Snowden

Crítica de Santiago Balestra - Alta Peli

Correcto tecnothriller pero con sus desniveles.

El caso de Edward Snowden, empleado de la NSA (la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos), que en 2013 a través del diario The Guardian hizo público el enorme sistema de vigilancia masiva (correos, mensajes de texto, webcams, etc.) del gobierno estadounidense, que no sólo observaba a aquellos sospechados de terrorismo, sino a cualquier ciudadano corriente. La noticia dio vuelta el mundo y era una cuestión de tiempo que tuviera su película, siendo Oliver Stone el que finalmente recogió el guante.

Curitas en la webcam:
snowdenTomando como punto de partida el encuentro que Snowden tuvo en un hotel de Hong Kong con los periodistas Glenn Greenwald y Ewen MacAskill, y con la cineasta documental Laura Poitras, la película hace un racconto por la vida de Snowden desde su frustración al no poder servir en el ejército por un problema físico, su relación con su novia, su desempeño como un particular analista informático hasta dar con el enorme secreto que puso en marcha toda la historia y como decidió sortearlo.

Snowden tiene una primera mitad efectiva, pero luego cae presa de una segunda mitad que se desinfla un poco y un desenlace demasiado extenso para su bien. Lo que sí tiene a su favor es que tratándose de la historia de un analista informático, la película no agobia al espectador con jeringoza tecnológica excesiva, y elige poner el acento en otras cosas tales como ciertas labores que Snowden tuvo que desempeñar como un verdadero espía, que contribuyeron a su cuestionamiento del proceder de la inteligencia estadounidense. También cabe aclarar que la historia con su novia, como ancla emocional de toda la película, está desarrollada adecuadamente y con las escenas justas. En concreto, los elementos estaban, bien elegidos y trabajados, pero como un todo faltó dinamismo en la segunda mitad.

Joseph Gordon-Levitt entrega una labor eficiente como el personaje titular, aun a pesar de que tanto en tanto la voz en bajo le juegue en contra. Shailene Woodley es más que un digno acompañamiento como la novia de Snowden y Rhys Ifans es escalofriante como el director de inteligencia que emplea al protagonista. No obstante, si de actores de reparto nos ponemos a hablar, hay un carismático trabajo de Nicolas Cage como uno de los muchos mentores que Snowden conoce en el camino.

Por el costado técnico, la película tiene una decente fotografía y diseño de producción; Oliver Stone sabe crear con eficiencia la paranoia que sufre el personaje desde el primer día, y naturalmente, fiel a su estilo, no pierde oportunidad de bajar línea con sus opiniones sobre el desencanto del sueño americano. Un tema del cual, pese lo que nos pese, él tiene una opinión autorizada.

Conclusión:
A pesar de una segunda mitad desigual, Snowden provee una narración bien actuada de un incidente que sacudió al mundo. Cuánto hay de verdad y cuánto de ficción (no se olviden; es un biopic y por lo tanto una dramatización) eso ya es harina de otro costal. No obstante, a pesar de que los elementos controversiales están mas concatenados que ordenados, es una película que invita a un debate posterior a la proyección.