El affaire de Sarah y Saleem

Crítica de Catalina Dlugi - El portal de Catalina

El punto de partida de esta película es una infidelidad entre una mujer israelí casada con un militar y un hombre palestino, con serias dificultades económicas, cuya mujer esta embarazada, que depende económicamente de su cuñado. Pero este encuentro entre dos seres muy distintos, ella propietaria de un café, y el un repartidor de panadería, regidos por la pasión sexual, en cualquier otra parte del mundo serían los protagonistas de una historia común. En Jerusalén la dimensión peligrosa la da la dominación israelí sobre los palestinos, la capacidad de inventar casos por conveniencia que va desde la inteligencia palestina a la israelí, la connivencia entre las dos redes, y las reacciones humanas frente a la injusticia que pueden ir del puro egoísmo personal a una solidaridad desafiante. Una mirada inteligente de tensiones, prejuicios, discriminación y violencia, de parte del director Muayad Alayan y escrita por su hermano Ramil. La primera parte del film se centra en los amantes y un desgraciado encuentro nocturno que termina en violencia. La segunda pone el acento en el marido y la esposa engañados. En las presiones machistas. Y fundamentalmente en el empoderamiento de la señora embarazada que descubre su valentía y fuerza. Además muy entretenida.

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