Shazam!

Crítica de Jessica Johanna - El Espectador Avezado

DC presenta a su nuevo superhéroe y lo hace con una comedia para toda la familia. Es que sin dudas la historia de “Shazam!” tiene mucho de joven adulto: es un adolescente de catorce años que tras ser elegido por un poderoso mago a causa de su corazón puro accede a convertirse en un superhéroe tras decir las palabras mágicas: Shazam.
Al pronunciarlas inmediatamente se convierte en un hombre adulto en traje rojo con capa blanca y un enorme rayo amarillo en el centro de su pecho; pero por dentro él sigue siendo el muchacho de catorce años.
El primer acierto de DC es apostar a la comedia después de construir un universo más bien oscuro y solemne que ni siquiera pudo desarrollar con mucho éxito. Es cierto que ya lo habían intentado de manera bastante fallida con “Suicide Squad”, pero acá lo hace de manera menos ambiciosa.
El encargado de dirigir esta película es David F. Sandberg, curioso que es un director de terror que dio el gran salto gracias a un impactante cortometraje que pronto tendría su versión en largo (“Lights Out”), y al mismo tiempo no después de “Aquaman” siendo dirigida por James Wan.
De todos modos es quizás por eso que en donde Sandberg mejor despliega sus oficios es en las escenas con el villano, un villano interpretado con solvencia por Mark Strong aunque el actor parece siempre estar en otro registro.
Casi como si estuviese en otra película. Recapitulemos: Billy Batson es un adolescente que después de perder en un parque de diversiones a su madre en medio de la multitud pasó toda su infancia de hogar en hogar.
A sus catorce años lo adopta ahora una pareja que tiene una casa grande donde cuida de diferentes chicos y adolescentes, que construye su propia familia a través de ayudar a estos desamparados. El poderoso mago Shazam se la pasa desde hace años buscando a un hombre digno de cargar su poder. Tras varios vanos intentos (el film comienza con uno que no es el del propio Batson y resulta fundamental para el desarrollo de la trama), llega a Billy Batson.
Él es un adolescente que no entiende mucho de sí mismo y de la vida, mucho menos lo iba a hacer de estos poderes que de repente se le aparecen y lo convierten en una persona totalmente diferente: en un adulto. Por suerte cuenta con la ayuda de su nuevo amigo Freddy que es un fanático de los cómics. Juntos van aprendiendo sobre sus poderes hasta que aparece el villano en cuestión y tendrá que ponerlos a prueba.
Además de ser una básica película de origen de superhéroe, el film pretende focalizar en la importancia de la familia, no familia siendo entendida como el grupo con el que se comparten lazos sanguíneos, sino aquella que uno construye.
Como toda la película, todo resulta simple y plano y la palabra familia aparece subrayada durante todo el relato. Si bien estamos ante un film divertido que en general sabe aprovechar el humor para generar buenos momentos, un problema al que se accede desde temprano es el que concierne a este personaje interpretado por dos actores distintos.
Zachary Levi interpreta a la versión adulta y superpoderosa de Billy Batson pero nunca parecen ser el mismo personaje. Aunque resulte divertida la idea de (a lo “Big”) ver a un adolescente en el cuerpo de un adulto y ser testigo de cómo se comportaría, el Batson adolescente nunca llega a ser tan aniñado y divertido como el adulto, hay una discordancia muy fuerte entre ambos.
Por otro lado, si bien el humor funciona en general y hace del film un rato ameno, a veces resulta demasiado simplón.
Después, como es de esperar, tenemos un montón de referencias culturales populares –en su mayoría al universo de DC Comics, pero también a videojuegos o películas-, una banda sonora ganchera y escenas post créditos (hay dos: una después de los créditos cortos que es la importante para saber por dónde continuará el tema, y la última después de los créditos largos que es más bien un chiste simpático).
“Shazam!” es una película de origen de superhéroe que funciona sin mucho brillo. Es divertida y ágil, aunque al guion, escrito por Henry Gayden y Darren Lemke, no se puede correr de todo lo ya conocido y visto mil veces. Con un elenco carismático donde sólo desentona el villano del desperdiciado Mark Strong que además de una construcción y motivación pobre parece estar en otra película.