Alamar

Crítica de Rodrigo Chavero - El Espectador Avezado

Tenía ganas de ver "Alamar". En el BAFICI 2010 la dejé pasar (y, son casi 400 films los que se despliegan en la grilla, es imposible ver la mayoría) y me extrañó que ganara el premio a la mejor película en la sección internacional. Conocía la discusión que planteaban los espectadores y críticos, acerca de si era un documental o una ficción y decidí que cuando fuera el tiempo de su estreno comercial, abordaría el análisis de la misma, junto a una visión más relajada.
El tiempo pasó y la ópera prima del mexicano Pedro González Rubio (en solitario) llegó a la cadena Arteplex y nos decidimos a descubrir sus comentados valores desde la butaca misma. La copia no era fílmico, pero bastó para apreciar su propuesta...
"Alamar" es la historia de unas vacaciones. Jorge (Machado) y Roberta (Palombini) fueron pareja durante un tiempo. Se amaron a pesar de sus diferencias y vivieron juntos durante un tiempo. El es mexicano y la madre italiana. De su relación nació Natán (viendo la ficha técnica pareciera que son una familia real, ya que su apellido es Machado Palombini, aunque no hay información en la red ni de prensa que lo confirme), quien de pequeño se fue a vivir con su madre a su tierra. Jorge, su padre, lo recibe para compartir con él su descanso anual en Banco Chinchorro, uno de los lugares más bellos de esa zona, famoso arrecife de singulares corales.
La mayor parte de lo que sería el marco de la historia, está planteada al principio, con una muestra de fotos de los tres donde se ubica al público sobre las condiciones en que Natán y su padre vivirán este reencuentro: no se ven hace tiempo y la geografía será protagonista principal de este espacio.
El director González Rubio junto con un par de ayudantes y una cámara HD rodó esta cinta con un registro que, a partir de lo que presentamos, se despliega como... un padre junto a su hijo, en el mar, simplemente eso. Jorge es guía de la zona, un hábil nadador y pescador, por lo que durante los 73 minutos (menos, quitandoles un par de secuencias a la entrada y al cierre) que dura la película los veremos compartir actividades en balsas, canoas,... Hacer su vida y compartirla con su vástago. A su relación se le sumará el abuelo del niño y los tres compartirán el paso del tiempo y algunos eventos menores que se dan durante el transcurso de esas vacaciones.
Y eso es todo.
Su registro, luego de establecido el marco ficcional, es puramente documental. No parece actuada y por lo que leímos, esa era la intención original del director. Hay una fotografía prolija y una buena edición de audio que permite ponernos rápidamente en clima, apreciando la naturaleza donde se rodó en todo su esplendor. Dentro de los aspectos positivos, hay que destacar que la cámara está bien puesta y siempre nos sentimos inmersos en la atmósfera marina, elemento que ayuda a sostener el metraje, que a pesar de su corta extensión se hace árido por momentos...

Como espectador, me parece (debo decirlo), que pintaba como muy rico este tema del hijo de padres de distintas latitudes y cómo el mismo manejaba los vínculos con ámbos, planteo que se muestra pero que no se profundiza. Natán luce simpático y parece amar a Jorge, pero, cuál será su visión del mundo una vez que crezca? Cómo irá elaborando ser ciudadano de dos lugares totalmente opuestos? El niño no vive con angustia su separación y la distancia con su padre? Por qué su adaptación a un ámbito tan diferente al suyo en Italia (donde vive en una urbe) es tan simple? Interrogantes que debo disparar y que sólo me generaron material que quedó flotando, como la botella del final, en alta mar...
"Alamar", lamento decirles, es una película festivalera. Doy un vistazo a la opinión de mis colegas, y seré el único que bajará su pulgar a la hora de evaluarla.
Su mayor acierto es poder caminar sobre el invisible límite que supone no ser una ficción ni un documental y negarse a recibir ninguna de ámbas denominaciones. Después, es un relato casi corriente, de los que pueblan la infancia de muchos chicos... (no tenés en tu casa VHS donde aparecés jugando con algún miembro de tu familia?)... Donde un padre pasa tiempo con su hijo (filmar eso es tan inusual en este tiempo como para alabar esta realización?)... Agregale si, un paisaje colorido e inusual. Y listo, si lo filmaste en la Costa Atlántica, ya podrías pensar en editarte "Alamar 2"...