Los juegos del hambre

Crítica de Alberto Harari - MI CINE - por halbert

SÓLO UN (GRAN) ENTRETENIMIENTO MÁS

En la línea de "Harry Potter" y "Crepúsculo", Los juegos del hambre es una novela adulto-juvenil escrita por la aclamada autora Suzanne Collins, cuya adpatación al cine corrió por cuenta del director Gary Ross, responsable anteriormente de filmes tales como “Pleasantville” y “Seabiscuit”.

La protagonista es una jovencita de dieciséis años, Katniss Everdeen, que vive en un mundo post-apocalíptico donde un gobierno, llamado el Capitolio, asumió el poder después de varios desastres.

Cada año, en las ruinas de lo que una vez fue Estados Unidos, este Capitolio obliga a sus doce distritos a enviar un chico y una chica a competir en los Juegos del Hambre, un evento que se televisa a nivel nacional en el que los jóvenes que envía cada distrito deben luchar entre sí hasta que sólo uno sobreviva.
Este rebuscado argumento ha sido merecedor de un éxito inusitado, tanto en las librerías como ahora, en su formato cinematográfico.

Protagonizado por Jennifer Lawrence (Lazos de sangre) y Josh Hutcherson (Mi familia), el elenco se completa con Elizabeth Banks, Liam Hemsworth, Stanley Tucci, Wes Bentley, Lenny Kravitz, Donald Sutherland y Woody Harrelson. Los 140 minutos del filme se disfrutan por lo entretenido de su propuesta, además de una atractiva puesta en escena, pero su flaqueza principal pasa por lo dramático, ya que no logra transmitir los sentimientos de sus personajes. Ni el hambre, ni el desgarro emocional que significa participar de estos sangrientos juegos, ni el incipiente amor entre los protagonistas… Nada que signifique emociones le llega al espectador, ni siquiera la terrible muerte de una niñita de 12 años.

Por lo tanto, la película se torna en una fría matanza de chicos en medio de un bosque, sin que a nadie se le corra el maquillaje. A pesar de ello, el elenco demuestra un gran compromiso con sus roles, seguramente por la enorme producción en la que se vieron inmersos, anticipando el arrasador éxito de taquilla que está teniendo: la película, que debutó en su primer fin de semana recaudando la cifra récord de 152,5 millones, alcanzó en su segunda semana de exhibición en Estados Unidos los 250 millones de dólares en sólo 10 días, más otros 115 millones del mercado extranjero.

Lo que resulta innegable es la gran presencia actoral de la joven Lawrence; desde "Winter´s bone" ha demostrado que puede llevar adelante el protagónico de cualquier filme, y en este caso, pese al gran equipo secundario de actores que la acompaña, se pone al hombro el filme, en el 100% de las escenas.
Para pasar un rato de grato entretenimiento y disfrutar de magníficas escenografías, fastuosos vestuarios y grandes dosis de suspenso, el filme vale la pena para ver en una sala de cine, sin olvidar el balde de pochoclo.