Ismael

Crítica de Jessica Johanna - El Espectador Avezado

Marcelo Piñeyro tiene una larga trayectoria como realizador, con películas como “Tango Feroz”, “Cenizas del Paraíso”, “Plata Quemada” y “La Viuda de los Jueves”, sólo por mencionar algunas de ellas. Y tras algunos años sin estrenar ninguna película, regresa con esta producción española protagonizada por Mario Casas, Belén Rueda y el debutante Larsson do Amaral como el niño que le da título a la película.
Más allá de su variada filmografía, esta vez el director se decide por contar una historia pequeña, basada más que nada en personajes de fácil identificación y en lo que ellos sienten. Ismael es un niño que se escapa de su casa para ir a buscar a su padre, pero al llegar se encuentra con quien sería su abuela, interpretada con mucha naturalidad por Belén Rueda, y es esta mujer con la que tiene el primero de esos lazos familiares que estaba buscando.
No es que no quiera a su madre, pero no acepta que no le permita conocer a su verdadero padre, no aquel que lo cría como tal, y esta necesidad lo lleva a viajar hasta Barcelona solo.
Pero esta señora, Nora, no sólo se encuentra sorprendida porque nunca supo de su existencia, sino que hace años que no ve a su hijo, por lo que llevar al niño hasta él conlleva un mayor esfuerzo de su parte, uno por intentar entender en qué momento se distanciaron tanto y otro por no saber si la relación seguirá siempre así de distante o se podrá volver a remendar.
El padre en cuestión, aquel que en realidad no quiso ser padre y pensó que podía escapar de ese rol, es Félix, interpretado con mucha solvencia por el actor Mario Casas. Su personaje vive sobre la playa, en un lugar al que se llega a pie y superando algunas zonas rocosas, y es profesor de muchachos con problemas, en otras palabras, delincuentes.
Es interesante este paralelismo, cómo este personaje se interesa por estos chicos, quiere ayudarlos, pero en su momento nunca quiso asumir la responsabilidad de padre. El encuentro entre padre e hijo es nervioso." Ismael" dice las cosas como las piensa, pero Félix no puede siquiera mirarlo a los ojos.
Mientras tanto, su madre, una mujer dedicada siempre al trabajo y a quien se la percibe sola, entabla una conexión con el amigo de Félix, dueño de un hotel cerrado donde todos los personajes van a confluir, interpretado por Sergi López.
A grandes rasgos,"Ismael es un relato sobre las relaciones humanas, sobre los lazos que entablamos y las responsabilidades que conlleva mantenerlos. Pero lo cierto es que sorprende que con esta película minimalista, Piñeyro parece un director menos experimentado de lo que es. No puede evitar caer en el tono de culebrón y en algunas escenas un poco forzadas.
Parecería que esta nueva búsqueda es casi como un volver a empezar para él. Y quizás sea por esto también, que se percibe que es un film con mucho corazón.