Piraña

Crítica de Hugo Zapata - Cines Argentinos

Las pirañas en el cine se convirtieron en personajes célebres dentro del género de terror gracias a los delirios bizarros de ese gran artista que es Roger Corman, quien hasta el día de hoy sigue apostando a filmes de este tipo.
La primera película de 1978 con estos bichos se concibió como una parodia de Tiburón, la obra de Steven Spielberg y fue un éxito porque el concepto de que estos peces resultaran más jodidos y peligrosos que los grandes tiburones era un disparate entretenido.
Con esta producción debutó en el cine el director Joe Dante, que luego se consagró en el género con Aullidos, (en mi opinión la obra maestra de los hombres lobos en el cine) y Gremlins 1 y 2.
Luego vino la secuela con la que debutó en la dirección James Cameron, quien en la actualidad no quiere saber nada con esta película ya que a él le pareció horrible lo que hizo. En varias entrevistas destacó inclusive que Terminator es su verdadera ópera prima.
En 1995 Corman hizo una remake olvidable de la primera entrega dirigida por Dante y después de varios años de ausencia, las pirañas regresan a la pantalla grande de la mano de Alexander Aja.
Esta es una película diferente en su filmografía por la manera en que encaró esta propuesta.
Aja se hizo conocido en el cine por filmes intensos y muy violentos como Alta tensión y la remake de El despertar del Diablo, de Wes Craven.
En este caso desarrolló las cosas por un camino diferente.
Piraña 3D es una comedia de terror muy divertida donde queda claro desde la primera a la última escena, que todo la gente que intervino en este film no se tomó en serio la historia.
La película es totalmente delirante y evoca con éxitos los viejos filmes de terror que se hacían en los ´70 y ´80 dentro de este estilo. Si hay algo que nadie le va poder decir al director es que no le hizo justicia al espíritu que tienen las producciones de Corman.
De hecho, el viejo Roger sigue produciendo películas de esta clase por estos días como las recientes Sharktopus y Dino Croc Vs Supergator.
Piraña inclusive se divierte con el sistema 3D donde ofrece un par de secuencias de desnudos que no tiene ningún tipo de sentido, salvo robarle una sonrisa a la platea masculina con un par de escenas locas.
Por supuesto no hay que olvidarse que la dirección corrió por cuenta de Aja y esto significa que las pirañas regresaron al cine más sacadas y violentas que nunca.
Hay secuencias totalmente repugnantes y otras que son desopilantes por la manera en que actúan los bichos, que inclusive tienen un aspecto diabólico que los hace muy graciosos.
El cameo de Richard Dreyfuss al comienzo del film como pescador (todo un símbolo la presencia del héroe de Tiburón) y la participación de Christopher Lloyd son dos regalos impagables de este estreno.
Especialmente el trabajo de Lloyd que por momentos tiene reacciones que nos recuerdan al querido profesor Brown de Volver al Futuro.
En pleno siglo 21 intentar hacer una película de terror seria con pirañas hubiera resultado ridículo porque el concepto del film no se puede tomar en serio y la obra original de 1978 tampoco se pensó de esa manera.
Ajá manejó las cosas de la manera correcta y brindó una película muy divertida que no va a defraudar a los nostálgicos del género.
Hugo Zapata

EL DATO LOCO:
El hijo mayor de Elizabeth Shue en la historia es interpretado por Steven R. McQueen, nieto del célebre Steve McQueen.
Piraña marca el debut de Steven en el cine. Su abuelo también obtuvo su primer rol protagónico importante en un film de terror como fue The Blob, la famosa gelatina asesina, de 1958.