Leopardi, el joven fabuloso

Crítica de Flor Etcheto - Alta Peli

Leopardi, el joven fabuloso, dirigida por Mario Martone (Teatro de Guerra, Noi credevamo), está basada en la breve vida de Giacomo Leopardi, poeta, filólogo y filósofo del Romanticismo Italiano.

Joven y fabuloso

Leopardi, el joven fabulosoLa película comienza en Recanati, un pequeño pueblo de Italia, a comienzos del siglo XIX. El conde Monaldo Leopardi ha invertido la fortuna familiar en una enorme biblioteca. Giacomo (interpretado por Elio Germano) es el mayor de los tres hijos, del que se espera que consagre su vida a la religión. Sin embargo, esto no está en los planes de Giacomo, quien se pasa los días enteros estudiando y desde chico muestra un gran talento para escribir y para traducir lenguas antiguas. Por otro lado, sufre de una enfermedad en sus huesos que le curva progresivamente su espalda. Sus padres son estrictos y muy poco permisivos con su hijo mayor, quien sólo desea irse de ese pueblo. Leopardi, el joven fabuloso, acompaña de cerca la corta vida de este poeta, filólogo y filósofo italiano, quien se convertiría en uno de los exponentes del Romanticismo Italiano.

El lado melancólico de la vida

La película no profundiza en el retrato de la época, insinúa el convulsionado período que atraviesa Italia. Se concentra en seguir bien de cerca a Leopardi y su obra como poeta. Al cabo de un tiempo, el relato se vuelve repetitivo, con un Giacomo Leopardi que vaga por las calles de distintas ciudades de Italia, mostrado con planos abiertos de hermosos escenarios naturales. Se apoya mucho en la poesía (leída en voz en off) y en la contemplación de estos lugares, y no se termina de sostener. Elio Germano hace un gran trabajo interpretando a Leopardi, y el resto del elenco también está a la altura. A partir de la segunda mitad, la película repunta, siendo clave para esto el personaje de Antonio Ranieri (Michele Riondino). Lo más destacable del film se encuentra en los diálogos que mantiene el poeta con amigos y colegas, en los que desarrolla su visión pesimista y melancólica de la vida; como también en la dificultad para relacionarse amorosamente con las mujeres.

Conclusión

Leopardi, el joven fabuloso se apoya demasiado en la poesía y la lograda reconstrucción de época. Sus 143 minutos pesan en el espectador, sobre todo en la primera mitad de la película, a pesar del correcto trabajo de sus protagonistas y su prolija puesta en escena. Es una película válida de ver para quien quiera adentrarse en la melancólica obra de Leopardi y contemplar los paisajes naturales de Italia.