flores elegidos al azar) es estupenda. La escena del bar en la que un grupo improvisa poemas sobre un escenario (slam). Y los parlamentos de Burke, el viudo que transformado la pérdida de un ser querido en un exitoso taller de autoayuda, con best seller incluido, funcionan la mayoría de las veces. Inclusive pareciera que han estudiado muy bien el tema, por ejemplo cuando improvisan una técnica de campo para uno de los pacientes, visitando una especie de Easy norteamericano y comprándose todos los artículos de construcción que encuentran en las góndolas.

    Para verla sabiendo que no será sólo para reír.
    Seguir leyendo...
  • Recuérdame
    Recuérdame
    La Voz del Interior
    Por amor y por espanto

    La película norteamericana Recuérdame tiene un estilo para enfocar un romance entre dos adolescentes que le vuelve ligeramente distinta del común denominador, aunque no alzanza para convertirla en una experiencia totalmente original.

    Tyler es un muchacho eternamente angustiado, que termina preso luego de una noche de juerga con un amigo. El mal trago lo lleva a planear una venganza: acercarse a Ally, la hija del policía que lo encerró, y embaucarla sentimentalmente. Pero el tiro se sale por la culata y el chico termina enamorado de verdad. Y es un primer amor tanto para él como para la chica.

    Todo esto en el contexto de dos familias golpeadas por lo trágico. La de Tyler, por el suicidio del hermano mayor, que precipitó la separación de los padres y parece haber hipotecado el futuro emocional de su pequeña hermana. La de Ally, por el asesinato, 10 años antes, en una estación de subterráneo, y en su presencia, de su madre.

    También en el ambiente de una ciudad tirante e intensa, Nueva York, que se prepara sin saberlo para atravesar uno de los momentos más difíciles de su historia.

    Con un ritmo moroso, una banda sonora que inunda de melancolía la sala, y varios buenos actores en el reparto, este filme se despliega mucho más allá de la figura de Robert Pattinson –el actor inglés catapultado al estrellato por el papel del vampiro en la saga Crepúsculo–, y se erige como un relato integral, con una exploración propia del género dramático, de las relaciones amorosas primerizas, y de las tensiones y relajaciones que atraviesan los miembros de cualquier grupo de parentesco.

    En cuanto a Pattinson, no era aún el actor conocido de hoy cuando fue contratado para este filme. El director lo eligió porque encarnaba “cierta angustia que se siente a los 21 años y que se proyecta en las complejas relaciones que se entablan a esa edad” que en el almanaque y en cierto imaginario social supone un rito de transición en la vida de las personas que van hacia el comienzo de la edad adulta.

    Lo paradójico es que por su fama creciente Pattinson comenzó a ser acosado durante el rodaje por decenas y cientos de fanáticas que en una ocasión lo impulsaron a escapar corriendo del set y por ello sufrir un accidente con un vehículo que circulaba por las inmediaciones
    Seguir leyendo...
  • El caza recompensas
    El caza recompensas
    La Voz del Interior
    Porque te quiero te arresto

    Sólo 10 días después de su estreno en los EE.UU. llega esta nueva comedia protagonizada por Jennifer Aniston en compañía de Gerard Butler, un actor escocés al que le llevó tan sólo tres años (de 1997 a 2000) conseguir sus primeros protagónicos en Hollywood, y al que muchos recuerdan por el rol del rey Leónidas en la exitosa adaptación del comic 300. Encabezando el elenco, Aniston y Butler ayudaron a que El caza recompensas se lanzara en Norteamérica simultáneamente en más de 3 mil salas, y en su primer fin de semana en cartel recaudara 20 millones de dólares.

    La presencia de Andy Tennant en la dirección lleva otra corriente de agua para el mismo molino. Para muchos, él es el reconocible director de éxitos como Sólo los tontos se enamoran, Sweet home Alabama, o Dos al precio de una, Por siempre jamás o Ana y el rey. Todas y cada una, películas simpáticamente fieles al molde de Hollywood, que entretienen, divierten y emocionan del mismo modo en que intenta hacerlo El caza recompensas.

    La historia gira en torno a esta figura poco común que menciona el título, la de profesionales o semiprofesionales, muchas veces ex policías, que van detrás de las personas que desacatan citaciones de la ley para hacerlas comparecer delante de las cortes. El guiño en esta ocasión es que al perseguidor de turno (Butler, aprobado) le toca aprehender nada menos que a su ex esposa (Aniston, vigente), una inquieta periodista que además de tener una pésima relación con él, está detrás de un artículo que le redituará mucho prestigio, y por ello tiene una doble razón para no querer ser demorada.

    Hay muchos diálogos humorísticos entre los ex amantes, la mayoría filosos, persecuciones, algunas trifulcas, y por supuesto algunos momentos románticos, cuando el dúo empieza a tomar conciencia de lo que siente el uno por el otro, para lo cual el guión hace hincapié en las dificultades de las personas para mostrarse vulnerables con sus afectos, la frecuencia con que se miente para no resultar herido en una relación, el orgullo que tantas veces se interpone en el contacto entre quienes se aman, y la que es casi una marca registrada del cine norteamericano: aquello de que siempre aparecen segundas oportunidades para reparar los errores.
    Seguir leyendo...
  • Amante accidental
    Amante accidental
    La Voz del Interior
    Amores modernos

    Amante accidental es una comedia romántica hollywoodense de fórmula, de esas que se han visto cientos de veces sólo que, si la nueva versión es lo suficientemente buena, se suspende la “incredulidad natural del espectador” y todo funciona como si fuera la primera vez.

    Se comenta que esta es una película hecha para mujeres, y tal vez ese sea el motivo por el que el personaje masculino es demasiado perfecto. Como si se tratara del príncipe azul. Ella, Sandy (Catherine Zeta Jones), es una mujer de 40 años, engañada y recién separada, mudada a Manhattan, madre de dos hijos, y tratando de abrirse camino en un nuevo trabajo. Cayendo y volviéndose a levantar. Él es Aram (Justin Bartha), 25 años, título universitario guardado en el cajón, empleado de una cafetería, residente con sus padres judíos, autodeclarado a la deriva.

    El destino o el azar se entromete y él empieza siendo el vecino de ellos, luego el puching boy del curso de ira, para convertirse después en el niñero y trascartón en el novio de mamá. Lo que lo hace un príncipe encantado es que puede jugar 10 horas seguidas con los niños sin perder la paciencia y aun así cocinar, que es del tipo tímido pero cuando habla dice lo que hay que decir y como hay que decirlo, y que no se interesa por otras mujeres.

    Así las cosas, podría decirse que Amante accidental es una película para pasar un buen rato. Y en efecto es así. Pero con ese buen tino que a veces tienen el cine norteamericano, de no hundir el dedo en la llaga con ciertos temas, en el argumento se filtran algunos rayos de luz provenientes de la realidad actual.

    De modo que la experiencia de verla puede valer la pena, aunque tal vez el espectador sienta que no está frente a una de las grandes comedias románticas de todos los tiempos. Si busca alguna explicación, podrá encontrarla en que el argumento no saca el mejor provecho de las situaciones humorísticas, en que la historia se pierde en algunas divagaciones (como la clase de ira), o se permite algunas escenas incongruentes allí donde podría evitarlas (como cuando el niño de 6 años descubre a Sandy y Aram haciendo el amor en el sofá).
    Seguir leyendo...
  • Hermanos
    Hermanos
    La Voz del Interior
    Volver del infierno es imposible

    En otros tiempos, había un cine pro bélico estadounidense cuyo deleznable mensaje era difundido por los medios masivos de ese país intervenidos por el gobierno (como también otros países lo hicieron a su turno).

    Hoy, es muy difícil defender desde una película norteamericana la postura de ir a la guerra. Pareciera que el tejido social desgarrado ha llegado hasta Hollywood. Y en este contexto es normal que cada vez más filmes como Hermanos emerjan del territorio que gobernó George W. Bush y lleven su traumático mensaje al resto del mundo.

    Otra vez, las consecuencias humanas y psicológicas de la guerra son el tema principal de la historia, y aunque haya cierta repetición, tal vez sea necesario comprender algo respecto a ellas, aun cuando estén silenciando a otras voces. Que tal vez sea preciso un mar de películas estadounidenses, al menos, para ahogar el holocausto desatado por algunos de sus hombres menos dignos.

    Jim Sheridan, un cineasta irlandés que hace varios años concitó elogios con un largometraje llamado En el nombre del padre, es el director de esta historia. No se trata de un guión original, sino que fue tomado de una película danesa que, entre paréntesis, tuvo un enorme éxito en su país.

    Es una aproximación a la vida de un hombre que va a la guerra por convicción y vuelve mal de la cabeza. No es para menos, después de lo que tuvo que hacer para no ser asesinado. El sujeto es hijo de otro militar, tiene dos hijas pequeñas, y un hermano que se confundió y se pasó de la raya en los cuidados hacia su bella cuñada, a la que le habían dicho que el marido había muerto (en realidad lo tenían prisionero los afganos).

    Tan complicado como eso. Y realmente vale la pena observar cómo un buen equipo de artistas aborda el tema. Mención aparte, eso sí, para Tobey Maguire, que de ser El hombre araña pasa a interpretar a un individuo al borde de la alienación, que guarda un arma en su hogar, después de haber regresado del infierno.
    Seguir leyendo...
  • Como entrenar a tu dragón
    Como entrenar a tu dragón
    La Voz del Interior
    Directo al corazón

    Dreamworks lanzó en todo el mundo esta producción que pronto tendrá un videojuego propio. Ya se habla de secuelas, a través de puertas que la historia mitológica del niño vikingo y su dragón dejan abiertas, y no sería de extrañar que esta futura franquicia pelee para ocupar el lugar que dejará libre Shrek, después del que anuncian como su último capítulo (el cuarto, que llega a la Argentina el 8 de julio), si es que no deciden resucitarlo después y si Kung Fu Panda y Madagascar no contraatacan.

    Y sí. Cómo entrenar a tu dragón tiene con qué pelear el cetro de nueva preferida de Dreamworks. Un diseño de arte prodigioso, donde los personajes humanos y animales, y los paisajes nórdicos como bosques o fiordos, sobresalen por simpatía y belleza respectivamente, alternando exquisitas combinaciones de colores y texturas. Un sentido de la aventura en muy buena forma, con un continuo que sin descanso pasa del vértigo al miedo, de éste a la ternura o al humor, con una naturalidad liberadora. Y un tema que el cine norteamericano, en especial el infantil, sabe muy bien cómo tratar: el de la diferencia.

    Porque con este arco es que el relato dispara una flecha dirigida al corazón de los niños. El protagonista es un flacucho y mental niño vikingo, que debe caminar por los márgenes para escapar de la sombra avasalladora de su poderoso y carismático padre. Se supone que el pequeño Hiccup tiene que aprender a cazar dragones, pero él se resiste a seguir la tradición. Al contrario, le ha perdonado la vida a uno de los más raros y temidos ejemplares existentes, y se está convirtiendo en su amigo poco a poco. Una transgresión de las serias, pero que traerá beneficios para su tribu.

    Los memoriosos y fanáticos del género se encontrarán con reminiscencias de una de las películas más famosas de Chris Sanders, uno de los directores de Cómo entrenar a tu dragón. Este realizador de 50 años fue en 2002, el creador de Lilo y Stitch, acaso la más extravagante creación de la productora animada, acerca de la relación entre una niña hawaiana y una mascota extraterrestre.

    Por último, y para tener en cuenta respecto a esta película: una gorda gota de tristeza que se cuela en el desenlace.
    Seguir leyendo...
  • Paco
    Paco
    La Voz del Interior
    Túnel hacia alguna luz

    Uno de los méritos principales de esta película es que está hecha desde adentro. Su director, Diego Rafecas (que aparece brevemente ante las cámaras, encarnando a un fiscal entrevistado por el periodista Nelson Castro) es un ex integrante del Programa Andrés, una de las primeras y más conocidas organizaciones dedicadas al tratamiento contra las adicciones a las drogas en Argentina. También sumó su experiencia la Asociación de Madres del Paco (la droga fabricada con los desechos de la pasta base de cocaína).

    El resultado es un filme vertiginoso y crudo, que golpea varias veces, y de acceso tal vez restringido para un público que busca distracción o al menos concentrarse en temas alejados de la realidad cotidiana de la Argentina.

    De todos modos, es justo decir que se trata de un largometraje intenso, dramático, atrapante, inteligente, profundo y con momentos de humor, que en su faceta policial (la que representa la favelización del conurbano bonaerense) no tiene nada que envidiar (en algunos casos hasta podría decirse lo contrario) a producciones similares llegadas desde los EE.UU., o de Brasil, donde el género se ha expandido antes que en otras regiones a partir de títulos como Ciudad de Dios o Estación central.

    Las imperfecciones que a algunos pueden molestar, no importan si se pone el foco en la energía, la sensibilidad y las horas de análisis y reflexión volcados en esta película, que muestra con la misma honestidad el costado débil de los seres humanos, de las instituciones que deben socorrerlos, y de la cúpula política que debería velar por todos ellos. Lo que convierte a Paco en un filme diferente, de esos que aparecen cada tanto, es la mirada. Lejos de cualquier apología, el director humaniza a los adictos. Lejos de toda idealización, interpela el celo profesional de los centros de rehabilitación. Lejos de toda demagogia, se introduce en las vidas privadas de los políticos, huyendo de las generalizaciones y del gratuito discurso condenatorio que tan fácil resulta enarbolar a cualquiera en este país tan propenso a hacerse constantes zancadillas a sí mismo.
    Seguir leyendo...
  • La isla siniestra
    La isla siniestra
    La Voz del Interior
    Lejos de toda cordura

    Prepárese para ver a un Scorsese en gran forma, capitaneando un equipo de grandes artistas del cine, repartidos en varios estratos clave de una película que no tiene una sola lectura.

    Desde su inicio, La isla siniestra es uno de esos filmes capaces de explicar por sí solos la leyenda que rodea a un director. Con una salvedad: esta vez, el mito que se corre entre cierto público tiene unas cuantas bases reales. Scorsese no es un ídolo con pies de barro. Se ha erigido a sí mismo a fuerza de sangre, sudor y lágrimas, y no sólo por un acuerdo preferencial con las musas. Cualquiera que se asome a su historia de vida está en condiciones de corroborarlo.

    Un alguacil y su ayudante investigan, a mediados de la década de 1950, la desaparición de una paciente psiquiátrica. Un caso mucho más complejo de lo que parece a simple vista. Por varias razones. Para empezar, porque el lugar de donde se esfumó la mujer es una inhóspita isla rodeada de mar helado, donde se aloja a enfermos con un grado de violencia superlativo, que les impide compartir la rutina con reclusos comunes.

    Pero eso no es nada. El detective en jefe está allí por un motivo personal, y su sagaz colaborador le suma un dato explosivo al cóctel. Ambos podrían estar siendo hábilmente manipulados por un gobierno que, tratando de ocultar inconfesables experimentos con seres humanos con fines bélicos, los ha enviado a la mismísima boca de lobo para librarse de ellos.

    Se ha dicho y escrito mucho acerca del contenido catártico de algunas de las películas de Martin Scorsese. La isla siniestra podría agregarse a esa lista. El tema y el modo de plantearlo son desde el vamos shockeantes. Sin embargo, una corriente extra de angustia, vacilación e ira recorre el relato. Lo admirable es la habilidad del director para romper con el molde de la mera crónica policial, y abrir la puerta de la ambigüedad y lo irracional, para que el espectador sienta de manera inexplicable la liberación de hechos o memorias sublimadas. La representación de los sueños y de los recuerdos, en función de esto, ocupa un lugar muy importante en la película.

    Una banda sonora auténticamente sobrecogedora. Un diseño de arte virtuoso, capaz de reconstruir un espeluznante pabellón mental, un campo de concentración, o la barroca sala de una mansión. Grandes actuaciones de Di Caprio, Ruffalo, Kingsley, Von Sydow y muchos otros. Son estas, y muchas otras, las piezas principales de un rompecabezas magistral.
    Seguir leyendo...
  • Al filo de la oscuridad
    Al filo de la oscuridad
    La Voz del Interior
    Las corporaciones del mal

    “Al filo de la oscuridad”, con Mel Gibson, es un thriller de gran factura, cuyos pasajes violentos no están por encima de una trama de intrigas.

    Se puede dejar para otro momento el tema de la justicia por mano propia, y entonces se abre toda una gama de interesantes cuestiones para tratar en torno al contenido de esta última película de Mel Gibson, Al filo de la oscuridad.

    Ante todo, se trata de un thriller de gran factura, violento, sí, pero que durante largos pasajes sostiene la expectativa sobre la base de su trama urdida con muy buenas intrigas.

    La tensión es la que transmite el protagonista, un veterano policía que mientras trata de asimilar el duelo por el asesinato de su hija, investiga las causas de este crimen imposible de imaginar y va metiéndose, capa por capa, en un mundo oculto y letal de traición y corrupción.

    “¿No están pagando un alto precio los ciudadanos estadounidenses en nombre de la seguridad nacional?”, le pregunta un conductor de TV a un senador durante su programa. Por ahí va uno de los vectores secundarios del guión, y las relaciones entre esta situación y el grado de violencia ciudadana quedan a criterio de un buen sociólogo que pudiera explicarlas. La amenaza nuclear y el tráfico de armas a niveles gubernamentales, yacen a la sombra.

    Por otra de las arterias de la historia transitan las preguntas sin respuesta con que cargan el protagonista y algunos personajes, cuestiones existenciales que humanizan y hasta ennoblecen a los personajes, con el riesgo cierto pero a todas luces reprobable de que se pueda simpatizar con sus sanguinarias conductas. “Hay un pasaje de (novelista norteamericano, Francis) Scott Fitzgerald –le dice, palabras más o menos, uno de los sicarios al policía– acerca del hombre que duda entre dos dos ideas pues cree fervientemente en ambas”. “Ahí es donde comienza todo”, le devuelve el personaje de Gibson, abriendo la puerta a otra de las lecturas posibles que tiene este atrapante policial con el que Gibson muestra que sigue estando vigente.
    Seguir leyendo...
  • Plumíferos
    Plumíferos
    La Voz del Interior
    Mundo alas

    Un canario, un gorrión, una paloma, un colibrí, un murciélago, un gato y un misterioso sujeto llamado Sr. Puertas son los protagonistas de esta película animada argentina que se las arregla para no desentonar dentro de la competitiva oferta en el género, con tanques como Pixar dominando el negocio.

    Se nota que hay mucho trabajo, buscando texturas, colores, movimientos, y el resultado es un producto bastante atractivo, pese a que le falta mejorar un poco lo que es la ambientación, los fondos, mejorando así la atmósfera que estos generan, que por momentos parece un poco vacía. Aunque lo que desde afuera parece “poco”, para los autores implica años de experiencia y de experimentación.

    Sobre todo si, como en el caso de Plumíferos, la producción es ciento por ciento nacional, y el desafío de lograr buena calidad de imágenes 3D se sumó la partida.

    Las voces de Mariano Martínez, Luisana Lopilato, Carla Peterson y Mike Amigorena pretenden atraer público de la televisión, pero como contrapartida hacen que la historia se vuelva todavía más porteña, e irradie un aura de centralismo que a muchos desagrada.
    Seguir leyendo...
  • Hada por accidente
    Hada por accidente
    La Voz del Interior
    Hada por accidente es una película entretenida, de fácil acceso para niños y adolescentes, que llegó a Córdoba únicamente en versiones dobladas al castellano.

    El argumento: un sujeto que hace trizas las ilusiones de una pequeña es reclutado por un ejército de hadas que le obliga a realizar una “probation” durante dos semanas, tratando de reparar su error, y de paso dándole la oportunidad de que revise su incredulidad.

    Esto es lo mínimo que necesita saber un espectador para decdir si ir a ver este filme o no. Pero a veces algo de información extra ayuda a inclinar la balanza.

    A este respecto, pareciera que existen algunos roles fijos en la industria de Hollywood, y que sólo los rostros de las personas que los ocupan van cambiando. Así luce la presencia en pantalla de Dwayne “La Roca” Johnson (La momia, El rey escorpión), en un papel que durante años estuvo en la mira de Arnold Schwarzenegger.

    Modelo afín para similar molde: dos actores que erigieron su fama como héroes de acción y de aventuras (Johnson con una carrera mucho más corta) y que se “jubilan” anticipadamente a la vez que lavan su imagen de tipos insensibles y de posible tendencia conservadora en política. Maniobra esta última que Schwarzenegger ha descartado luego de asumir la gobernación de California.

    Hada por accidente es el desarrollo de un proyecto que andaba dando vueltas por los pasillos de la industria de cine norteamericana desde 1992. Fue hasta 2006 que la reflotaron y contrataron al equipo definitivo de guionistas y al director, para hacer una película de receta para toda la familia.

    La fórmula es una que ya muchas veces ha dado resultados: tomar un cuento de hadas tradicional y volver a narrarlo desde un punto de vista original; en esta oportunidad eligieron el mito de las hadas que cambian los dientes caídos de los niños por dinero, la versión anglosajona del Ratón Pérez latino, y le dieron algunas vueltas de tuerca para ajustarlo a la estrella principal.
    De modo que es Johnson el centro del relato, un relato que sin embargo se amplifica y ofrece un mensaje universal: nunca se debe dejar de soñar. Un lema que después hay que trasladar a la realidad.

    Para los que gustan del combo familia, deportes, música y fantasía.

    Una virtud: montar un relato entretenido con algo que podría sonar abiertamente moralizador.

    Un pecado: se le va un poco la mano en el edulcorante.
    Seguir leyendo...
  • Asesino Ninja
    Asesino Ninja
    La Voz del Interior
    Otro escalón de violencia

    Esta película muestra la renovada interrelación entre el cine oriental y occidental de acción, que de este lado del mundo se traduce en una clara influencia de las artes marciales en la creatividad técnica y dramática de los popes del género. En esta oportunidad encontramos a Larry Wachowski -co creador de la famosa Matrix jnto a su hermano- moviendo los hilos desde la producción de un largometraje ambicioso dentro del género, que tiene un director y un guionista con poco roce en sus cargos (pero mucha en puestos intermedios), y a una joven superestrella asiática de la música y la pantalla grande que acierta con su primer protagónico internacional, como cabeza del elenco.

    La historia de Asesino ninja transcurre en Berlín y en un remoto rincón del continente del sol naciente, de donde proviene un letal asesino ninja que se rebeló contra la orden secreta que lo crió y entrenó. Ahora, aliado con la Europol, este Raizu tratará de desbaratar a la milenaria red criminal.

    Es un filme con reservas para gente impresionable, pues abundan las peleas brutales y los baños de sangre. La calificación “Apta mayores de 16 años” es por ello acertada.

    El estilo visual está claramente influenciado por la de las consolas de juegos para el hogar, al estilo Playstation, y también por el comic y el cine clásico chino y japonés de karate, kung fu, wu xia y demás, así como por hallazgos que de alguna manera han sido “patentados” por los Wachowski, como las cámaras híperlentas o que circundan a los protagonistas.

    Un elemento que a algunos distrajo del argumento es la afirmación de que algunos de los personajes sobreviven las estocadas mortales al corazón porque tienen un defecto congénito que hace que este órgano se ubique en el costado derecho de su cuerpo. En Internet, para reforzar la credibilidad de este aserto, se afirma que esa malformación existe, si bien se hace presente en casos estadísticamente improbables.

    Para seguir a los Wachowski detrás de cámaras. Una virtud: la fotografía y el montaje. Un pecado: el argumento policial es un poco endeble.
    Seguir leyendo...
  • Igor El bueno de la película
    Igor, el bueno

    El nombre Igor está asociado en el imaginario popular a la figura del ayudante de los científicos maléficos. La vuelta de tuerca en esta película es que ese personaje secundario pasa a ocupar el centro de la escena, cuando descubre que tiene talento para abandonar la servidumbre y competir en una Feria de Ciencias.

    Es una coproducción animada franco estadounidense en la que la influencia de los europeos aflora en el hecho de que los personajes son un poco sofisticados para el entendimiento de los niños. Pero nunca se sabe.

    El diseño visual es una delicia, y es cierto que se parece ligeramente al estilo de Tim Burton. Sin embargo, la propuesta es encantadora.

    Igor, el bueno, tiene un formato que recuerda el empleo de marionetas para contar historias, y es un homenaje a las películas clásicas de monstruos, en especial a Frankenstein, en virtud de lo cual tiene un toque de “romanticismo gótico”
    De hecho, el relato de cómo Igor lucha por ser reconocido como un auténtico científico, sigue adelante con éste tratando de crear un monstruo intimidante, y así captar la atención del jurado encargado de premiar a los participantes de la Feria de Ciencias.

    Pero lo que sale del experimento de cuerpos cosidos y electrificados es una adorable mujerona incapaz de hacer daño a nadie, y por la cual el protagonista empieza a sentir un cariño entrañable.

    Según los creadores de Igor, el bueno, ésta pretende ser una pequeña película independiente, a ser descubierta por los espectadores, y sin la ambición de competir con gigantes de la animación como Pixar, Disney o el estudio con el que Steven Spielberg creó a Shrek.
    Pese a ello, esta producción no es una aventura improvisada y desvalida, sino que ha sabido armar su revuelo en Norteamérica y Francia, principalmente gracias a la contratación de grandes estrellas (como John Cusack, Steve Buscemi, John Cleese o Christian Slater) para poner las voces en la versión original. A su vez, el director es un veterano del género, ganador del Oscar por filmes como Lilo & Stitch 2.

    La galería de seres que desfilan por el filme es imperdible. Sobresalen los dos aliados de Igor, un cerebro encerrado en una esfera de cristal, y un conejo un poco demasiado irónico, así como el rey de Malaria, el país donde transcurren los hechos.

    Mucho humor, buena música y cantidad de acción, son las directrices de Igor, el bueno.

    Una virtud: las canciones incluidas en la banda sonora, cantadas todas por Louis Prima.

    Un pecado: puede resultar un tanto “rara” para los niños.
    Seguir leyendo...
  • Fantasma de Buenos Aires
    Fantasma de Buenos Aires
    La Voz del Interior
    Usurpadores de cuerpos

    Esta película tiene algunas marcas de estilo que pueden resultar familiares para cierto público. Es un filme hecho por gran cantidad de jóvenes, con un sistema de producción ideado por la Universidad del Cine de Buenos Aires, donde los estudiantes aprenden haciendo y donde predominan el compromiso con el trabajo y el deseo de capitalizar rápidamente los errores. De esa institución fundada en 1991 y convertida en cantera de numerosos profesionales, surgieron títulos como Moebius (1996), Mala época (1998) o Mercano el marciano (2002), todos de buena reputación y aceptable repercusión en el público.

    Fantasma de Buenos Aires le pertenece al debutante Guillermo Grillo, sobre una historia propia escrita en 1998, que peregrinó en busca de dinero para el rodaje hasta dar con la mencionada universidad. ¿El motivo de este dificultoso financiamiento? Tal vez el principal, el género al que pertenece el relato, una mezcla de vertientes en la que predominan el fantástico y la comedia, y que el propio realizador se ha detenido a enumerar: “La historia surge de mezclar muchas cosas –inventarió Grillo-, básicamente mitos urbanos sobre el juego de la copa y la tabla guija, con el mundo del tango orillero. Por este lado entra algo de Borges y por el otro las películas de terror, las comedias americanas de ‘mente en cuerpo cambiado’ y algo del comic”.

    La combinación parece estrafalaria, pero se transforma en un relato creíble, inteligentemente planteado, entretenido y fácil de comprender, en el cual el fantasma de un malevo de los años ‘20 se mete en el cuerpo de un muchacho de hoy, para cobrarse una vieja deuda, y ayudarlo a superar la timidez.
    Seguir leyendo...
  • Planeta 51
    Planeta 51
    La Voz del Interior
    Invasores invadidos

    Se dice que esta película significará un salto en la historia de la animación digital española. Conviene entonces prestarle la debida atención.

    Se sabe que nació de la alianza entre un conglomerado de empresas españolas dedicadas al negocio de los videojuegos y los contenidos para telefonía móvil, con socios norteamericanos como el estudio hollywoodense TriStar. El producto es un largometraje con una inversión de más de 55 millones de euros distribuidos en rubros como tecnología creativa, doblaje de voces al inglés a cargo de estrellas internacionales, y promoción a gran escala.

    En medio de esta parafernalia se fraguó otro pacto clave, entre un trío de directores europeos (en realidad el 90 por ciento del staff de la película pertenece al Viejo Continente), y un referente estratégico. Este último es Joe Stillman, el creador de las historias de Shrek.

    El resultado es una comedia de ciencia ficción para toda la familia, animada por computadora, cuyos monstruos verdes no se parecen en nada al ahora famoso ogro, y el argumento tampoco al de aquellas películas.

    En cambio, la trama de Planeta 51 les resultará conocida a quienes recuerden algo de la Norteamérica de la década de 1950, la amenaza atómica, la psicosis del espionaje político y el miedo a una tercera guerra mundial. De esa posibilidad devino la idea de una invasión extraterrestre, es decir, la instalación de una batalla ecuménica, por primera vez, en tierras de Abraham Lincoln, algo que recién sucedería en el fatídico setiembre de 2001, fecha del ataque a las Torres Gemelas.

    Las cintas de ciencia ficción de los ’50 (muchas de ellas muy económicas, y muy astutas) supieron capitalizar aquellas fantasías y, a la par de explotarlas comercialmente, las colaron (por una pequeña puerta de servicio, es cierto) en la historia del arte mundial, al punto que desde entonces y hasta hoy, seis décadas después, se las sigue evocando y homenajeando.

    Es lo que sucede en Planeta 51, donde los realizadores vuelven sobre un tópico ya conocido, pero con el tino de haber encontrado una muy buena vuelta de tuerca como excusa. Esa variante es que, en vez de ser los terrícolas los conquistados, son los extraterrestres quienes reciben en su planeta a un astronauta norteamericano, desconociendo al principio si se trata de alguien amigable o no.

    El relato es positivo, dinámico, multifacético, sorprendente, divertido. Los autores contabilizaron alrededor de 500 personajes y un centenar de escenarios creados para la narración, siendo los diseños de cada uno una delicia visual. Como muestra del contenido humorístico, un solo botón: el astronauta yanqui habla el español con tonada cubana, algo que no hubiera podido resistir el corazón de ningún presidente estadounidense de aquella época.

    Para disfrutar de una buena ocurrencia animada.
    Una virtud: la banda sonora.
    Un pecado: quedan ganas de ver un poco más.
    Seguir leyendo...
  • Terror en la Antártida
    Terror en la Antártida
    La Voz del Interior
    Crímenes bajo cero

    Se trata de un proyecto que tardó 10 años en pasar del papel a la pantalla grande. En 1999, Columbia Pictures compró los derechos de un cómic llamado Whiteout (traducible como “Blanco afuera”), ambientado en la Antártida y tributario del género policial, y lo puso en manos de un par de sus guionistas. Estos hombres trabajaron sobre un eje que luego terminó demorando todo. Colocaron en el rol central a una mujer, y como antagonista. a otra mujer.

    Al estudio le pareció que una puja de ese tipo no iba a interesa al público y decidió mandarlo a hacer de nuevo. En el camino, el poder legal sobre la historia cambió de manos, se mantuvieron tratativas con directores y actores diversos, y todo fue demorándose hasta que hace dos años finalmente arrancó el rodaje y hace unos meses la estrenaron en Estados Unidos sin demasiado éxito.

    La filmación se realizó íntegramente en Canadá, y no en la Antártida, como se dice en el argumento. Más allá de eso, hay en la trama un clima inhóspito y frío (“Otro tipo de desierto”, comenta un veterano del Golfo), una alguacil norteamericana que está pagando una vieja deuda consigo misma, y una serie de asesinatos vinculados a un extraño cargamento en un avión estrellado, que podría ser radiactivo.

    Puede agradar a los amantes del cine clase “B” norteamericano, pues tiene la típica atmósfera de esas películas, aunque es un poco confusa.
    Seguir leyendo...
Ahorr con Hoyts
CONCURSO: LOS PADRINOS DE LA BODA