Salud rural

Crítica de Ezequiel Boetti - Otros Cines

El arte de curar

Valioso retrato de un médico rural a cargo del director de Grissinopoli y Elsa y su ballet.

Tenía razón Darío Doria cuando en la entrevista previa al Festival de Mar del Plata 2014 publicada en OtrosCines.com definió a Salud rural como una película honesta. La afirmación se asienta sobre varios pilares. El primero de ellos -y, si se quiere, el menos cinematográfico- es la bonhomía de su protagonista absoluto, el médico general Arturo Serrano, quien atiende a sus pacientes en una pequeña sala rural del interior de la provincia de Santa Fe con una dedicación y esmero encomiable, preocupándose con genuina sinceridad por saber qué hay detrás de cada uno de los pacientes.

El segundo está relacionado con la forma en la que Doria se aproxima a Serrano. Sin ocultar jamás la admiración por su trabajo, el director de Elsa y su ballet lo muestra a la distancia justa para no caer en la condescendencia.

El tercero es mérito del grado de intimidad que el film logra en cada una de las consultas. Consultas que, sin embargo, por momentos lucen estilizadas debido a un innecesario blanco y negro e imágenes demasiado preciosistas. Sólo por esto Salud rural no es la gran película que podría haber sido.