The disaster artist: Obra maestra

Crítica de Rolando Gallego - El Espectador Avezado

De tanto en tanto Hollywood se repliega sobre sí mismo para buscar historias verídicas que permitan analizar momentos particulares, biografías, artistas, mitos, leyendas, construyendo así metarelatos que promueven, como fin último, valores y problemáticas sobre el esfuerzo y la pasión por el cine.
Todos los años hay una película que toma esta posta, y cuando la historia es protagonizada por loosers, por personas casi sin talento que aún a pesar de sus limitaciones se permiten soñar a lo grande, claramente el resultado es inspirador a pesar de todos los obstáculos que se atraviesan.
Así “The Disaster Artist: Obra Maestra” (USA, 2017) película de y con James Franco, es un relato sobre la épica de un director y su amigo (Dave Franco) por plasmar una idea a pesar de tener casi nulo conocimiento sobre cómo hacerlo.
Cuando Greg Sestero (Dave Franco) conoce casi accidentalmente a Tommy Wisseau (James Franco) nada lo haría suponer que un pacto entre ambos, casual, espontáneo, los llevaría a una aventura increíble en el centro de la industria y de la que ambos no sólo saldrían bien parados, sino que, colateralmente, serían canonizados como héroes absolutos del cine clase B perpetuándose en la historia del cine a pesar de todo.
En el empeño de Wisseau por dirigir una película imaginada para su amigo, quien de un momento a otro cambió su rutina para seguir sus sueños, hay una nostalgia que se transmite en cada escena, y en su disfraz de comedia de situaciones “The Disaster…” va configurando un atrapante relato sobre la capacidad del hombre de sortear todas las trabas y pelear por sus sentimientos, sinceros, de amor y amistad, para alcanzar la meta.
Claramente al comenzar a ver el film la referencia de “Ed Wood” de Tim Burton se hace inevitable, por la mística de aquellos hacedores de éxitos en donde nada suponía que eso iba a suceder. Pero allí donde Ed Wood se revelaba como un oscuro relato, lúgubre, sobre un hombre y sus manías y obsesiones, la luminosidad que James Franco le impone a “The Disaster…” cambia la mirada sobre el director que representa.
Aunque por momentos la película y las representaciones de los protagonistas reales linde con el ridículo, el guion y la película no se mofan de su fuente de inspiración, al contrario, la potencian en cada intervención.
“The Disaster Artist: Obra Maestra” podría haber apostado por lo seguro, pero no lo hace, porque Franco es un realizador que se arriesga, siempre, no sólo como director, sino, principalmente, como artista.
Así como también con sus anteriores producciones dirigidas por él, como “Interior. Leather Bar” (2013), en la que el cine sirve como disparador para hablar de otras cosas, en “The Disaster...” se permite jugar a hablar de una de las peores películas de la historia, secundado por un dream team de actores maravillosos, deteniéndose en aquellos momentos en los que se hace inevitable una prospección mucho más profunda sobre la industria y sus maquiavélicos mecanismos de producción.
Bonus: Acá se puede ver The Room https://www.youtube.com/watch?v=jkBTRgR_U5o