Traigan el porro

Crítica de Pablo E. Arahuete - CineFreaks

Misión recontra espionaje

La predisposición del ex presidente uruguayo Pepe Mujica para ser partícipe de este falso documental de Denny Brechner genera un interés extra en el cómo por encima del qué. Porque el “cómo” implica disipar la duda de la estrategia utilizada por los creadores de Traigan al porro para marcar las coordenadas de esta hilarante aventura que parte de la idea de traer materia prima de los Estados Unidos para que Uruguay pueda satisfacer la demanda de uso legal de marihuana, ley que aprobara la legislación uruguaya en 2013 y que le diera popularidad e interés mundial al tratarse del primer país en darle a la marihuana y a su consumo sin restricciones una luz verde por vía institucional.

En ese sentido, el humor llega desde la realidad y la ficción para darle forma de mockumentary a veces con mejores resultados que otros. En primer lugar porque el protagonista Denny Brechner viaja acompañado de su madre en la ficción como representantes de la cámara uruguaya de la marihuana. Se conecta con referentes en el país de Obama en ese momento, participa de charlas e intenta dejar el terreno armado para la operación secreta una vez que el presidente de Uruguay llegue a su reunión con el jefe de Estado norteamericano.

La picardía y la épica en tamaño small ganan fuerza en algunos fragmentos, aunque por momentos la trama se asemeja a un largo sketch que puede asociarse con las propuestas de Saborido y Capusotto.

No obstante, Traigan al porro funciona, no deja afuera a un público que no sintonice con el universo verde pero tampoco cuenta con elementos extras para sumar audiencias. Todo ello con enorme auto consciencia, humor y falta de pretensión.