Piraña

Crítica de Fernando Alvarez - Todo lo ve

Burbujas de sangre

El director Alexandre Aja rinde homenaje a las películas que causaron paranoia en el agua en la década del setenta con esta remake del film que Joe Dante hizo en 1978 y que luego siguió James Cameron en 1981.

Piraña 3D llega con retraso a la Argentina y ofrece sus burbujas de sangre a los espectadores que recuerden Tiburón, la película de Spielberg. La fórmula (salvando las distancias, claro) es exactamente la misma: en lugar de Roy Scheider aparece el alguacil interpretado por Elisabeth Shue y Richard Dreyfuss (a modo de tributo) en el comienzo.

Con un primer tramo menos efectivo que el segundo, el relato crea diferentes focos de acción (niños desprotegidos, jóvenes haciendo surf, el hallazgo de varios cadáveres mutilados) y trata de hilvanarlos en una trama que acumula cuerpos desnudos, algo de sexo y hormonas en la playa. El resto, tiene poca importancia: sólo adolescentes que están a merced del peligro que se esconde en el lago Victoria y los adultos tratando de salvarlos.

Alexandre Aja realizó mejores títulos como Alta tensión y la remake de Las colinas tienen ojos. Su fascinación por el género de terror lo hace mirar hacia atrás (el barco se llama Barracuda) y reactualizar fórmulas que dieron resultado en su momento, pero ahora potenciadas por la tecnología 3D.

Con toques de humor (las pirañas peleándose por el pene de un playboy) y con las participaciones de Eli Roth (Hostel) y Christopher Lloyd como un científico que avecina más peligros para una segunda parte, Piraña 3D no hace las olas que el público merecía. Entrega mucha sangre y menos terror. ¿Volverán Orca, la ballena asesina y Tentáculos?