El pasajero

Crítica de Santiago Balestra - Alta Peli

No hay vuelta que darle: Liam Neeson continua cosechando los frutos sembrados en Búsqueda Implacable. Es de destacar que casi todas las propuestas que recientemente tienen al actor como cabeza de elenco, son historias de acción sencillas con metas claras, que en la mayoría de las ocasiones descansan en el carisma del intérprete irlandés. Algunas tienen menos agujeros que otras y algunas son más entretenidas que otras. Dentro de este último grupo es donde parece pertenecer El Pasajero.

Se lo llevó el tren

Michael McCauley, un ex-policía de Nueva York devenido a vendedor de seguros, toma el mismo tren todos los días para ir de su casa al trabajo y viceversa. No obstante, uno de estos viajes resulta ser distinto a los otros, no solo porque lo echan de su trabajo, sino porque una misteriosa mujer le ofrece una considerable suma de dinero para encontrar y matar a una persona a bordo del tren. Si no lo hace, le espera algo peor que no obtener el dinero: matarán a su esposa e hijo.

El guion de El Pasajero es una propuesta que como thriller es desigual, pero se prueba prolija como aventura de acción. En concepto de lo primero, tiene tanto aciertos como desaciertos en cuanto a los giros sorpresivos que se propone introducir, mientras que en lo segundo goza de sendos obstáculos, marchas y contramarchas, consiguiendo involucrar al espectador en el dilema del personaje por todo lo que tiene en riesgo. Esta conexión es posible, en gran parte, gracias al meditado montaje que abre la película, donde en unos pocos minutos vemos las alegrías y tristezas cotidianas que experimenta el protagonista con su familia.

Es necesario señalar que la historia no desperdicia oportunidad para hacer un breve comentario sobre los dilemas económicos a nivel mundial. Una escena que el personaje de Neeson tiene con un broker está entre lo más memorable del film, particularmente por el remate con que deciden terminarla.

En materia técnica tenemos una labor de fotografía y dirección de arte prolijas, que no pretenden ser más de lo que son. Cuenta con una labor importante de efectos especiales en dos escenas en específico: una pelea realizada en plano secuencia, y un espectacular descarrilamiento.

En materia actoral, Liam Neeson (como se esperaba) se lleva la película al hombro a base de carisma y presencia física. Vera Farmiga también suma los puntos necesarios en el rol de la enigmática mujer que entrega la tarea. Jonathan Banks, Patrick Wilson y Sam Neillson eficientes, pero tampoco tienen mucho para criticar o elogiar.

Conclusión

El Pasajero es una propuesta entretenida, que si bien araña la línea de meta como thriller, llega a muy buen puerto como película de acción. Liam Neeson se ratifica como una apuesta más que confiable dentro del género.