ParaNorman

Crítica de Mauro Jacobo - Cinélico

Aventuras que no subestiman

"ParaNorman" es un extraño trabajo de animación que logra aterrorizar y divertir por igual sin subestimar a su público principal, los niños. Trata temas que uno podría catalogar como "adultos", como por ejemplo la vida después de la muerte, las consecuencias de tomar malas decisiones y la redención entre otros, cuestiones que a priori uno podría pensar que resultan muy densas para los niños, pero extrañamente el tratamiento de estas temáticas y la forma que eligieron los directores para abordarlas, resultó de lo más interesante y atractivo de la propuesta.
Los directores Sam Fell ("Los que el agua se llevó") y Chris Butler (debutante) supieron combinar sus habilidades y experiencias para elaborar una aventura de animación, que deja un buen mensaje y hasta moraleja, pero que en ningún momento resulta boba o cursi. Butler por su lado estuvo ligado a la película de Tim Burton, "El cadáver de la novia" como storyboard artist, y Fell por otro, armó una buena experiencia en el campo del stop motion. Ambas influencias y talentos están claramente impregnados en este trabajo, que tranquilamente podría haber sido un exponente de la mejor colección animada del Sr. Burton.
El niño freak se pone la salvación de su pueblo al hombro y enseña en el camino, que más allá de las malas decisiones y las dificultades que pone la vida delante nuestro, nunca está justificado hacer el mal, siempre hay tiempo para arrepentirse y nunca está de más tratar de arreglar lo desecho. No recuerdo muchos productos de este tipo que toquen temáticas tan profundas y que se la juegue a la hora de narrar y componer la historia como lo hizo "ParaNorman", algo que aplaudo por la valentía y la fidelidad que se tuvo a la forma de hacer cine de los realizadores. Con tantas animaciones de buena calidad pero que siguen siempre un hilo conductor inocentón y hasta en ocasiones sistemático, un film como este representa una brisa de aire fresco que nunca viene mal para refinar el gusto cinéfilo. Para disfrutarla con chicos y grandes.