Kryptonita

Crítica de Matías Lértora - Cines Argentinos

“Cuéntenla como quieran. Que somos dioses, que somos hombres, que somos buenos, que somos malos, pero que quede claro que somos reales”, dice uno de los personajes de esta gran película y yo la tomo como punto de partida para comenzar el análisis de este evento cinematográfico.
Kryptonita no es una película más, es una bisagra en la historia del cine de género nacional. Un hecho histórico podría decirse.
El best seller escrito con la mente prodigiosa y gran corazón de Leo Oyola se adapta a la pantalla de forma magistral y se convierte en el estreno cinéfilo del año para todos aquellos que saben amar las diferentes aristas de este arte y reconocen cuando hay algo más que solo una película.
Para quien haya leído el libro y/o sea fan de Superman y la Liga de la Justicia este film es una fiesta absoluta para los sentidos.
La premisa de que la nave de El Hombre de Acero aterriza en Isidro Casanova en lugar de Smallville es tan comiquera y tan argenta que logra que cualquiera pueda abrir los ojos con gran interés. Pero la cosa no se queda ahí nada más porque a lo largo de toda la cinta nos encontramos con miles de referencias hacia este héroe y sus compañeros de DC Comics pero con un tinte criollo que da verdadero placer.
Y a no confundirse porque esto no es una parodia por más que Diego Capusotto aparezca en el lugar central del poster. No amigos, este film es tan serio y solemne como su contraparte hollywoodense.
Incluso quien no haya leído el libro ni sepa todos los datos freaks podrá apreciar y darse cuenta que esta no se trata de una película más. Claro que no es un film para Doña Rosa ni para quien va al cine a ver únicamente Rápido y Furioso, pero su universalidad es innegable.
Nicanor Loreti, director de culto argentino con gran proyección, tuvo la titánica tarea de plantear un escenario con superhéroes con un presupuesto acotado y aún así el resultado es excelente.
La fotografía es maravillosa y la banda sonora sublime, enmarcando una historia con diálogos entrañables y acotaciones muy divertidas. Se puede pasar de la risa a la lágrima en un segundo.
Claro que el plato fuerte es el formidable elenco. Un verdadero dream team de estrellas consagradas y actores de trayectoria pero no masivos.
Nicolás Vázquez interpreta al Faisán, la versión argenta de Linterna Verde que tiene más presencia y tridimensionalidad que la gran mayoría de los superhéroes de los grandes estudios.
Lo mismo sucede con Diego Cremonesi, el Ráfaga, su Flash es perfecto al compás de sus movimientos y miradas.
Por su parte, Lautaro Delgado tuvo la gran tarea de componer a Lady Di, la versión travesti de la Mujer Maravilla. Es él quien aporta casi todo el sentimiento de la película y quien hace que el espectador se encariñe con los personajes.
Carca (Juan Raro) y Sofía Palomino (Cuñataí Güirá), son las versiones locales del Detective Marciano y la Chica Halcón, y cuyas intervenciones son memorables por más que sean breves.
La que no es breve es la solemnidad de nuestro Superman Juan Palomino. Su Nafta Súper tiene las mejores escenas de acción sólo superadas por la tremenda presencia que le pone a quien es el personaje central de esta historia.
Y como si esto fuera poco, y para darle legitimidad máxima a este ensamble, Pablo Rago compone a El Federico, al Señor de la Noche, bien calculador, certero, directo, triste y que “bate la posta”, tal como Batman debe ser. Miradas al mejor estilo Michael Keaton y un look inmejorable le dan el sello reconocible por todos por más que le falte la insignia del murciélago.
Por último tenemos al tordo, el hilo conductor de toda la historia y testigo de una noche inigualable. Diego Velázquez hace magia en este papel.
A este cast maravilloso hay que sumarle al ya nombrado Capusotto (genial Guasón), Sebastián De Caro, Susana Varela y Luis Ziembrowski.
Queda claro que esta crítica está escrita por un fan muy contento con esta obra, pero más allá de lo fan, Kryptonita es una película de acción con tipos que pueden hacer cosas asombrosas, algo a lo cual estamos acostumbrados pero que en esta oportunidad tiene el sello argentino.
¿Son dioses? ¿Son hombres? ¿Son buenos? ¿Son malos? Eso lo juzgarán ustedes pero con la certeza de que son reales. Y si bien esto es una historia imaginaria… ¿Acaso no lo son todas? No se pierdan Kryptonita.