Cats

Crítica de Emiliano Silva - Cinergia

Un arañazo de ahogado

Y al fin tenemos entre nosotros la controversial Cats, la nueva película de Tom Hooper, conocido por haber dirigido El discurso del Rey, La chica danesa y Los Miserables. Y digo controversial debido al castigo que ha ido recibiendo de toda la prensa especializada desde todos los rincones del mundo. Y aunque algunos exageraron un poco, sí es algo increíblemente impresentable.

Cats es una obra de teatro musical que fue compuesta por Andrew Lloyd Webber basándose en cuentos cortos sobre gatos de T.S Elliot. La historia gira en torno a un grupo de felinos que viven en las calles de Londres y que se disputarán, mediante bailes y canciones, “la elección jelical” para obtener un renacimiento a una nueva existencia.

La versión teatral también tiene su grieta, ya que están los que la aman y los que les parece un sinsentido descomunal, por lo cual esta apuesta también tenía sus riesgos desde entrada. Agregale que tiene millones de errores tanto técnicos como narrativos que siguió ayudando a crear la receta justa para el desastre.

Lo que pasa con esta versión cinematográfica de esta clásico musical, es que el CGI de los rostros de los personajes está muy mal presentado, tanto que por momentos resulta incómodo a la vista. El trabajo de fotografía en los momentos más interesantes (las piezas de baile) se centraban en planos raros, que no ayudaban a lucir la destreza de los bailarines.

Podemos continuar diciendo que la narración se torna muy aburrida en las casi dos horas de película. Hooper había conseguido un equilibrio brillante en su anterior musical Los Miserables, al saber agregar la cantidad de diálogo hablado y de piezas musicales para que pudiésemos entender a lo que iba la trama; acá tenemos canciones tras canciones y puede resultar demasiado tedioso al ver, incluso para su género.

Lo único que se le puede reconocer es que tiene unas coreografías impresionantes y momentos de canto muy impactantes. Principalmente los de Jennifer Hudson que interpreta el clásico de la obra “Memory”, los demás del elenco están un poco raros en sus roles: Ian McKellen tomando leche de un plato como gato es una imagen que costará sacar de nuestras retinas por un largo tiempo.

Cats es una apuesta que salió mal y que resultó en un total fracaso, y no solo para la prensa sino que también en recaudación mundial hasta el momento. Tal vez tenga sus defensores, algún que otro amante del baile o del teatro, pero que la audiencia generalizada detestará tanto que seguro se arrepentirá de haber pagado una entrada de cine en esto, con lo que salen en estos días…