Dredd

Crítica de Mauro Jacobo - Cinélico

Cuando una remake tiene sentido

Una de las sorpresas más gratas del 2012 que lamentablemente no recibió la atención que merecía por parte de los espectadores, quizás por falta de promoción efectiva o simplemente prejuicio hacia esta historia que ya hace varios años, fue llevada a cabo vergonzosamente por el director Danny Cannon y protagonizada por Sylvester Stallone.
Al que está leyendo esta crítica y forma parte del grupo que no la fue a ver porque esperaba que fuera igual o más mala que la versión de 1995, les digo que este trabajo del director Pete Travis ("Vantage Point") no tiene absolutamente nada que ver con aquel fiasco y presenta a este famoso antihéroe como lo queríamos ver, cool, frío y brutal.
Los primeros 10 minutos marcan el estilo y el ritmo de la película, que a medida que va avanzando se convierte en un entretenimiento cada vez mejor. El juez Dredd despliega su personaje a pleno y no está empañado por la personalidad del actor que lo interpreta, en este caso, el actor Karl Urban al que casi ni se le ve la cara detrás del casco que lleva durante todo el film. Es difícil lograr un personaje atractivo que no se identifique con su intérprete, que no tenga una buena carga de talentos y mañas del actor que la da vida, pero sorprendentemente "Dredd" lo logra y el personaje trasciende al actor, algo que sin dudas es una muestra del ojo calificado del director para hacer renacer a este duro de los cómics.
Comercialmente no le fue muy bien, cuestión que espero no ponga en peligro una continuación de este producto de acción y ciencia ficción que por lo menos a mí, me sorprendió y me entretuvo como pocas lo han logrado este año.