Osos

Crítica de Pablo O. Scholz - Clarín

Un ejemplo de vida

Disneynature es una marca de cine independiente dentro de The Walt Disney Company, que incluye no sólo filmes sino también videos y galerías de fotos, más material educativo. En los últimos años estrenó La Tierra, Chimpancés y ahora esta Osos que, con el relato en off del actor John C. Reilly, sigue a una osa y sus dos cachorritos en el primer año de vida en Alaska.

Este tipo de trabajo documental, entonces, tiene su fin didáctico, y sus enseñanzas de vida. Mamá Sky tuvo a Amber y Scout (papá oso no está, se fue, no sabe/no contesta) y tras hibernar, deben realizar una extensa travesía por montañas nevadas hasta llegar a la costa y poder alimentarse de peces, principalmente salmones. En el camino nada les resultará sencillo. Al margen de una avalancha de nieve, lluvia y demás, Magnus y Chinook, dos osos enormes, están al acecho, y Tikani, un lobo, mira con ojos de hambre a los hermanitos osos.

Para quienes todos los osos son pardos, es un tanto difícil discernir cuál oso es cuál, pero al final eso es un tema menor.

En estos documentales el punto de vista es fundamental. Es decir, si en vez de estar centrado en los osos lo estuviera en los salmones, que los osos pescan y devoran en cámara, éstos serían algo así como la amenaza y los malos de la película. No es el caso.

También está la duda de cómo hicieron los realizadores para retratar y reflejar lo que cuentan. Para dilucidarlo, no hace falta más que quedarse en la butaca mientras pasan los créditos finales, y ver cómo entrenadores manipulan y/u ordenan a los osos a realizar determinados movimientos que en pantalla, hace minutos nomás, parecían naturales.

El fin justifica los medios, y Osos es un documental entretenido, con momentos de humor, aventura, peligro y más enseñanzas de vida. Que de eso se trata.