Mentes poderosas

Crítica de Iván San Martín - Cinergia

Epidemia

A principios de este año tuvo su conclusión cinematográfica la saga Maze Runner con La cura mortal (The Death Cure). Ahora llega a las pantallas la adaptación de otra saga literaria juvenil, en este caso se trata de Mentes poderosas, la primera parte de la trilogía creada por Alexandra Bracken.

En Estados Unidos un virus mata a la mayoría de los adolescentes, el 2% de ellos siguen con vida y obtienen poderes, el gobierno decide confinarlos en un campamento prometiendo que serán curados y los ordena por colores dependiendo el tipo de habilidad que hayan desarrollado siendo el verde el más leve y el naranja el más peligroso por lo que deben ser eliminados. Ruby (Amandla Stenberg) es naranja, luego de su escape conocerá a Liam (Harris Dickinson), Zu (Miya Cech) y Chubs (Skylan Brooks) quienes buscan llegar a E.D.O, un lugar secreto donde todos los adolescentes viven en paz bajo el liderazgo de “Escurridizo”, esto no será tarea fácil ya que los persiguen los soldados que quieren devolverlos a los campamentos, una organización conocida como “La Liga”y una cazarecompensas llamada Lady Jane (Gwendoline Christie).

Aunque la trama es atractiva y se vende con el gancho de que viene de la mano de los productores de Stranger Things, no logra salir de la formula ya vista de las distopías adolescentes por lo que termina siendo predecible.

Jennifer Yuh Nelson, directora de Kung Fu Panda 2 y 3, está detrás de cámaras en su primer proyecto live action y da una película entretenida pero con poco para recordar salvo cierto parecido a los X-Men, salvando las distancias. En los pocos minutos de pantalla del personaje de Gwendoline Christie había algo interesante para profundizar pero la actriz que interpreta a Brienne en Game of Thrones pasa sin pena ni gloria.

El elenco de jóvenes actores no está mal pero tampoco brilla, se destaca la protagonista Amandla Stenberg quien fue Rue, el tributo del distrito 11, en la primera parte de Los juegos del hambre y la pequeña Miya Cech como Zu, una joven muda que puede controlar la electricidad.

Mentes poderosas no es un completo desastre pero está un escalón por debajo de adaptaciones como Los juegos del hambre, en estos casos no hay un cierre por lo que la recaudación en taquilla determinará si continúa la historia.