El desierto

Crítica de Lisandro Liberatto - Alta Peli

El Desierto es una película que llega a nuestras salas después de recorrer un largo camino en festivales del exterior. A finales del año pasado se presentó en el Buenos Aires Rojo Sangre donde por simples razones de tiempo no logré verla, muy a pesar de mis ganas. Finalmente el estreno comercial fue anunciado en nuestro país y tuve la oportunidad de hacerlo, pero mis altas expectativas chocaron de frente contra la dura realidad.

Sin lugar para los vivos

Entre el momento que vi la película y en el que me senté a comenzar a redactar esta opinión, pasaron exactamente cinco días. Y durante ese tiempo experimenté una inusual cantidad de emociones para con El Desierto. Mi primer reacción vino inmediatamente finalizada la función de prensa. Odié la película. Odié a sus personajes, odié sus diálogos pretenciosos, odié su ritmo, odié casi todo lo que me ofrecía. Luego volví a la rutina de mi día, pero la cinta permanecía en mi cabeza. Mientras tanto yo la pensaba, le daba la vuelta a ideas, escenas o momentos que me quedaron. Eso continuó por varios días más. Todavía no me gusta la película y esa es mi opinión final, pero ahora puedo decir que la respeto.

Escrita y dirigida por Christoph Behl, El Desierto es un retrato existencial de la humanidad después de la humanidad. La trama es simple: Ana, Axel y Jonathan son tres sobrevivientes del apocalipsis zombie que conviven en una casa. En un momento esa convivencia fue muy buena, pero por distintas razones se comenzó a desgastar. Es en ese momento cuando nosotros los conocemos. La historia de los tres personajes irá avanzando, mientras que a través de algunos video-diarios que fueron grabando sabremos sobre su pasado. Y al igual que en cine de George Romero, aprenderemos que a veces la verdadera amenaza no está en el exterior, sino que adentro de la misma casa. Pero lamentablemente, como los zombies que retrata, El Desierto avanza casi por inercia. Tiene claro hacia donde quiere ir y se arrastra hasta allí, como un muerto vivo, sin ningún tipo de sentimiento.

Pero si hay algo para destacar en la película, es la creación de sus climas opresivos con un excelente uso del sonido y la puesta de cámara. Esto hace que ver El Desierto sea una experiencia desgastante. Behl nos asfixia con cada plano. Siempre posa su cámara muy cerca de los personajes y abundan los primeros planos y planos detalle. Podríamos afirmar que estamos atrapados en esa casa con todos ellos. Pero la convivencia no será fácil, ya que se nos obliga a compartir todo momentos con personajes con los que simplemente no simpatizamos. Tenemos que escuchar sus diálogos banales que pretenden esconder algo de profundidad por dentro, tenemos que verlos comportarse como idiotas el uno con el otro por el hecho de volver a sentir algo remotamente humano, tenemos que soportarlos en un sin fin de momentos que se vuelven redundantes y nuestra paciencia se agota durante los primeros 10 minutos. Lo que convierte a los próximo 90 en un verdadero suplicio.

Conclusión

Con El Desierto, Christoph Behl logra una cinta difícil de digerir y que constantemente pone a prueba la paciencia del espectador. Aunque actoralmente no desentona y hace valer cada centavo de su bajo presupuesto, el guión, apoyado en la relación entre sus personajes, simplemente nunca logra generar un genuino interés por ellos, ni por el destino de cada uno. Pero aunque en mi caso en particular no puedo decir que la haya disfrutado, sin dudas El Desierto tiene ideas que merecían ser plasmadas en la pantalla. Es una película que no pasará indiferente, que te pega y te obliga a tomar posición.