Thor: Un mundo oscuro

Crítica de Fabricio Esperanza - Día a Día

Martillazo

Lo que se venía mostrando en tráilers y avances de todo tipo como para generar la ansiedad correspondiente en los fanáticos de Marvel, finalmente llegó a las salas locales. El arribo de Thor 2: un Mundo Oscuro le da continuidad a la maratón de películas con las que la industria del cine norteamericano viene salvando la ropa desde hace varios años. Habría que preguntarse qué hubiera sido (en términos económicos) de los estudios, sin los superhéroes y los poderes que ostentan.

Pero yendo al caso particular del gringo con el martillo, el regreso de Thor se caracteriza por contar con lo suficiente como para entretener a toda la familia, desde el más chico al más grande, sin erigirse como una gran muestra del cine derivado del cómic. Es decir, el espectador saldrá tranquilo de la proyección porque no malgastó la plata, pero no podrá decir demasiadas maravillas de la cinta, como ocurrió en su momento con la primera y fundamentalmente la tercera de Iron Man, para citar dos casos.
Luego de una introducción explicativa, la acción comienza enlazándose con el final de Los vengadores, con Loki en cana (un Tom Hiddleston de lo mejor del reparto), con Thor poniéndole el moño a una serie de luchas y conflictos en los Nueve Reinos y a su padre Odín con ganas de que el pibe se convierta en el rey de Asgard. Pero el amor es más fuerte, y Thor no puede olvidarse de la damita que dejó en la Tierra, la científica Jane Foster, interpretada por la bella Natalie Portman.
Líos en Londres. Si bien resulta un tanto curiosa, la elección de situar una parte importante de las acciones en la capital inglesa resultó acertada. A eso se le puede agregar un cierto toque medieval en la estética, hecho nada casual si se tiene en cuenta que el director Alan Taylor suele dirigir capítulos de la serie Game of Thrones. Los problemas comienzan cuando una gran energía se libera y tiene a Jane como involucrada. A partir de allí se dan las clásicas peleas que le sacan lustre a la animación por computadora, y el desparejo guión le cede lugar a unas cuantas escenas risueñas, sin descuidar el objetivo final que tiene Thor de hacer añicos el Mundo Oscuro del título.
Una de las cosas que salieron bien en esta cinta es que la acción nunca decae, por lo que aquellos que van en busca de entretenimiento sin grandes pretensiones estarán de parabienes. Chris Hemsworth cumple con las dos misiones que tiene en esta saga: sonar más o menos convincente y mostrar los abdominales, aunque como ya se mencionó el que se lleva las palmas es Tom Hiddleston dándole forma a un Loki de colección. Pulgar en alto también por haber conformado un elenco de lujo con Christopher Eccleston, Rene Russo y Anthony Hopkins.
Un consejo válido para los ansiosos es que no salgan disparados como un resorte cuando larguen los créditos finales, porque como ya es una fija en los productos Marvel se cuelan escenas que dan una pauta de lo que vendrá en un futuro cercano.