Aladdín

Crítica de Mariana Mactas - TN - Todo Noticias

Otra remake de un clásico animado de Disney al cine de acción real con actores famosos y presupuesto grande. Después de La Bella y la Bestia o El Libro de la Selva y antes de El Rey León. Y una remake muy pegada a la original, tanto que casi la imita. Un ladrón que quiere dejar de ser ladrón, una princesa que quiere dejar de ser princesa, con la modificación más sustancial en torno del nuevo acento feminista y empoderado. El tema tiene una canción, Speechless, sobre las que ya no se callan más, que subraya esta diferencia sustancial: en lugar de estar preocupada por su casamiento, la princesa quiere ser sultana.

Gracias al CGI, también siguen por allí el loro y el tigre, interactuando con Mena Massoud (Aladdin), un actor simpático que hace lo que puede. Porque la estrella de Aladdin es el genio de Will Smith, que funciona mejor sin la intervención de los efectos, y da una impresión extraña cuando se convierte en genio. Hay buenos cuadros musicales, pero la película que dirige Guy Ritchie no se sale de la fórmula. En este caso, de una actualización discreta.