Cadáver

Crítica de Paula Vazquez Prieto - La Nación

Empieza como un muestrario de todos los tópicos del exorcismo para desembocar en una lógica de amenaza y persecución, más propia del terror de asesinos seriales que del satánico. Es en esa indefinición y en la precaria resolución de algunas escenas donde se ponen en evidencia sus debilidades. La puesta en escena es austera, concentrada casi en un decorado, aunque plagada de guiños al cine que ya conocemos. A partir de la explosión del conflicto y la omnipresencia de la posesión, se resuelven con desprolijidad y sin tensión situaciones claves, repite con insistencia motivos visuales y descuida el uso del espacio que era lo que mejor había aprovechado hasta entonces.