Paul

Crítica de Leonardo M. D’Espósito - Revista Noticias

Hay películas que tienen como única excusa la simpatía. Y no está mal: simpatía es algo que falta en el mundo, sentir que, amablemente, compartimos las emociones de otro. Paul es eso: un extraterrestre totalmente fuera del canon que se encuentra con dos tipos igualmente excéntricos y viven aventuras, a cual más cómica. Un poco E.T., un mucho el Quijote (no se asuste por la referencia “culta”), el film construye una mirada sobre nuestros lugares comunes sociales desde una justificada mirada “desde afuera”. En el fondo, se trata de preguntarse cómo es el mundo en que vivimos asumiento el punto de vista de gente que se inscribe al margen. Hay aventura, hay acción y hay, es necesario a los efectos narrativos, algo de drama. Pero sobre todo hay tres personajes simpáticos con los que no cuesta nada identificarse. Podemos ser Paul, el extraterrestre, casi en cualquier momento. Divertirse mirándose en un espejo distorsionado es, en el fondo, la clave del humor. De eso se trata.