Dios los cria y ellos...

Crítica de Pablo O. Scholz - Clarín

Dirán que no hay ideas en ninguna parte, que los guiones se copian y/o repiten, que Hollywood es una máquina de hacer remakes.

Todo muy cierto.

Pero del otro lado del Atlántico las ideas tampoco surgen a borbotones.

Veamos.

Dios los cría y ellos… parte de una premisa -tampoco “la” originalidad- entre simpática y entradora. Un productor musical caído en desgracia tiene poco tiempo para “fabricar” un éxito, porque de lo contrario su tirana jefa lo despedirá. Y se le ocurre -aquí va- una idea: formar un trío de religiosos.

Esto es, juntar a un cura, un rabino y un imán, editarles un disco y salir a llenar teatros.

Lo que sigue es tan previsible como todo el desarrollo y el desenlace: los tres se llevarán como el traste, surgirán peleas, (re)interpretaciones de sagradas escrituras, clisés y demás.

Lo importante al menos no es que la película sea original, sino que, tratándose de una comedia, provoque risas. Entretenga. Divierta. Que uno no salga del cine diciendo en qué gasté la plata.

Fabrice Eboué no sólo dirige y es el guionista del filme, sino que se quedó con uno de los roles protagónicos, Nicolas.

Dios los cría no enerva en ningún momento -hasta las situaciones más ríspidas en cuanto a cada religión está tomada con sorna, pero igual, puede herir a seguidores religiosos sensibles-. ¿Es despareja? Sí. ¿Tiene buenos gags? También.