Hermanos de sangre

Crítica de Lisandro Liberatto - Alta Peli

El cine de género nacional sigue dando gratas sorpresas. La nueva película del director Daniel de la Vega es un efectivo festín de sangre, violencia y humor negro que derrocha originalidad en cada plano. El film se hizo con el premio a la mejor película Argentina en el último Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

Los hermanos sean unidos

Matías es el típico joven al que podríamos referirnos como un perdedor. Esta perdidamente enamorado de una compañera de trabajo pero no se anima a avanzar con ella, su ex novia lo persigue y finge intentos de suicidio en su casa para reconquistarlo, sus compañeros de trabajo lo denigran y su jefe se niega a darle un aumento. Definitivamente la vida no es muy buena para Matías. Pero casi de casualidad (o no tanto) se rencuentra con un viejo conocido que no tardará en convertirse en su mejor amigo. Esta extraña figura es Nicolás, una persona que es todo lo contrario a Matías, y que convencido de que su nuevo mejor amigo merece una vida mejor, hará todo lo que sea necesario para que Matías sea feliz. Y cuando decimos todo lo necesario, eso incluye asesinar a cuanta persona se interponga en el camino.

Nacimiento de un clásico de culto

En los últimos tiempos, el cine de género nacional dio un importante salto de calidad. Películas como Malditos Sean!, La Memoria del Muerto y Diablo se estrenaron comercialmente en cines acompañadas de grandes criticas y buenos números, y aun es posible disfrutar de ellas en circuitos alternativos. Poco a poco la gente comienza a confiar nuevamente en este tipo de cine que también se puede hacer en nuestro país. Películas como estas demuestran que a pesar de contar con un presupuesto por demás de acotado, cuando hay un buen guión y gente inteligente detrás del proyecto se puede hacer grandes cosas. El director Daniel de la Vega y sus guionistas Martín Blousson, Germán Val y Nicanor Loreti (guionistas de La Memoria del Muerto y Loreti también director de Diablo) son personas que consumen este tipo de películas casi desde la cuna, conocen a la perfección la reglas del cine y sobre todo las del genero, es por eso que cuando uno ve un film que involucra a cualquiera de ellos ya no resulta una sorpresa la calidad de la historia y sobre todo los personajes y su excelente desarrollo.

Si tuviéramos que catalogar a Hermanos de Sangre dentro de un género quizás el que mejor le quepa es el de comedia negra. Pero la realidad es que el film es difícil de encasillar. Hay suspenso, hay acción e incluso hay algo de terror. Tal como dije antes, De la Vega y compañía conocen los géneros y los tiempos del cine a la perfección y se divierten en el material. No es raro reírnos mientras los personajes charlan tranquilamente mientras están descuartizando un cuerpo, o cuando de repente le vuelan de un tiro la cabeza a alguien. En el plano actoral nadie desentona, Alejandro Parrilla está perfecto como el “loser” Matías e incluso Juan Palomino y Carlos Perciavale (haciendo de tía!) brillan cada vez que aparecen en escena, aunque por desgracia no son demasiadas veces. Las chicas del film Jimena Anganuzzi y Natalia D’Alenna tambien cumplen sus papel como se debe e incluso hay un pequeño rol para Coqui Sarli, hija de la Coca Sarli, quien tiene todos y cada uno de los atributos que hicieron famosa a su madre. Me reserve para el final a Sergio Boris, quien interpreta a Nicolás, la “otra mitad” de Matías. Boris encara a su personaje con una perfecta mezcla de seriedad y acides que hace que sea imposible quitarle los ojos de encima. Su personaje es diabólicamente divertido y me animaría a decir que es una de las principales razones por las cuales Hermanos de Sangre es una película que no se puede dejar pasar.

Conclusión

Hermanos de Sangre es una muy buena propuesta de un nuevo cine nacional que aun está en etapa de crecimiento. Como si apoyar este tipo de incursiones no fuera suficiente razón para ir al cine, la película hace valer cada peso de la entrada. De la Vega, junto a sus guionistas Blousson, Val y Loreti y de la mano de un gran elenco lograron un film intenso, que una vez que arranca nunca para y derrocha sangre, humor y violencia en las medidas justas.