Resucitados

Crítica de Juan Ignacio Novak - El Litoral

Experiencias en la cornisa

El Dr. Frankenstein fue uno de los pioneros en indagar sobre el tema y también en convertirse en víctima de su excesiva curiosidad. ¿Es lícito para los seres humanos experimentar sobre los límites que imponen la vida y la muerte? Los cuatro científicos y la documentalista que integran el grupo de investigadores en “Resucitados”, de David Gelb, apenas se detienen sobre estos dilemas éticos. Lograron desarrollar un suero capaz de reanimar los tejidos muertos y están entusiasmados. Solamente Zoe (Olivia Wilde) se interpela sobre el modo en que estas acciones conviven con su arraigada religiosidad. Su pareja y colega, Frank (Mark Duplass), defensor acérrimo de la ciencia, la tranquiliza y le asegura que la enormidad de sus contribuciones mitigará cualquier otra posible derivación. Pero algo sale mal y se ven obligados a llevar sus experiencias más allá de lo que preveían, con resultados desastrosos.

Resultados

La película es ambiciosa en demasía: pretende cumplir con la generación de sobresaltos que el espectador fue a buscar, reflexionar sobre una problemática tan espinosa como la creación de vida a través de métodos artificiales, rendir homenaje a las películas que marcaron hitos en el género, mostrar muerte y sangre de modo que impacte visualmente y ofrecer giros narrativos efectistas, como el de la secuencia final, a tono con las producciones de este tipo de los últimos años. Mucho para sus escasos 83 minutos. El resultado es que se abren demasiadas líneas argumentales, no se opta con claridad por ninguna de ellas, y se intenta cerrarlas a través de brochazos gruesos que perjudican el resultado final.

Más allá de sus evidentes limitaciones, justo es decir que “Resucitados” posee ciertas cualidades. Hay momentos de tensión que están bien logrados, sobre todo en la primera parte que se introduce en los detalles de la experimentación de los jóvenes científicos. Y la actriz Olivia Wilde -conocida por su trabajo en la serie “House”, más allá de que intervino en recientes filmes como “Her” y “Rush”- realiza una buena labor dentro de los estrechos márgenes que le permite su personaje, burdamente trazado, con una esquemática mirada sobre su confianza en la religión y sus traumas infantiles.

Guiños

Resonancias de obras de culto de los géneros de terror y ciencia ficción aparecen a lo largo del metraje de “Resucitados”, resueltos con creatividad dispar. Hay ecos de “Re-Animator” y “Línea mortal” en la medida en que los científicos intentan convertirse en una suerte de modernos creadores de vida a partir de complejos fluidos. También de “El hombre sin sombra”, desde que quedan atrapados a merced de su propia y monstruosa creación, que deben destruir antes de que ponga en riesgo al resto de la humanidad, igual que en “Resident Evil”.

Aparecen también citas a “Carrie” y “La zona muerta”, por los poderes telepáticos que surgen en la protagonista tras su “resurrección inducida”. Y referencias a películas basadas también en obras de Stephen King: “Cujo” -cuando los jóvenes experimentan con un perro que se vuelve inesperadamente feroz- y “El resplandor”, en las pesadillas de la protagonista, ambientadas en los pasillos siniestros de un edificio en llamas. Son demasiados guiños, algunos ciertamente forzados, que no agregan mucho a una obra menor, para un público específico y de modestas pretensiones.