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Imagen del crítico Roxana Garcia
Roxana Garcia
  • Cantidad de críticas: 35
  • Promedio: 72%
  • Críticas favorables: 31/35 (89%)
  • Críticas desfavorables: 4/35 (11%)
  • Diferencia absoluta: 10%
  • Email de contacto: No disponible
  • Twitter: @belloysublime
  • Medio donde critica: Loco x el Cine
  • El precio de la codicia
    La crisis financiera contada puertas adentro.

    Nominada al Oscar en la categoría de mejor guión original, El precio de la Codicia (Margin Call, 2011) es una muy interesante película sobre la crisis financiera de 2008 en los Estados Unidos contada a través de un grupo de empleados de un banco de inversiones durante las 24 horas previas a la debacle.

    Eric Dale (Stanley Tucci) es un gerente de riesgo del banco que es despedido antes de poder terminar un análisis realmente importante, por eso decide entregar esa información a uno de sus empleados principiantes, Peter Sullivan (Zachary Quinto). Peter entiende que, bajo las condiciones en que se lo dio, algo relevante tenía que haber detrás de ese pen drive, y luego de que todos sus compañeros se retiran de la oficina, se sienta a ver qué hay detrás de todo eso. Así detecta lo que efectivamente es algo para preocuparse: los cálculos analizados pasan a ser un tema de vida o muerte para la compañía, una vez que Sullivan los presenta a su compañero Seth Bregman (Penn Badgley) y Will Emerson (Paul Bettany), y a su jefe, Sam Rogers (Kevin Spacey).

    Un error en la calificación sobre el nivel de riesgo de un producto financiero con el que opera el banco pone en jaque el futuro de la entidad y, para ello, deberán vender esos activos antes de que sea demasiado tarde. Esa es la decisión que tomarán medianoche de por medio, el equipo ejecutivo de riesgo del banco comandados por el director y consejero John Tuld (Jeremy Irons).

    Una cinta con diálogos complejos pero cortos y concretos, con escenas de tensión contenida y angustia emocional atrapada, con muy buenas actuaciones, principalmente del viejo Irons que siempre da gusto ver y de Spacey, que logra un papel intenso, fuerte, como nos tiene acostumbrados.



    Con un elenco que termina de completarse con Demi Moore y Simon Baker (más conocido por su papel en la serie The Mentalist), la historia es contada puertas adentro con algunos exteriores, priorizando las azoteas para dar cuenta del vértigo literal o no que sienten sus protagonistas en un momento que sus vidas profesionales penden de un hilo. Efectiva, con suspensos construidos por palabras, gestos y muchos números. Muy recomendable.
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  • Tan fuerte y tan cerca
    El duelo de un niño ante la pérdida de su padre.

    Una película como Tan fuerte y tan cerca puede generar dos tipos de reacciones, la del llanto consumado por lo que sucede y la del no llanto, y deseo profundo de que pase algo que realmente cambie el panorama. Si bien sabemos que su director Stephen Daldry (El lector, Billy Eliiot y Las horas) es un hacedor constante de películas que pintan ser grandes moralejas, muchas veces terminan siendo sólo parte de una gran parafernalia que no termina dejando nada tras bambalinas. Y si este filme, es una obra por momentos muy atractiva, por otros se convierte en tensa, compleja y con un hilo conductor que inevitablemente no conduce a nada.

    Oskar Schell (Thomas Horn) es un niño brillante que tiene una extraordinaria relación con su padre (Tom Hanks), éste siempre lo incentivo a la búsqueda, a la lucha incansable por encontrar respuestas de la manera más lúdica posible y a afrontar los desafíos. Pero un día, su padre fallece (es una de las víctimas del 11 de septiembre en las Torres Gemelas) y su vida cambia rotundamente. Él guarda los mensajes del contestador donde su padre se comunica por última vez, él decide flagelarse en busca de acercarse a su progenitor, de entender sus 8 minutos de vida antes de dejar de existir; y en esa constante agonía, un día descubre una llave en el armario de su padre y cree que es alguna otra búsqueda que éste le ha encomendado, quizás donde haya algún mensaje especial para él.

    La búsqueda por descubrir a qué cerradura pertenece esa llave es epicentro de esta historia, en donde el joven Oskar se encontrará con los personajes más bizarros y peculiares de New York y donde generará un vínculo muy particular con un viejo mudo (inquilino de su abuela y protagonizado de manera excelente por el sueco Max Von Sydow) que será su único compañero de ruta para saber qué fue lo que le ha dejado su padre tras esa llave en un jarrón.

    Tan fuerte y tan cerca es un filme muy pretencioso, que queda a mitad de camino entre lo efectivamente narrativo y lo extremadamente pomposo y superfluo del mismo. Si bien las actuaciones del Horn (su primer filme) y Max Von Sydow (nominado como mejor actor de reparto en los Oscars) son muy buenas. Tom Hanks cumple enésima vez (y me quedo corta) el mismo papel efectista que viene realizando desde que un día descubrió que era un buen actor y le dieron dos Oscars. Luego se estancó y no hubo forma de sacarlo de la zona de confort en la que se acomodó. Sandra Bullock (la madre de Oskar) cumple su papel de viuda y madre sin capacidad de afrontar lo que sucede en su hogar de manera correcta. No hay mucho lucimiento pero remediablemente logra dos momentos que pueden decirse que son buenos: cuando se pelea con su hijo y éste le confiesa que hubiese preferido que sea ella la fallecida y no su padre, y cuando le comenta todo lo que ha hecho tras sus espaldas , cuidándolo.

    En definitiva, el filme es un constante golpe bajo a los sentimientos, a los duelos de los seres antes una pérdida y una tragedia que se torna demasiado oscura para que sea un niño su protagonista (hay instancias donde realmente lo han convertido en un ser demasiado desdichado, que resulta prepotente, pedante y cero amistoso).

    Si te gusta llorar, seguramente sea tu filme. A mí realmente me dejó un gusto neutro, de decepción porque esperaba mucho más de una cinta que está nominada como mejor filme en la próxima entrega de los Oscars (no merece estar allí) y de alegría por saber que aún podemos disfrutar de un actor como Von Sydow que sin emitir sonido, deslumbra por sus gestos y movimientos en cada fotograma (él si se lo merece).

    @Belloysublime
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  • Los descendientes
    Los descendientes
    Loco x el Cine
    Cuando la liberación queda fuera de cuadro.

    Definitivamente, Alexandre Payne (Entre Copas o Las Confesiones del Sr. Schmidt) es un director que, con un estilo por momentos tragicómico , encara sus filmes de una manera muy interesante para el cine norteamericano actual. Una mezcla entre el mainstream y lo Indie, sin saber cómo y dónde categorizarlo. Lo cierto es que sus películas son lindas, son películas que uno desea ver y sale contento de verlas. Un director que entretiene, que hace reir y muchas veces llorar. Y a veces, como hoy, nos deja con la angustia.

    Kaui Hart Hemmins escribió una historia en su colección House of Thieves, denominada The Minor Wars y Los Descendientes es una extensión de la misma. Con un guión adaptado por el propio Payne junto a los actores y guionistas Nat Faxon y Jim Rash, la historia sucede en Hawai cuando Matt King (George Clooney) debe hacer frente a una situación emocionalmente compleja: su mujer ha sufrido un accidente acuático y su cuadro es irreversible. Sus hijas, una de 10 y otra de 17 años, son complicadas y conflictivas; y si bien hacerse cargo de ellas cuando jamás lo hizo es un gran trabajo, también descubre que su mujer le ha sido infiel. En el medio de tanto desbarajuste emocional debe tomar una decisión importante sobre unos terrenos familiares que deben venderse para salvar a algún que otro familiar , sino que también no solo son parte relevante de su historia si no también de la propia Hawai.

    El trabajo fotográfico, la elección de los pasajes nublados acompañando al clima de la narración, la manera de alejarnos del dolor en tomas y encuadres (permitirle al personaje asumir el suyo sin que nosotros (espectadores) tengamos porque ser participes); el poner la espalda del personaje en clara referencia a lo que realmente vive y hace el mismo, me parecieron excelentes. Ahora, a pesar de tantos logros a nivel cinematografía, admito que la tensión que se genera minuto tras minuto queda ahí, detrás de la pantalla y nunca se logra cierta liberación. Puede que Payne haya optado por lograr ese efecto, pero tanto desapego o lejanía me hicieron pensar que esos personajes lograron afrontar el problema, hacerse fuertes pero nunca se liberaron. No hay perdón. Ninguno de los involucrados pide perdón,En definitiva, si Payne buscaba transmitir que en la vida hay momentos duros, donde uno debe asumir estadios de dolor, resignación y cambios, creo que lo único que logró transmitir fue resignación ante la falta de perdón. Aceptar que la vida es así y que nada más hay. Si bien se logran algunos cambios durante la narración, hay algo que queda ahí sumergido si posibilidad de salir. (cualquier semejanza con la escena del mar, es pura coincidencia).

    La cinta es muy interesante. Las actuaciones de Clooney (aunque no me pareció descomunal, como se dice) y de la joven hija mayor Shailene Woodley, han sido muy bien logradas. Los Descendientes es un filme para ver pero no para recordar. Queda en un largo camino que no se distingue dónde está el mérito y dónde está el fracaso. En términos generales, a mí me generó decepción. Me quedé esperando el momento justo, la escena realmente explosiva dónde todo se acomodaba y se volvía o se intentaba volver a empezar. Esta vez no fue posible, será en otra ocasión… quizás.
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  • Historias cruzadas
    Historias cruzadas
    Loco x el Cine
    Cuando el que cuenta es denunciante y denunciado.

    The Help (título original de la película) es un libro de la autora Kathryn Stockett, una americana blanca nacida y criada en Jackson, Mississippi. Un best seller en Estados Unidos que cuenta la historia de los criados y sirvientes negros de su pueblo en la década del 60, en épocas duras donde la discriminación era aún muy fuerte.

    Skeeter (Emma Stone) será la protagonista, una joven recién graduada universitaria que desea convertirse en escritora que al regresar a su hogar, se encontrará ante la disyuntiva de buscar el amor y casarse, como lo han hecho todas sus amigas; o luchar por su sueño de escribir más allá de la posibilidad que tiene en el diario local en una columna sobre soluciones o consejos domésticos. Criada por Constantine, su empleada negra, Skeeter aprendió a no tener desigualdades entre los seres humanos, además de considerar a Constantine como una de las personas más importantes de su vida. Lo cierto es que su madre está enferma y le niega información sobre el paradero sobre ella.

    Para lograr cumplir con su columna, le pide a su amiga la ayuda de Aibeileen (Viola Davis), su empleada negra, quien actualmente cría a una niña rubia de ojos claros que la quiere como si fuera una madre. Aibeileen perdió a su hijo y ya nada le importa. Minny es su mejor amiga, alguien de carácter que cocina como los dioses y que tendrá una nueva jefa muy distintas de las personas que viven en Jackson.

    Ahogadas en su propio tiempo y espacio, estas mujeres están dispuestas a dejar todo para que sus historias y voces tomen vida, de la mano de Skeeter. Quién cansada de los maltratos que sufren las criadas negras, las organiza para que Aibelieen y Minny cuenten junto a otras amigas, las penas de ser discriminadas para ir al mismo baño pero no para criar a sus hijos, mientras sus madres juegan al bridge.

    Lo cierto es que películas que cuentan como la raza negra ha sido discriminada, maltratada y asesinada en Estados Unidos a la largo de su historia hay muchas y algunas son más fuertes que Historias Cruzadas (por cierto, estos títulos al español son tan malos). Lo que caracteriza este filme es el fuerte de las interpretaciones, Viola Davis en el papel de Aibeleen (después de La Duda nadie puedo dudar más de su capacidad actoral, válga la redundancia), Octavia Spencer como Minn, Jessica Chastain como Celia Foote (brillante como pocas, también la vemos en El Árbol de la Vida en un papel muy bello) y Bryce Dallas Howard como Holly Holbrook; y la narración llevada en un tempo justo, donde a pesar de su duración y el mix de historias a relatar, su director y guionista Tate Taylor logra atrapar al espectador. Dos puntos sobresalientes para una película que trata un tema tan extremadamente sensible y dramático, con muchos toques de comedia que probablemente ya estén impresos en la obra original de Stockett. Una candidata en potencia para los premios Oscars, que ya cuenta con cinco nominaciones a los Golden Globe, entre ellas como mejor película dramática.

    Más allá de la cuestión plenamente cinematográfica está la cuestión no menor de que siempre este tipo de filmes son historias contadas por personas blancas. Si bien la narración está puesta en voz y solo en voz, y en off a Aibeleen, el centro original parte de la visión de una americana sea su autora, o sea Emma Stone en el filme. Una buena historia sobre cómo son tratados los negros le permite seguir ascendiendo en la escala y lograr su éxito profesional. Y más allá de algunas manifestaciones puntuales en boca de los personajes, las escenas necesarias para sentir que la protagonista está con ellas 100% queda reducidas a menos de la mitad y es ahí donde Historias Cruzadas me deja un sabor amargo. ¿el cambio social o el cambio afectivo personal para sanar culpas?
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  • Un zoológico en casa
    Un zoológico en casa
    Loco x el Cine
    Ya no alcanza con el perro, el gato o la tortuga ¡Es hora de más!

    Benjamin Mee (Matt Damon) es un hombre que luego de la muerte de su mujer, debe afrontar la vida junto a sus dos hijos: una niña adorable y un adolescente rebelde que aún mantiene el duelo por su madre, generando que sus conductas no apropiadas lo expulsen del colegio. Con una necesidad imperiosa de volver a empezar, Mee decide mudarse y encuentra el lugar indicado para que todo renazca. Salvo que el tan ansiado lugares un Zoo que al morir su dueño dejó explicito que quién compre la casa deberá hacerse cargo de los animales en peligro de extinción que ahí viven aún bajo el cuidado de un equipo muy especial, entre los que se encuentra su directora Kelly Foster (Scarlett Johansson).

    El guión es una adaptación de la novela autobiográfica del propio Mee, y es una muestra constante de lucha, entereza y puesta en marcha cuando parece que es difícil poner primera y avanzar. Sin dudas, su director Cameron Crowe (“Jerry Maguire”, “Casi Famosos”) es un experto en darle puntapiés a los personajes y sacarlos a flote. En Un zoológico en casa, los búsqueda por la soluciones sean económicas y/o emocionales están siempre latentes y son tratadas en un tempo lento como si nosotros los espectadores estuviéramos viviendo las transformaciones internas del personaje o de algunos de ellos. Las escenas vinculadas a la madre muerta son lo mejor del film.

    Más allá de los lugares comunes que nutren la misma, que cualquiera puede percibir con ver su tráiler o su sinopsis, encontrará una película entretenida para ver en familia. Matt Damon tiene sus altibajos y Johansson no logra deslumbrar en ningún momento (no sé que le pasa pero últimamente viene de mal en peor con la elección de sus papeles y ni hablar de su performance). Quienes logran un gran destaque son Maggie Elizabeth Jones y Colin Ford, ambos como hijos de Damon en la historia. Y Elle Fanning que nació para estar frente una cámara y cada día, actúa mejor. Una gran gran promesa de Hollywood.
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  • Las acacias
    Las acacias
    Loco x el Cine
    Una melodía para los ojos.

    Calificación: 4/5

    Las Acacias es un filme simple pero intenso. El trabajo de Pablo Giorgelli es una muestra bien lograda de una dirección exigente sin excesos de recursos, con claridad en el objetivo y un guión certero. El elenco es el otro gran elemento que hace de esta cinta una mejor obra, pero vayamos por partes.

    Rubén (en una excelente actuación de Germán De Silva) es un camionero solitario, tosco, huraño y mañoso que lleva 30 años en la ruta; y que a simple vista se le nota la poca cara de buenos amigos. En sus viajes transporta Acacias desde el Paraguay a Buenos Aires y su jefe, le pide en uno de esos viajes que lleve a Argentina a Jacinta, una joven mujer que va a ir a trabajar a la ciudad . La sorpresa para Rubén al conocer a su acompañante es que no viene sola, sino que la pequeña y adorable Anahí de 5 años e hija de Jacinta será parte del viaje también.

    Si al inicio del viaje, nos encontramos con las incomodidades típicas de dos personas que no se conocen y deben pasar un tiempo largo juntas, se suman las pocas ganas de Rubén de compartir algo con ellas. Anahí será con sus sonrisas, llantos y momentos de sueño, la generadora de los cambios y de los movimientos que se suceden dentro de esa cabina de camión, como único espacio donde los acontecimientos toman forma.

    Lo cierto es que Las Acacias, es un filme que en cada kilómetro que recorren juntos los protagonistas más se comienza a trabajar la cercanía entre ellos, la comodidad y los momentos de silencio. Con un mate, una sonrisa, un quiebre de labios, el director logra escenas intimistas, reveladoras y personales. Con premios en Festivales de los más importantes como Cannes, San Sebastián y Londres, el filme de Giorgelli es una gran experiencia cinematográfica, que hay que aprovechar a ver en pantalla grande antes de que no se pueda. Es de las tantas cintas argentinas que se proyectará en pocas salas y que sufren por no tener la distribución merecida. Pero eso, es otro tema.

    @BelloySublime
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  • La mujer sin piano
    La mujer sin piano
    Loco x el Cine
    La película se estrenó comercialmente ayer en las pantallas argentinas, pero ya pudo ser vista en el BAFICI de 2010.

    Calificación: 4/5

    El primer recuerdo que tengo de este filme, es a su director Javier Rebollo en una sala llena del BAFICI de 2010 diciendo que mientras nosotros veíamos el filme, él se iba a tomar un fernet con un programador a Palermo y que a la vuelta, estaba preparado para todas nuestras preguntas. La imagen de alguien alegre, desfachatado y carismático me dio buena espina. Alguien dispuesto a divertirse, a vivir cada momento, debe tener una mirada muy particular del mundo que lo rodea y al terminar de ver La Mujer Sin Piano entendí que así era.

    Rosa (Carmen Machi) es una ama de casa /depiladora que cansada de la rutina, un día decide ponerse una peluca, armar una valija y partir. El destino de su huida será únicamente ficticio, un escape imaginario para sentir que aún existe la posibilidad de un volver a empezar. Un viaje nocturno por una Madrid desolada, violenta, abandona hasta incluso fantasmagórica. Y entre muchos espacios de una ciudad vacía, Rosa hará varias paradas fugaces encontrándose con los personajes más vacíos e inexpresivos. Mucha comunicación remota pero poco diálogo entre sí.

    Machi logra una interpretación única, nos hace encariñarnos con esta mujer que vaga por la ciudad en busca de un destino, de una experiencia, de un momento o quizás de una noche de liberación . Una roadmovie en tacos altos que valen más que las ruedas de un descapotable sin necesidad de realizar muchos kilómetros.

    Javier Rebollo, luego de su Opera Prima Lo que sé de Lola, obtuvo por La Mujer Sin Piano la Concha de Plata al Mejor Director en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián en el 2009. Y hace poco tiempo, acaba de terminar el rodaje en nuestro país de su tercer largo El Muerto y Ser Feliz. Realmente el estreno de este filme en Argentina es una gran oportunidad para conocer algo de la obra de este español fernetero y divertido. Sin dudas, una obra más que interesante.

    @BelloySublime
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  • Un amor
    Un amor
    Loco x el Cine
    Cuando el amor es para toda la vida, no hay manera de escapar.

    Paula Hernández ha demostrado durante su corta pero interesante filmografía (Lluvia, Herencia) que es una directora que sabe lo que quiere contar y sabe también cómo contarlo. Dos saberes esenciales y claves para lograr que una película como Un Amor sea lo que es, una gran obra cinematográfica.

    Dos amigos, Lalo y Bruno, son inseparables. Tan amigos que parecen hermanos hasta que un día cualquiera, llega ella: Lisa. Y la tranquilidad y pasividad que viven los amigos, en un pueblito de Entre Ríos se verá alterado con esta adolescente atrevida, divertida, bella y desafiante que pondrá en jaque todo aquello que esos dos amigos creían a esa edad saber o sentir.

    Treinta años después, nuevamente será Lisa quien vuelve a alterar el mundo adulto de estos dos amigos que lejos de seguir siéndolo, son solo para el otro un recuerdo.Pero algo sigue latente, y la llegada de ella pone al descubierto que el pasado tiene tanto peso como el presente, incluso mucho más del pensado y más cuando las heridas del ayer nunca se han cerrado. El triangulo amoroso de niños, vuelve a estar presente en el hoy y sin dudas, la marca del primer amor puede tan fuerte como eterna.

    El racconto de la primer parte de la historia es maravilloso. Con una fotografía impecable y locaciones perfectas para narrar esta historia cita en los 70´, mientras que las actuaciones de los jóvenes actores: Agustín Pardella (Lalo), Denise Groesman (Lisa) y Alan Daicz (Bruno) son tan bien logradas que la transposición en la vida adulta con Luis Ziembrowski, Elena Roger y Diego Peretti (en ese orden),demuestran que el casting de Verónica Bruno es de lo mejor del filme. El tramo final de la historia (no se preocupen no hay spoiler aquí) es perfecto. La actuación de Ziembrowski es brillante, hay en esos ojos de hombre golpeado por la vida, el mismo sentimiento que hace 30 años. Elena Roger en su primer actuación para cine, demuestra que es una estrella internacional por el gran talento que tiene. Cada sonrisa suya en pantalla genera atracción inmediata, logra apoderarse de la cámara de una manera excepcional (Muy poca gente logra eso). Y Diego Peretti, se impone como el punto de equilibrio necesario de este triángulo, no sólo en la historia si no en su actuación, que logra compensar las dos grandes performance de los otros dos protagonistas y encontrar los espacios justos para lucirse. Ahí el trabajo de dirección de Hernández con ellos denota que ha sido muy bueno.

    Si toda la obra nos lleva a experimentar múltiples sensaciones, su final nos hará revalidar mucho de lo que vivimos. Realmente Un Amor es cálida, reveladora y una experiencia única en el cine argentino actual. Imposible no verla.
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  • Si fueras yo
    Si fueras yo
    Loco x el Cine
    Nunca le digas a tu amigo que deseas su vida porque te puede ir muy mal.

    Calificación: 2.5/5

    Mitch (Ryan Reynolds) es un soltero que vive sin stress y disfrutando del sexo y la soltería mientras trabaja como actor porno. Su amigo Dave (Jason Bateman) es un abogado prestigioso, esposo y padre de tres hijos. Ambos anhelan la vida del otro. Dave desearía poder tener el tiempo que tiene Mitch para dormir, además de su falta de obligaciones y responsabilidades. Mitch, por su lado, envidia la hermosa familia que tiene su amigo y su trabajo tan bien remunerado e importante. En una noche de confesiones, ambos manifestarán su deseo y una fuente será la responsable de hacerlo realidad.

    ¿Algo nuevo? Pues no, pero para su director David Dobkin (Los rompebodas, 2005) cuando los guionistas de The Hangover (Jon Lucas y Scott Moore) le enviaron el guión no esperaba que fuera tan divertido y bueno. Dobkin era conciente que ningún director quiere tener en su carrera un filme sobre intercambio de cuerpos, pero tras leer la historia encontró en ella que había algo más, relacionado con la visión de los hombres en estados civiles distintos, otras formas de ver el sexo, el amor y las relaciones humanas que sumaban además de la cuota cómica . Bateman fue la primera figura elegida para protagonizar al padre de familia, mientras que Reynolds -que le gustó mucho el guión- era ideal para desarrollar ambas personalidades.

    Lo cierto es que aún quiero entender qué fue lo que vio Dobkin, o fue que se dejó guiar por el éxito de The Hangover y la dupla Lucas-Moore, ya que The change-up (el título original) no deja de ser una clásica historia de intercambio de vidas, cuerpos, almas, o lo que sea. Demasiado parecida a otras tantas películas que se han rodado que no hay nada nuevo para ver aquí. Bateman es quien se lleva la mejor parte, mientras que Reynolds cumple pero no deslumbra. Efectivamente una comedia más, donde los momentos reflexivos se pierden en la vorágine del doble relato, que la moraleja final queda chata y previsible. Existen algunas situaciones realmente entretenidas y graciosas, mientras que otras son muy poco creíbles . Ideal para ver cuando salga en DVD, un domingo cualquiera a pleno pochoclo casero.

    @Belloysublime
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  • Eva de la Argentina
    Eva de la Argentina
    Loco x el Cine
    Sigue siendo esa mujer… ¿más mujer o más heroina?

    Un filme animado que narre la vida de Eva Perón no puede dejar de ser una obra interesante. Los puntos de vista que seguro girarán sobre la misma van a ser tan imparciales como reales, porque nuestra historia nos liga al peronismo. De manera positiva o negativa, todos los que tenemos raíces en este país venimos de familias peronistas o antiperonistas, una brecha que constituyó un modelo de sociedad y que aún hoy, a pesar de ser una categoría histórica, sigue latiendo tan fuerte que incluso para quienes no han vivido los verdaderos años peronistas, saben de lo que se habla porque se respira políticamente y permite que siga existiendo esa dicotomía que nos pone a ambos lados de una calle innecesariamente. Y esto, no puede dejar de pasar en un filme que tiene en su título ya la impronta clara de lo que será. Eva de Argentina, un nombre propio (y no es cualquier nombre propio) que se asume como parte de un país, si no también que se instituye como propietaria del mismo. De igual manera que una mujer pasa a tener el apellido del marido al casarse y adopta la preposición “de” seguida del apellido de éste. Un de que en parte genera reciprocidad de propiedades.

    En esta cinta las dicotomías también están marcadas en el momento cero del relato cuando una niña Eva junto a su madre y hermanos es bastardeada por la familia de su padre. Su vida en la ciudad, su lucha por ser actriz, su relación con el general (en un cuerpo hiperbolizado) y su vida política hasta su muerte y posterior secuestro de su cuerpo, hacen que se la convierta en una heroina constante y se pierda mucho la idea de contar un poco más o algo diferente de su esencia y su vida personal (ojo, hay momentos interesantes que permiten mostrar una Eva más cercana y menos estoica.) Igualmente sentí que el filme de María Seoane no termina siendo un aporte significativo y donde lo que vemos es un manual audiovisual (en clara referencia a los manuales escolares peronistas que tenían a Eva como principal personaje) apuntalado por el gobierno actual para seguir manteniendo y fomentando el peronismo (o su recuerdo). Completando el panorama, más ruido hace su estreno tan próximo a las elecciones del próximo domingo. Pero esto son sólo observaciones.

    Lo cierto es que más allá de las múltiples lecturas que se le pueda dar a un filme tan político (aunque peque de no serlo), existe un buen trabajo narrativo. La historia es interesante, y sigo sosteniendo la impronta emocional que tiene para nosotros (los argentinos). El racconto realizado por Rodolfo Walsh me parece lo más certero del filme y la música a cargo de Gustavo Santaolalla es lo más destacado de la cinta. Los dibujos animados realizados por Illusion Studios basados en los diseños del recientemente fallecido Francisco Solano López (Creador de “El Eternauta”) dan forma a una historia que por momentos roza lo heroico y por otros, se convierte en manual para chicos y grandes de quién fue esa mujer. Las imágenes de archivo se complementan de buena manera con el relato. Realmente es imposible dar una opinión sin dejarse llevar por los sentimientos que ha generado esa mujer en nuestras vidas, lo cierto es que el filme nos da un acercamiento sobre quién fue y lo que logró, guste o no, y nos da una nueva mirada sobre cómo hoy se la sigue viendo.
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  • Medianeras
    Medianeras
    Loco x el Cine
    Porque detrás de tanto concreto, siempre hay algo más.

    Mariana y Martín, Martín o Mariana, dos M cercanas y/o perdidas entre Medianeras. ¿Cómo encontrar el amor si no sabés donde está? Es la gran pregunta que nos abre Gustavo Taretto en su filme.

    Después de su corto, el director siguió curso a esta historia de amor desencontrado en la ciudad, donde es tan difícil buscar a alguien como saber dónde uno está parado.

    Él (Javier Doblas) es fóbico y su mejor manera de no salir de su casa es la excusa perfecta de la maravillosa vida que nos brinda Internet, donde todo se puede realizar desde ahí. Desde comprar comida, pagar impuestos, mirar películas, escuchar música o sociabilizar a través del chat. Ella (una hermosa Pilar López Ayala) que es arquitecta pero trabaja de diseñadora de vidrieras mientras intenta superar su último fracaso amoroso. Ellos están ahí cerca, quizás sean el uno para el otro, porque frecuentan iguales lugares, pisan las mismas veredas cada día, porque admiran la ciudad de igual manera y porque están, quizás tan solos en un mundo que no sienten propio. Esa famosa frase de que el amor está a la vuelta de la esquina, en Medianeras es tan cierta como real, salvo que a ellos no los separa una esquina, sino una medianera o una probable medianera porque finalmente lo que importa es que detrás de tanto concreto en una ciudad, siempre hay algo más.

    Un filme que transmite en cada fotograma una frescura pocas veces vista en el cine argentino, acompañada por unos diálogos inteligentes, reflexivos y anecdóticos. Una muestra viva de lo que es nuestra hermosa ciudad de Buenos Aires, tan heterogéneaque da gusto vivir en ella. Así con ese mix irresistible de toda gran metrópoli.

    Su mensaje esperanzador sobre que siempre hay detrás de una ventana un poco de luz que nos permite ver más allá es contado de manera simple, con voces en off que nos da un toque intimista y hacen de esta cinta una obra cálida, sensible y con un toques de humor que permiten mantener el ritmo e involucramiento en la historia.

    Realmente si el corto fue un gran acierto, el largometraje ha sido un gran comienzo para Taretto en este mundo de la industria cinematografía en mayor escala. Ojala siga por este tan buen camino. Ganadora del Festival de Gramado como mejor película y mejor director, de obtener el segundo premio del público en 62do. Festival de Berlín, entre otros galardones.

    Una obra que realmente merece ser vista, logra el punto justo de una obra simple muy bien contada. Una obra a lo Woody Allen sobre New York pero a lo Taretto en Buenos Aires.
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  • Vaquero
    Vaquero
    Loco x el Cine
    Siempre solo... esperando en el medio de la nada.

    Julián Lamar es un joven actor de segunda línea que se encuentra atrapado y agobiado en el mundo de los actores. Su voz interior le impide ver más allá de lo que no quiere ser, sin poder descubrir cómo lograr ser lo que desea. En esa incertidumbre se maneja todo el filme, en esa voz en off que acompaña al personaje más como un diablo que como un ángel y que le imprime a la narración la misma decepción, enojo, bronca y desinterés que él siente.

    Lamar, interpretado por el director Juan Minujín, busca la oportunidad de su vida de escapar de la mediocridad de ser actor secundario y lograr el ascenso económico y simbólico que tiene Leonardo Sbaraglia, aquí representando al actor de fama y dinero que es protagonista en todas las películas en las que Julián trabaja. Su gran posibilidad llega de la mano de un director americano, que está buscando dirigir un western en parajes locales.

    Pero su vida también es mediocre, y él también escapa de ella, de su padre que no valora lo que hace (Daniel Fanego) y de la posibilidad del amor ante la bella vestuarista (Pilar Gamboa). “Vaquero” es la típica historia del joven que no quiere ver la realidad, que la critica pero que no intenta nada para cambiar su destino o su vida. Una especie de adolescente queriendo ser rockstarque nunca tocó un instrumento ni canta, pero puede evaluar a los demás artistas porque sí. Porque pueden tener la capacidad de ver lo negativo, de pensar el obstáculo antes de saber si hay uno.

    Y Minujín, un gran actor que ha decidido tomar el toro por las astas y dar su visión del mundo. En esta su Opera prima, (basada en su cortometraje “Guacho”), da rienda suelta encontar un poco el debate interno y emocional que sufre un actor y como su contexto lo llevan a estar siempre frente al espejo, considerándose el mejor pero sin lograr nada para serlo. El mundo de los castings, el teatro, el cine , la tele, los eventos y demases que forman el mundo del espectáculos son muy bien representados en esta cinta.

    Con una mirada crítica, Minujín quien además es co-autor del guión, hace una selección muy interesante de los actores que darán forma a su obra. Guillermo Arengo, Esmeralda Mitre, Esteban Lamothe, Daniel Fanego, Pilar Gamboa y Leonarda Sbaraglia, se unen a este mundo que solo corre por la cabeza de Julián Lamar y logran realizar un filme realmente interesante, elaborado y atractivo tanto a nivel visual como a nivel de los diálogos. Estos últimos merecen un punto aparte, porque se nota que fueron sumamente elaborados y que fueron un desafío poder darle la forma audiovisual correcta siendo muchos utilizados como voces en off. Un personaje con diálogos precisos, complejos e inteligentes y acompañado de una cámara más fiel que un espejo que lo ilustra y completa en todo el filme

    “Vaquero” fue el filme seleccionado para abrir el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI) en el 2011, y la sección “City to City” del Festival de Toronto y estará pronta a participar de los Festivales de Zurich y Río de Janeiro, este último en la sección “Latina”.

    Una obra atrapante y muy interesante para este cine argentino actual por el gran trabajo de dirección y actuación de Juan Minujín. Un artista que va a seguir creciendo exponencialmente.
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  • Paul
    Paul
    Loco x el Cine
    Ojotas y Short serán la vestimenta más cool que podrá tener un extraterrestre en la historia universal.

    Muchas veces escuché personas que me dijeron que, luego de ver E.T., descubrieron su pasión por el cine. Ahora, después de ver Paul, puedo creer plenamente que una nueva generación tendrá ganas de amar el cine. El misterio y la curiosidad no son los únicos logros que este tipo de películas nos impusieron, sino también lo ha sido su manera de deshumanizarlos (o no) como clave escencial para lograr empatía o miedo. Lo primero es una forma de superar lo segundo, y lo segundo es la forma más sencilla de no aceptar a lo distinto. Cuanto más miedo me da, más me atrapa, ¿no?

    Lo cierto es que esta comedia inglesa a la americana es una obra de humor moderno que nos acerca al alien Paul (en la voz de Seth Rogen) que por más que quedó atrapado en la Tierra en la década de los 50 ha sabido adaptarse mejor que los humanos a los cambios sociales y culturales. Una vez libre por voluntad propia (decide tomar un auto y escapar del cautiverio), se cruza con dos ingleses nerds y fans de los comics que deciden emprender, luego de su paso por el evento de comics más importante (Comic- Con). un viaje por Extraterrestial Highway (algo así como la carrera extraterreste) con el sueño de toparse con un un ser u objeto no identificado. Esos dos nerds son los amigos Graeme Willy (Simon Pegg) y Clive Gollings (Nick Frost), dos seres muy particulares que viven en un mundo paralelo y aniñado donde el concepto de adultez aún no ha llegado a sus oídos. Claro … hasta que se topan con Paul.

    Si bien la película no para de ser un constante guiño a los clásicos de la ciencia ficción, donde no hay momento para una no deje de pensar en la hipertextualidad que hay en toda la obra, existe algo que nos excede y es la capacidad de Pegg y Frost para crear un nuevo texto, en una nueva obra que se convierte en una road movie clásica donde en cada kilometro recorrido nuestros protagonistas toman una nueva dimensión y donde los cambios entre ellos y para sí se van sembrando sutilmente hasta el final.

    Porque a pesar de ser una comedia donde realmente nadie para de reír hasta el final, y donde este final es casi obvio, es en esa obviedad es donde se apoya esta historia. Ya que no importa su final sino su recorrido, y Paul será clave para que ambos protagonistas tomen posición sobre sus vidas (el amor en el caso de Graeme o la seguridad en si mismo en el caso de Clive) mientras atraviesan varias persecuciones por parte del Agente Zoil (Jason Bateman) y, sus asistentes Haggard (Bill Hader) y O´Reilly (Joe Lo Truglio) y el padre de una joven que secuestran involuntariamente en el camino.

    Paul fue dirigida por Greg Mottola (Adventureland Y SuperBad) y escrita por la dupla protagonista conformada por Pegg y Frost, que nos han deleitado con sus actuaciones en Hot Fuzz y Shaun of the Dead. Un mix realmente muy bien encastrado, como Legos que parece que nunca podrían ser una figura (digo esto, teniendo en cuenta que siempre ha sido Edgar Wright, quien ha dirigido a estos ingleses tan geniales).

    Tan cercana a la recientemente estrenada Super 8, Paul es la contracara de la obra de J.J. Abrams y Steven Spielberg (guiño guiño con este último). Porque si bien, en la primera los niños deben ser adultos para afrontar lo que han vivido, en la otra los adultos (algo aniñados) son tan niños que ante una rareza como un extraterrestre se desmayarán, nunca actuarán de manera lógica y se guiarán por su deseo más que por su razón.

    Paul es un estreno altamente recomendable que sólo podrá verse en los cines ShowCase que tengan triple sala digital de forma limitada, ya que Universal decidió ofrecerla al colega SirChandler, la cara más visible de cinesargentinos.com, para que la distribuya comercialmente en el país dado que el estudio había optado directamente por llevarla a DVD. Una pena que ya hemos sufrido con obras como “Scott Pilgrim Vs. The World”. Si queres morir de cariño por un alien en ojotas y short, definitivamente no podes perdértela ¡ Nada de lo que te diga va ser mejor que vivirla!
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  • Sin escape
    Sin escape
    Loco x el Cine
    Una historia basada en un hecho real se convirtió en una gran película.

    Basada en una historia real, la alemana “El ladrón” dirigida por Benjamin Heisenberg es la adaptación de la obra de escritor austríaco Martin Prinz sobre el ladrón de bancos y corredor de maratones: Johann Kastenberger . Una película que los mantendrá en vilo y que generará con el protagonista una simpatía poco usual.

    El ladrón (Andreas Lust) del título a pasado gran parte de su estadía en la cárcel, corriendo en círculo. Como buen maratonista que es, una vez fuera, decide volver a reanudar su vida deportiva pero sin dejar su otra gran pasión: robar bancos. Así es como su vida (o no vida, según él) está ligada a la huida. A ese sentimiento de desinterés y de necesidad constante de vivir en plena adrenalina. Así es como vive, incluso cuando vuelva a reanudar contacto con Erika (Franziska Weisz) no hay manera de que él llegué a mostrar algún tipo de sentimiento. En esa frialdad, es donde el personaje de Lust es cada vez más contundente, y donde va generando simpatía en el espectador. Él se siente que vive en una tumba de la que no puede salir, y será así como veremos muchas escenas del filme. Una oscuridad que pocas veces nos deja ver y que cada tanto permite al personaje salir.

    La historia es muy interesante y su construcción cinematográfica no se queda atrás. Hay un gran trabajo de cámara para lograr mantenerla al ritmo de cada corrida del personaje, dando vigor y la rapidez con que corre éste, acompañándolo como si fueran uno. El trabajo de Lust es extraordinario, sus gestos insulsos que poco dicen acentúan su lucha interna por la perfección, superar las limitaciones de su cuerpo y por sobre todo, de todos aquellos que quieren reformarlo.

    Realmente un gran filme que vale la pena ver. 97 minutos justos, precisos y de gran tensión. ¿Lo malo? Que como todo éxito europeo, Sony está pensando su remake. Será ahora cuestión de esperar si esto sucede, mientras no dejé de ir a ver su versión original al cine.
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  • Habemus Papa
    Habemus Papa
    Loco x el Cine
    ¿Qué puede pasar si el nuevo Papa entra en estado de pánico y no quiere asumir su nuevo rol?

    Siempre es un gusto ver un filme de Nanni Moretti. Hay directores que logran cautivar a su audiencia hagan lo que hagan, más allá de que sus obras sean perfectas o no. Y “Habemus Papa” es una película especial, divertida, amena, entretenida y políticamente correcta porque evita caer en lugares y opiniones comunes y arma una historia que hasta su director dice que puede ser aplicada a otras situaciones. Y he aquí un gran acierto.

    ¿Quién no ha tenido cierto interés por saber qué pasa tras puertas adentro cuando muere un Papa y se debe realizar el cónclave? Monetti ha sido uno y a pesar de ser ateo, decidió recrear esta historia respetando los ritos y la liturgia que exige el evento original. Pero buscando otra manera interesante y tragicómica de mostrar que las obligaciones están atadas a decisiones personales, deseos y objetivos que cada ser humano posee, sea un Papa o un simple psicoanalista. Y he aquí otra cara de esta historia, he aquí otro acierto.

    Un cardenal ha sido declarado Papa y en el momento de salir al balcón de San Pedro para saludar a sus fieles que lo han estado esperando durante todo el cónclave, entra en estado de pánico y no quiere asumir su nuevo papel. Entonces aparece el propio Monetti en acción, al que contratan para ayudar al Sumo Padre. Un profesional sumamente reconocido, que es el mejor en lo que hace y que además es ateo. Si bien trata de lograr cierta transferencia con su paciente, poco puede obtener al estar rodeado de todo los cardenales que acompañan al nuevo Pontífice. Ante la impotencia de ambos por lograr sus objetivos, Melville (el nombre del Papa-interpretado por un genial Michel Piccoli-) se escapa del Vaticano para poder comprender por sí mismo sus miedos, su pasado, su presente y su futuro. Caminado por las calles de Roma podrá recuperar una libertad, su memoria y su destino. Mientras, quien ha sido contratado para ayudarlo ha quedado retenido momentáneamente en el Vaticano, dado que no puede salir al exterior hasta que se anuncie el nuevo Padre. Si uno está aislado dentro de un mundo que desconoce y no cree; el otro sale a reconocer un mundo que ya no le parece propio pero que aún cree en él.

    El resto de cómo el psicoanalista logra entablar un vínculo con los cardenales, logrando así cierta comodidad con ese mundo que no le es propio., a través de motivar a los todos los miembros del cónclave que mientras el Papa se recupera pueden armar un campeonato de voley, es algo bizarro y naif que permite al propio Moretti construir su historia sin involucrarse con cuestiones políticas y religiosas. Claro en su mundo, hasta los sacerdotes pueden aburrirse e incluso, pueden fomentar ciertas conductas competitivas sin alterar sus convicciones o creencias.

    Dos mundos tan lejanos como el psicoanálisis y la religión en “Habemus Papa” se juntan. Logran integrarse, logran actuar en una dicotomía que suma y no divide. Porque en el fondo, Moretti logra hacer unir estos mundos. El psicoanalista ateo entra a uno y lo construye, mientras que el Papa sale de ese mundo y entra a otro que lo reconstruye (para sí y para los otros). Lo difícil de ser lo que uno es, cuando uno no sabe quién es, a pesar de ser un elegido. Ambos con sus diferencias encuentran en esta secuencia de escenas, un poco más de si mismos.

    Realmente la película es muy entretenida, hay determinados gags que nos permite liberar la carcajada y otros, que nos hacen reflexionar críticamente sobre el mundo en que vivimos, y cómo hay determinadas estructuras que no sucumben a pesar de los años. Altamente recomendable. extraordinariamente creativa y tragicómica. Nada mejor para derrumbar mitos y sembrar otros nuevos.
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  • El estudiante
    El estudiante
    Loco x el Cine
    Cuando el cine, la política y la realidad van de la mano, sin sobresaltos.

    La opera prima de Santiago Mitre es una joya del cine argentino que ha demostrado ser una obra comprometida con su época, con su guión y con su esencia. Es la historia del joven Roque Espinosa, que viene del interior a estudiar a la Universidad De Buenos Aires y encuentra en un partido político de la Facultad de Ciencias Sociales su espacio en ese mundo extraño, burocrático y académico que nada tiene de atractivo para él hasta que conoce a la bella profesora y militante Paula. De ese paso por la atracción, amor y vocación, el director nos lleva por los entramados más complejos que tiene la política argentina y por sobretodo la universitaria, donde el amor por los ideales pueden a veces ser la carnada perfecta para caer en redes más complejas y donde la salida puede ser la que uno no desea y espera.

    “El estudiante” ha demostrado ser una obra independiente, alejada de las subvenciones del INCAA, que obtuvo no sólo una mención especial por el jurado del último BAFICI y en el festival de Locarno, sino también que logró atrapar a toda la crítica por su gran trabajo para reflejar un mundo tan profundo y complejo como lo es la política estudiantil. Una obra de un realismo que por momentos, se presiente la idea de un documental adaptado a la ficción y no al revés.

    Las actuaciones del actor Esteban Lamothe -lo vimos ya en “Lo que más quiero”- y Romina Paula, son excelentes, el guión del propio director – que dirigió en el film colectivo El amor (primera parte) y es coguionista de Leonera y Carancho, ambas de Pablo Trapero- es sólido, sin huecos y muy acertado para lograr una identificación real con los escenarios, hechos y actitudes de quienes militan en la UBA. Aquí puedo dar mi opinión como estudiante de Sociales, donde nunca me sentí tan identificada en el cine como con esta cinta. Hay un gran trabajo de conocimiento y reconocimiento del campo para lograr un acercamiento tan correcto, prolijo y certero de otro, sin exageraciones ni usos narrativos ficcionales tan aplicados. Todo parecer ser así, sin artificio, todo muy real. En el Aquí y en el Ahora.

    Realmente El estudiante sale de las clásicas estructuras narrativas que nos suele tener acostumbrado el cine argentino en general. Y nos pone en otra dimensión, en otro tipo de cine más comprometido con lo social, sin dejar de ser pensada como una obra de arte desde su momento cero. Mitre ha demostrado con su primer película estar avanzando en una nueva dirección sobre lo que es el cine nacional, no puedo manifestar que será lo que se viene pero si sé que es lo que hay y realmente es excepcional. A pesar de estrenarse fuera de las salas comerciales, no dejen de asistir al MALBA y a la sala Lugones de Centro Cultural San Martín para apostar a estos nuevos directores que hacen crecer nuestro arte, sino también para que no se pierdan lo que puede decirse que es, sin miedo a equivocarme, la mejor película independiente argentina del año.
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  • Rita y Li
    Rita y Li
    Loco x el Cine
    Dos mujeres extranjeras que tras problemas migratorios, encuentran la liberación y la amistad juntas y de la mano.

    “Rita y Li” es una película que intenta dar cuenta del transfondo social, económico y cultural real en nuestro país que viven muchos inmigrantes que ingresaron de manera ilegal y se encuentran trabajando de igual manera, sometidos a condiciones deplorables y estafados con promesas que jamás serán cumplidas. Pero “Rita y Li” no logra mostrarnos esa realidad, queda desdibujada en un relato que termina siendo gracioso e incluso poco serio, donde todo es color de rosa. Tan fantasioso como poco creíble.

    Rita (Julieta Ortega) es una joven paraguaya que deja a su hija de 6 años en su país de origen a cargo de su madre, mientras busca un mejor lugar para vivir y trabajar en la provincia de Santa Fe —lugar donde se lleva a cabo la historia—. Mientras que Li (Miki Kawashima) es una mujer china que ingresó ilegalmente al país con su marido, con quien tenía un supermercado hasta la crisis del año 2001, cuando éste fue saqueado por la gente en busca de comida. Li, ahora está a cargo de un lavadero puesto por un policía corrupto (Juan Palomino) quien le dio ayuda cuando perdió todo. Un día llega Rita a trabajar con ella, y a pesar de las brechas culturales van construyendo una amistad.

    Realmente no hay nada destacable en esta película, el guión no puede sostener lo que promete y va cayendo en picada sin poder lograr convencer al espectador de lo que está viendo. El mundo de las inmigrantes ilegales no es tan “light” como lo muestran, Ferreira (el papel del policía que les da trabajo mientras promete que les va a solucionar sus problemas migratorios) no termina siendo más que un aprovechador de la situación. Nunca a llegar a ser un mal tipo, no es el villano de la película porque a pesar de querer mostrar dureza termina aceptando que Rita viva con Li, cuando supuestamente iba a ser un problema — y esto es solo un ejemplo —. El papel de Juan Manuel Tenuta termina desdibujado y sin sentido; y la salida de Rita con el cafetero Quique Dumont es tan artificial que nadie puede creerse lo que está pasando ahí.

    De las producciones argentinas, “Rita y Li” se ha convertido en lo más flojo que he visto en estos últimos tiempos. Desconozco el trabajo anterior de su director Francisco D´Intino, pero ésta no ha sido su mejor carta de presentación. Es una película más que pronto quedará en el olvido.
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  • En un mundo mejor
    En un mundo mejor
    Loco x el Cine
    En un mundo mejor, las comparaciones a veces no son buenas.

    Antes de poder escribir sobre la película, incluso antes de verla pensé cómo sería estar en un mundo mejor. Muchas cosas se me ocurrieron, pero en ningún momento pensé específicamente en el concepto violencia. Eje central de esta historia y claro ejemplo de que la misma reside en todas partes, todo el tiempo.

    Incluso en la lejanía de los conceptos que plasmé en mi cerebro, muchos de ellos están ligados a la violencia aunque uno no lo crea. En la naturaleza existe la violencia, y necesitamos de ella para vivir mejor por más civilización que prediquemos.

    Susanne Bier, una directora que encara un tema duro con una delicadeza tan intensa y bella como solo una mujer puede hacerlo, nos muestra contradicciones necesarias para entender que si algo existe es porque tiene su opuesto. La vida está lleno de opuestos y por más que deseamos paz siempre habrá alguna guerra por librarse. Así de triste, así de lamentable.

    “En un mundo mejor” nos presenta a Anton (Mikael Persbrandt), un médico idealista separado de su mujer que pasa parte de su tiempo en una misión humanitaria en un centro de refugiados en África, mientras uno de sus hijos: Elías (Markus Rygaard) es blanco constante de burlas y maltratos por sus compañeros de colegio en Dinamarca. Por otro lado, está Christian (William Jøhnk Nielsen) que acaba de perder a su madre, odia a su padre por lo sucedido y afronta su dolor con extrema violencia. Una vez que ingresa al colegio de Elías, ambos se harán muy amigos y juntos iniciarán un juego de venganza y odio, que podrán en jaque los ideales de Anton.

    Lo importante del filme es cómo Bier logra mostrar cómo la violencia se infiltra en cada momento, incluso donde el paisaje nos indique lo contrario. Ahí donde no está pasando nada, ahí está gestándose más dolor y mayor violencia. Si la gran fotografía a cargo de Morten Søborg, es de lo mejor que visto en larga data, hay detrás de esa gran contradicción en el relato lo que más fricción genera en el espectador, como si detrás de la belleza que nos da la madre naturaleza, existe una fealdad construida por el hombre que a veces no se ve pero está ahí latente. Nada parece estar bien, y nada parece muy correcto. Me animó a decir, que tanta dicotomía plantada en el filme genera mayor decepción al terminar de hacer el análisis del mismo. ¿El dolor y la violencia que sufren los africanos en guerra es el mismo dolor y violencia que pueden sufrir los niños de clase sociales altas en Dinamarca? ¿Es lo mismo, morir de hambre, fusilado, desangrado por un loco, que ser violentado en un colegio, maltratado por los compañeros, e incluso ante la pérdida de un ser querido que ha tenido una enfermedad terminal? Es ahí, donde no siento tan cómoda, que las comparaciones no son necesarias y donde, sin dudas, el sufrimiento de cada uno es totalmente personal y subjetivo y donde parecen sonar como extremos desiguales de un concepto general llamado violencia.

    El filme es técnicamente perfecto: reitero que su fotografía es excepcional, el trabajo de dirección de actores es impecable. El joven Nilsen logra transmitir un magnetismo con la cámara, que pocos actores de su edad pueden. Se nota que hay mucho talento a explotar. Mientras que la madre de Christian y mujer de Anton, la actriz Trine Dyrholm es cautivamente no sólo por su belleza si no por su papel de la única mujer de la historia que va a la confrontación sin miedo a pelear por sus hijos, todas las veces que sea necesario.

    “Hævnen”, así es su título original, ha sido ganadora de un Oscar a Mejor Película Extranjera en la última entrega y de un Golden Globe. Más allá de ser una gran película a nivel técnico, me he quedado con una mezcla incierta de dudas sobre su guión pero no sobre su mensaje, el que considero muy correcto a pesar de usar comparaciones que no arrastran a un juego que podría terminar no siendo del todo positivo para el filme.

    Sin dudas, el idealismo de no violencia que expresa todo el tiempo Antón me parece muy bien logrado en cada trama de la historia. Lo que aún no me cierra es porqué era necesario llevar la extrapolación a un espacio donde no hay opciones para que no exista tal violencia y donde las condiciones de supervivencia son tan difíciles como viables. Sin África, hubiese considerado el filme de lo mejor del año pero me dejó a ahí, a mitad de camino entre la incertidumbre y cierta decepción.
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  • Los pingüinos de papá
    Los chicos aman a los animales y, por eso, siempre hay películas de ellos. Esta vez nos tocan 6 pingüinos y un Jim Carrey que cumple y dignifica. (Y tampoco es para tanto)

    Mark Waters es un director que nos tiene acostumbrado a sus filmes focalizados al público infanto-adolescente, que resultan efectivos más allá de ser solo entretenimiento con moralejas flojas que se perciben en el primer fotograma.

    A pesar de esto, “Los pingüinos de papá” es funcional. Una cinta que divierte por momentos y que sin dudas, para los niños será muy agradable. Basada en el libro infantil de igual nombre (Su título original es “Mr. Popper’s Penguins”) por Richard y Florence Atwater en 1938, es ésta su primera adaptación al cine por parte de los guionistas Sean Anders, John Morris y Jared Stern.

    Tom Popper (Jim Carrey) es un empresario exitoso que va por su vida comprando propiedades y convenciendo a quienes dudan de hacerlo (Una especie de Richard Gere en Mujer bonita). En su niñez, su padre explorador rara vez estaba en casa y se crió esperando que él viniera a verlo. Ahora de grande, dedica más tiempo a su trabajo que a sus dos magníficos hijos. Pero todo cambiará el día que recibe como herencia de su padre: seis pingüinos. Sus hijos y su ex/mujer (Carla Cugino) quedan encantados con ellos en el preciso momento en que Popper manifiesta que son su regalo de cumpleaños para Billy, su hijo menor.

    El resto ya se lo imaginarán, porque nada es sorprendente en este filme. A pesar de ello, hay algunos puntos a rescatar: Jim Carrey cumple perfecto su papel, sin extravagancias ni exageraciones. Lo que se dice punto justo. Luego, los pingüinos (Ruidosa, Amoroso, Mordelona, Toribio, Capitán y Apestoso) son adorables como personajes, ya que lograron de buena manera humanizarlos, permitiendo que la historia sea más emotiva y que los espectadores generen cierta simpatía con ellos. Claro, ¿quién no simpatiza con uno? Ya se ha demostrado que son protagonistas por excelencia y que tiene un don especial para encantar al mundo. Mucha gente no hubiese visto “La marche de l’empereur “ (a la que el propio Carrey hace referencia en el filme), o los pingüinos de “Madagascar” que terminaron siendo un furor, o “Surf’s Up” con toda la onda del surf.

    Una de las curiosidades de esta película tiene que ver cómo se realizaron las escenas con los animales. Pues bien, algunas fueron rodadas con animales reales en set refrigerados y otras, fueron llevadas a cabo por el equipo de animación de Rhythm & Hues Studios, lo que permitió que el producto final sea muy bueno.

    Más allá de no ser nada fuera del otro mundo, es un filme que cumple. Y que los chicos en estas vacaciones de invierno seguro van a disfrutar. Ni una de cal ni una de arena, un poco de ambas podría decir.
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  • Aprender a vivir
    Aprender a vivir
    Loco x el Cine
    Una opera prima tardía que llega con un nombre que no vale la pena ni deletrear y una historia que mantiene un clima hinóptico por momentos sobre lo que vendrá.

    Su director Derick Martini, escribió este guión junto a su hermano Steven y más allá que no sepamos si hay cierta biografía oculta, se percibe que quién pensó esta historia es alguien joven, porque eso se refleja en todo el filme.

    La historia de Scott, muy bien protagonizado por el menor del clan Culkin: Rory, un joven adolescente que vive en Long Island en la década del 70 y que está enamorado de su amiga de toda la vida: Adrianna (Emma Roberts). Su padre (Alec Baldwin) es un inversor inmobiliario que vive un matrimonio frustrado con la madre de Scott, Brenda (Jill Hennessy) y se acuesta con Melissa (Cynthia Nixon, la pelirroja de Sex on the City) , madre a su vez de Adrianna y mujer de Charlie (un genial Timothy Hutton). Un hombre que sufre la enfermedad de Lyme — a la que hace referencia el título original de la película (LymeLife) y que es causadapor unas garrapatas que tienen los ciervos que habitan la zona — que no tiene trabajo y se la pasa encerrado en el sótano de la casa haciéndole creer a todo el mundo que sale a entrevistas laborales. Y está Jimmy (Kieran Culkin, el de Scott PilgrimVs el Mundo) , hermano de Scott que viene a visitarlos antes de partir a las Islas Malvinas y que sólo huye para escapar de la cruda realidad que sería vivir cerca de los suyos.

    Con esta presentación y este cruce entre los personajes, surge una historia sobre un adolescente que está luchando con sus problemas tipos de la edad, sumado la frustración por tener una familia disfuncional, un padre infiel y una amiga que es todo para él y que será su conexión a tierra en todos los aspectos, además de ser la chica de sus sueños.

    La cinta es realmente muy interesante, las actuaciones son impecables – admito que Hutton es uno de los actores que más quiero en la industria del cine– y su actuación me ha gustado mucho, los hermanos Culkin hacen papeles muy interesantes (gracias a dios no salieron a Macaulay). A Rory no lo tenía muy presente y creo que su papel de adolescente afrontando su sexualidad y la desilusión de que la vida no es tan como creemos que es, está muy bien logrado. Mientras que Kieran, luego de su papel de amigo gay de Scott Pilgrim, a demostrado que tiene mucho para dar. Su lucimiento acá es corto pero creo que muy efectivo para el relato.

    Baldwin, es un punto a parte, nadie duda del talento de este caballero, que además es productor del filme. La escena del techo con su hijo es noble y tan real como cualquier padre puede sentir cuando las obligaciones pueden más con uno, que lo que uno puede hacer con ellas. Una escena perfecta. Si hablamos de buenas escenas, la del acto sexual es realmente de las mejores que he visto en largo tiempo sobre sexo en etapa inicial, lejos de las mentiras que nos presentan las clásicas películas mainstream que la primera vez es un canto a la vida. Una escena intimista, real, emotivamente sincera, como si los actores estaban ahí consumiéndose por primera vez.

    Sin dudas, el gran destaque del filme es su casting. La historia es interesante y sólida, pero no se caracteriza por ser muy original. Cumple perfectamente con los tiempos narrativos tensos o de mucha presión, acompañado por una banda sonora muy buena que contempla temas de Bad Company, Elton John, Frank Sinatra, entre otros. Un detalle no menor, Martin Scorsese es su productor ejecutivo.
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  • Tengo algo que decirles
    Cómo puede reaccionar una familia tradicional italiana cuando uno de sus hijos, o más bien los dos, son homosexuales. Y cómo ellos harán una marca en sus destinos a partir de que la verdad sea revelada.

    El nuevo filme del director turco-italiano Ferzan Ozpetek es otra nueva manera que tiene para dar su punto de vista sobre la homosexualidad, tema que defiende abierta y fervientemente ya que es ésta su condición sexual. Ahora, el tema sexual en ¨Mine Vaganti” es parte superficial de una historia que tiene como tema central los problemas morales en pueblos italianos tradicionales aún reticentes a los cambios que trajo la modernidad, en términos de libertades sexuales, emocionales e intelectuales.

    Tommasso (Riccardo Scarmacio) , es un joven escritor gay que vive en Roma, donde supuestamente estudia economía, que debe volver a Lecce donde vive su familia, dueña de una fabrica de pastas. En esta vuelta al hogar, él tiene decidido afrontar a los suyos y confesar su elección sexual. Antes de reunirse en la cena familiar donde conocerá al nuevo socio de su padre y a la hija de éste, le cuenta a su hermano Antonio lo que ha decidido. En el momento correcto para liberarse de su secreto, su hermano se adelanta declarándose homosexual, lo que genera el rechazo de su padre que lo expulsa de la casa para luego sufrir un ataque cardiaco. Bajo este panorama, Tommasso deberá hacerse cargo de la empresa familiar, ocultando su condición salvo para su abuela y la hija de su socio , quien a pesar de todo ha comenzado a enamorarse de él. Pero antes deberá enfrentar la presión de su novio Marco que viene de Roma junto a sus amigos gays a pasar unos días a la playa.

    Lo cierto es que Riccardo Scarmacio – actualmente elegido por Woody Allen para su nueva película “Bop Decameron”- es un hombre muy masculino (además de muy lindo) , que en ningún momento del filme logra del todo convencer de su condición de homosexual, salvo en un par de besos fogosos con su co-equiper Carmine Recano. Su papel arranca con un nivel de potencia y fuerza que se va diluyendo en el resto de la película, tomando mayor protagonismo la actriz Ilaria Occhini (de una belleza increíble) en el rol de la abuela; y la joven Nicole Grimaudo (“Baaria”) , en el papel de Alba que sostiene todas sus escenas con un manejo gestual y una belleza increíbles.

    La historia viene bien, se sostiene más allá de algunos baches que no vale la pena mencionar, pero lo que fuertemente hace caer el filme es su final, donde nos explica el porqué del título del filme y ya. ¿Lo más meritorio? Los escenarios reales de esos pueblos italianos que tienen magia propia. Tiene escenas muy divertidas, pero no más que eso. Creo que un tema tan complejo como la sexualidad en ambientes familiares tradicionales, queda aquí varada en un gran camino por recorrer y desasnar.
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  • No me quites a mi novio
    Dos amigas, el novio de una, el amor de la otra y un tercero, que es amigo, confidente pero quiere ser algo más. ¿Les suena conocido? Bueno, de eso se trata esto.

    Realmente mis líneas iniciales dan cuenta de que “No me quites a mi novio” no es una historia que no hayamos visto alguna vez, y aunque intenté buscar algún punto a favor, solo puedo decir que es la típica película que las mujeres nos gusta ver un domingo a la tarde. Y es todo.

    Rachel (Ginnifer Goodwin) acaba de cumplir 30 años y se da cuenta que no ha logrado mucho de lo que se propuso en su vida. Es una abogada laboriosa e inteligente que sigue estando sola cuando ya podría estar casada y con hijos. Darcy (Kate Hudson) es su mejor amiga. Bella, carismática e insoportable a la vez, es quien está a punto de casarse con Dex (Colin Egglesfield), compañero de la escuela de leyes de Rachel y de quien ella está profundamente enamorada.

    En su fiesta de cumpleaños sorpresa, algo cambia el curso de sus vidas cuando ambos pasan una noche juntos. Y ahí surgirán los entretelones de esta cinta, donde ella comenzará a ver la otra cara de su amiga Darcy, entenderá cómo y por qué siempre ha quedado relegada en la historia entre los tres, y deberá decidir entre ser fiel a su mejor amiga o a sí misma. En el medio de este trío, está Ethan (John Krasinski), gran amigo de Rachel y quién la acompañará en la búsqueda más sana para resolver su situación.

    En términos generales, el filme no goza de mérito de ningún tipo, salvo la actuación de John Krasinski que levanta cada escena en las que participa y le da ritmo a una historia que viene en caída. “No me quites a mi novio” se torna por momentos muy aburrida, sin elementos que permitan excluirla de la lista de las clásicas comedias románticas que rápidamente quedan en el olvido y que resucitan solo para televisión. Los momentos de tensión narrativa se disipan en escenas de menor importancia y los momentos de no-inflexión quedan invertidos por momentos de menor importancia narrativa pero si de valioso contenido a nivel de creación de la escena, las actuaciones, y los diálogos. (ver a Ethan cuando habla con Rachel en Londres).

    La Kate Hudson de “Casi Famosos” es solo un lindo recuerdo, sus últimos filmes son todos iguales y en ellos, vuelve a repetir sus mismos gestos, sus mismas caras (de nada) y su misma actuación. Pareciera que una está viendo la misma película como si fuera una gran secuela. ¡Lamentable! Ginnifer Goodwin desarrolla un papel bien pero sin mucho lucimiento actoral. Colin Egglesfield, es una cara muy bonita que aún no sale de pose de modelo de donde surgió. Las escenas de perseguir a Goodwin pareciera que viene Terminator y no un joven enamorado (si no me creen, miren el tráiler).

    Efectivamente, el trabajo de su director Luke Greenfield no es nada relevante. El guión adaptado del best seller de Emily Griffin podría haber estar mejor elaborado . Y a modo de reflexión en la última línea, que Hudson comience a cambiar el rumbo de su carrera porque se va a pique como este filme. Una pena.
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  • La doble vida de Walter
    El objeto causa del deseo

    Un padre depresivo, una familia abandonada, un títere que viene a salvar lo que ya nadie creía salvar, y por si esto fuera poco, Jennifer Lawrence hace estragos en la pantalla.

    Walter Black (Mel Gibson) ha sido un empresario de juguetes exitoso, padre de dos hijos maravillosos y marido amado por su mujer (Jodie Foster), pero un día comenzó un proceso de depresión que lo llevó al mayor de los abismos. Un día redescubre la vida mediante un títere de mano castor, que le permitirá retomar impulso a su vida, darle voz y volver a vivir. Pero detrás de ese objeto que toma brillo agalmático y se convierte en la envoltura de la causa del deseo como dice Lacan, hay mucho transfondo por resolver y no será tan fácil si es aferrado a un objeto que se crea bajo la”falta de ser” (que le permite en este caso amarrar su vida y ordenar su economía libidinal) que tanto habla la psicología. Claro, mi intensión no es convertir esto en una cobertura psicoanalítica del filme, pero qué manjar se harán los estudiosos de Freud y sus secuaces con el último filme como directora de Jodie Foster.

    La obra del guionista Kyle Killen es muy interesante para entender cómo el sujeto ante la falta, la pérdida o la castración se sumerge en estados mentales complejos. Y aquí, en esta cinta, tenemos a Walter protagonizado de manera genial por el loco de Mel Gibson, acompañado por Foster también delante de cámara y por Anton Yelchin, en el papel del hijo mayor que rechaza fuertemente a su padre. Y ahí está el centro de esta historia, el foco de un padre y un hijo con muchas similitudes que cada vez están más alejados por más cerca (inconcientemente) quieran estar.

    En esa lucha por el acercamiento aplastado por cuestiones externas al amor, se enlaza la lucha de encontrar en el otro algo de sí para llenar el vacío que los invade. Walter encuentra en “El Castor” — “The Beaver” es el título original de la cinta, mucho mejor que la elegida para países de habla española— una manera de cubrir una pérdida y recuperarse; mientras su hijo Porter Black encuentra en las similitudes con su progenitor una manera de sanar esa pérdida que tiene real sobre su relación con él. Y a pesar de odiar ser como él, es ésta su mejor manera de sentir que hay algo cerca entre ellos.

    Pues bien, la película logra lo que se propone. Mel Gibson, quien también intepreta también la voz del castor, le dió un acento mucho más londiense y musical que el pensando desde el guión y se nota su aporte creativo y personal. Foster contenta de volver a trabajar con su compañero de ruta en “Maverick”, logra salir aireosa de esta historia que pintaba ser una comedia y termina siendo un drama ,por no decir, un dramón. Ahora, más allá de una cuestión de géneros, “La Doble Vida de Walter” es muy filme atrapante que logra los tiempos de pausa justos para potenciar la narración y no dejarla caer con tanta tensión. Admito que esperaba ver una cosa, y me llevé una sorpresa grata en encontrar un muy buen trabajo actoral, una dirección prolija y un guión complejo pero muy original. Punto aparte, es la actuación de Jennifer Lawrence que está sensacional y cada vez mejor.
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  • Lo que más quiero
    Lo que más quiero
    Loco x el Cine
    Cuando escapar puede ser un buen comienzo.

    La opera prima de Delfina Castagnino es una muestra interesante para ver cómo viene avanzando el cine argentino independiente. Un grupo de jóvenes profesionales del cine realizan una obra narrativamente muy exquisita, con una historia que contempla mucho de lo cotidiano y de lo angustioso y difícil que es para los seres humanos manifestarse ante el dolor, la angustia y el deseo de renacer ante el destino inminente. De eso se trata “Lo que más quiero”, pero también habla de la amistad, de la huida en pos de un volver a empezar mejor (dejando el pasado muy atrás) y de la soledad. Muchos temas que se enlazan en escasos 76 minutos y dejan a más de uno, con intenciones de querer saber más de las dos jóvenes protagonistas.

    Pilar (Pilar Gamboa) es una joven sola que acaba de perder a su padre y vive en el Sur de la Argentina. María (María Villar) es su amiga que va a visitarla para hacerle compañía como la excusa perfecta para huir de su novio y del mal momento que están viviendo. Ambas están buscando la manera de escapar de sus conflictos, y ninguna encuentra en la otra el sostén necesario para salir del dolor interno que tienen. Ninguna es capaz de consolar a la otra, ninguna sabe lo que quiere pero ambas si saben lo que no quieren. Y en ese tejido de indecisión y decisión se va construyendo esta historia, donde la vida las sorprende solas haciéndose cargo de todo (¿o de nada?) sin importar el mañana. Claro, ellas no quieren que estas vacaciones juntas se terminen porque una vez que esto suceda, esa soledad cubierta por una momentánea complicidad de dos amigas, las hará traer a la realidad.

    El trabajo de las actrices, junto a Esteban Lamothe —reconocido actualmente por su muy buen labor en “El Estudiante”— es muy bueno, y la dirección de Castagnino es impecable, con planos secuencias que acompañan los sentimientos de los personajes, sin perder de vista los paisajes fríos (aunque sea verano) del sur que potencian la narración.

    “Lo que más quiero” ha sido mejor película argentina en el BAFICI 2010, y Pilar Gamboa y María Villar compartieron el galardón a mejor actriz en el mismo Festival. Una obra realmente inquietante que vale la pena ver. Este estreno de la semana se exhibe en el MALBA durante todo el mes y ojala muchos vayan a verla para comprender por dónde viene el cine argentino actual. Que los espectadores descubran que hay mucho más cine nacional en otros espacios y que van a encontrar filmes que nutren nuestra industria a partir de grandes esfuerzos y mucho talento. ¡No se la pierdan!
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  • Le quattro volte
    Le quattro volte
    Loco x el Cine
    Cuatro momentos únicos en escasos 88 minutos.

    Presentada en el último BAFICI, “Le Quattro Volte” es un filme de antaño contado como si fuera hoy, una mezcla interesante de tradiciones, pasados y presentes que se enlazan para mostrar simplemente un poco más sobre los círculos de la vida.

    De antemano, hay que aclarar que no es un filme para calificar de entretenido, más bien es un filme contemplativo, solitario y simple. En un pueblito italiano, surgen entre las cenizas de las tradiciones, costumbres y creencias, 4 momentos que llevan al director Michelangelo Frammartino a filmarlos.

    Quizás de las cuatro historias, unidas como separadas por escasos fotogramas, es la del viejito pastor de cabras la más emotiva y sobresaliente. Él vive en un pueblito medieval en Calabria y a pesar de su elevada edad, confía que su enfermedad podrá curarse si se toma con agua el polvo que se junta en el piso de la iglesia.

    Con mínimos diálogos, la película saca sonrisas en muchas partes donde lo mundano, cotidiano y burdo de la vida de ese pueblo se representa. Los perros jugando en la calle y haciendo travesuras con las cabras, los chicos jugando en el lugar o las mujeres fieles en una procesión que se dispersa antes los acontecimientos llevados a cabo por los animales.

    Ideal para ir un domingo tranquila/o con el objetivo de dejarse llevar por una historia, donde no priman los diálogos, si no que serán las imágenes tras imágenes de paisajes hermosos y de 4 historias de vidas (la del anciano pastor, una cabra, un árbol y finalmente, una pila de carbón) que laten detrás de cada fotograma, que trasmiten sentimientos, alegrías y nostalgia por algo que ya fue y no será y de algo que nunca pensó ser y ahora es los conductores de esta narración.

    La visión de este joven director que no tiene miedo en hacer de objetos y animales personajes principales, y donde lo principal es su mirada austera y simple de construir cine con solo tomar elementos de un entorno y hacerlos propios, es una muestra más que representativa que cine es todo lo que nos rodea, y que detrás de cada elemento del espacio hay vida, mucha vida para contar, retratar y llevar a la pantalla.
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  • Que 'la cosa' funcione
    Si la cosa funciona es porque lleva un nombre de detrás y ese nombre es nada más ni menos que Woody Allen, que si no me iba directo al masajes de pies.

    Allen es un director prolifero que aún enamorado de su gran ciudad Nueva York decide encarar a partir de su último gran filme “ Match Point” un nuevo camino buscando locaciones e historias en el viejo continente. Lo cierto es que con “Si la cosa funciona”, en medio de esta nueva hoja de ruta, decide volver a filmar en su querida ciudad , pero también es cierto que este filme no es lo último de él; su premiere fue en el festival de Tribeca en abril de 2009 para luego estrenarse comercialmente en Estados Unidos, unos meses después.

    Más allá del delay en su estreno en Argentina — su posterior “Conocerás al hombre de tus sueños” ya pasó por nuestra cartelera porteña —, no hay cómo ponerse contento de ver un filme de este tan particular director. Aunque ésta vez la alegría no es para tanto. “Si la cosa funciona” es una típica comedia alleniana, con sus clásicos temas críticos sobre el amor, la sexualidad, la religión, la infidelidad, el intelecto y la vida, que esta vez abruman, molestan y terminan boicoteando la historia.

    El trabajo de Larry David es lo único valioso de la cinta en el que protagoniza a Boris Yellnikoff, alter ego del director neoyorkino, que después de muchas decepciones sentimentales y suicidios de por medio conoce a una joven (Evan Rachel Wood) que termina encantada por su brillante y superior ingenio. Desde que conviven juntos hasta que él conoce a cada uno de sus padres, la historia se convierte en monólogos muy bien desarrollados por David para luego decaer por la falta de novedad en los guiones de Allen. Es como estar viendo siempre la misma película desde hace muchos años.

    Tiene algunos gags simpáticos y más de uno se reirá en más de una escena, pero no pretendan mucho más de este filme. Espero que su nueva cinta recientemente estrenada en el Festival de Cannes “Midnight in Paris” con Owen Wilson, Rachel McAdams y Kathy Bates, siga la línea alleneuropea (por llamarla de algún modo). Ésta que parecer ser la cara más renovada del pintoresco director. A mí lo único que me preocupa es si saber la magia de New York ha muerto, porque Allen seguramente se recuperará. De hecho él mismo declara en boca de su alter ego que ésta no es la película del año y si uno quiere sentirse mejor, lo ideal es tomar un masaje de pies. ¿Alguien tiene un lugar para recomendarme? Porque mis pies están realmente doloridos.
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  • Amateur
    Amateur
    Loco x el Cine
    Asombrada por el trabajo de Néstor Frenkel, hoy digo convencida que “Amateur” es la película argentina del año. Me volví fan ¿y qué?

    Fue la primer película que ví en el BAFICI, y realmente fue de lo mejor no sólo del Festival sino de este año hasta el momento. Luego del gran trabajo de su director Néstor Frenkel en su anterior filme “Construcción de una ciudad”,con “Amateur” vuelve a deleitarnos con una historia simple y encantadora.

    Jorge Mario es dentista en Concordia, pero también es un hacedor de filmes amateur en Super8, líder Boy Scout, cinéfilo y conductor de un programa de radio. Y en ese perfil multitasking nos encontramos con un apasionado por todas sus actividades que acompañado de su adorable mujer ha logrado cumplir muchos de sus objetivos. En esa cotidianeidad de provincia, Frenkel nos cuenta una historia normal y ordinaria que transforma en mágica y fuera de este mundo.

    A los 10 años Mario presenció la filmación del western“ Martín el Gaucho” del francés Jacques Tourneur, e influenciado por esta experiencia a los 30 años filma su propio western “Winchester Martín” en formato Super8. Hoy, 40 años después, decide realizar su propia remake, y hará todo lo que sea necesario para lograrlo.

    Frenkel logra encontrar los puntos clave de la pasión de Mario en cada fotograma (mezclas entre HD y Super 8), y arrastrado por esa misma pasión, los espectadores nos hacemos parte de la historia y con ansias esperamos encontrarnos con Mario a la vuelta de la esquina para darle un abrazo y acompañarlo en su loca travesura por recrear algo que tantas alegrías le ha dado: “Winchester Martín”.

    Mientras Néstor Frenkel buscaba material para su anterior filme ”Construcción de una ciudad” — recomiendo mucho verla — sobre la ciudad de Federación, se encontró con un dato valioso. Un hombre que no vivía en esa ciudad, había realizado un documental casero sobre dicha ciudad en Super8. Y una vez que conoció a este hombre oriundo de Concordia, comprendió que tenía material para una nueva película. Jorge Mario no era un apasionado del cine si no también de la vida y ante semejante agradable personaje, no hay forma de evitar realizar un documental sobre él.

    “Amateur” parece ser un filme simple (quizás lo sea), pero también es un filme cálido, alegre, optimista y real, tan real como genuino. Una obra exquisita y encantadora. El mensaje más humano y esperanzador que puede verse en una pantalla del cine está ahí, y si está ahí está en la gente.
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  • Mis tardes con Margueritte
    Una comedia entretenida y adorable sobre la posibilidad de que la vida cambie de un momento para el otro y para bien. Donde cuando uno piensa que todo está perdido, en realidad aún hay mucho por hacer.

    Gérad Depardieu es Germain, un cincuentón y casi analfabeto, que se junta con sus amigos en un bar y sufre el maltrato de su madre. Margueritte (Giséle Casadeuds) es una anciana agradable y dulce que ama leer. Y un día, de casualidad, se conocen en un banco de un plaza y surge ese encuentro, ese instante de mano del azar donde estas dos personitas sin darse cuenta están en el lugar preciso en el momento indicado. En ese mano a mano, ella le comienza a leer fragmentos del libro que tiene en su poder y él, descubre la magia de los libros.

    En un simple y abrir de ojos, Germain comienza a ser otro, y los demás se dan cuenta de ello. Y en ese camino de revelación sobre su persona y sus capacidades, Margueritte va quedándose ciega. Como si lo que uno pierde, el otro lo suplanta, será él quién ante el cariño que siente por esta tierna anciana que le dio tanto en tan poco tiempo, decide no solo realizar su máximo esfuerzo por leerle cuando ella ya no pueda; si no también demostrarle que él estará para ayudarla a vivir esa nueva vida de la mejor manera.

    El filme está dirigido por Jean Becker, responsable de filmes como “Elisa” o “El Jardinero” (de las más recientes de sus obras) con un elenco por demás interesante pero que queda reducido ante el encanto de Casadeuds y Depardieu, en una dupla que se luce y que transmite esa ternura necesaria para que la historia sea como es, deliciosa.

    Becker logra en poco tiempo (hora y media) contarnos una historia sencilla, con detalles precisos sobre la vida de Germain entender su pasado, mientras que con diálogos excelentes Margueritte nos cuenta sobre su vocación, su cultura y su respeto hacia los demás. Simple, emotiva y transparente. Esos filmes que con poco dicen mucho, para no perdérsela.

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  • El hombre que podía recordar sus vidas pasadas
    El director tailandés de nombre impronunciable arremete con un filme sacado de un mundo por momentos tan distante del occidental que dejará a más de uno con mil preguntas sin forma de responder.

    “El Hombre que Podía Recordar sus Vidas Pasadas (Tío Boonmee)” es una historia noble, sencilla, onírica y fantasiosa que por momentos uno pierde noción de cómo fueron las cosas y qué va a suceder después. Sin dudas, Apichatpong Weerasethakul es un director con una mirada muy especial, donde sus obras son contemplativas, sensibles como así también bellas y emotivas.

    Boonmee aguarda el final de su vida en la jungla tailandesa cuando en compañía de sus seres queridos es sorprendido por el fantasma de su mujer muerta y una inquietante criatura que es su hijo desaparecido. Con una naturalidad excepcional, él y los suyos toman este acontecimiento de la manera más sana. Y todos juntos atravesarán la jungla para llegar a una cueva en la cima de una colina, el lugar de nacimiento de su primera vida.

    En este mix de reencuentro y despedida, se nota la calidad del filme donde existe todo el tiempo un clima especial y donde la muerte no es un miedo, si no todo lo contrario. Es una obra excelsa, sublime y maravillosa, de un hipnotismo que uno no deja de pensar en sus escenas hasta mucho tiempo después dejar la sala del cine.

    Vale aclarar que la obra de Weerasethakul es muy personal, y que a pesar de ser un cine no clásico, asombró al jurado de Cannes el año pasado (presidido por Tim Burton) llevándose el premio más importante: Palma de Oro. Un filme tan vanguardista merece ser visto y respetado. Como toda obra de arte puede tener adeptos como enemigos, así que quienes acepten ir a verla vayan con la cabeza bien abierta , no lo van a lamentar.
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  • Sólo tres días
    Sólo tres días
    Loco x el Cine
    Amar tiene su precio, aunque tengas toda una vida o solo tus tres próximos días.

    Cuando uno confía en el otro, puede que jamás te arrepientas de tu elección o que un día descubras que quien está con vos nunca es quien dice ser.

    En esta semana cargada de estrenos de los más variados , tenemos a “The Next Three Days” la última película del ex – gladiador Russell Crowe que cuenta con la dirección del guionista PaulHaggis y la participación de la bella Elizabeth Banks. La cinta es una remake de la francesa “Pour Elle” (2008) de Fred Cavayé.

    Si uno piensa en Haggis, siente que luego de haber escrito los guiones de filmes como Crash, Million Dollar Baby, Letters from Iwo Jima y Flags of OurFathers (las últimas tres del gran Clint Eastwood), algo debe tener este film para destacarse. Alguien que hace muy buenos guiones, base fuerte de un filme, debe hacer un buena cinta. Pero dirigir es otra cosa, y muchas veces la fusión guionista-director no resulta, pero en este caso la unión funcionó, y dió como resultado una buena película.

    Admito que Crowe está cayendo en picada, ha sido un actor que ha cautivado y a quien le confiaría un gran papel porque creo que está preparado para ello. Ahora ¿qué le pasa con la elección de los proyectos? No está permitiendo la mutación de su performance y creo que no le está haciendo nada bien, da la sensación de estar atrapado siempre un mismo papel. Igualmente en este caso, puedo reconocer que cumple a raja tabla con las características de un ser tímido, no demasiado arriesgado, que un día decide tomar el toro por las astas y hacerse cargo de ello. Crowe sabe cómo ser el dueño de la historia, y darle profundidad, a pesar de que no abandone su clásica interpretación.

    Lara Brenna (Elizabeth Banks) es un hermosa esposa y madre, que un día es acusada de matar a su jefa. Con nulas probabilidades de salir de la cárcel, ya que su apelación ha sido denegada, su marido John(Crowe) hará lo que sea necesario para revertir esa situación. En una búsqueda obsesiva por lograr recuperar lo perdido, se encontrará de cara al mayor desafío de su vida donde deberá superar los miedos y poner a prueba su inteligencia.

    Algo a destacar es la música compuesta por el maravilloso Danny Elfman. Cada soundtrack no pasa desapercibido y conduce la narración eficazmente. Además de contar con algunas canciones de Moby que van a deleitar los oídos de los espectadores.

    Lo cierto es que si te gusta estar atrapado en una película dos horas trece minutos, esperando que lo que deba pasar pase, entonces andá al cine y prepárate para estar entretenido un rato. Si no te importa tanto lo que va a pasar pero cómo va a pasar, también andá al cine. Creo que “The Next Three Days” cumple todos los gustos y no creo que nadie salga decepcionado. A mí, personalmente, no me gusta su moraleja pero sobre gustos, como dice mi madre, no hay nada escrito.
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  • El concierto
    El concierto
    Loco x el Cine
    Cuando el cine y la música se fusionan, muchas veces lo que acontece es un momento de armonía, de disfrute, de goce. Y por eso, El Concierto es el estreno de la semana.

    Cuando el cine y la música se fusionan, muchas veces lo que acontece es un momento de armonía, de disfrute, de goce. Y “El Concierto”, en términos generales, es esos filmes que alimentan en alma a nivel musical pero que a nivel cinematográfico no es muy destacable, pero que igualmente abren caminos, dejan mensajes y entretienen, y eso a fin de cuentas también es relevante.

    Siempre existe esa gran discusión sobre qué es cine y qué deja de serlo, una zanja que se cruza sin desmedro y que en muchas ocasiones no es necesario trazar, porque el mundo, las artes, los espectadores y los directores tienen ese mix complejo de la no perfección para los ojos de los otros y que tan bien nos hace a todos esa riqueza oculta detrás de lo imperfecto.

    “El Concierto” está en éste camino pero se deja ser y fluye. Muchos podrán tildar el filme de poco distintivo o más de lo mismo pero se deja translucir un destello de armonía que muchas veces no se contempla en otras películas.

    Dirigida por el rumano Radu Mih?ileanu y protagonizada por Mélanie Laurent, AlekseyGuskov y Dmitri Nazarov, con una nominación a los Golden Globe a mejor película extranjera, este filme cuenta la historia de Andrey Filipov, director reconocido de la orquesta de Bolshoi que hace 30 años fue despedido por contratar músicos judíos. Ahora solo limpia la sala de ensayo de la sinfonía actual pero los recuerdos que impidieron su éxito no lo dejan en paz. Un día cualquiera en su aburrida rutina, intercepta la invitación oficial del Teatro Châtelet para la orquesta Bolshoi y a partir de ahí, una loca travesura rondará en su cabeza: reunir a su vieja orquesta (a pesar de falta de instrumentos y problemas de dinero y alcohol) para presentarse en París y completar su concierto interrumpido. Pero detrás del intento por recomponer su vida y la de los suyos, contratará a una joven violinista (Laurent) está unidos a ellos más allá de lo que ella cree, y que Filipov (Guskov) le permitirá también, de esta manera, componer su pasado.



    Es una historia simple, con un transfondo histórico importante que permite una articulación interesante para unir la tercer pata de la narración: la música. Todo un deleite en las escenas plenamente musicales, la banda sonora compuesta por Armand Amar con un tema escrito por el director Mih?ileanu hace poner la piel de gallina, y una reproducción impecable del “Concierto para violín en re mayor” de Tchaikovsky que nos deja maravillados.

    La actuación de Mélanie Laurent en el escenario es muy apropiada y se luce muy bien, gracias a dos meses de alto entrenamiento con el violín junto a Sarah Mentanu de la Orquesta Nacional de Francia .Para quienes les resulte conocida pues Laurent es la protagonista femenina del gran filme de Quentin Tarantino: InglouriosBasterds en el papel de Shosanna.

    Mientras que Gustov y Dmitri Nazarov (como el amigo Sasha) hacen una dupla redonda, donde cada uno con sus personalidades logran momentos muy consolidados. Realmente, es un filme entretenido, con escenas muy cómicas que no deja de tocar temas sociales delicados aún no resueltos en los países del este tras los cambios políticos que vivieron en los últimos 30 años.

    Como buena defensora del material independiente y de los filmes europeos de poca distribución, “El Concierto” me parece muy recomendable para ver en familia, divertirse y comprender un poco más de las cosas que suceden lejos de nuestras casas, donde los sueños son muy parecidos y donde las distancias logran acortarse con solo mirar un filme.
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  • El discurso del rey
    El discurso del rey
    Loco x el Cine
    Cuando un rey no puede hablar en público y su oratoria queda reducida a cenizas, el desafío para esa persona es tan complejo tanto a nivel político como personal.

    “The King´s Speech” es un film maravillosamente dirigido por Tom Hopper y protagonizado con sublimidad extrema por Colin Firth, en el papel de Rey George VI de Inglaterra que asciende imprevistamente al trono y debe afrontar su mayores miedos, sobretodo su tartamudez. Acompañado de la reina Elizabeth (en otra excepcional performance de Helena Bonham Carter) quien ayudará a su marido a ser digno sucesor del trono y a darle su apoyo para que enfrente su miedo interior y salga vencedor. Pero la dupla no estará sola en este desafío, el terapeuta vocal Lionel Logue (Geoffrey Rush) será de la partida generando entre ellos, una complicidad protocolar políticamente incorrecta que hará que cada uno explore sus miedos, y se establezca finalmente una gran amistad.

    La cinta ha sidola mayor nominada al Oscar en su próxima edición del 27 de febrero, donde todas las grandes categorías han sido otorgadas a este filme que promete ser la gran estrella de la noche hollywoodense. “Mejor Película”; “Mejor Director” para Tom Hooper; “Mejor Actor” para Colin Firth; “Mejor Actriz de reparto” para Helena Bonham Carter; “Mejor Actor de reparto” con Geoffrey Rush; “Mejor Guión Original” para David Seidler; “Mejor Cinematografía” para Danny Cohen; “Mejor Edición” para Tariq Anwar; “Mejor Dirección de Arte” para Netty Chapman; “Mejor Vestuario” para Jenny Beavan; “Mejor Banda Sonora” para Alexandre Desplat y “Mejor Mezcla de Sonido” han sido las 12 nominaciones.

    Colin Firth manifestó que él no se sentía atraído por el contenido histórico del trabajo, si no por la exigencia que le requería como actor afrontar un papel de un personaje que debía retarse para lograr ser parte de la historia de su país. Sin dudas, Firth ha demostrado en varias ocasiones ser un actor sobresaliente, que estaba encontrando su camino dentro del cine con pequeños pasos pero fuertes y que junto a sus grandes elecciones hoy está encabezando la (mi) lista de favoritos a mejor actor. Más allá de las clásicas elecciones de la Academia para dar el galardón, creo sinceramente que quién vea “The King´s Speech” y pueda entender el gran trabajo actoral que realizó, no dudará en estar de acuerdo conmigo que es un premio que se merece sin ningún tipo de discusión. Y no es que no me parezcan valiosas otras actuaciones nominadas, pero ésta es bella y sublime por donde se la mire.

    Bonham Carter siempre ha sido una actriz que me eriza la piel, sin importar que haga de la reina roja, la reina Elizabeth o de cocinera carnívora. Claro está que es bueno verla lejos de los papeles arquetípicos burtionianos, que es también gratificante ya que ha demostrado en muchas ocasiones ser muy versátil.

    Sobre Rush, es difícil no ser condescendiente. Creo que ha demostrado ser un actor sobredotado, con una sensibilidad única para apropiarse de sus personajes y hacerlos vivir como quizás jamás lo hicieron. Su papel del terapeuta es tan genial como simple, pero con una energía y una pasión que se nota en la pantalla y que permiten al espectador no dudar jamás de él. Talentoso como pocos. Las escenas junto a Firth son para deleitarse, se nota la química y si no la hubo, lograron escenas que a futuro veremos más de una vez y serán recordadas por siempre.

    La dirección de Hooper es armónica con un guión que permite lucir a cada personaje. Creo que este filme puede ser la obra que le permita dar el batacazo, aunque realmente no estoy demasiado segura sobre si la Academia se lo premiará teniendo a Fincher y Aronofsky pisando talones en la misma categoría como mejor director.

    “The King´s Speech” es recomendable 100%, de una bella única. Un retrato social inglés muy bien representado y actuaciones que no pueden perderse. Es un filme muy bien guionado, con toques de humor que permiten distender y con una música que pone en vilo la angustia del personaje. De lo mejor que he visto en este inicio de año.
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  • Morir como un hombre
    Morir como un hombre
    Loco x el Cine
    La visión de un nuevo referente de cine europeo.

    Un film que generó gran impacto en el último BAFICI (Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente) obteniendo únicamente el premio a mejor película en la sección de Cine del Futuro. Mientras que fue elegida para representar a Portugal en la futura entrega de los premios Oscars, aunque lamentablemente quedó fuera.

    “Morrer como um Homem” es (para mí) una gran tragimelodía (si, así cómo lo leen) sobre el amor, el odio, el sexualidad y la identidad, mezcla de una tragedia con una comedia, pero tan cruda y real que la sonrisa que puede darnos es solo para alivianar tanta tensión.

    El director João Pedro Rodrigues lleva adelante la historia de Tonia, un transexual mayor que tiene dudas en cambiar físicamente su identidad y que vive enamorada de Rosario, un joven drogadicto que la enceguecerá por momentos, pero que será la persona que la acompañará en un largo trayecto que incluye su debacle como artista de cabaret, la búsqueda de una identidad perdida y el enfrentamiento de una grave enfermedad.

    El relato crudo sobre los problemas que Tonia, se mezcla con algunas escenas liberadoras donde se cruza con la señora María Bakker, otro transexualr con carisma y gracia muy particular, que ayudará a Tonia en el momento menos esperado: un viaje que será como el momento más onírico del filme y el que con más agrado recuerdo.

    La actuación de Fernando Santos como Tonia es excelente, acompañado por otra muy buena actuación de Gonçalo Ferreira de Almeida como María Bekker (un personaje que en Portugal es muy conocido y que aparece en televisión).

    João Pedro Rodrigues cuando vino a presentar el film a Buenos Aires para el BAFICI, aportó mucho en entrevistas para entender cómo la realizó , manifestando que la lucha que tenía Fernando Santos como Tonia era similar a la que vivía como transexual, ya que tenía dudas sobre cambiar su sexo como su lucha interna por querer ser una mujer en un cuerpo muy masculino ( “de camionero” declaró Rodrigues). Eso sin dudas, es un aporte maravilloso para la narración, porque las sensaciones y angustias del personaje son las mismas del actor (un mix de ficción y realidad en cada fotograma y permiten que la cinta sea absolutamente creíble e impactante. )

    De los estrenos independientes, “Morrer como um Homem” es un film maravilloso, que realmente vale la pena ser visto. Una manera extraordinaria de mostrar la vida de aquellos que han decidido hacer frente a las diferencias que la sociedad impone, cuando detrás de cualquier elección sexual hay una persona que busca aceptación, que tiene sueños y desea encontrar una identidad que lo complete como sujeto. Altamente recomendable.
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  • Conocerás al hombre de tus sueños
    Cuando Woody Allen estrena un filme, el mundo de los cinéfilos gira en otra dirección. No sé cómo pero el newyorkiono logra que todos pongamos la mirada en él, aunque sea para decir algo. Ya a veces la crítica y el reconocimiento en él o con él pasan a planos poco relevantes. ¿o estoy equivocada?

    Admiro de Allen su capacidad para lograr hacer lo que le gusta y que no haya motivo alguno para que se sienta mal. Es de esas personas que han logrado ser héroes (para algunos) como demonios (para otros) sin dejar de ser él. Para mí esto, es suficiente para dejar de lado otros estrenos tan importantes en esta semana y optar por ir a ver su último trabajo “You Will Meet a Tall Dark Strange“.

    Sé que no sé con qué voy a encontrarme y eso es lo que más me gusta del director bajito, de anteojos raros, que ha tenido mil mujeres y sigue preguntándole en sus películas las mismas cosas y de igual manera.

    Como siempre, Woody (sí, ya somos amigos) plantea sus narraciones con un elenco maravilloso que agradecidos por trabajar con él, acceden a bajar sus elevados cachés y entregarse a la experiencia woodiana. Ésta vez: Anthony Hopkins, Naomi Watts, Gemma Jones, Josh Brolin, Freida Pinto, Lucy Punch y Antonio Banderas son los abanderados de esta historia entrecruzada entre el amor, la muerte, la vida, la infidelidad y la fe. El guión es (sin dudas) del director quefue rodado en Reino Unido e Inglaterra y su estreno fue en España en Avilés , ciudad asturiana donde filmara escenas de “Cassandra´s Dream” (2007) y “Vicky Cristina Barcelona” (2008). La producción está a cargo de los españoles Mediapro, Versátil Cinema y Gravier, en asociación con Antena 3 Films.

    La historia es un momento de la vida de Helena (Jones) que decide consultar a una clarividente para que la ayude a superar la separación con su marido Alfie (Hopkins), mientras éste sale a buscar aquella juventud perdida como así también un hijo perdido en manos de una mujer muy bella y joven (Punch). Sally, hija de Helena y Alfie, desea ser madre y una profesional exitosa que se encuentra atraída por su jefe (Banderas) pero que está casada con Roy (Brolin).Él, en cambio, es un escritor en busca de lograr que su nuevo libro pueda ser publicado. En esa necesidad de triunfar, encontrará en la vecinade enfrente (Pinto) una atracción imposible de frenar.

    Los temas recurrentes de Allen en casi todos sus filmes, esta vez se mezclan con un tema nuevo que está relacionado con la clarividencia, esoterismo y la vida después de la muerte (pero desde una mirada muy particular y divertida, muy lejos de lo que piensa Clint Eastwood en “HereAfter”). La película en sí no es de lo mejor del director, que ha sabido brindarnos mundos tan diversos como geniales. Pero “You Will Meet a Tall Dark Strange” es un poco de todos, sin crear una esencia propia.

    Queda solo por destacar el gran trabajo de Gemma Jones que hace un papel encantador, con algunas escenas realmente muy divertidas. Y un Anthony Hopkins lejos de sus clásicas interpretaciones sublimes, pero si de una calidad escénica importante porque es quién lleva el relato a niveles grandilocuentes. Además de lo extraño que se lo ve, adaptado a la perfección a la estética visual que imprime Allen en cada uno de sus fotogramas. No es una gran actuación, pero es de lo mejor del lado masculino.

    Para ver, reír y volver a casa, esa fue la sensación que me dio finalmente el filme. Muy cercana a otras cosas ya vistas del director pero con esa modernidad a flor de piel sobre las relaciones humanas, que solo él ha podido imprimir de una manera tan peculiar, ordinaria (hablo en términos de sencillez) y funcional al cine, donde siempre lo peor tiene una solución fácil y la vida está para vivirse.
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  • Red
    Red
    Loco x el Cine
    Cuando lo que importa es el elenco.

    “Red” es la típica película americana donde el elenco ocupa el centro de la historia y el tema del mismo se diluye escena tras escena. La realidad es que la adaptación del cómic de Warren Ellis es una comedia de acción, en un tono irónico que por momentos descontextualiza toda la idea propuesta y queda sólo la risa superflua de la buena actuación del elenco.

    ¿Por qué me dirán? Pues porque Bruce Willis, Helen Mirren, Morgan Freeman, John Malkovich y Karl Urban se destacan durante todo el filme y brillan más allá de lo que digan o lo que hagan en el mismo. Los gags, los diálogos en tono humorístico y los gestos, especialmente de Mirren como una ex francotiradora que maneja armas automáticas de una manera increíble; y de un John Malkovich, que interpreta a un ex agente paranoico que por años fue tratado con LSD por la CIA y es un especialista de los disfraces, son sin dudarlo lo mejor de “Red”.

    La calidad de las escenas es excelente, principalmente una de Willis saliendo de un auto en movimiento, donde toda la secuencia de planos acompaña la adrenalina de la acción de muy buena manera. Aunque muchos de sus planos apuntan a generar un efecto sorpresa ,algunos no logran su cometido y quedan desconexos con el resto del relato, mientras que otros son exactos y más que precisos.

    Lo cierto es que el filme es plenamente puro entretenimiento, ideal para un día de lluvia donde la familia solo quiere salir a despejarse y vivir un momento distendido con algunas risas (porque la verdad no van a llegar a ser carcajadas) y alguna que otra sonrisa. Película para pasar el rato, que tiene algunas escenas que van a quedar en el recuerdo.
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