Sexy por accidente

Crítica de Leonardo M. D’Espósito - Revista Noticias

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Amy Schumer es una de las mejores cosas que le pasaron a la comedia, especialmente al stand up y la televisión, en los últimos años. Ha perfeccionado el personaje de la chica poco atractiva que resuelve todo -especialmente el triunfo sobre el otro sexo- a pura actitud, a veces a pura agresividad y, en el camino, se carga los lugares comunes sobre la femineidad, la belleza y los mandatos sociales. Aquí es una chica despreciada por su sobrepeso que, por un accidente, de pronto se ve y cree algo así como una supermodelo. La moraleja es “es cuestión de cómo te sentís, no de cómo te ves”, pero eso lo sabemos desde que entramos al cine (el título original en inglés es “I feel pretty”, como la canción, “me siento linda”). Problemas: Schumer es mejor cuando habla que cuando se mueve (aunque lo hace con ideoneidad), y los diálogos tienen más filo que las secuencias de comedia romántica, que se sienten ya vistas y sin verdadero conflicto. Es cierto que la simpatía de la actriz supera en mucho estas limitaciones, y eso permite que la película funcione y se vea con moderado placer. Pero el cuchillo, en última instancia, se queda en la superficie del asunto, que no cierra del todo bien y no elude atar conflictos de acuerdo con el reglamento. La reflexión sobre los modelos femeninos, las imposiciones del mercado, las obligaciones, etcétera, terminan con una ironía: después de todo, el personaje los utiliza para integrarse. Ese problema es el más interesante de la película.