Pantanal

Crítica de Alejandro Lingenti - La Nación

Enigmas en el camino a Brasil

Como bien dice Andrew Sala, el director de Pantanal, "una película rodada con un equipo técnico extremadamente pequeño, en locaciones reales, sin actores (excepto por el protagonista) y con un guión que se reescribía en el camino iba a resultar bastante particular". Y Pantanal es, sin dudas, un film singular, que avanza a tientas, como el personaje encarnado por Leonardo Murúa, lanzado a la ruta con un bolso lleno de dinero y un objetivo que el director se niega a revelar precozmente. A medida que ese hombre enigmático, que se comunica con el mundo casi exclusivamente para reunir la información que lo lleve a buen puerto, va dejando huellas de su paso por Gualeguay, Iguazú y, finalmente, el sur de Brasil, aparecen testimonios en tono documental de los fugaces testigos de su misterioso derrotero.

El viaje servirá también para descubrir que Sala puede filmar paisajes exuberantes resaltando su belleza sin apelar a los códigos de la estética publicitaria y que también supo calibrar los tiempos de su historia con un ajustado trabajo en la sala de montaje. El cruce entre ficción y documental es desde hace unos años un plan repetido en el cine que circula por los festivales. No es en esa estrategia narrativa donde este director nacido en los Estados Unidos pero criado en la Argentina (donde terminó la carrera de Economía en la UBA y estudió en la Universidad del Cine, en la cual hoy trabaja como docente) se hace necesariamente más fuerte, sino en la sutileza con la que logra transmitir una angustia que va aflorando con cuentagotas, gracias a una dosificación inteligente de la información relacionada con la trama y un trabajo de puesta en escena austero y eficaz.

Pantanal puede no dejar cerrados todos los interrogantes que plantea o sugiere, pero sí abre una buena expectativa sobre los próximos pasos de este debutante que eligió como carta de presentación un largometraje que exige al espectador sin abrumarlo y desarrolla su línea dramática con decisión pero sin obviedades ni renuncias.