El mecánico

Crítica de Martín Morales - MM Críticas

¿EL ALUMNO SUPERA AL MAESTRO?

Remake del film homónimo de 1972, dirigido por Michael Winner y protagonizado por Charles Bronson, esta propuesta, que presenta una vez más a uno de los actuales actores que en términos de acción más se destaca y se luce, Jason Stratham, es una correcta película si se tiene solo en cuenta el ritmo y las escenas de acción, pero que por el lado argumental se queda a mitad de camino, ya que invita a la previsibilidad y al poco realismo de muchos de los planteos que se introducen.

La historia se centra en un exitoso asesino a sueldo, un hombre muy cuidadoso con su trabajo, que nunca impide el desarrollo de alguna misión y siempre trata de cumplir con su objetivo. Luego de terminar uno de los pedidos, matar a un empresario discapacitado, él va a contratar al hijo de dicho hombre y va a comenzar a enseñarle el arte de su labor. Pero los descuidos del aprendiz y el secreto que Arthur esconde sobre la muerte del padre, van a hacer que su relación y su trabajo se pongan en riesgo. Entre asesinatos son ellos ahora los que están enfrentados.

La película se introduce con una escena con mucha adrenalina y mostrando un pequeño anticipo de lo que en las próximas tomas se está por ver, funcionando como la típica introducción en la que se ve al protagonista desplegando sus habilidades en el matar cautelosamente. Luego de esto, la cinta se desarrolla describiendo muy correctamente la identidad del protagonista, que no se aleja mucho de los tantos personajes que Stratham encarnó en películas pasadas, acentuando la áspera voz del actor y la seriedad que lo hace misterioso y temible. Es así como la historia no avanza demasiado en términos de conflicto y de interés, se ve cómo él va matando a algunas personalidades polémicas más, con la ayuda de su aprendiz o solo, y luego se invoca a los típicos giros argumentales que aportan poco y que profundizan la previsibilidad de la película. Todo lo que al comienzo se supone que va a pasar y por cuestiones de suspenso no sucede, ocurre al final. Una historia muy sencilla, que no trata nunca de reinventar o de mostrar cosas diferentes a las ya vistas y que, si bien es acorde a la desarrollada en la cinta original, no presenta sorpresas ni un conflicto que no caiga en lo simple e innecesario.

Pero, y pese a los problemas del guión, hay un aspecto que vale la pena destacar y que es la acción aquí planteada. Las variadas escenas que tienen a los dos personajes principales armando cada uno de las misiones y luego efectuándolas están muy bien logradas desde lo visual, con primeros planos que aportan mucha emoción y con efectos especiales, principalmente en dar la sensación de vértigo en muchas oportunidades y en los tiros, muertes y explosiones, muy buenos; desde lo dramático, con una escena que ocurre detrás de un espejo muy bien planteada y con un muy buen uso de los silencios; y con el carisma y la adrenalina que Jason Stratham le aporta a cada una de las películas en las que participa. Es por eso que por el lado del entretenimiento, "The Mechanic", aunque no muestra nada que no se haya visto antes, satisface.

La actuación protagónica del intérprete de "El Transportador" es correcta. Él sabe como encarnar a sus personajes, y pese a que casi todos los que hizo presentan características muy similares (seriedad, no abusa de su voz, habla siempre como en voz baja, guarda secretos, es misterioso y le encanta la sangre), está bien y satisfacerá a sus seguidores. Ben Foster, también está bien, en especial al darle ese toque de ira y locura a su rol. Quienes lo acompañan poco aparecen en escena y poco desarrollan con lucidez sus papeles, en especial porque el guión no les dio la oportunidad de poder diferenciarse y que se los perfile correctamente, por ejemplo el villano, encarnado por Tony Goldwyn, un personaje que nunca muestra potencial de misterio o emoción.

"The Mechanic" es una cinta que tiene escenas de acción que no se caracterizan por ser exageradas ni demasiado inverosímiles (aunque los personajes tienen una invisibilidad y pasan desapercibidos de manera extraordinaria, lo que destruye muchos buenos momentos), y que se destacan por desarrollar correctamente el suspenso y el drama necesario en cada una de ellas, pero que falla al no presentar una historia que atrape y que tenga un desarrollo cronológico que vaya más allá de lo común y de lo previsible. Una cinta que gustará a los seguidores del actor, pero que desilusionará a quienes vayan en busca de una película con buenas escenas de acción y un guión que las acompañe, les dé sentido y las profundice.

UNA ESCENA A DESTACAR: espejo.