Un loco viaje al pasado

Crítica de Santiago García - Leer Cine

¿EN LOS 80´S ESTÁBAMOS MEJOR?

Un loco viaje al pasado es una rara combinación entre una comedia con buen timing y decisiones narrativas acertadas y una ideología rancia, gastada, que a esta altura ya no puede caer simpática.

La historia no es remanida, sino directamente insufrible. Tres amigos han descubierto que su vida ha llegado a una encrucijada donde el fracaso parece ser lo único que habita en el horizonte de sus existencias. Frustrados, pero fundamentalmente solidarios con uno de ellos que parece haber intentado suicidarse, viajan al pueblo donde su adolescencia les prometía un futuro mejor. Los acompaña el sobrino de uno de ellos, testigo indiferente de esa nostalgia y habitante de una nueva generación. A esta fórmula que prometía un desastre –aunque la presencia de John Cusack siempre invita a pensar que algo bueno puede pasar- la película logra hacerle algunos aportes notables, muchos de ellos originados en la intertextualidad con la década de los ochenta, que le insuflan una indudable originalidad a algo que parecía condenado al fracaso. La aparición de Chevy Chase podría ser en sí misma la clave para entender este producto sobre los ochenta originado como homenaje –lo que es por lo menos aburrido- pero a la vez llevado a los códigos genéricos y narrativos de aquella década. Como si de un film de esa época se tratara, sin ton ni son los protagonistas viajan en el tiempo cuando se combinan ciertos elementos mientras ellos están en el jacuzzi de su cabaña. A partir de allí vuelven a repetir aquel momento en el cual sus vidas parecieron haber cambiado para siempre. No hay que adelantar más de la trama, ni contar los varios y muy buenos gags que tiene esta comedia bien filmada y narrada. Lo que si cabe destacar es esta rancia cultura machista que la película no logra disimular y que realmente no causa ninguna gracia. Los años ochenta, tal como los describe el film, no tienen ningún mérito, y aunque los personajes parecen muy felices en ese contexto, lo cierto es que pensar el mundo sexista de aquellos años como el paraíso perdido es por lo menos discutible. Los hombres que eran unos adolescentes en aquel tiempo, ahora tienen la posibilidad de ser los que crean estas obras cinematográficas y, por lo tanto, controlar y explotar la nostalgia de cualquier persona al llegar a ciertas etapas de su vida. Por mi parte, no encuentro nada simpático en esta película y sus ideas del mundo. Para peor, el lado más escatológico de la comedia contemporánea se hace aquí presente para terminar de arruinar el potencial de buenos actores y excelente timing que esta comedia disparatada parecía tener. No quisiera que llegara el día en el que alguien insinúe que las comedias de Porcel y el Olmedo eran excelentes películas y se dispongan a imitarlas. A pesar de sus varios méritos, Un loco viaje al pasado es justamente eso, un viaje al pasado en más de un sentido.