Dunkerque

Crítica de Roger Cohen - Estrelladas TV

Cuánto silencio entra en un fotograma?

Porque son 106 minutos de una pesadilla lo que propone la cinta. Contada desde tres lugares
diferentes dentro de un mismo espacio. Cada una con sus propios tiempos. En tierra una semana,
en agua un día, en aire una hora. Cuando no hay ninguna necesidad de mostrar al malo, cuando no
se desparrama sangre y mucho menos brazos pies o cabezas volando por el aire. Sin necesidad de
sentirse identificado con el o los protagonistas de cada episodio, por el contrario, la empatía es
para con todos.

Imágenes impresionantes montadas en escenarios cuasi reales, con el potente sonido propio de un horror como el que estamos presenciando. Sin golpes bajos. Viviendo la terrible sensación en primera persona, desde una butaca. La narración lograda. Y cuando todo está en manos de un artista audiovisual -el director más su equipo- la guerra de Dunkerque duele, conmueve, emociona.