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Imagen del crítico Ulises Picoli
Ulises Picoli
  • Cantidad de críticas: 44
  • Promedio: 57%
  • Críticas favorables: 26/44 (59%)
  • Críticas desfavorables: 18/44 (41%)
  • Diferencia absoluta: 12%
  • Email de contacto: No disponible
  • Medio donde critica: Función Agotada
  • Elefante blanco
    Elefante blanco
    Función Agotada
    Esperando el milagro

    Pablo Trapero es uno de esos directores que alimentan un espíritu en su cine, su búsqueda para narrar historias desde los márgenes sociales, lugares donde el público general solo puede imaginar o tocar de oído, es donde Trapero encuentra el territorio para sus películas. Elefante Blanco no es la excepción.

    El "elefante blanco" del título es un edificio que iba a ser "el hospital más grande Latinoamérica" hasta que la desidia política lo dejo abandonado a su suerte. A su alrededor creció lo humano que también quedo abandonado a su suerte desde la desidia y corrupción política: la villa. Si el cometido de Trapero es meternos de cabeza para sentir la villa, objetivo cumplido. Difícil obtener un registro mas palpable y duro de esa realidad. Trapero intenta no dejar ningún tema sin recorrer para tratar de formar una historia conjunta, puede que ahí esté una de las falencias de la película. Esa amplitud del relato hace que pierda fuerza por dispersión, dejando demasiadas historias tejidas pero sin una sólida elaboración. Quiere abarcar tanto que se pierde en la maraña. Ese laberintico edificio llamado Elefante Blanco es el film, lleno de espacios a recorrer, pero con demasiados lugares de escape.

    El virtuosismo técnico de la cámara de Trapero es abrumador. Demuestra una energía y pulso casi inexistente en el cine nacional, se ve un cineasta con tantos recursos como capacidad para desarrollarlos, así uno goza de algunos planos de una belleza inusitada, aunque por momentos tanta destreza distraiga de la crudeza del relato, de esa violenta realidad.

    En el apartado del cura francés (Jeremie Renier) y de la asistente social (interpretado por Martina Gusmán) es quizá donde el relato más se resiente. Esta historia de pasión prohibida resulta a culebrón forzado que no viene a cuenta de ese contexto tan sincero en el que se desarrolla el film.

    Además de esta historia de curas, desidia, y la novela de la tarde aparece una historia central que recorre el film, la droga en las villas. Entonces tenemos el enfrentamiento entre dos bandas que atraviesa a jóvenes, familias y a estos curas villeros que intentan ayudar como pueden, con lo que tienen, mucho corazón y huevos. Hablar de la solidez de Darín es sencillo, sigue demostrando porque es el mejor actor argentino, el áspero carácter de su personaje es tan certero como necesario para el relato.

    A pesar de ciertos reparos que particularmente me produjeron algunas resoluciones de los personajes resulta de obligatorio visionado, tanto por la calidad fílmica como por la historia que relata, un film de una dureza y de una vitalidad necesaria para el cine argentino.
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  • Comando especial
    Comando especial
    Función Agotada
    Amigos para siempre

    Buddy movie de policías adolescentes tardíos que vuelven a la secundaria. Schmidt (Jonah Hill) y Jenko (Channing Tatum) intercambiando roles, el apuesto Tatum con los "nerds" y Hill con los "populares". Jenko es atleta y apuesto, Schimdt inseguro y poco agraciado. La coincidencia en la escuela de policía hace que se utilicen para equilibrar las debilidades del otro. Amistad por balance.

    La buddy movie de opuestos no es ninguna novedad, y con buenos ingredientes es difícil arruinarla. Esta no es la excepción. Es creíble el cariño que se tienen, lo es aún más las diferencias entre uno y otro. Ese espacio entre los dos hace que este romance justifique ese respeto/amor por el otro.

    El disparo de largada de este delirio es la mala (y graciosa) resolución de un caso. Terminan de policías encubiertos en la secundaria. ¿Originalidad? No importa. Se alimenta a pura autoconciencia, se reconocen refrito y lo disfrutan, entienden el estereotipo para devolverlo a pura carcajada. La historia mete una gran cantidad situaciones que valen la pena y apoyados por buenos actores secundarios uno disfruta de este mundo entre naif y salvaje.

    La primera parte fluye con soltura gracias a darle prioridad al humor capitalizando ese regreso al pasado por parte de sus personajes. Es durante esa nueva adaptación donde se dan los mejores momentos (y un antológico frenesí bajo el efecto de las drogas). A medida que crece la trama policial y surge la necesidad de que "debe" llegar una conclusión es donde comienza a decaer la historia. Eso si, nunca lo suficiente para dejar de disfrutarla.

    Lo más extraño de todo es que no podía dejar de ver la historia como la de una comedia romántica. Recordé, como para citar un ejemplo, a El Diablo Viste a la Moda. No por la presencia de un personaje tan fuerte como aquel deliciosamente encarnado por Meryl Streep sino por la parte de ascenso, caída y redención de Anne Hathaway. Aquí el personaje que es seducido por la posibilidad de ser cool es Jonah Hill. Ese brillo vacuo lo aleja de su amor (Jenko) pero indefectiblemente volverá a él porque es aquel que lo acepto con sinceridad. Como siempre, las buddy movies destilando homoerotismo y diversión, que no se corte.
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  • Música campesina
    Música campesina
    Función Agotada
    A capella

    Para comenzar debo decir que desconozco de la filmografía de Chile, por eso toparme con este film se debe puramente al ámbito festivalero, puntualmente al BAFICI del 2011. No fui con demasiada esperanza, tuve fortuna. El film de Fuguet es de una calidad y fluidez notables, como si de una canción folk se tratara, despojada de verbalizar en demasía, solo un hombre con una búsqueda personal.

    Alejandro Tazo (Pablo Cerda) viaja a EEUU para seguir a una joven estadounidense con la que se enamoro en su visita a Chile. Se lanza al gran país del norte a continuar con su relación, y de paso, conocer esa tierra prometida. La relación en aquel lugar no será como en su país natal. Ya no habrá lugar para él en la realidad americana de su "novia de verano", entonces avergonzado de volver con la cola entre las patas decide recorrer Estados Unidos tomando como punto de referencia la ciudad de Nashville. Esta ciudad es conocida por ser epicentro de la música Country, entonces él solo con su guitarra y su fanatismo por Johnny Cash intentará encontrar su lugar en un sitio tan ajeno.

    Un recorrido en solitario sin dinero ni certezas, una vacación vagabunda. Los momentos más introspectivos del recorrido de Tazo se combinan con toques de humor (muchos de ellos basado en la falta de conocimiento del inglés por arte del chileno) que siempre logran sacarnos una sonrisa. Lo que podría resultar denso funciona por esas pequeñas situaciones graciosas que oxigenan la narración. El aire melancólico producto de la frustración amorosa y del desarraigo elegido se perciben en el film pero el cariño del director hacia su personaje nos equilibra la balanza.

    Un film de situaciones absurdas y de momentos triviales donde la desidia en lo ambulatorio es pertinente para la narración, resulta una historia tangible. Sencilla y afinada, logra su cometido, nos subimos a la búsqueda interior de Alejandro Tazo.
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  • Diario de un seductor
    Diario de un seductor
    Función Agotada
    Cuba libre

    La adaptación de la novela de Hunter S. Thompson es más fiel de lo que la traducción del propio título realiza. Así Diario de un Seductor es una falacia gigante. No existe ningún seductor en esta película a excepción de que quizás el ron o el dinero lo sea. Ahí no estaría tan desacertado. Pero se entiende que la razón de esa traducción no deja de ser un ardid aprovechando que el actor principal es el bueno de Depp. O sea, vender una de "amor."

    Nada de eso. Ni siquiera existe la idea "romántica" del periodista perdido en un lugar exótico. Porque acá los frustrados escritores devenidos en periodistas solo toman alcohol y duermen en pocilgas. Y es cierto que está esa bomba llamada Amber Heard dando vueltas (su aparición es de un magnetismo tremendo) pero la historia no decanta para ese lado, solo hay insinuación, algún flirteo, todo inconcluso y bastante frustrante.

    La historia es la de un escritor llamado Kemp (Deep) que cae en San Juan de Puerto Rico para trabajar como periodista en un diario que, literalmente, es un caos. La bebida más barata de Puerto Rico es el ron, imagínense el resultado. Su compañero de aventuras será Bob Sala, fotógrafo del diario y tan buen bebedor como él. El factor que rompe esta armónica fluidez de alcohol es el empresario interpretado por Aaron Eckhart, personaje sinuoso, dueño del oro y el moro. Incluida la rubia tentación dorada.

    Me sorprendió la fidelidad del film a muchos momentos de la novela, logra transmitir el aire de aguafuerte a la historia. La parte de crítica política esta presente: los tiburones blancos (americanos vacacionando en ese patio trasero llamado Puerto Rico), la corrupción en busca de la explotación comercial (y lo prescindible que resultan sus habitantes), alguna referencia a la política de los 60. Quizás donde queda en deuda es en el caótico relato. La entrada y salida de personajes la hacen ligera pero dispersa la historia restándole consistencia. Una pila de anécdotas en Puerto Rico que para una novela es valida pero que en una película deja un sabor indefinido, inacabado.
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  • El líder
    El líder
    Función Agotada
    Expiación

    Liam Neeson ya desde hace un tiempo se transformó en un héroe de acción. Si uno repasa su carrera esto podría resultar extraño (a excepción de esa obra de culto llamada Darkman de Sam Raimi) considerando que los papeles que más reconocimiento le dieron fueron en films dramáticos. Pero desde hace unos años viene encadenando películas de pura acción como Brigada A, Furia de Titanes o Desconocido y principalmente, la que inicio este derrotero: Búsqueda Implacable. En esta última es donde se lo mostraba como un señor más diablo que viejo. Uno que no tenia intención de ocultar su edad, se transformó en un padre héroe.

    Entonces El Líder se avecinaba como otra película de acción. Neeson contra lobos en Alaska. Simplificarla no estaba mal, después de todo es la historia de los sobrevivientes de un vuelo que cae en medio de la gélida Alaska. Pero a diferencia de otros films también le da lugar al espacio metafísico que surge de lindar con la muerte, el cuestionamiento de dios y el sentido mismo de la existencia. Parece un poco denso y no lo es tanto, surge sin esfuerzo a cada paso, el contexto ayuda, y mucho.

    Esos pasajeros de avión no son gente ordinaria, son trabajadores de una empresa petrolera en Alaska. Ahí Neeson es un francotirador que mata lobos para que no ataquen a los empleados. ¿Pero quién iría a trabajar en esas condiciones? Parias, olvidados, gente que desea o necesita alejarse de la vida en sociedad. Este es un lugar de expiación. El líder será Neeson y ante la primera muerte marcara el camino, encontrarse con los seres queridos/perdidos, aquellos que brindaron esperanza. En ese momento de desesperación son el cielo prometido.

    Pero me detengo porque sino pareciera que hablara de una de curas jugando en el convento. Están los lobos, demonios acechando en la oscuridad, el frío que pareciera congelar cada exhalación, la falta de alimento. Por momentos hasta llegué a pensar que estaban en el purgatorio, veía la jornada de unos hombres buscando su camino para poder descansar. Quizás sea eso, quizás no, de lo que estoy seguro es de que la aventura funciona, el viaje es brutal, asfixiante. Y uno nunca deja de temerles a esos lobos devoradores de hombres.
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  • Los juegos del hambre
    Los juegos del hambre
    Función Agotada
    Pan y circo

    Los Juegos del Hambre tiene todo lo necesario para ser un éxito.

    Es un film que contiene amor y violencia. Una competencia y un underdog en un mundo injusto. Esta basada en una novela que ya es un éxito. Se maneja en el generó de ciencia ficción lo que le permite una base acérrima de fanáticos. Sí sumamos a eso que sus protagonistas son adolescentes, representantes del público perfecto para un productor, esta distopía es difícil que falle.

    Pero tiene cosas a su favor. Woody Harrelson (como tomarlo en serio con esa peluca) aliviana el relato quitándole un poco de esa solemnidad tan impostada. También sus protagonistas son solventes a pesar de cierta rigidez facial de Jennifer Lawrence. El gran Donald Sutherland como el presidente es sólido en su rol de abuelo y opresor consumado, es todo un déspota patriarcal.

    Otro tema es la presentación del sus personajes, se toma su tiempo y eso ayuda a meterse en el relato.

    Lo que si molesta un tanto es el abuso de la cámara en movimiento, el director parece ansioso de lograr un vértigo agobiante que solo en muy pocos momentos alcanza. Por otra parte esta todo tan calculado que pierde atrevimiento, es violenta pero no tanto, hay amor pero no sobra la química, esboza un mundo cruel pero es caricaturesco. Un grato producto pero que no logra escapar a su envase, se desperdician potenciales circunstancias y tanta crudeza lavada le resta fortaleza. Y si bien la construcción de los personajes principales es paulatina, es poco el espacio para los demás, ahí flaquea, es magra la creación de enemigos, los demoniza para luego no darles entidad alguna.

    Surge también la comparación con otro film: Battle Royale. El film de culto japonés de Fukasaku tiene como en el caso de Los Juegos del Hambre adolescentes obligados a matarse mutuamente. Pero no tiene tantos puntos en común como uno habría pensado. La gran diferencia es que en aquella japonesa al ubicarse en un aquí y ahora mostraba una faceta anárquica que no se da en el film americano, y por encima de todo la violencia en Battle Royale esta a años luz por la carga emotiva de las muertes, algo que en Los Juegos del Hambre poco y nada, quizás se da solo en un momento (que no voy a adelantar).

    En Los Juegos del Hambre esta además muy patente la crítica hacia el gran show televisivo, y de los realitys principalmente. La selección y posterior enfrentamiento es presentado como un espectáculo, con patrocinadores y consumido por la oligarquía decadente y por el mismo pueblo que quiere ver triunfar a los representantes de sus sectores. Todo es un gran espectáculo, acaso como la enorme campaña de venta de la película. Este mundo futurista donde unos privilegiados que viven explotando a los "periféricos" poseedores de recursos naturales no es algo novedoso o revolucionario, como tampoco lo es la idea romana de la "arena de batalla". Pero no por eso el film no deja de ser un buen entretenimiento, y como un máximo acierto, deja ganas de más.
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  • El guardia
    El guardia
    Función Agotada
    La vieja guardia

    Uno de esos rostros que uno reconoce pero no puede identificar es el de Brendan Glesson.

    Acaso si uno se pregunta porque es esto se podría nombrar Corazón Valiente, 28 Días Después, Escondidos en Brujas o Pandillas de Nueva York (entre muchísimas otras). Es que este irlandés es de esos actores secundarios que cuando entra en pantalla se hace difícil quitarle la vista. Voluminoso en su tamaño y en su espesor cinematográfico algún día le iba a llegar un papel para descoserla.

    Ahí llega El Guardia para equilibrar las cosas.

    Esta opera prima de John Michael McDonagh que trata la historia de un policía de un pequeño pueblo de Irlanda es una oportunidad para disfrutar de este gran actor. Al policía encarnado por Glesson le cae en manos un caso de trafico de drogas, a priori nada fuera de lo normal, el tema es que es un contrabando millonario, entonces el FBI que anda siguiendo este rastro caerá en un pueblo irlandés de una aspereza hacia los extranjeros poca veces vista.

    La historia podría ser un policial frenético, una historia oscura, una de "tiros". Pero cuando el condimento principal es un nivel de acidez corrosivo a puro humor negro la historia cambia bastante. Es que Glesson en su rol de policía es bestial, de una incorrección política poca veces vista. Lejos del papel secundario a los que nos tiene acostumbrado en esta se prueba el protagónico, y le calza perfecto. Este personaje que consume drogas, se acuesta con prostitutas y se ríe hasta de los muertos va tener como contrapartida a un policía del FBI (Don Cheadle) que es puro civismo y cortesía. Este contraste es lo que impulsa el film, entonces cuando la catarata de acidez despunte, el agente negro del FBI será casi siempre el destinatario.

    El guardia irlandés hosco parece un imbécil. Un tipo que se siente de vuelta y que a su vez es una caja de sorpresas. De imbécil ni un poco. Los excesos están como prioridad en su lista, una especie de Dr. House más duro, un Torrente menos grotesco. Es que lo escatológico no es lo suyo, su físico puede asimilarse al de Santiago Segura pero es sereno en su locuacidad, no da puntada sin hilo.

    Un film que no superaría la medianía si no fuera por la oscuridad de ese humor, y de su vehículo perfecto, el gran Brendan.
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  • El precio de la codicia
    El precio de la codicia
    Función Agotada
    La llamada de la selva

    Cuando leí acerca de una película de la crisis financiera de estos últimos años (cuando la famosa burbuja estalló en EEUU y por ende, resultado de esa palabra ya vieja "globalización", a escala mundial) no creí que el resultado alcanzara un nivel satisfactorio, en parte porque me parecío que las finanzas no son terreno de comprensión para los simples mortales (acaso por eso funcionan tan bien para tan pocos, las manos mágicas del libre mercado). Pero la decisión de El Precio de la Codicia, cuyo título original es Margin Call, de acotarlo a un momento, a una noche, transforma esa gestación de años a una "llamada" y nos enfrenta a la tensión de la urgencia, dejando un thriller intenso, en donde todo se define en quién sale primero a quemar las naves.

    A priori parece convencional. Actores de renombre, drama que podría adivinarse televisivo, una historia verídica (o lo cerca que puede ser posible). Un film que podría diluirse en medio de la madeja de operaciones bursátiles pero que no es así. Funciona, y uno siente que se esta cociendo un guiso que va a caer mal a todos. La historia se apoya en un guión férreo, las pequeñas batallas personales llevadas adelante sin estridencias ni vueltas de tuerca construyen la tragedia. Esas personas que se manejan por mayor elevación, ni siquiera el verde cielo es el límite, siempre puede haber más dinero. Antípodas, el personaje Tucci queda relegado a la calle y el de Irons pertenece al cielo.

    El punto fuerte de la película son sin lugar a dudas las actuaciones. Hay nombres: Tucci, Bettany, Spacey, Irons (entre otros), pero que como sabemos muy bien, eso no asegura nada. En esta ocasión si. No sobran el gesto, no golpean el escritorio para cargar de espectacularidad un plano, con una mirada, quedarse callados, alcanza. Sin mayor expresión que un resoplido o tomarse la cabeza frente al fin de una era que sabían iba a suceder. Como se explica, siempre sucede, lo que les duele es que les suceda a ellos, el saberse los enterradores. Pura carnicería capitalista.

    En la aparición de un Jeremy Irons vampírico se marcan las pautas de cómo se mueve el mercado, sangrar el último truco bursátil hasta la muerte. El británico con tanta racionalidad financiera llena la pantalla de una lógica e inescrupulosidad que asusta.

    Uno entra en la historia absolutamente convencido de las movidas de sus personajes, se siente atrapado frente al espanto, el morbo no nos deja apartar la vista y finalmente, cuando no quedé más que enterrar el muerto, habrá que sudar un poco, pero sin siquiera quitarse la corbata.
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  • Drive
    Drive
    Función Agotada
    El hombre sin futuro

    Un hombre se presenta como conductor ante un par de asaltantes. Dice poder cumplir su misión, llevarlos, darles un margen para su huida. Sus gestos son de una frialdad herética. Ese es nuestro protagonista, un hombre que "conduce" (interpretado por Ryan Gosling), un personaje austero que no teme porque no siente. Su hogar, al igual que el del clásico film El Samurai con Alain Delon (del gran Melville) parece de tránsito, el de un hombre sin pasado, sin palabras, pero que acciona.

    Pero este conductor conocerá a una vecina. Sus cruces iniciales son difusos, inasibles, fantasmas en departamentos de mala muerte. La decisión de acercarse a ella cambiara la historia de un hombre preso de un código de samurai. Implicarse con esta mujer, y ayudar luego también a su marido (recién liberado de prisión) será la perdición. Ese vínculo es el nacimiento de un amor por Irene (Carey Mulligan), máxima traición a su soledad.

    Driver (Gosling) es además doble de riesgo y trabaja en un taller mecánico. La persona que lo acogió cuando llegó a California fue Shannon (Bryan Cranston de la serie Breaking Bad), un padre sustituto fracasado, este es quien lo conecta a dos "financistas" para poder correr en forma profesional. Esos son Nino (Ron Pearlman) y Bernie Rose (Albert Brooks), el primero aparenta una peligrosidad exacerbada, el segundo sabe de que es capaz, no necesita alardear de ello. En este film el que menos demuestra logra ser más peligroso.

    Aparte de destacarse por una austeridad notable, el film utiliza una genial banda sonora y remite estéticamente a los ochentas. La puesta en escena, ese vacío expuesto en el plano, tiene reminiscencias al cine de Kubrick, así también los sonidos de sintetizador siempre omnipresentes. El director Nicolas Winding Refn no deja nada al azar, cada acción tendrá una razón de ser, entregando una película cruenta, de miradas de seres que buscan lo soñado, algún amor, algún dinero. ¿Cual es el más honorable? Difícil definirlo cuando estamos en esa tierra prometida llamada California. Lugar donde se tejen más fracasos que sueños.

    El film se apoya en una narración serena, cortada con los arranques de violencia seca y destructiva. Las persecuciones en los autos son menores considerando el punto de inicio, no se busca la espectacularidad, el film reposa para explotar súbitamente, volantazos que marcan el pavimento dejando un trazo de melancolía. Logra trasnmitir la tristeza de un sueño que ya no será, el vacío que deja detrás un auto que se pierde en el horizonte.
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  • Poder sin límites
    Poder sin límites
    Función Agotada
    El dulce aroma del espíritu adolescente

    El cine de "cámara en mano" en este momento está siendo un recurso más que usado, abusado. De hecho esta misma semana se estrena otro film con ese tenor, Con el Diablo Adentro. Así con la excusa de lo documentado se vienen haciendo películas de bajo presupuesto y en general, de pocas ideas. Por eso ver Poder sin Límites fue una grata sorpresa. Es que el recurso de la cámara en mano queda bastante desvirtuado, llegando casi a estorbar. Aquí solo es utilizado como registro de estos tiempos, y principalmente, como lenguaje adolescente. Ah sí, esta historia viene de unos jóvenes que adquieren el poder de la telequinesis, así como suena, hormonas que pueden levantar autos.

    Lo más peculiar de esta historia son las similitudes con otra. La gran Akira de Katsuhiro Otomo. Esta última es una película de animación de la década de los ochenta, obra maestra, clásico que rompió toda una barrera hacia occidente (en cuanto al cine de animación japonés para adultos) y que hoy está en carpeta para hacer en versión real action en Hollywood. Un proyecto que se viene retrasando por presupuesto, cambio de actores y otros etcéteras. Entonces surge esta pequeña película para cambiar el panorama. Porque cuenta una historia muy similar, principalmente hacia el final de la misma. Aquella Akira contaba la historia de un grupo de adolescentes motociclistas en un futuro cyberpunk, apoyándose en un duelo entre dos amigos. En Poder sin Límites está establecido un grupo tripartito de adolescentes. Andrew lleva una vida a puro sufrimiento y vejación. Matt (el primo de Andrew) tiene aires de intelectual y solo logra ser torpe, pero es apuesto y con eso alcanza. El tercero, presidente de los estudiantes de la escuela, es puro carisma. Esta amistad que no existía antes de la adquisición accidental de los poderes es equilibrada solamente por la telequinesis. Pero la realidad es otra, transformando esta relación en un duelo entre aquel excluido y los destinados a reinar. Porque Andrew, quien es maltratado por su padre, por sus compañeros de secundaria y con una madre enferma, será como aquel Tetsuo de Akira, un adolescente que desea revancha, con furia intenta equilibrar (y si no puede, destruir) un mundo injusto a sus ojos. Ahora tiene el poder para hacerlo.

    La historia funciona por varias razones, primera porque ese poder que se obtiene es utilizado al comienzo para la diversión, un juego más, entonces uno logra la empatía con esos personajes, sintiendo que acaso uno haría las tonterías que ellos realizan. Nos sumamos hasta que un hecho perturbador expresa el resentimiento profundo de Andrew, el de alguien que nunca tuvo la oportunidad de tener el control. Y cuando finalmente el mundo se vuelva contra ese personaje, él se tornará contra el mundo. Aunque de una psicología simplista, no está del todo mal para explicar una época hormonal en donde todo se parece al fin del mundo. Lo que quizás logra confundir es el tema de la cámara en mano, llega un punto en donde es imposible justificarse, entonces esa supuesta documentación (que nunca creímos) se vuelve inútil y un tanto molesta, distrae. Pero no llega a desbarrancar y aunque un tanto forzado, logra mantenernos en vilo.

    Nos encontramos frente a un film que va a funcionar en el espectador de espíritu adolescente, en aquel que soñó con tener algún día "superpoderes" y principalmente, surge una película con un enfrentamiento final que se la juega a fondo, sin vergüenza, un verdadero animé.
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  • Caballo de guerra
    Caballo de guerra
    Función Agotada
    La Pasión de Spielberg

    Steven Spielberg es uno de los grandes cineastas contemporáneos. Su cine de pura dinámica logró entregar hasta en las historias más duras, un nivel narrativo envidiable. Algo que lo caracteriza es no apartarse del espectáculo para contar una historia. Y aunque mis preferidas de él sean las consideradas menos "profundas", aquellas de carga social o política como Munich, La Lista de Schindler, Rescatando al Soldado Ryan o Libertad no me desagradaron. Pero a mi gusto, cuando intenta transmitir una bajada de línea o transmitir un "mensaje" es cuando su cine tiende a fallar. Pareciera que no pudiera lidiar con la idea de que lo consideren un director divertido.

    El tráiler de Caballo de Guerra me había creado cierto recelo, y enfrentarme a la película fue todavía más arduo. Es que la versión de Spielberg sobre la historia de un caballo me resultó bastante molesta. Sé que muchas personas disfrutaran de este film, pero a mis ojos, fue una historia de un sentimentalismo barato, un intento por crear emoción mediante el sufrimiento/muerte ajena, un film cruel. Leí por ahí la palabra "humanismo" al referirse a este film, si acaso esta historia lo retrata, difiere bastante con la idea que yo tengo acerca de esa cuestión.

    La historia parte desde el nacimiento del caballo y como va compartiendo su existencia con variados personajes. Desde el joven que lo cría hasta los militares alemanes enemigos. El deseo de mostrar los dos bandos me pareció clara, límpida, el mecanismo, las decisiones para contar esas facciones, poca sincera. Porque la bajada de línea es obvia, los alemanes son los malos. Para citar un ejemplo, mientras los ingleses no dejan alistarse a menores, a los alemanes no les importa la edad. Otro, el general alemán es cruel y hace trabajar hasta la muerte a los caballos, los ingleses los tratan con hidalguía. Esas pequeñas decisiones marcan en claro las preferencias del director, entonces ese "no me pongo del lado de nadie", jugando al "humanista", no resulta tal.

    Después el sentimentalismo del film es tan sutil como un alambrado de púas. El máximo temor y disparador de tristeza es la muerte misma, pero administrada sobre personajes que aparecen en pantalla por poco tiempo resulta de una animosidad profunda, así también cuando esta sucede sin piedad, como si acaso todo en el hombre fuera crueldad o muerte. Un personaje mirando el horizonte en un primer plano mientras se sube el volumen de los violines no es emoción.

    Hablar de la calidad cinematográfica de un gigante como Spielberg es inútil, el film es visualmente esplendido, con secuencias de acción muy bien logradas. La resolución de algunos hechos es brillante (la carga de caballería del ejército inglés). Pero también es cierto que comete bajezas buscando conmover. Quiero creer que el fuera de campo para mostrar la muerte se sustenta en el pudor, pero si es así ¿porque utilizar la muerte tan indiscriminadamente? Con tanta frialdad el mecanismo se hace claro, y después de tanto intento de forzar la emoción, uno termina ahuyentando los sentimientos, apático ante tanto melodrama sin corazón.
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  • La dama de negro
    La dama de negro
    Función Agotada
    La Isla Siniestra

    Debo reconocer que no esperaba demasiado de La Dama de Negro. Pero como amante del género del terror me fue imposible esquivar la parada. El género que nunca muere (y que muchas veces pareciera que fuera dirigido por verdaderos muertos) es uno de constantes decepciones pero que, en ocasiones, entrega productos más que dignos. Este es uno de esos casos.

    Esta historia de un joven viudo y abogado (con un hijo de 4 años a su cargo) encuentra muchos puntos de contacto con la literatura de Edgar Allan Poe. Es que el deseo de muerte de su personaje principal es constante, no será la única referencia, el persistente recuerdo de su esposa muerta y el halo mortuorio que recorre todo ese pueblo es fundamental. Hasta la aparición de un cuervo resulta un guiño al escritor bostoniano. La temporalidad también se aplica, es un claro gótico Poe.

    El abogado es interpretado por Daniel Radcliffe, que a pesar de no lograr desprenderse por completo de la imagen de Harry Potter sale bien parado, acotando su actuación a pequeños gestos, intentando no desentonar con el film. Se lo ve consciente de que todos aguardaban el paso post Potter. Y aunque no destaca, termina transmitiendo un espíritu tan sombrío como el relato.

    El viaje al pueblo, con pasos de un siniestro peregrinar, es fantástico. Tanto la recepción por parte de los habitantes, la aspereza climática y principalmente, el viaje a la mansión/isla (el camino se cubre de agua por las mareas) es fundamental. Nos permite hundirnos en la historia junto al personaje interpretado por Radcliffe. Una gran introducción para presentar a la famosa Dama de Negro. El posterior encuentro entre el abogado y la dama, maldición del pueblo, traerá consecuencias nefastas. Los hijos, los inocentes, serán aquellos que sufran las consecuencias.

    La lograda puesta en escena es determinante, es tan opresora que permite el crecimiento de la tensión a niveles insoportables. Cuando Radcliffe pasa la noche en la mansión es el ejemplo más claro. El film nunca decae y las dosis de terror estan balancedas con el desarrollo de los personajes. La resolución, otro acierto, crea sentimientos encontrados.

    James Watkins, director de la muy buena Eden Lake, entrega otra sólida película de horror, habrá que seguirlo de cerca.
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  • La invención de Hugo Cabret
    Tiempos modernos

    La última película del gran Martin Scorsese es una fabula en 3D impensada. El director de Buenos Muchachos, Casino, Pandillas de New York, La Isla Siniestra (y un extenso etcétera) nos presenta una historia a lo Dickens y nos convence desde el primer instante.

    Comienza con un niño que observa, que vive con los ojos, escondido en una estación de trenes de París donde mantiene los relojes de la estación. Observa ávido al enigmático propietario de una tienda de juguetes. A este juguetero (un siempre convincente Ben Kinsgley) se le cae una pieza de sus invenciones, Hugo (ese es el nombre de este niño escondido dentro de las paredes) corre a su búsqueda. El encuentro con el juguetero será determinante para la vida de ambos.

    Scorsese lanza en La Invención de Hugo Cabret una enorme declaración de su amor por el cine, por su pasado y por que no sea olvidado (indispensable para entender este amor es ver su documental Un viaje personal con Martin Scorsese a través del cine americano). Utiliza entonces lo nuevo para recordar el pasado. Decide rememorar el comienzo del cine a puro 3D. Este truco técnico que hoy acercó a la sala de cine a un público deseoso de la novedad. Trucos del cine como los que se utilizaron desde siempre para sobrevivir a la televisión, al video, a la piratería. Entonces la historia de este niño huérfano que desea recuperar a su padre encontrara (como lo hizo Scorsese) en la pantalla grande un nuevo hogar.

    Este film de alguna manera es terrible, la desolación de Hugo es abrumadora, su obsesión por tratar de recuperar a su padre es asfixiante, nosotros compartimos ese dolor, una tristeza que en un determinando punto nos romperá el corazón. El padre de Hugo (Jude Law), maestro relojero, trabajaba junto a él en la reparación de un autómata estropeado (un hombre mecánico capaz de escribir con un pluma estilográfica) cuando sobreviene su fatal destino. Hugo espera de alguna manera encontrar en esa reconstrucción del autómata una razón que de sentido a su vida. Esta imposible epopeya conmueve de tal manera que se hace imposible no sentirse devastado por esa búsqueda de una señal divina, de un pater frankestein.

    La historia de ese juguetero llamado Georges también está vinculada con una enorme perdida, la de Hugo es de un padre, la de Georges es la de una herencia. El sueño, el truco, la magia que es el cine los unirá para siempre.

    Esta cercanía entre Hugo y Georges será posible por la ahijada del anciano, Isabelle (Chloe Moretz) una apasionada lectora que encontrará en Hugo la oportunidad de una aventura más allá de las frías páginas de los libros. En la estación de trenes también habrá un villano de caricatura, encarnado por el guardia de la estación (Sacha Baron Cohen) y su doberman. Este personaje es el que carga con el humor físico del film.

    La sombría fabula (que Scorsese no oculta en lo más mínimo) es una donde las obsesiones están a flor de piel, mostrando su faceta más apasionada y destructora. Esa mirada del niño (que es la de Scorsese y la de todo amante del cine) sobre la pantalla grande es impecable, entregando una pasión de la que cualquiera que vaya al cine no podrá escapar.
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  • Los descendientes
    Los descendientes
    Función Agotada
    El paraíso lejano

    Alexander Payne vuelve a la dirección después de unos años fuera de las pantallas grandes. Y vuelve de la mano de esa institución en la que se ha convertido para la industria americana el bueno de George Clooney. Un hombre orquesta que cumple, y en ocasiones, luce.

    Pero volvamos a Payne. Este es un director con una afinidad especial con sus actores, lo suyo es sacar destacadas actuaciones, en ocasiones, alejando de su registro habitual a ciertos intérpretes. La seguidilla de sus últimas películas resultaron siempre nominadas a los premios del universo Hollywood . Desde Entre Copas fueron nominados Thomas Haden Church y Virginia Madsen, desde Las Confesiones del Sr. Schmidt Jack Nicholson (brilló fuera de su viejito piola) y también Kathy Bates. Los Descendientes es el vehículo perfecto para que Clooney se lleve ese galardón (el tiempo dirá si es así) porque el rol de padre ausente con una esposa en coma (por momentos, en un tono de cierto patetismo) está fabricado para una actuación intensa. Quizás ese puede ser el principal defecto de la película, que uno reconoce en el film un dejo de piloto automático por parte del director. Hay un "efecto Payne" que, en comparación, queda por debajo de Entre Copas. Pero a no confundirse, el film no defrauda.

    La historia transcurre en Hawaii. El comienzo corre a cargo de la voz en off de Clooney desmitificando la imagen de paraíso tropical. Nos ubica en una sala de hospital lejos de las costas soleadas, allí, está una mujer en coma. Esa mujer es la esposa de Matt King (Clooney). Este rey no lo es tanto, hace unos meses ya que no se habla con su mujer, y con sus hijas (una de 10 y otra de 17) no sabe como siquiera acercárseles. Entonces ante la ausencia materna deberá reconstruir una familia que él dejó perderse. Una aventura tragicómica de momentos difíciles que a veces peca de remover la herida, rozando el golpe bajo. Todo construido para que ese doloroso ascenso resulte en algo cercano a la redención.

    La hija menor junto al novio de la adolescente y su papel de "tonto pero no tanto" son el comic relief. Pero fue la hija adolescente (Shailene Woodley) la que me provocó una grata sorpresa. Su imagen desbocada y su posterior transformación, funciona de maravillas para Clooney, una actuación elogiable. Veremos que depara el futuro para esta joven actriz.

    Conclusión: Clooney está oscarizable. El despliegue (y la contención) de emociones es digna de verse.
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  • Inmortales
    Inmortales
    Función Agotada
    Sin transpirar

    A mitad de camino entre 300 ("de los productores de" dicta el afiche) y Furia de Titanes aparece un nueva película de polleras cortas y pechos lampiños: Inmortales.

    Que prácticamente imité, o intente imitar, el estilo visual de 300 (y por extensión, de la serie Spartacus) no tendría que ser un defecto per se. El tema es que cuando las batallas no valen la pena y todo es una mera aproximación, aquello que en 300 fue sorpresa y juego visual (de uno de los directores más visuales que tiene el cine hoy como Zack Snyder) termina exponiendo una frialdad que se percibía en la otra, pero que la novedad ocultaba. También está Furia de Titanes y lo mitológico. Pero no queda a la altura de un real espíritu de aventura (que en el caso de aquella al menos había un desplazamiento, un viaje). Entonces esas idas y vueltas hacia el pueblo originario de Teseo (construido sobre un acantilado CGI) neutralizan el intento de jornada. Y principalmente como en esa última, lo que claramente falla es la épica. Carente de fisicidad (irónico ante tanto torso desnudo) el desangelado CGI liquida la faena. Si no transpiran es solo un videojuego.

    Pero bueno, todo esto tiene una historia. El comienzo (con voz en off) cuenta que los inmortales del titulo libraron una batalla en la antigüedad. Los derrotados, llamados "titanes" fueron apresados en el interior del monte Tártaro. Los vencedores, auto nombrados "dioses" por su victoria, ascendieron a los cielos. El punto de ruptura de esa historia la realiza el rey Hiperión (interpretado por un Mickey Rourke que escupe mucho, al parecer los malos hacen eso) buscando un arco sagrado que permite liberar a los titanes, y de ahí en más, gobernar el mundo. Un joven llamado Teseo (Henry Cavill, de la serie Los Tudors), paria entre su gente, guerrero avezado, es quién lo enfrentara.

    Una virgen oráculo será el interés amoroso de Teseo, y a su vez, la que conoce el paradero del arco. El acercamiento entre Teseo y esta joven es gélido como el resto del film, ausentes de erotismo, son dignos de una publicidad de perfume.

    Apenas sobre el final en la batalla entre los Inmortales se alcanza un vuelo interesante, ahí los efectos visuales están al servicio de la acción, se nota el poder de ambas fuerzas y realmente se ve que pudo haber sido otra cosa. Pero creo que el presupuesto no alcanzó, lanzando un producto a mitad de camino, un film B (la inclusión de Stephen Dorff pareciera indicar ese camino) pero sin su espíritu festivo. Al menos resulta superior a la pésima remake de Conan. En perspectiva, podría haber sido peor.

    El que disfruto Furia de Titanes y 300 no se sentirá defraudado, cumple con lo que promete. Ahora, si uno es de los que se maneja por la premisa del gran Groucho Marx "nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe es mayor que el de la heroína", pase de largo, hay buena oferta en cartelera.
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  • J. Edgar
    J. Edgar
    Función Agotada
    Miedos

    Una biopic tiene sus lugares habituales. Están esos hechos controversiales, esa caída al abismo, la redención. O sea, la batalla de una vida en la que se sale victorioso, o casi.

    Clint Eastwood. Perdón. El gran Clint Eastwood (porque aunque su última película Más Allá de la Vida me disgustó bastante, sigue siendo enorme) se atreve a contar la historia de J. Edgar Hoover. Todo un instituto dentro del Buró Federal de Investigaciones. Un hombre que fue su director durante casi cincuenta años, y mientras siete presidentes pasaron durante su gestión (demócratas y republicanos), él siguió a cargo, algo nada sencillo.

    El comienzo nos dibuja a un Hoover (otra buena actuación de DiCaprio) ya en su declive, cuando su caza de comunistas suena a la de un obsesivo (algo que siempre fue), aferrándose al poder y a su posición a cualquier costo, con la mente puesta en la opinión pública sobre su persona. Entonces empieza a relatar su autobiografía para que la gente conozca "la otra versión" de los hechos. En ese compendio de sucesos públicos y privados es donde Eastwood agudiza la visión. Se repasa la sumisa relación frente a su madre, una déspota e inalcanzable Judi Dench, la homosexualidad reprimida, los juegos con el poder y el espectáculo, la persecución a los comunistas. Hechos que podrían sonar como una mera acumulación, pero que a Clint le sirven para trazar a J. Edgar.

    Su elección en la opacidad del film nos recluye en ese mundo de burócratas, oficinas y hombres de negro. Eastwood nos llena de esa oscuridad en la que vivía y soñaba J. Edgar, la de un hombre temeroso. Un paranoico y controlador obsesivo que no dudaba en chantajear hasta a los más poderosos con grabaciones ocultas, pero al que le resultaba imposible vincularse con otros seres humanos, asustado de sus propias inseguridades.

    En el resultado final es donde ese trazado que aparentaba ser una simple sumatoria de momentos resulta algo mucho más interesante. Porque la posición que toma Clint Eastwood ante los sucesos de la vida de Hoover es la de un simple narrador. El viejo parece decirnos "observen la labor de una vida". Nos dibuja a un ser humano, uno al que DiCaprio termina de dibujar de cuerpo entero. De nuestra parte queda juzgar quien fue J.Edgar Hoover.
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  • Secretos de estado
    Secretos de estado
    Función Agotada
    Grandes esperanzas

    La incorrección política ya no es lo que era. Creo que o ya nos acostumbramos a ella o acaso el intento por ser revulsivo de parte de Clooney no funciona del todo.

    George Clooney es un buen director. Su película Buenas Noches y Buena Suerte (además de ser muy buena) era corrosiva y contestataria. En la era Bush donde el que no estaba a favor de la invasión de EEUU a Afganistán e Irak eran considerados antipatriotas, él se mandaba una que hablaba de casa de brujas del senador McCarthy.

    La película era pertinente y significativa, una cachetada inesperada de un actor surgido de una novela televisiva.

    A su veta política se podría sumar Syriana (en esta como actor) por la que ganó el Oscar, thriller acerca de príncipes árabes y petróleo. Su compromiso hacia ese film mostró que no era pasajero su ataque a ciertas políticas, principalmente republicanas.

    Y esa crítica se hizo extensiva también a los demócratas, ellos no se podían quedar afuera con tanta becaria suelta.

    Así llega Secretos de Estado.

    La historia de la competencia de dos candidatos demócratas a ser "el" elegido de su partido para la presidencia. Uno es el gobernador Morris (Clooney) y su encargado principal de campaña interpretado por Phillip Seymour Hoffman. Por debajo suyo esta el jefe de prensa, en el papel de joven ambicioso e idealista esta Gosling. Como rival de esta lucha de campañas está el siempre genial Paul Giamatti. Una joven que ayuda en la campaña entrará en juego para modificar la posición de sus personajes, moral y en las posiciones de poder.

    El tema de es que esa supuesta película políticamente crítica no va a fondo ni en su acidez ni en su embestida. Recorriendo lugares comunes para lo que la política representa (y de lo que se nos representa) no produce nada nuevo o interesante. Su narración adecuada ayuda, pero adormece, lo que se ve venir inicialmente se desarrolla sin demasiados sobresaltos (aún cuando nos quieren mostrar algunos momentos como algo impactante). Así una idea interesante y de la cual, al menos yo, esperaba mucho, no es capitalizada, pareciera que Clooney dijera "puedo hacer una película política" pero nada más, no hay audacia ni agudeza en esa mirada.

    Lo que es absolutamente destacable es la selección de actores, tanto Hoffman como Giamatti son tan sólidos y convincentes como nos tienen acostumbrados. George reservándose el papel del candidato esta sobrio, relajado. Del que sin lugar a dudas esperaba más era de Ryan Gosling. No es que desentone ante tan buenos actores pero tampoco entrega una actuación memorable, cumple pero no dignifica. Así este actor so hot right now queda un poco en deuda. Y aunque esta llamado en los próximos años a marcar el paso de Hollywood todavía no logro el gran salto a mi parecer. Lo que resulta inquietante y cuestionable es el lugar en que Clooney director coloca a las mujeres. Parece que la política es de hombres, y las mujeres, sea Even Rachel Word (asistente de fáciles maneras) y Marisa Tomei (desdibujada y algo traicionera) son meros aperitivos de estos estrategas impasables. Demasiado pecado para tan poca emoción.
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  • Los Muppets
    Los Muppets
    Función Agotada
    Ser o no ser (Feliz)

    Volvieron Los Muppets. Podría decir eso pero la realidad es que nunca se fueron. Al menos no lo hicieron para mí. Porque la rana René (o Kermit), la cerdita Piggy, el oso Fozzy o el dios-sabe-que llamado Gonzo nunca se fueron. Forman parte de mi imaginario, al igual que Laberinto (con el genial David Bowie, también creación del gran Jim Henson) o Los Goonies (Donner + Spielberg).

    Así de sencillo: Los Muppets. Si los descubrí en la televisión o en el cine ya es un recuerdo oculto en mi memoria, una que no me interesa desentrañar ahora, pero lo que si me interesa es lo que Los Muppets representan en esa memoria. Eso se puede expresar en una palabra, felicidad.

    Este regreso a nivel cinematográfico cuenta la historia de dos hermanos de un pequeño pueblo (literalmente hablando), uno es Jason Segel (espíritu detrás de este reaparición, actor, guionista y amante muppetiano), el otro, Walter, que es un tanto diferente. Este último descubre un día viendo la televisión lo que es (o lo que desea ser), un Muppet. De ahí en más, su sueño será conocerlos. Un viaje por parte de su hermano y su novia (la gran Amy Adams) a Los Angeles le da esta oportunidad. Cuando llegue descubrirá que el tiempo pasado fue mejor. Dispersados, Los Muppets son un recuerdo, y que además, un petrolero (Chris Cooper) quiere robarles su hogar en los estudios.

    A quien irán a buscar para evitarlo es al centro de todo ellos, a esa verde rana llamada René. Triste y dubitativo, es este el momento donde la melancolía nos arrastra, porque hasta René duda si acaso en este tiempo son posibles Los Muppets. El recuerdo de los amigos ayuda (con una gran canción) para comenzar ese viaje de reencuentro. Este recorrido es uno de los mejores momentos de la película, un road trip maravilloso (Incluido un genial cameo de Dave Grohl, cantante de Foo Fighters) donde los saltos temporales, viajes por mapa (¡bravo!) y otras yerbas nos van a mostrar algo que uno ya sabía, Los Muppets nunca dejaron de estar vigentes.

    Luego de la reunión deciden intentar salvar su hogar de la única manera posible: montando un show. La forma de salvarlos/nos es cantando, haciendo reír. Así este show que tendrá como invitado a un Jack Black contenido (¡de la única manera posible!), un impensado cover de Nirvana, y mucha fiesta, será la conclusión de esta aventura.

    Ser o no ser feliz. ¿Soy un humano o soy un Muppet?. Este tema (también musical) es el corazón de la película. Porque lo que se define en este film a través de esos hermanos es que Los Muppets (hasta los más descarriados) defienden la felicidad, los humanos, tienen sus momentos. Para eso están ellos, para completar esos otros momentos. ¿Este mundo es mejor con Los Muppets? Indudablemente SI lo es.

    La mejor forma de entenderlo es escuchando Life is a Happy Song, porque la felicidad es una Muppet Song.

    Gracias por estos Muppets inmortales Sr. Jim Henson.

    Mahna Mahna.
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  • Intercambio de almas
    Intercambio de almas
    Función Agotada
    Perdidos en Rusia

    Un actor en crisis. Saturado, bloqueado. Ese actor es el gran Paul Giamatti. Un Paul que hace de él. Le ofrecen ayudarlo con su crisis a través de una terapia novedosa, extraer el alma para aliviarse, dejarla almacenada y con eso aplacar su angustia. Esta premisa fantástica es la excusa para que los juegos metafísicos (que suenan tan a Charlie Kaufman y sus Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos, ¿Quieres ser John Malkovich? y el Ladrón de Orquídeas) se inicien. Porque ese juego de Giamatti haciendo de Giamatti es tan certera que se nos confunde la realidad con la ficción. En eso y en todos sus enrosques de verdadero falso se vuelve atractiva.

    La historia luego para poder seguir se crea un problema. El alma almacenada del bueno de Paul es negociada por una rusa con deseos de ser actriz. Esto obliga a este desalmado a viajar a Rusia. Ahí se sentirá ajeno como nunca (y quién no?). La elección de Rusia es un acierto. Ahí la directora puede echar toda la carne al asador con el devenir a lo Perdidos en Tokio con puro color congelado, todo un trip de colores apagados.

    La opera prima de Sophia Barthes resulta positiva. Quizás las influencias de Kaufman marquen demasiado el paso y la comparación, porque además es claro, le falta todavía para enroscarse al nivel Kaufmaniano. Pero la fortuna de contar con un gran Paul soluciona casi todo, incluido algunos momentos de narración farragosa y otros donde se nota su necesidad de adornar el plano para demostrar talento visual.

    Seguir hablando de la actuación de Giamatti es en vano, es uno de esos actores infalibles.

    El recorrido sufriente de este Paul tanto en su vida de actor como en la etapa de perseguidor de su alma (aunque quizás sean lo mismo) es extremadamente disfrutable. Entonces esa buena idea inicial no resulta desperdiciada, algo que sucede a menudo (ver sino El Precio del Mañana), bien por Sophia.
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  • Terror en lo profundo 3D
    Terror en lo profundo 3D
    Función Agotada
    Mojarrita

    A comienzos del año se estreno Piraña 3D. La película sin ser una obra maestra tenia una libertad, vísceralidad y nivel de desenfado/disparate que transformaba a la típica de películas de monstro-mata-pendejos en un festín digno de los años 80. Alexandre Aja (también director Las Colinas tienen Ojos) acertó. Ah si, era en 3D.

    Entonces aparece ahora Shark Night 3D (Terror en lo Profundo) para demostrar cuan malo puede resultar esto del 3D. Porque la única razón de que este esperpento se estrene en cines es el éxito de las tres dimensiones. Creo que la suposición es "Tiburón + 3D" no puede fallar. Craso error, falla, y mucho.

    La película recorre cada lugar común pero sin gracia o sorpresa. La historia de universitarios que van a disfrutar unas vacaciones para encontrar el "terror" esta gastadísima. El deportista, la protagonista de buen corazón con un hecho oscuro en su pasado, el antihéroe/nerd que se enamora de ella, el amigo comic relief. Pero el tema no es cuantas veces se haya visto sino que se hace con ese camino ya recorrido. Y el director (Ellis) no hace nada. Si además sumamos las actuaciones y las "razones" de los personajes todo resulta en una de terror, pero de verdad, uno sufre por lo que esta viendo.

    Ellis había encontrado su cine con sencillos puntos de partida. Serpientes en un Avión era tan absurda como divertida. Celular, llena de vértigo, era enteramente disfrutable. Destino Final 2 tampoco estaba mal. Pero en este encuentro con el mundo acuático no logra acertar una. Solo hay que agradecerle su corta duración. Uno tampoco demandaba una obra maestra como Tiburón (una falta de respeto nombrarla junto a este mamarracho) pero al menos quería un poco de diversión, un poco de desfachatez, algo. Ah si, ojo, el tiburón salta un par de veces hacia la pantalla porque es 3D, un loco bárbaro.
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  • Año nuevo
    Año nuevo
    Función Agotada
    Chicle americano

    Este tipo de películas corales no me atraen demasiado Y considerando que el director Garry Marshall (¿experto en coralidad?) había realizado con anterioridad Día de Los Enamorados (películas que no vi, y luego de Año Nuevo, no veré) no tenía demasiadas expectativas. Para ser sincero, no tenía ninguna. Debo reconocerle algo, cumplió con esas expectativas.

    Esta historia donde se amontonan Hilary Swank, Katherine Heigl, Jon Bon Jovi, Ashton Kutcher, Robert De Niro (porque seguís en este derrotero Roberto!!), Abigail Breslin, Sarah Jessica Parker, Michelle Pfeiffer, Zac Efron, Jessica Biel, Sofia Vergara, etc, etc, etc, etcétera! es un despropósito. Una especie de caja de fin de año en donde meten turrón y sidra con una lata de atún y otra de palmitos. Una ensalada que solo sirve para el mercado americano. Porque este producto esta masticado y programado para ellos. Así de claro como que la historia tiene como epicentro la inmensa bola de Times Squire en Nueva York durante la celebración de fin de año. ¿Hasta que punto puede interesar fin de año en Nueva York? Hasta el punto que pueda contarse una buena historia. Eso no sucede.

    El recorrido por todos los lugares comunes: descubrimientos personales (para que hacer algo durante 365 días si en 1 solo arreglamos todo), historias de amor, reencuentros familiares, el "perdón" y otras yerbas son sacudidos a puro edulcorante.

    Parece dulce, no lo es.

    Este producto lavado es un chicle que solo necesita de unos minutos para perder el sabor. De ahí en más tenemos que aguardar las resoluciones sabiendo que todo va a ser enseñanza, amor, felicidad. En clara intención de conmover tenemos tantas historias como clichés se deseen, el moribundo de fin de año, la frustrada que nunca cumplió sus sueños, el descreído de la celebración, el primer nacimiento del año, la mujer con el soldado en el frente, la madre con la hija rebelde. Un manual de autoayuda lleno de sueño americano en 118 minutos.

    Hasta los títulos del cierre donde muestran los "errores" de la filmación son insulsos. Una película que intenta conmover y no lo logra, que desea hacer reír y no lo hace, que utiliza la palabra "magia" para repetirse comercialmente es algo para dejar pasar.

    Aquel que este buscando este tipo de película no se sentirá defraudado. Porque debe haber público interesado en estas películas, eso deseo creer. Eso si, a mi no me cuenten.

    Y si les gusta el cine, El Padrino sigue en cartelera.
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  • El precio del mañana
    El precio del mañana
    Función Agotada
    Tiempo compartido

    Justin Timberlake. Mientras miraba esta película trataba de entender porque esa fascinación por Justin. Es cierto, se esperaba menos de su salto al ámbito cinematográfico. Pero cumplió. Y no solo eso, sorprendió.

    Frente a El Precio del Mañana uno puede darse cuenta de que todavía le falta. Aunque el resultado final de este film no resulta su culpa, todavía no esta a la altura para evitar que desbarranque.

    La premisa (un tanto absurda) no es una limitación per se. El género de ciencia ficción y fantástico siempre se alimento de estas. Ahí esta Daybreakers de hace unos pocos años para marcar el paso. Pero esa premisa debe ser aprovechada en favor de desarrollar una historia y no solo abusar de ella para intentar cargar de tensión porque "se acaba el tiempo". Porque además esa tensión no existe. Son relojes. Cada ser humano resulta un reloj. Así, cada muerte posible (y las que suceden) no nos importan demasiado.

    El otro apartado que molesta bastante es el caso de las decisiones y resoluciones. Algunas resultan irrisorias. Lo más buscados atraviesan un cerco policial... ¡Y no ponen autos delante para detenerlos! Guardaespaldas y policías que exponen una inutilidad exquisita. Si a eso sumamos comportamientos sin razón (Cillian Murphy contándole por teléfono la historia de su padre) tenemos una historia que no resulta, solo se convierte en una serie de eventos afortunados (o des) porque el show debe continuar.

    La puesta en escena de ese futuro es perezosa. La construcción de lo que se considera villas miserias está repleta de pulcritud. La dureza de ese mundo se limita a un carilindo mafioso que se roba el tiempo a desprevenidos. Esos pandilleros futuristas (en una supuesta realidad tan dura en la que todo el tiempo se puede morir) no asustan a nadie. Tan sencillo como comprarse un revolver para espantarlos. Una pobreza demasiado ascética. Faltaron ganas de ensuciarse las manos.

    Las actuaciones quedan en deuda. No se puede decir que Justin Timbarlake este mal en su papel, tampoco Amanda Seyfried en su "muñeca rebelde de ojos grandes", pero ninguno de los dos consigue cargarse al hombro el relato. El que sale mejor parado es Cillian Murphy, personaje convencido de que su labor esta por encima de su propia persona, y para colmo, su destino nos deja un sabor amargo.

    Andrew Niccol, director de Gattaca (1997) y El Señor de la Guerra (2005) hace agua esta vez. No logra convencernos de esa realidad futurista, y sin carnadura, resulta en un mero artefacto que ni para pasar el rato se recomienda.
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  • Poesía para el alma
    Poesía para el alma
    Función Agotada
    Poesía

    Que una película del gran Lee Chang-dong se estrene no es algo para tomar a la ligera. Seguramente el estreno (si sucede) será limitado y no habrá demasiadas oportunidades de verla. Hay que aprovecharlo.

    Poesía para el Alma es la quinta película de Chang-dong. Desde su comienzo en 1997 con Green Fish hasta la actualidad solo interrumpió su labor cinematográfica en los años 2003 y 2004 para ejercer como Ministro de Cultura de su país. Durante ese recorrido fílmico logró desarrollar duras historias con una maestría y naturalidad abrumadoras. Ver que en Poesía para el Alma no ha perdido el pulso es algo reconfortante.

    En esta oportunidad la historia es la de una anciana con principios de Alzhéimer que se anota en un curso para aprender a escribir poesía. Extremos de una persona que va perdiendo palabras por circunstancias por encima de su control pero que busca otras nuevas para revelar este mundo. La señora, además de lidiar en secreto con su enfermedad, debe cuidar a su nieto (adolescente cuya madre esta ausente por comodidad). Este joven que deambula con sus amigos no tiene interés por nada ni nadie. Esto la incluye a ella que aun así, se desvive por él. El suicido de una joven, compañera de escuela de su nieto, tendrá vital importancia en el relato. Pero lo tendrá aún más el descubrimiento de un cruel acto delictivo vinculado a ese hecho. Ese será el inicio del desgarramiento como ser humano de la anciana.

    (La imagen de la adolescente flotando por el río es todo un gesto de Chang-dong. Ya en Peppermint Candy y Secret Sunshine es el agua donde se desahoga la angustia y la muerte toma lugar)

    No voy a contar demasiado acerca de cómo se desarrolla la historia, creo que hay que acercarse sabiendo que estamos en presencia de un narrador formidable, uno de los directores contemporáneos más importantes. Uno que a pesar de la realidad descarnada que muestra, tiene esperanza depositada en el alma humana. Sus relatos no buscan el golpe bajo ni el sentimentalismo. El mundo de Chang-dong sucede. Su puesta en escena y la naturalidad de sus personajes nos sumergen en circunstancias que quizás no sean sencillas de afrontar, pero que no por eso dejan de existir. No hay intención de juzgar de su parte, nosotros deberemos pensar esa realidad, queda de nuestra parte decidir que hacer al respecto.

    Poesía para el Alma se estreno el año pasado en el Festival de Mar del Plata y este año repitió en el Bafici. Es una verdadera alegría que el cine de autor (por fuera de contados directores europeos) vuelva a las pantallas argentinas, esperemos sea el puntapié inicial, aún hay mucho cine por descubrir.
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  • Actividad paranormal 3
    Actividad paranormal 3
    Función Agotada
    ¡Santa Cachucha!

    Tuve la poca fortuna de ver en menos de dos semanas dos películas derivadas de Actividad Paranormal. Una fue una pésima remake japonesa, vendida como una "versión cero" como si de una precuela se tratara. Otra fue la que se estrena este jueves, Actividad Paranormal 3.

    Esta vez si se trata de una precuela.

    Comienza en la actualidad con la misma familia que sufrió los ataques nocturnos de la entidad. La llegada de una caja repleta de videos en VHS de parte de la abuela de las dos hermanas es el disparador del relato(?). De ahí en más, el repaso de esos VHS nos muestra el origen de toda esta saga de fantasmas.

    Hablar de actuaciones cuando los actores solo se pasean por cámara con supuesta naturalidad sería inutil. Hablar de un guión sería perder el tiempo considerando la total falta de ritmo narrativo. Perder el tiempo, sugestiva idea considerando lo que es el producto final del film.

    De lo que si tengo que hablar es del aburrimiento que causa. No pasa nada durante tanto tiempo que uno se desconecta por completo del relato.Y cuando por fin sucede algo medianamente interesante uno ya no puede regresar, queda estancado en la misma apatía que el film destila.

    Además del devenir nulo del film, los momentos que deberían dar temor o inquietarnos no resultan atractivos por falta de originalidad. Solo sorprenden algunas apariciones esporádicas a cámara, pero esas son casi en su totalidad en broma por algún ser vivo. Así no hay miedo que valga.

    Dennis, el novio de la madre, filma videos de fiestas, esa es la justificación que intenta explicar la obsesión con esta registración en video. Bastante endeble de por si. Al grupo familiar de hermanas y madre se suman situaciones con la niñera y el amigo/empleado de Dennis. Con este asistente de filmación y la hermana mayor es donde sucede quizás el mejor momento, pero que en el recorrido no resulta más que un mínimo oasis.

    Se puede decir que la traducción del archifamoso "fuck" por parte de sus personajes convertido en un "santa cachucha" es de lo más extraño y gracioso, esa escasa lógica de la traducción es aplicable al comportamiento errado con el que muchos de sus personajes se manejan, ¿es que acaso la razón no es aplicable en estos casos? Algunos comportamientos dan el mejor ejemplo que no. La negación por parte de la madre de las niñas es sorprendente, así también la actitud de Dennis ante la misma..

    La resolución decantada por la narración hacía el oscurantismo es básica, y además, obvia.

    Quizás viéndola en la soledad del hogar pueda asustar un poco más, alcanzando por medio de la propia sugestión un efecto que en el cine no se logra transmitir. Con una película tan fallida, no hay promoción 2x1 que valga.
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  • Actividad Paranormal 0: El Origen
    Imagino esta conversación (en japonés, y seguramente mucho más formal) entre el director y el productor:

    -Conseguí los derechos para hacer una secuela de Actividad paranormal, sale barato, dos actores en una casa.

    -Dale para adelante.

    Vamos a seguir sacando jugo de una franquicia barata. Ese puede ser el único objetivo de esta película. Razonaran que, como no se les cae una idea, mejor reciclar otra que dio réditos. Porque lo único claro de esta película es: esto ya lo vi.

    Una joven japonesa vuelve a Tokio de Estados Unidos con las piernas fracturadas luego de un accidente automovilístico. Padre y hermano la reciben y se organizan para cuidarla. Entonces el padre debe viajar y queda a cargo del hermano que, por alguna razón, filma todo.

    Como recibimiento, el hermano coloca un poco de sal para alejar a los malos espíritus, según él, porque lo vio en un programa de televisión. Pero anda a saber porque lo hace, ah, si, porque es una película de fantasmas. Y porque hay que empezar de a poco.

    Lo que asusto de la primera (de aquel film americano tan lucrativo) va a asustar en esta porque prácticamente es lo mismo. Suma el arquetipo de terror japonés como única variable: chica de pelo largo y negro, movimientos musculares resquebrajados. Pero sin gracia, sin terror. Repite lugares comunes y se expande en errores.

    Una es que no hay sorpresa. Que un vidrio roto, que un vaso que estalla, que alguien visita a los hermanos y dice, "me tengo que ir de esta casa".

    Otra es su supuesta rusticidad. Busca un ascetismo pero se le notan los hilos. La colocación de la cámara intentando ser causal es conveniente, como cuando la olvida en la pieza de la hermana con un crucifijo de madera en la mano.

    El comportamiento de los personajes es tan torpe que fastidia. No se sorprenden cuando filman una clara presencia fantasmal en la casa. Siguen durmiendo separados (loco, tu hermana la esta pasando muy mal!). Nunca abandonan la casa.

    Es tan poco creíble como la repetida situación de pánico (con la hermana gritando desesperada) en la que le hermano se limita a salir corriendo con la cámara a filmarlo. Entonces esa intención de hacernos creer que es un registro de la "realidad" es imposible de alcanzar. Y eso sin siquiera considerar el final que, además de obvio, tiene un primer plano (!).

    No hace falta extenderse más. De lógica, cero. Aburrimiento, sobra. A marzo.
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  • El guardián del zoológico
    Animalito de dios

    Que difícil hablar de esta película. Tantas preguntas surcan mi cabeza.

    La primera es sencilla: ¿Por qué vi esto? Y por extensión ¿Porque Kevin James?

    El film comienza con Griffin (Kevin James) paseando a caballo por la playa con su novia Stephanie (Leslie Bibb) para declararle su amor eterno. Claro, sale todo mal.

    Un salto temporal nos lleva cinco años en el futuro. Griffin continúa trabajando como cuidador en el zoológico (algo que en su momento le reprochó su ex novia en pleno rompimiento) y es un hombre feliz. Hasta que Stephanie regresa. No sé porque pero intentará reconquistarla. Y como es tan buen cuidador los animales decidirán ayudarlo y se descubrirá el gran secreto, ellos hablan.

    Este es un viaje a la humillación y Kevin James es el ser más estupido del mundo. Porque no solo quiere regresar con la mujer que lo despreció, lo olvidó y lo humilló, sino que además toma consejos de animales para intentar hacerlo.

    ¿Porque llegué a creer alguna vez que podías hacer las cosas bien Kevin?

    Cuán lejos quedó Hitch y King of Queens.

    ¿Porque crees querido Kevin que caerte y pasar papelones es algo divertido?

    ¿Es para chicos se podría decir? Pero entonces no me pongas una historia amorosa inútil ¿A los chicos les interesa eso?

    Pobres chicos, son la excusa perfecta para hacer una mala película. "Es para chicos" como si estuvieran lobotomizados. Un poco de respeto, hay productos infantiles de calidad, o al menos no son un papelón. Ok, esta Yogi. Pero también esta Lluvia de Hamburguesas, Como Entrenar a tu Dragón, Una Noche en el Museo (que en comparación con esta parece una obra maestra).

    Los animales no aportan absolutamente nada. Hay un momento en que el absurdo se libera, Griffin y el gorila salen de gira nocturna. Uno no puede más que reírse ante tal locura. Ese delirio es el único riesgo que toma el director Frank Coraci. Después todo resulta tan predecible y anodino como uno adivinó desde el primer minuto. Es claro, lo predecible no hace mala a una película, estás funcionan con: insulsa historia de amor + aprendizaje personal + no hay nada como el hogar + golpes + chistes expresados por frases animales. Pero si ese camino no es mismamente interesante, los chistes son de malos a pésimos, la historia de amor es idiota, que querés que te diga. Dejad a los chicos libres, y vos, no la veas.
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  • Damas en guerra
    Damas en guerra
    Función Agotada
    Las chicas al poder

    La "comedia made in América en cines argentinos" es realmente toda una materia en sí. Las distribuidoras no han estrenado casi nada de la nueva comedia americana, y así se vienen perdiendo pequeñas joyas. Dentro de esa ola cómica, la factoría de Judd Apatow es la que mejor ha salido parada ya que no ha sufrido el total e incomprensible desprecio para su proyección en las salas (pero esa maravilla tragicómica llamada Funny People paso de largo).

    La última perla bajo el ala protectora de Apatow se llama Damas en Guerra (Bridesmaids en el original). Pero sería injusto decir que el mérito de esta película es solo de Mr. Apatow. La genialidad de este film cae sobre los hombros de Kristen Wiig (Annie). Aquí disfrutamos la consagración de una genial actriz que, siempre devolviendo el gesto justo, la venía descociendo desde hace mucho. Se puede recordar la recientemente estrenada Paul, como joven con el parche en el ojo; Adventureland, como dueña del parque de diversiones; o Whip It como una desquiciada patinadora. Esas entre tantas otras. Una grande de verdad. En esta película esta intratable y desde el comienzo Wiig y Jon Hamm la descosen a puro sexo y humor, de ahí en más, imposible que desaparezca la sonrisa de nuestros labios.

    Pero Damas en Guerra no es solo la confirmación de Wiig sino que también es el descubrimiento de otra gran comediante, de Melissa McCarthy (reciente ganadora del Emmy a mejor actriz cómica) que con sus apariciones brutales y sin filtro juega a ser el Galifianakis de ¿Que paso Ayer?. Si sumamos a una acertada Rose Byrne (Helen, a quien se le declara la guerra) y una troupe que no desentona podemos asegurar que estamos en presencia de una gran comedia. Y también de que ya era hora de dar lugar a esa gran cantidad de buenas comediantes al que solo le permitían robar momentos.

    Nombrar esa obra maestra que es ¿Qué paso Ayer? no es casual. Con esta película hay varios puntos en común: grupo de amiga/os, casamiento de por medio, un humor políticamente incorrecto, el amiga/o delirante. Pero son esencialmente diferentes (así lo declara el fallido viaje a las Vegas). En ¿Que paso Ayer? la amistad ya existía y aunque se suma Galifianakis, en realidad no lo hace (como vemos al comienzo de la segunda), nada cambia, por eso se puede repetir una segunda parte casi calcada, ellos son los mismos. Damas en Guerra es un viaje personal que se apoya en la amistad como principal argumento. En la pasada y en la futura. Hay crecimiento y cambio, es más esencial que una anécdota de Las Vegas (es cierto, es LA anécdota de Las Vegas) y por eso la batalla entablada entre Helen y Annie es puro corazón, no hay maldad en sus personajes, son seres imperfectos buscando a los tropezones, y como se sabe, cuando uno es amigo siempre hay regreso.

    Finalmente se puede señalar que posee algunas escenas innecesarias (así se explica el extenso metraje de 127 min), que la abundancia de personajes hace que en muchos casos se terminen diluyendo y que el ritmo decae en la última parte, tornándose más romántica que delirante, pero aún así, no cambia el hecho de que estamos ante una de las grandes comedias del año.
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  • Splice
    Splice
    Función Agotada
    Monster Inc

    Clive (Adrien Brody) y Elsa (Sarah Polley) son una pareja de científicos especializados en la combinación de ADN y trabajan para una empresa farmacéutica, sitio donde parece que los límites están hechos para romperse (recordar la reciente El Planeta de los Simios). Ellos se dedican con mucho entusiasmo a crear híbridos de especies animales pero cuando su último experimento resulta fallido, y como internamente esperamos y deseamos, intentan ir más allá, decidiendo usar ADN humano. Esta nueva creación tendrá nombre: Dren (Delphine Chanéac).

    El vínculo entre Clive y Elsa es como el hielo, se observa en los besos desapasionados, y se reconoce en esa puesta en escena de tonos fríos. Ante la idea imposible de una familia esta fémina especie nueva cumplirá el rol de hija. Pero su evolución será peligrosa, y como toda adolescente, será difícil de detener. Imposible olvidar que esta joven tiene un plus mas-allá-de-lo-humano que uno sabe será imposible de controlar.

    El film de Vincenzo Natali (director que pasó a los primeros planos con El Cubo para luego desparecer lentamente) tiene una puesta en escena lúgubre, recorre temas como los limites de las investigaciones científicas, el ansia de jugar a ser dios, la ética. Cuestiones que cruzan el film inicialmente para luego decantar en una de suspenso, con momentos perturbadores como el aislamiento a la que será condenado este "experimento", la relación que se establecerá entre los tres protagonistas y la constante tensión en la espera de saber en qué evolucionara finalmente Dren.

    No decae el interés por lo impredecible del personaje que además de causarnos simpatía nos produce temor. Son para destacar (de hecho, en ellos se apoya el verosímil de este relato fantástico) las sólidas actuaciones por parte de Brody y Polley, ellos permiten la compenetración con la historia.

    Aunque estrenada con tanto retraso (el film es del 2009) resulta una más que interesante opción para ver en esta cartelera tan plagada de superhéroes y 3D.
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  • Sin límites
    Sin límites
    Función Agotada
    Pasta de campeón

    Sin Límites (Limitless en el original) es la expresión última del sueño americano, y quizás por extensión, del sueño de todos.

    Porque esta película, de irregular narración, tiene a su favor una sinceridad pocas veces vista por estos tiempos. Film que juega a ser historia de amor, historia de ascenso y caída en desgracia y thriller del mercado de valores (como Dos por el Dinero con Al Pacino y Matthew McConaughey) para finalmente convertirse en documento de esta necesidad del éxito urgente, de la medida del ser vivo de hoy, del dinero.

    La historia comienza con un escritor que tiene en sus manos su primera novela. Este es Eddie Morra (Bradley Cooper), un hombre que por fin ha cumplido su sueño, puede trabajar de lo que le gusta. Pero cuando se encuentra frente al papel, no puede escribir ni una palabra. Pasa los meses entre televisión, pizzas frías, bares y ojeras, se va diluyendo su convicción, su inspiración no existe. Y como si fuera poco, su novia lo deja.

    En medio de ese vertiginoso descenso se cruza con un ex cuñado que le ofrece la felicidad en un pequeño comprimido. Una droga que potencia la inteligencia. Pero a no confundirse, no lo vuelve un poco más inteligente, lo convierte lisa y llanamente en una máquina de razonar y de agudeza, esta claridad lo colma confianza, se transforma en lo que desea ser, un triunfador. Termina su novela en días y esa lucidez lo trasforma hasta el punto de mejorarlo físicamente.

    Es en ese momento donde se funda la película. Porque Eddie Morra podría escribir todos los libros que hubiera soñado, pero luego de conocer a un agente de bolsa distingue lo que realmente quiere, dinero. No deseaba escribir un libro, ambicionaba el éxito.

    Y así la bolsa, el mercado del dinero, es el terreno donde se sentirá más cómodo.

    ¿Acaso no es allí donde creemos que el dinero está a un clic (o píldora) de distancia?

    La elección no es inocente, la bolsa de comercio es la expresión máxima de que el cielo y el infierno son un subibaja vertiginoso e incomprensible. Un día millonario, otro día vagabundo, ejemplo cinematográfico es aquel final de la gran comedia De Mendigo a Millonario (con Eddie Murphy).

    Pero todo pacto con el diablo se tiene que pagar. La adicción a la droga de a poco lo va destrozando, se suceden lagunas mentales, y la adrenalina de no tener límites lo convierte en un ser de puro desenfreno e inconciencia.

    En medio hay un interés amoroso, una vinculación con la mafia rusa, la posibilidad del salto a las grandes ligas (con Robert De Niro como inversor a gran escala) y gente que busca esa droga experimental de la que se apropió. Tantas variables abruman.

    El nivel de intensidad de thriller que busca es fallido, aun así, esa honestidad sobre el triunfo a cualquier costo y ese egocéntrico y pedante comportamiento de Eddie (que bien le sale a Cooper ser inescrupuloso) es algo que no se ve seguido.

    La decisión que presenta como escenario final (más allá de Wall Street) es una clara declaración de cual es hoy el negocio máximo, gracias Burger por este descaro, imperfecto, pero descaro al fin.
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  • La verdad oculta
    La verdad oculta
    Función Agotada
    Miserabilismo Progre

    *Agradecimiento especial a Laura Dal Poggetto por las ideas y conceptos que ayudaron a terminar esta crítica.

    Hay veces que se habla de películas "necesarias" porque tocan "temas importantes".

    Esta supuestamente es una de ellas.

    Basado en hechos reales descriptos por la propia protagonista (en su novela) sobre la trata de blancas en Bosnia este es uno de esos temas que "no dejará indiferente a nadie".

    Tantas argumentaciones se podrían seguir diciendo desde el lugar común que si continúo enumerándolas creo que voy a morir.

    Es cierto que el tema es importante, que hay que contarlo, y me parece de lo más aberrante la trata de blancas ¿Pero esto hace a una buena película?

    Paremos de contar.

    Tocar temas importantes no hace buena a una película (linkear a Gonzalez Iñarritu).

    ¿Por qué no es buena esta película?

    Porque es miserabilismo con ínfulas de conciencia social. Porque la directora cree que por desenfocar la cámara y agitarla de a ratos uno debe sentirse tocado por lo que sucede. Porque según esta especulación, Hostel esta buena si la hacés bajo un halo denuncista y con la excusa de hechos verídicos.

    La película nos ubica inicialmente en EEUU y Ucrania, dos destinos distantes y a priori, difíciles de unir. Ahí esta Kathryn Bolkovac (Rachel Weisz) pidiendo un traslado porque el ex marido se lleva a la hija de ambos y necesita dinero para poder mudarse, y además, pagar sus deudas. Entonces le ofrecen ir a Bosnia post guerra de los Balcanes (en el año 1999) como fuerza de paz de las Naciones Unidas a través de una empresa contratista multinacional que paga más que bien.

    Una de las cuestiones por las que falla la película es que desea abarcar demasiado, haciendo aparecer numerosos personajes de llanas interpretaciones que no ayudan a la vinculación con la historia. Pero principalmente la desfavorece marcar morbosamente varias situaciones en su explicación (y sobre explicación) de la conspiración de tratas en la que están incluidas tanto las fuerzas de paz como funcionarios diplomáticos (todos ellos con inmunidad) ya sea como partícipes activos o como encubridores.

    Es innecesaria su reiteración en exponer las fotos de las torturas sexuales a las jóvenes secuestradas. Había quedado clara la situación de total ignominia de las que eran victimas con la imagen de las cadenas ensangrentadas, los preservativos diseminados por el suelo, el colchón sucio, la palangana para las necesidades.

    Resta también en su obviedad.

    ¿La ONU es una organización burocrática que responde a intereses particulares?

    La única que puede sorprenderse de eso es la inocente Rachel Weisz (quizás comparte la visión americana de lo que sus instituciones y empresas ejercen en el resto del mundo).

    ¿Los militares son machistas, despóticos y crueles?

    Pucha, esta película me abrió los ojos.

    Demasiado regodeo macabro para buscar impacto en donde ya sobraba crueldad e injusticia.
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  • La oscuridad
    La oscuridad
    Función Agotada
    Dark was the night

    La idea del Apocalipsis (o el post) siempre me resulto interesante. Las diversas variantes que existen con zombies, vampiros, extraterrestres, y otras yerbas (asesinas) generalmente tenían una entidad física a la cual temer y de la cual resguardarse. La oscuridad en este aspecto, con su intangibilidad y omnipresencia, es una agradable variación.

    Porque regala dudas constantemente ¿Que será esta devoradora negrura llena de voces? ¿Qué existe en su interior? ¿Fantasmas?

    La película comienza en el cine (oscuridad en donde los amantes de este arte nos sumergimos) para mostrarnos el primer ataque de estas tinieblas. Luego nos ira mostrando los escasos sobrevivientes que por diversas circunstancias confluyen en un bar de la séptima calle (el titulo original es Vanishing on 7th Street), un conductor televisivo con actitud de supervivencia a cualquier costo (Hayden Christensen), un niño que estaba en ese mismo bar cuando la oscuridad se los llevó a casi todos, una enfermera que perdió a su hijo y que cegada lo busca desesperadamente, y por último, se sumara el proyectorista del cine donde dio comienzo el relato.

    No tenía grandes expectativas con este film y ver al insípido Christensen como protagonista no sumaba en lo más mínimo. Pero con el correr de los minutos (y a pesar de la inconsistencia de ciertas circunstancias) la idea de la luz como última esperanza, siempre frágil y de tenue protección (la noche cada vez se extiende más, el día se hace más corto), me fue conquistando.

    Esto se potenció además por el detalle de la reclusión en el bar. La opresión se acrecienta (ni hace falta citar grandes películas de encierro como Enigma de Otro Mundo de Carpenter o La Niebla de Darabont) para angustiarnos y sentir realmente que no existe ninguna posibilidad de supervivencia. La sensación de que nadie parece estar a salvo es determinante.

    Lo que uno no puede pasar por alto es el aditamento religioso ¿Es que acaso el infierno se liberó en la tierra? ¿O quizás Dios decidió reiniciar el mundo?.

    La lucha entre oscuridad y luz, conjuntamente con un par de circunstancias cercanas a la desenlace parecieran sugerir alguna de estas ideas.

    Puede que se desdibuje la trama a medida que avanzan los minutos, aun así, no deja de intrigarnos que va a suceder y la eterna duda de porque esta sucediendo.

    También que el director no abuse del gore burdo y sin sentido (y sin divertimento), que no se escude solo en golpes de efecto y que de prioridad a la construcción de los momentos de tensión es algo que viene bien en estos tiempos de palo, corte, y a la bolsa.
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  • El mundo según Barney
    El mundo según Barney
    Función Agotada
    Paul Giamatti. Esa es la razón por la que uno puede llegar a disfrutar de esta irregular película. Porque la interpretación de este cascarrabias repleto de defectos llamado Barney Panofsky es una delicia.

    La película...ese es otro tema. El film va a los tropezones. ¿Comedia? ¿Drama? Giamatti ganó como actor cómico en los Globos de Oro... ¿Comedia entonces? Para nada.

    Quizás ese sea su principal defecto, la falta de claridad en lo que desea contarnos. El televisivo Richard J.Lewis no logra alcanzar el tono acertado. Esa es una de las fallas. La otra es que pasan los minutos y uno se queda afuera, observa las miserias de Panofsky pero sin una conexión que interese demasiado a pesar de que las siente solo por Giamatti.

    El film arranca a puro flashback. Barney esta viejo, solitario, iracundo y borracho y llama para martirizar al hombre que ahora duerme con la que fue su mujer. Todavía no sabemos quién es esa mujer que extraña tanto ni aún como la conoció, menos como la perdió. Tampoco sabemos porque un policía retirado que cruza en un bar cree tan fervientemente que él es el asesino del que fue su mejor amigo.

    Ahí arranca el primer flashback que nos lleva a Italia, a un joven Giamatti en plena bohemia europea para desandar el camino de una vida más agria que dulce.

    Va y vuelve, reconstruyendo una vida de Barney que si no fuera por Giamatti no resultaría interesante.

    -Nota aparte también merece Dustin Hoffman en el papel de su padre ex policía (y que, claramente, ya esta mas allá de todo), desquiciado y torpe, hace una perfecta pareja con el Barney de Paul, regalándonos una química impagable-

    Creo que a pesar de que la historia no atrapa, es en Giamatti donde uno puede apoyarse para no pasarla mal, es que sus quejas, sus mohines de apático y fracasado tan vistos (pero no por eso ineficaces) desde Esplendor Americano y Entre Copas son creíbles y queribles.

    La historia de amor con su mujer es una de las cosas que empujan hacia delante el relato. A pesar de lo forzado a priori de verlos como pareja, uno termina convencido de que esas diferencias justifican la unión, ahí uno se deja llevar. Se adivina cada cosa que va a pasar (la narración no intenta ocultarlo) pero se disfruta igual.

    Pero (siempre hay otro pero) para el final vamos oliendo que se acerca un golpe bajo de esos que nos buscan las lágrimas. Y viene nomás la patada abdominal. Para que mentir, va a ser una verdadera patada en los huevos. Uno puede entender el hecho, pero cuando se repite y regodea, difícil no acabar con una sensación de tristeza, de mal sabor en la boca. Un final injusto para un Barney humanamente imperfecto. Una película en que suma Giamatti y Hoffman, y después, para de contar.
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  • Atrapada
    Atrapada
    Función Agotada
    Al maestro con cariño (elegía)

    No es sencilla esta crítica acerca del maestro John Carpenter. Es que a lo largo de los años John ha sido uno de los pocos directores que ha logrado encumbrarse en un género difícil de por si, el del terror. No existen demasiados directores que hayan forjado a lo largo de la historia un vínculo tan fuerte con este género y que además, hayan tenido más aciertos que caídas.

    Antes de hablar de Atrapada (ya llegaré a eso) se debe establecer que quién está detrás de cámaras es un grande (en serio) del terror. Porque este director que a fines de los 70 y principalmente en los 80 se convirtió en un clásico, se fue diluyendo a lo largo de los 90, perdiendo cada vez más espacio en el cine. Claro que no por eso ha dejado de ser un director de culto para los amantes del género (entre los que me incluyo).

    Es que John ha sabido entregar verdaderas joyas del horror.

    Enigma de Otro Mundo (The Thing para los amigos) es quizás la mejor película de terror de todos los tiempos. Y junto con El príncipe de las Tinieblas y En la Boca del Miedo conforman la trilogía del Apocalipsis, un trinomio difícil de superar. Pero si además le agregamos que dirigió: Halloween, Christine, Vampiros, La Niebla, Fantasmas de Marte... estamos hablando de una figura insoslayable del cine.

    ¿Porque hablar tanto del pasado cuando deberíamos hablar de Atrapada? Porque en ocasiones, los pergaminos no alcanzan. No es que Atrapada sea una mala película, pero no sobrepasa la medianía, deja sabor a poco. Y considerando que hace unos años en su capítulo de Masters of Horror (en TV) "Cigarette Burns" entregó una pequeña joya, era difícil no aguardar ansioso este regreso a la pantalla grande.

    En Atrapada conviven señales de su autoría, la mujer hawksiana a la que nada detiene y que se sobrepondrá constantemente (la elección de Amber Heard en el papel principal es un acierto), una narración clásica y sopesada, y principalmente, su fascinación por el encierro dentro de una institución (la comisaría en Asalto al Precinto 13, la iglesia en Príncipe de las Tinieblas o el laboratorio en Enigma de otro Mundo).

    Pero no alcanza con regodearse en la cinefilia cuando un film de terror no da miedo, donde el efecto de sonido es el recurso para asustar, cuando la vuelta de tuerca final (aunque con algo de lógica) parece una resolución blanda y conformista.

    Solo recordando hace unos años(es cierto, son bastantes) la última escena de El Príncipe de las Tinieblas en donde el horror queda latente, agazapado para explotar, y ver esta conclusión con golpe de efecto básico y obvio, no puede uno más que lamentar este paso en falso del maestro.

    Puede que Carpenter este tratando de adecuarse a estos tiempos, que busque el golpe al rostro en vez de trabajarnos lentamente... esperemos que no, el siempre moribundo género del terror lo necesita. Nosotros también.
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  • Los agentes del destino
    Los agentes del destino
    Función Agotada
    Los Agentes del Destino (The Adjustment Bureau) es una película correcta. Cuando hablo de esta corrección me acerco a la idea de lo bueno y lo malo que lleva asociado, porque es claro que entretiene, hay buenos actores, desarrolla una historia de amor en clara lucha contra el destino, posee esa onda vintage tan bella que resucito con maestría la serie Mad Men (uno de los agentes es de los principales de esa serie, el gran John Slattery), y que esta esa sensación de control total representado por este buró de agentes estilo CIA que expresan el espíritu paranoico de Philip K. Dick. Si hasta tenemos como gancho el poster de Matt Damon corriendo en claro recuerdo de la saga de Bourne! (el director fue guionista de la última de ellas) .

    Pero cuando vamos recorriendo la película también está una historia que nunca termina de despegar, actuaciones que no sorprenden, arbitrariedad en ciertos actos (siempre justificados por una orden desde la autoridad superior que a modo Kafkiano, es imposible de encontrar) y parlamentos trascedentes, por demás pretenciosos.

    En esta ponderación puede que salga ganando, pero es que esta suma no importa demasiado porque el cine es más que una ecuación... y principalmente porque la química de Emily Blunt y Matt Damon nunca termina de cerrar, no logran crear una mística o un enamoramiento convincente a la altura de este amor "único y de toda la vida".

    ¿Ese hombre abandona todo su supuesto destino de grandeza por ella? ¿Así de simple? (y eso que por Emily, más de uno lo haría). No termino de creerlo, en realidad, no se lo creo a ellos. Entonces no gana la emoción ni la simpatía, y eso, es fatal.

    Porque ese motor que es el luchar contra el destino (obstáculo más grande que la vida misma), la gracia de los agentes y la fantástica persecución vía sombreros abre puertas (que no dejan que decaiga el relato y están más que bien) nos transmite la sensación de que el director George Nolfi sabe lo que hace, pero cuando vira hacia la filosofía trascendental, y la pretensión le gana a los gestos y al silencio, la película se vuelve bastante torpe y solemne. Y si además ante tan difícil empresa, ante la lucha contra Dios (o quien sea) y su séquito de men in black uno decide resolverla con obviedad y sin un ápice de épica... Nos terminamos sintiendo perdidos en las calles de esa ciudad tenue, ajena y apática.
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  • X-men: Primera Generación
    De hombres y superhombres

    En esta nueva película de la saga (que es precuela) de las tres anteriores (hay que recordar que Wolvernie es un spin-off, una derivación) se vuelve aún más presente y fuerte la idea de dualidad, de hecho, se asienta desde ese lugar y se dispara hacia lo que quizás sea lo más interesante de toda la serie: la amistad de Charles "Profesor X" Xavier y Erik "Magneto" Lehnshern.

    Cada uno de ellos representa dos realidades

    Charles se crió en la riqueza, vivió en un castillo (literalmente) y su poder mutante lo ayudo en su vida.

    Erik sufrió la persecución nazi y vivió su infancia en un campo de concentración sufriendo vejaciones de todo tipo (incluido experimentos), y su poder mutante solo trajo muerte a sus manos.

    Es difícil no simpatizar con el vengador Magneto (un gran Fassbender), perseguidor de nazis por todo el mundo (llegando inclusive hasta Villa Gesell en Argentina... pero acaso pensando en Villa la Angostura muestran montañas y un lago, debe ser que para Hollywood todas las villas son iguales) y es ahí en donde la película se hace fuerte, porque uno comprende las razones de Erik, uno siente una profunda empatía con su dolor.

    Charles lo comprende y sufre a su lado, intentando calmarlo y que eso no nuble la calidad de persona que es.

    Pero Erik irónica e inevitablemente (y aunque los humanos justifican en parte un posible exterminio como el que sufrió en su infancia) se convierte en un purista, pensando al mutante como un ser superior, como la evolución misma.

    En este duelo de amigos es donde la película suma y sigue, McAvoy como Charles no queda mal parado pero queda un poco lejos de la profundidad que le imprime a su papel Fassbender. Charles es más frívolo y liviano, igual, es cierto, Magneto es un personaje mucho más interesante.

    Entonces esta amistad, como dos formas diferentes de un mismo ser humano (se cita inclusive en un momento al Dr. Jekyll y Mr. Hide de Stevenson) es la fortaleza de la película.

    Porque esta dualidad se explica con ellos: uno es pensamiento, razón y de un físico endeble(hecho que luego se pronunciaría con la silla de ruedas) mientras que el otro controla los cuerpos, es furia y pasión, amolda a su antojo la fría construcción humana(hasta un empaste de dentista).

    Y como si fueran pocas las dicotomías, surge el enorme duelo ideológico, bélico y político del siglo pasado: EEUU y URSS.

    Porque es en este contexto donde se desarrolla la película. En plena guerra fría un ex científico nazi quiere iniciar una guerra nuclear para que los humanos se eliminen.

    Este papel, interpretado por un seductor Kevin Bacon (que parece siempre estar un paso adelante, relajado y con trago en mano incluido) es determinante. Él es el creador del espíritu tumultuoso y sediento de venganza de Magneto, a él necesita destruir para ser libre, aunque como le dice su amigo Charles, con él, su odio no va a terminar. Y tiene razón.

    Como segunda al mando de Sebastian Shaw (Bacon) esta una gélida, y que bien le sale, January Jones (de la serie Mad Men) como una muy poderosa telépata. También se suman a ellos un par de ayudantes como asesinos mutantes, uno que genera tornados, otro con la capacidad de la tele transportación.

    Por la otra parte, y de la mano de la CIA, Charles y Erik comienzan un reclutamiento para enfrentar al grupo de Shaw, lo que da lugar a un cameo muy divertido (que no voy a adelantar) y que permite la incorporación de algunos personajes nuevos, todos bastantes menores, poco desarrollados (a excepción de Mystique y Bestia) y no demasiado sorprendentes.

    La película no da prioridad a las escenas de acción ni al vértigo narrativo, sino que se enfoca en los sentimientos, relaciones y en el concepto de ser diferente (algo que también en las otras también se le dio suma importancia) quizás por eso aquel que vaya en búsqueda de una película al palo y con puro efecto visual, pueda sentirse un poco defraudado.

    Imperdible para el seguidor de la saga (creo que ni hacia falta aclararlo) y para aquellos que no vieron ninguna, una muy buena forma de empezarla.
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  • La noche del Demonio
    La noche del Demonio
    Función Agotada
    Fantasmas de jueves

    El poster de La Noche del Demonio proclama "no es la casa la que está embrujada". Hasta ahí es cierto. Lo del demonio, ya es más dudoso.

    La historia de una familia-que-se-muda-a-casa-nueva-con-espíritus es algo remanido. No es que esto vaya a significar que la repetición de tópicos y situaciones no funciona. Sino hay que ver el caso de ¿Que paso Ayer? Parte 2 que repite fórmula, reparto e ideas, pero aún así, funciona.

    Es que esta no es una película desechable en su totalidad. Pero no logra cuajar por su acumulación de casa embrujada + posesión diabólica + fantasmas. Regurgita todas y entre tanto revoleo acierta un par de veces. La "novedad" en ésta es que se trata acerca de viajeros astrales, una idea diferente pero que no termina de cerrar, simplemente no termina de cerrar.

    El hijo mayor de una familia entra en coma pero los médicos no pueden justificar su estado, el niño es incapaz de despertar. Antes de eso se suceden un par de golpes de efecto y sobresaltos musicales (el primero ya en los títulos). Puro truco para espantar un poco, no mucho más.

    Por este embrujo fantasmal es que los padres con cierto recelo del padre (un correcto Patrick Wilson) terminan llamando a unos investigadores (estilo cazafantasmas) para ver si es cierto que existen espíritus o alguna presencia maléfica en el hogar (de hecho nuevo hogar, se fueron pero los fantasmas los siguieron, ya esta dicho no era la casa la que estaba embrujada) y ahí, funciona la película.

    Los dos nerds investigadores le brindan un toque de humor y sus juguetes símil Ghostbusters divierten por un rato.

    Porque luego llega la médium (o algo así) para que puedan saber dónde está el espíritu del chico.

    Ahí ya Poltergeist hace su aparición, pero... no es Poltergeist. Porque esa acumulación de apariciones fantasmales no dejó espacio para la sorpresa y las últimas escenas en pleno mundo fantasmal/zona astral no asustan.

    Creo que en manos de un director menos efectista y sin el abuso de recursos visuales (y de sonido) como los que aplica James Wan (El Juego del Miedo) podría haber funcionado mejor, no deja de ser una opción aceptable en un género que viene errando en cantidad.

    Esperamos al maestro Carpenter para que con The Ward, nos haga volver a creer en este querido género.
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  • Incendies
    Incendies
    Función Agotada
    Fuegos de invierno

    Un desierto quemado, arrasado.

    Esa clara imagen es la que da comienzo a la película Incendies. Inevitable no pensar en la locura de borrar lo poco que existe en un desierto. Lo único para destruir ahí es al hombre (y sus construcciones) y de eso es lo que trata, de la destrucción del otro, de el hombre, de la mujer, del espíritu mismo.

    Dos hermanos gemelos (hombre y mujer) se encuentran con un notario en una oficina, su madre ha fallecido y les entrega un cometido para que ella pueda descansar en paz : encontrar a su padre(que creían fallecido) y a un hermano (del que desconocían su existencia).

    La hija comienza la búsqueda pero su hermano es reacio a remover el pasado, y a intentar comprender el porque su madre era extraña y distante.

    Este pasado a recorrer no es cualquiera, la señora. Marwan procede de algún país de oriente medio (sin nombres, sin explicaciones, sin especificaciones geográficas), de ahí en más nos sumergimos en la cruda escalada de violencia tan reconocible de ese territorio.

    La búsqueda del presente desteje el pasado y las secuencias de la hija se intercalan con las de su joven madre, permitiéndonos descubrir conjuntamente quién era esa mujer que culminó su vida trabajando durante dieciocho años como secretaria de un notario en las calmas tierras de Canadá.

    Durante las dos horas del film retornamos a un pasado implacable, repleto de violencia y horror, un pasado que siempre es visible en el presente con solo leer los diarios.

    Por momentos este duelo religioso en que se ve metida la señora Marwan (por haber nacido ahí, por ser parte de una de las facciones por herencia y por pura represalia posterior) nos resulta demasiado irracional e incomprensible por no llegar a comprender en profundidad que es lo que impulsa a cada uno de los bandos más que la idea religiosa, transformándose en matas a los míos, mato a los tuyos, esa idea de muerte por muerte quizás podría haberse desarrollado mejor y no ser solo un frenesí de guerra religiosa.

    Termina siendo un inclemente melodrama familiar con rasgos trágicos propios de la Grecia antigua que incrementa su interés a medida que nos hundimos más y más en la historia, no limitando los momentos de violencia, algunos de una dureza extrema.

    La resolución un tanto forzada resalta el carácter metafórico del film, mostrando que la tragedia y el sufrimiento acompañan a la humanidad desde el comienzo de los tiempos, trocando nombres, pero con hechos que suceden sin lugar a dudas, en algún lugar de esta tierra.
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  • Que 'la cosa' funcione
    Que 'la cosa' funcione
    Función Agotada
    Reviviendo

    Otra vez Woody Allen crea un alter ego.

    Otra vez sus personajes exponen cada uno de sus pensamientos.

    Otra vez los procesos mentales son más importantes que la acción.

    Otra vez.

    El recipiente discursivo de su anteúltima película es Boris (Larry David, buena elección, es afín al estilo y visión). Este es quien verbaliza con profundo cinismo su forma de ver el mundo.

    Él (Boris) es un físico que intentó suicidarse pero que obviamente falló en su ejecución (y por eso renguea a cada paso). Sus quejas y denostaciones del mundo todo no dejan de sucederse, lleno de manías y desesperanza, siente que no necesita mucho más en la vida.

    Hasta que un día encuentra su vereda a una hermosa joven sureña.

    Tan bella como ignorante (uno de los primeros clisés de la película) la alberga en su hogar porque no tiene lugar donde dormir.

    Ella, arquetipo de la belleza, se obnubila ante Woody/Larry por su inteligencia y cultura. No es la primera vez que en un film de Woody una joven ninfa cae bajo su "encanto", ya en Manhattan (1979) una joven Mariel Hemingway se enamoraba de él.

    La cuestión es que a fuerza de ignorancia (bueno, de sus noveles años en realidad) logra conquistarlo.

    Ya en convivencia es cuando de la nada (uno de los primeros de los varios acontecimientos funcionales a la narración) aparece golpeando a la puerta de Boris/Larry/Woody la madre de la joven. Católica recalcitrante, no puede creer con quién formó pareja su hija y por todos los medios tratará de alejarla de ese extravagante señor mayor.

    Esta entrada le permite a Allen incluir en sus críticas a la religión, objetivo fácil y obvio pero que por momentos, funciona.

    Promediando la narración la madre (interpretada por Patricia Clarkson) se vincula con un profesor amigo de Boris quién descubre su veta "artística". Por causa de la liberación urbana (lo que al parecer causa la ciudad de Nueva York) cambia radicalmente su postura y modo de vida a excepción de su profundo deseo de alejar a su hija del amargado físico que "casi" gana el premio nobel.

    Y posteriormente como si fuera poco, aparece el padre....

    Viendo la trayectoria fílmica de Allen uno no puede más que sentir un constante deja vu de ideas y situaciones. Esta más cercana a sus películas cínicas y divertidas lo cual la hace grata, pero uno no deja de sentir la existencia de un piloto automático de su parte. Los personajes profundamente maniqueos hacen de ese mundo una farsa que solo cabe en la cabeza de Allen.

    La represión producto de la religión, la dualidad campo/ciudad, la belleza vinculada a la ignorancia y la inteligencia emparentada con la decepción y cinismo hacen a la película demasiado simplificadora. Y considerando que es un film sustentado en las actuaciones, no ayuda ver a los personajes como marionetas parlantes, cambiando de carácter sin un mínimo desarrollo emocional.

    Alejado ya de sus mejores películas, Allen continúa repitiéndose quizás intentando no aburrirse.

    Le agradeceríamos que nos incluya en su ecuación para que la "cosa" funcione.
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  • Poder que mata
    Poder que mata
    Función Agotada
    Medios de guerra

    Ya hace casi 10 años que the good americans decidieron invadir Afganistán. Argumentaban que ahí estaba Bin Laden (ahora lo encontraron en Pakistán, un supuesto aliado).

    Eso fue el comienzo. Solo Bush y los halcones del pentágono sabían que invadir Irak era el segundo (y principal) objetivo. Uno podría enumerar razones: la deuda pendiente de Saddam luego de la guerra del golfo, el petróleo, necesitaban ganar las elecciones (y que mejor que un republicano para una guerra) y la más clara, para ganar dinero.

    Intentando justificar esta invasión hubo una verdadera campaña de tergiversaciones, descalificaciones y mentiras, y esta película (al igual que Green Zone de Paul Greengrass con Mat Damon) trata acerca de ese engaño.

    La historia es pública, el gobierno de los EEUU filtró el nombre de una agente de la CIA (en el papel una siempre confiable Naomi Watts) para desprestigiar a su esposo, un embajador retirado (muy buena interpretación de Sean Penn) que había denunciado la mentira expresada por el presidente Bush hijo(de) para justificar la invasión.

    La película muestra acertadamente la doble vida de esta agente, y como su dedicación es destruida por conveniencia política. Había que desacreditar al denunciante a cualquier costo y para eso, su esposa fue la presa fácil.

    Es atemorizador ver la maquinaria de presión mediática y gubernamental funcionando para inclinar la opinión (pública y de sus propias instituciones) hacia sus pretensiones. Los propios personajes, al igual que nosotros, observan los discursos de parte de Condoleezza Rice, Cheney y Bush (h) en la televisión, estos documentos les dan todavía una mayor autenticidad a una historia que sonaría fantástica (con las casualidades e intrigas políticas) si no fuera tan palpable. Todo esto carga a la película de una considerable intensidad e interés, y acompañado de unas sólidas actuaciones convierten a este thriller político en una buena propuesta.

    Un punto importante es el de ver como la sociedad americana absorbe y proyecta (como cualquier otra sociedad) lo que los medios escupen a la calle. Navega entre lo gracioso y lo patético ver a los periodistas buscando sus quince minutos de fama o violentando a las personas según los intereses que patrocinan. Así se oyen, ya sean surgidas por propias conjeturas o por mera filtración gubernamental, cantidad de falaces argumentaciones y teorías lanzadas sin responsabilidad alguna.

    A partir de la segunda mitad el enfoque de la narración está centrado en la pareja de Penn-Watts y en como deben lidiar con la campaña de difamación y cuestionamiento a la que son sometidos.

    Desde el interior de esta familia americana (tienen dos hijos pequeños, ella realmente cree en el bien de la CIA y él esta convencido de los principios en que se estableció ese país) podemos ser testigos de los estragos de una verdadera carnicería mediática, haciéndolos cuestionar que es lo más importante, la verdad, o el sueño americano.
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  • Gnomeo y Julieta
    Gnomeo y Julieta
    Función Agotada
    Una pequeña adaptación

    La traslación gnómica de la tragedia de Shakespeare a un duelo de jardines y respectivos gnomos jardineros no funciona del todo bien.

    Esta Romeo y Julieta de cerámica cuenta la historia de Gnomeo, hijo de la gnoma principal del jardín azul y de Julieta, hija del patriarca del jardín rojo (enfrentados por pura extensión de los dueños de sus respectivos casas/patios/reinados) que durante una noche de camuflados colores cruzan caminos en un patio abandonado para obviamente, enamorarse.

    La película tiene algunos momentos simpáticos, algunos personajes que sacan una sonrisa pero nunca alcanza un gran nivel de emoción o diversión, las canciones no destacan y la acción (como la carrera de podadoras) no se distingue ni siquiera en el aspecto visual.

    Es por eso Gnomeo y Julieta resulta una propuesta anodina, los escasos destellos a partir de los cuales uno espera que la película de un salto y finalmente se afirme, poniéndose ágil o al menos delirante, jamás suceden.

    Nunca nos sentimos compenetrados con la historia, inclusive los secundarios que deberían funcionar como comic relief (y de buen corazón, muy all you need is love) resultan más que graciosos, molestos. Así la rana amiga de Julieta no transmite demasiado a pesar de su hiperactividad y el flamenco plástico confidente de su amor no logra ningún vuelo (a excepción en el que recuerda cómo perdió a su compañera en una división de bienes entre la pareja dueña del patio en donde vive). Solo algunos personajes que justamente no hablan, como el honguito mascota de Gnomeo y los conejos de cerámica, resultan atractivos.

    Quizás uno de las situaciones más divertidas de la película sea aquella en que la estatua de Shakespeare y el enamorado gnomo azul intercambian opiniones acerca de la obra en cuestión. El dramaturgo recuerda su obra y reafirma la genialidad de aquel trágico final, alega que ahí radica gran parte de la mística de la historia. A su vez, el entusiasta azulito (este año se vienen Los Pitufos, esta es un precalentamiento) esta en desacuerdo y se lanza a cambiar el desenlace ya conocido por todos.

    Viendo el resultado final uno no puede más que estar de acuerdo con la estatua del literato. Ni siquiera hace falta aclarar como termina, ¿no?
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  • Scream 4
    Scream 4
    Función Agotada
    Algo más que simplemente sangre

    Wes Craven, sabe por diablo pero aun sabe más por viejo. Entonces con sus muchos (para que aclarar) años a cuestas y una pila de películas de terror en su haber decide continuar una de las últimas grandes sagas del cine de terror. Para eso junta a sus viejas glorias (más viejas que glorias) y algunas ignotas caras nuevas para retomar la masacre del pueblo de Woodsboro.

    Este regreso es justo, y por fortuna, divertido. Esta continuación no resulta innecesaria como tantas otras que han abundado en este último tiempo en este comercial revival de la melancolía (¿para cuándo Cortocircuito 3? Cierto, este año sale su remake) porque es conciente de que pasó mucha agua bajo el puente desde la tercera parte y juega con eso.

    Su comienzo establece absolutamente lo que Wes Craven y Kevin Williamson (guionista en todas la saga) pensaron para toda la película.

    Sangre, humor, y mucho cine dentro del cine.

    Por eso en ese comienzo digno de un juego de cajas chinas con una película de Scream ("Stab") dentro de la misma película y los comentarios acerca del porn horror (del que sacó mucho rédito la saga El Juego del Miedo) nos define lo que Craven piensa y desea hacer. Hablar del estado del cine de terror, de las sagas, del abuso de las remakes (que espejismo fue El amanecer de los muertos!), de la repetición de momentos que hacen a este género tan obvio pero aun así, tan divertido.

    Pero no todo es extraordinario, no hay que pensar que esta divertida película es una obra maestra. La extensión innecesaria del final, el abuso por momentos del humor y de las referencias cinéfilas no deja respirar a la película, transformándola en un regodeo cinéfilo (quizás por eso tuvo en general tan buena recepción por parte de la crítica), saturándonos con lo que al comienzo disfrutamos tanto.

    Esta idea de ser conciente de todo y remarcarlo (y remarcar que uno desea remarcarlo) es más redundante que auto conciente.

    Esperemos esta sea la última de la saga porque se acerca cada vez más a Scary Movie que a Halloween. Y no hay dudas acerca de cuál es la mejor de ambas.
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  • Cacería de brujas
    Cacería de brujas
    Función Agotada
    Ese extraño de pelo largo

    Es un verdadero deporte este el de pegarle a Nicolas Cage. Y como no hacerlo, sale en películas de Disney, hizo y sigue haciendo una pila de películas de dudoso gusto, y además, tiene un peinado poco presentable (muy importante detalle parece).

    Y así me propuse ver Cacería de Brujas, considerada la última de sus derrapadas, que venia castigada y que se sumaba así a su infinidad de desastres cinematográficos.

    Punto uno: es cierto, no es una gran película ni una obra inolvidable. Pero es sincera en sus mínimas pretensiones. Simple en su premisa y de una ejecución sin demasiadas vueltas, una película menor pero no la berreteada que al parecer (en opinión generalizada) es lo único que aún puede hacer el sobrino de Coppola.

    Punto dos: tiene a su favor además que a su lado, y como compañero de cruzadas (literalmente), esté el gran Ron Pearlman (actor fetiche de Guillermo del Toro: Hellboy, Cronos, Blade 2).

    La historia sucede en el medioevo, donde este fructífero (guerreramente hablando) y más que bien alimentado equipo se agota de las cruzadas porque les parece que Dios, en sus venganzas institucionalizadas, simplemente no tiene piedad.

    Regresando como desertores se topan con una comarca infectada con la peste. La supuesta culpable es una joven bruja (con un estilo Samara de La Llamada) que debe ser llevada a través de un peligroso territorio hacia un convento donde deberá ser juzgada. Y si es necesario, aniquilada.

    Van con ellos un joven que desea demostrar que puede ser un caballero, un estafador (el único que sabe el camino), un monje y un caballero que perdió a su hija por la peste.

    Hay enfrentamientos, un puente quebradizo, unos monjes poseídos, y una batalla final. Lo que uno espera. No hay grandes escenas, solo un recorrido con algunos sobresaltos. El relato es llevado con oficio por Dominic Sena (Swordfish, 60 Segundos, Kalifornia).

    Lo que si sorprende un poco es ver a esta altura unos efectos especiales tan poco logrados, pareciera que hubiera sido lanzada a las apuradas. Esto extrañamente le juega a favor, proporcionándole un aire menor y despreocupado que la hace querible a pesar de sus intenciones más bien serias (con sus parlamentos religiosos principalmente). A esa liviandad colaboran activamente Pearlman y Cage que sacan pecho y panza para llevarla de taquito.

    No va a ser una película memorable para Cage, ni para Pearlman, ni siquiera para aquel que la vea, pero no por eso deja de divertir durante sus 95 minutos. Algo que una película también debe brindar y no por ello, cargar con culpa alguna.
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  • Sucker Punch: Mundo Surreal
    Atrapado sin Salida

    Recordando otra película de encierro en una clínica psiquiátrica en donde Jack Nicholson se lucía (si, es exagerado, si, es "Jack", por fortuna) y viendo esta película de otro excesivo, en este caso Zack Snyder, uno no puede más que extrañar a Milos Forman, a la enfermera Ratched y a ese excesivo Jack.

    Porque este Zack cebado es incoherente, es puro reflejo, es una sombra de aquel que deslumbró en una de las mejores remakes realizadas (El amanecer de los Muertos) y que había cumplido gratamente con la tarea de trasladar ese clásico llamado Watchmen.

    Ok, estaba ahí también La leyenda de los Guardianes, una película que solo él sabe porque hiz$. Y estaba 300. Esa fue la primera señal. Pero como había un lacónico cómic detrás no se vio lo que aún se ocultó mejor en Watchmen, porque claro, ahí había una gran historia.

    Es que al parecer Zack no tiene mucho para contar realmente. Teniendo la oportunidad de crear su mundo, de no sujetarse a la historia que otro había inventado eligió crear un revuelto de imágenes cool. Pero sin coherencia, sin un hilo argumental con algo de lógica. Es en la narración donde Snyder falla ostensiblemente, uno nunca se siente interesado por lo que sucede en su Sucker Punch, si un personaje muere o no, es lo mismo, nunca nos vinculamos con ellos.

    Quizás lo peor es que no solo la narración es fallida sino que además lo es el rubro que era su "truco", el visual. El film se enreda en su cámara lenta, en sus imágenes supuestamente sofisticadas (tan sofisticada como una pintura generada por computadora) y en su pastiche CGI. La experiencia Sucker Punch fue ver caer (en cámara lenta) el holograma de un elefante.

    La historia va de una joven que cae injustamente en un psiquiátrico y del cual desea escapar. Hasta ahí todos contentos, fenómeno, son lindas las películas de fugas. Pero lo que sucede es que ya dentro del lugar saltamos dentro de otro mundo (en donde el psiquiátrico es un cabaret), y de allí como si fuera poco (Nolan agarrate, te plagiaron) entra en otro que es donde se desarrollan los combates virtuales... porque cuando ella baila dentro de su segundo delirio, hipnotiza a la gente, si, eso.

    En ese último mundo existe una especie de guía/sensei que le da pautas de lo que debe hacer (no pegunten de donde salió) interpretado por Scott Glenn y que está para tirar frases supuestamente (otra vez) geniales. La primera batalla es con samuráis gigantes, la segunda con soldados nazis resucitados. Y ahí es donde duele realmente. Porque luego de la tercera pelea con un dragón en un castillo Snyder se queda sin ideas (¿había tenido alguna hasta ese momento? Samuráis, catanas, nazis, orcos..). Porque el cuarto enfrentamiento, en un tren con robots, es insoportable y confuso, y recontra-re-ralentizada... después solo queda ver como se resuelve la historia con los "actores" que hasta ese momento nunca habían importado y que no habían aportado carnadura ni empatía.

    Cierto, al final hay una vuelta de tuerca y peor, ver a los personajes (a los que nunca les había importado demasiado lo que sucedía en el psiquiátrico) pasar por una crisis existencial para convertirse en personas concientes, sensibles y responsables.

    Pero además (¡Si! ¡Hay más!) Zacky (como le dicen en el barrio) concluye la película con una lección de vida. ¡Esta todo por computadora! ¡Es una realidad virtual! ¿Me lo tenía que tomar en serio?

    De la película solo queda una sumatoria de imágenes grises y falsas que, pensándolo bien, son su mejor resumen.
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  • Invasion del mundo. Batalla - Los Ángeles
    Vomitando al viento

    Mira que pensé,

    Una de ciencia ficción.

    Pensé,

    No me va a importar la propaganda de nuestros soldados son buenos.

    Pero la puta che, le pusieron ganas a este panfleto.

    Es que ver a un niño llorando por la muerte del padre, "un civil", y ver al marine (Aaron Eckhart que no la pifia al menos) diciéndole tienes que ser mi pequeño marine... es demasiado. Ya cansaba con la introducción melosa, obvia e imbécil, con la cámara en mano en un intento vulgar de imitar el vértigo de Paul Greengrass (Bourne Ultimatum, Vuelo 93) de este director al que su pericia solo le alcanzo para ser un Micahel Bay con parkinson, pero ver a todos estos héroes americanos emperrados en salvar el mundo sacrificando la vida filmados con una música solemne y épica fue demasiado.

    Algunas secuencias de acción levantan la película y nos hace creer que en algún momento es entretenida, pero el espejismo dura solo unos mísiles.

    Fue triste ver convertidos a esos extraterrestres invencibles y veloces del comienzo en patitos de feria al promediar la película.

    Y le hago esta pregunta a los extraterrestres (que espero lean esta página)...si viajan tanto para invadir un planeta... ¿no podrían dejar de unificar en un solo lugar su punto débil? Un misil y a la bolsa.

    Por fortuna los extraterrestres entienden a los americanos (por algo no existe el empate en sus competencias), sino, alguna vez quizás van a ganar ellos.
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CONCURSO: LOS PADRINOS DE LA BODA