Paranormal

Crítica de Federico Ignacio Bazán - Cuatro Bastardos

Paranormal: Cómo podría haber sido una película de terror con Stephen Hawking.
Un film con poco presupuesto, con pocas locaciones, una mujer sin poder hablar más que por una computadora, bastantes vulgaridades del género, llega a los cines argentinos.
Comenzamos en un hospital. Un hombre extraño corta las uñas a una nena dormida en una cama. Le inyecta algo, no sabemos qué. Las uñas las coloca en un sobre que dice Caitlin ¿el único indicio que tenemos de la protagonista? No, porque la protagonista se llama Dana. Dana Milgrom, para ser más exactos, una entrenadora de corredores en pista. Hasta que sufre un accidente la que la deja paralizada y atrapada en una cama de hospital.
Paranormal o “Nails” es el debut en la dirección para Dennis Bartok, quien ya escribió otro film pequeño como Trapped Ashes (2006). Tardó bastante en volver a guionar, y se nota. A pesar que en este film tiene como co-guionista a Tom Abrams (Ganó una mención especial en Cannes por un corto que filmó y escribió en el año 1989), la película no se sostiene a lo largo de las peripecias que soporta la protagonista.
Ella solo podrá comunicarse a través de un programa de voz artificial y enganchada a una máquina de respiración. Pero como espectador, nosotros lo que más debemos soportar son las malas actuaciones y los deficientes diálogos.
Ella está convencida de que una presencia aterradora llamada Nails existe dentro de su habitación de hospital. Nadie la cree, ni siquiera su propio marido, que piensa que está sufriendo un colapso mental. A medida que su matrimonio se desintegra y su control sobre la realidad comienza a destrozarse, Dana lucha para convencer a los médicos y al personal de que Nails es real y tiene la intención de destruirla.
Este comienzo prometedor decae a los pocos minutos. Lo que podría ser una especie de Stephen Hawking enfrentándose a un espíritu, se convierte en un film lleno de lugares comunes. Las actuaciones no transmiten nada más que frialdad, más aún en los personajes secundarios como el enfermero (Ross Noble, vinculado más a la comedia) o el marido de la protagonista. Ella, Dana, interpretada por Shauna Macdonald (The Descent, Filth) es la que sale flotando en este barco que se hunde cada vez que pasan los minutos. Teniendo características como The Bride de Kill Bill, hasta pequeños momentos que hacen acordar a ese clásico de Tarantino.
El ritmo del film empieza ágil, al conocer al monstruo/espíritu (al que llaman Nails, uñas en inglés) velozmente. Aquí vemos lo más destacado de Paranormal, lo que no quiere decir que sea algo majestuoso a la vista. El buen maquillaje de los golpes de la protagonista, además de Eric Nilsson/Nails, interpretado por Richard Foster-King.
Hay películas en la que no son necesarias tantas locaciones para lograr una gran película. Miren a The Room, La Habitación del Pánico, entre otros grandes films. En este caso, pasa mayormente en un hospital, espacio que no es muy bien utilizado, con una cámara especialmente estática. Asimismo, la edición parece burda, intentando asustarnos, con los clásicos “jump scares”, pero también presentando cortes en las escenas sin mucho sentido.
Finalmente, la historia no es tan original como podría haber sido. Las subtramas no sostienen para nada los huecos que deja la película, y pareciera que el conflicto se podría haber resuelto solo con haberla cambiado de habitación. Igualmente, las acciones se vuelven más inverosímiles llegando a la conclusión de la película, a pesar de adentrarnos en la estructura creada por el guionista.