Agua para elefantes

Crítica de Martín Morales - MM Críticas

LA COMEDIA LUEGO DE LA TRAGEDIA

Drama basado en la obra literaria homónima de Sara Gruen que está bellísimamente contado, con una suavidad y tranquilidad escénica muy bien implementada, pero que falla principalmente por no desarrollar con exactitud y detenimiento las personalidades de los roles, produciendo así que los sentimientos no se transmitan en pantalla y no le lleguen al espectador.
Un abuelo llega tarde a un desfile circense. Solo y trantando de evitar volver al geriátrico, le comienza a contar su historia a uno de los organizadores. Su relato se ubica en 1931, el año en el que él, por diferentes causas, tuvo que trabajar en un circo a la fuerza, y en el que sucedió una de las tragedias más terribles de la historia del género.
La película es un extenso flashback que se centra en contar el pasado del protagonista. El mismo está llevado adelante con hermosura y con un detallismo visual y técnico impecable. La fotografía siempre toca tonos sepia, se utilizan planos y encuadres ingeniosos (el tren) y siempre se crea una belleza escenográfica que va de la mano de la delicada y rústica textura de los diferentes elementos y lugares donde el circo va parando. La música, compuesta por James Newton Howard, acompaña de manera excelente el relato y logra transportar al espectador a la realidad que aquí se cuenta.
La historia tiene varios matices: por momentos es un drama romántico, en el que aparece un triángulo, no muy claro, amoroso; por otros es un drama centrado en las actitudes del jefe y en el maltrato de los animales; pero también se cuenta el detrás de escena y el vivir de los trabajadores que sufren y sobreviven haciendo sus tareas para que el show salga lo mejor posible. Estas cuestiones están llevadas adelante, en especial la última, con lucidez y sentimiento, pero hay momentos en los que dichas representaciones emocionales de la vida no cobran sentido y parecen no estar fluidas en el relato. Es así como aparece el principal error o inconveniente de esta propuesta: la caracterización de los personajes.
Aquí los roles son lo más importante para que la historia pueda cobrar sentido. Está el hombre controlador y autoritario, encarnado por un Christoph Waltz que se luce en cada momento; el chico educado que no tiene otro rumbo más para su vida que trabajar para su jefe, interpretado por Robert Pattinson (muy correcto); y la mujer por la que los dos hombres se pelean, con una Reese Witherspoon que no hace nada por hacer de su personaje memorable o atractivo. El problema aquí está en la relación entre los dos "jóvenes", quienes nunca logran expresar ese amor platónico y prohibido que sienten y que, por diferentes situaciones, no pueden concretar. El guión no muestra nunca el verdadero sentimiento que los une, no da razones de esa emoción y, en especial, se centra mucho más en contar otras situaciones paralelas que alargan la necesaria descrpción de los personajes.
"Agua para Elefantes" es una película bellísimamente hecha, con planos hermosos, una fotografía muy cuidada y un uso de la cámara ingenioso y detallista; con un diseño de arte muy correcto, principalmente el vestuario y la ambientación; pero con muy una química entre los protagonistas que está ausente en los momentos necesarios. Un drama con aciertos técnicos, con una historia muy llamativa e interesante, con escenas muy bien logradas, pero que deja un sabor de insatisfacción al no sentir reflejados en pantalla los sentimientos que cada uno de los roles dice tener. Una buena propuesta para la familia, que disfrutarán mucho más quienes hayan leido la novela en la que fue basada.

UNA ESCENA A DESTACAR: caos del final, excelentemente logrado.