Malamadre

Crítica de Santiago García - Leer Cine

Una serie de testimonios dichos a cámara muestras a diferentes mujeres, muy diferentes entre sí, al menos eso intenta decir la película, hablando sobre la maternidad. Aparecen también los hijos y la suma de todo lo que se dice muestra a las claras como la sociedad ha construido una imagen de la madre que cada madre individualmente sabe que no es cierta, o al menos oculta muchos aspectos importantes.

Los testimonios se parecen visualmente y en pocos minutos no proponen nada nuevo. La película busca escapar con separados más artísticos, animación e incluso una canción. Pero tampoco funciona ese aspecto, al contrario. Las contradicciones de los testimonios, sin duda un valor por otorgar complejidad, no son explotados, aunque sí se percibe una serie de angustias no solo instaladas por el patriarcado, sino también por el feminismo en particular y el progresismo en general. Eso se desprende de los testimonios pero no se analiza.

Desmadre, fragmentos de una relación (Argentina, 2018) de Sabrina Farji tocaba la misma temática, pero lo hacía de manera dinámica, profunda, divertida y graciosa. Está claro que la historia del cine ha dejado muchos espacios sin tratar, que si hubiera más mujeres directoras y guionistas muchos de los elementos tratados en estas películas habrían aparecido mucho más. Pero más allá de ese equilibrio que comienza a aparecer, lo que termina teniendo valor en una película sigue siendo lo artístico, no narrativo, la forma en la que se relata. Malamadre funciona como registro de testimonios, pero no como película.