Stockholm

Crítica de Diego Batlle - La Nación

Pequeña joya de un dúctil narrador

Pequeña en recursos (fue financiada incluso vía crowdfunding), pero no así en ideas y ambiciones, esta película de Rodrigo Sorogoyen (8 citas) se constituyó en una de las bienvenidas sorpresas del cine español reciente.

Un muchacho de veintipico (Javier Pereira) y una chica (Aura Garrido) se conocen en una fiesta y, tras las múltiples insistencias y coqueteos por parte de él (que hasta se desnuda en la calle como prueba de amor) y pese de las resistencias de ella, terminan pasando la noche juntos. Lo que en esa primera parte parece una típica historia romántica a-la-Antes del amanecer, de Richard Linklater (ellos caminan, charlan, se seducen) deviene en la segunda mitad en algo bastante más denso, enrarecido y enfermizo (el título hace referencia al síndrome de Estocolmo). No conviene adelantar nada más de la trama, pero sí indicar que Sorogoyen se muestra como un dúctil narrador, director de actores (los dos protagonistas están muy naturales y convincentes) y capaz de construir un universo de tensión y profundidad psicológica con apenas dos personajes, una locación y unos cuantos diálogos. Toda una proeza.