Betibú

Crítica de Lilian Lapelle - Cine & Medios

Crímenes, medios y grandes actores

Nurit Iscar (Mercedes Morán) ha sido una reconocida escritora de policiales, pero ahora las cosas no le están yendo tan bien; escribe novelas bajo un seudónimo, y la inspiración parece haberla abandonado. Dos años atrás escribió una de sus mejores obras, sobre el asesinato de una mujer en el country "La maravillosa"; ahora el viudo ha aparecido degollado en la misma casa y los recuerdos y los crímenes parecen haber vuelto a la vida de Nurit.
Considerada una experta en el caso, Nurit es llamada por el director del diario "El tribuno" -su ex amante- para que se instale en el country y escriba una columna diaria sobre la situación en el lugar. Mientras tanto, dos periodistas del diario, Jaime Brena (Daniel Fanego) -un periodista de policiales de la vieja escuela con mucho aplomo y experiencia-, y Mariano Saravia (Alberto Amman) -un joven al que el diario quiere poner al frente de policiales para reemplazar a Brena- deben encargarse de cubrir el caso.
Este ecléctico trío debe trabajar unido para llevar a cabo una investigación que atrapa al espectador desde el comienzo. Cada pieza que encuentran, cada pista, los lleva a un nivel más profundo donde el suspenso aumenta, y las cosas se vuelven cada vez más interesantes. Todo puede ser posible, un robo, una venganza, pero el crimen va mucho mas allá de eso, lo que logra que la película sea dinámica, atrapante y con un muy buen final.
La química entre Brena e Iscar, quienes en el medio de tanto ajetreo parecen no tener tiempo para el romance; la relación entre el periodista cerca del retiro, y el joven que parece querer llevarse el mundo por delante, y la forma en que terminan aprendiendo uno del otro, son algunos de los mejores elementos de la película. Fanego, como siempre, excelente en su interpretación.
Técnicamente el filme es impecable, y sobre todo con personajes muy bien construidos, con un crimen que además de tener todo lo necesario para interesar al espectador, tiene como telón de fondo la corrompida relación entre los medios y el poder.
Construida para ser un tanque comercial, esta película está a la altura de varias producciones Hollywoodenses, como para competir en la taquilla de igual a igual.