Zootopia

Crítica de Diego Curubeto - Ámbito Financiero

Divertida sátira urbana para grandes y chicos

Disney vuelve a centrar un largometraje animado en animalitos, pero esta vez con un criterio menos minimalista que, por ejemplo, "El rey león".

De hecho, lo más atractivo de esta película para grandes y chicos es el concepto de sátira urbana donde los distintos animales (todos mamíferos, eso sí, para simplificar un poco las cosas) asumen los roles de las personas en el mundo real. El resultado es muy divertido y bastante novedoso.

"Zootopia" es un mundo ultramoderno habitado sólo por animales, con distintos barrios que sirven para fijar los diferentes climas a los que corresponden las distintas especies, como una tundra helada, uno tropical y así. En ese contexto, la película se centra en la relación entre una liebre de campo que quiere ser policía, pero a la que sus superiores rinocerontes y búfalos sólo la dejan hacerse cargo de las multas de estacionamiento, y un astuto zorro que en su primer día de trabajo la engaña para que compre un helado tamaño elefante que convertirá en cientos de pequeños helados para lemmings (si uno compra un helado, todos los que vienen atrás lo imitan).

La anécdota policial que une a esta pareja despareja es graciosa, pero lo que realmente tiene gracia son los detalles y situaciones a las que da lugar. Una visita al mundo burocrático de las marmotas, por ejemplo, simplemente no tiene desperdicio.

Pero lo mejor de "Zootopia" son las poderosas y coloridas imágenes, de una creatividad superlativa. Sobre todo en lo relativo al diseño de esa ciudad utópica donde todo tiene que tener puertas gigantes para paquidermos al lado de pequeñas puertitas -bien clásicas de los viejos cartoons- para los roedores.

Otro punto fuerte es que aquí no hay mucho énfasis en lo musical, salvo un tema de Shakira realmente pegadizo.