Somos Campeones

Crítica de Gustavo Mendiola - Loco x el Cine

La última película de Javier Fesser, director de “El milagro de P. Tinto” y las adaptaciones de “Mortadelo y Filemón” es una comedia sobre la hazaña deportiva que tiene un interesante y ambiguo juego en torno a la moral: no se sabe si nos reímos con ellos o de ellos.

“Somos campeones” trata sobre un entrenador que tiene un día de furia en el que todo sale mal y termina expulsado de su equipo. En este corto lapso tiene una pelea con un colega suyo y además un accidente automovilístico después de llevar 2 copitas demás en sangre. Como castigo, la jueza le impone 3 meses entrenando a un equipo de jóvenes con capacidades diferentes (según él “subnormales”, y atentos a este adjetivo porque va perfecto con el tono de la película). Estos son los verdaderos protagonistas y quienes lucharán por alcanzar la gloria en un campeonato de básquet amateur.

 

El film no es muy rico en matices, no ahonda en los problemas de los jóvenes, no disecciona (cuando podría hacerlo y en ese caso se convertiría en otro tipo de film) ni se cuestiona sobre ellos. No los ensalza (al menos no mucho) ni recurre al golpe bajo y este es el mayor mérito que tiene en su haber, cuando parece que está al borde de la condescendencia apela a lo que se podría reconocer como “humor chabacano” con puteadas y demás chistes negros.

Muchas veces se denomina este tipo de películas como cine fácil, pero la cuestión está en las expectativas. “Somos campeones” jamás promete una épica, al contrario se mofa de ella, se mofa de sí misma siempre que puede. Además es predecible pero eso no quita el total disfrute que genera. “Somos campeones”sabe del arte de entretener con muy poco y con eso le fue suficiente para ser seleccionada y representar a España en la competencia por el oscar a mejor película extranjera.