Lightyear

Crítica de Samantha Schuster - Cinéfilo Serial

Cada vez es más difícil encontrar en el cine o en la televisión historias sumamente originales y diferentes. Las compañías buscan constantemente recrear la popularidad de aquellas películas que fueron exitosas en su momento a través de remakes, reboots o secuelas, para conquistar tanto a los nostálgicos como a las nuevas generaciones con tramas adaptadas a la modernidad.

Esto no ocurre solamente con clásicos interpretados por personas de carne y hueso, sino que también son casos que se dan en la animación y nadie queda fuera de ello. Por ejemplo, «Toy Story», una de las sagas más sólidas y queribles de Disney-Pixar, nos sigue ofreciendo distintos productos a pesar de que en dos oportunidades creíamos ya haber visto todo lo que tenían para contarnos.

Hace unas semanas llegó al cine su spin-off «Lightyear», una cinta que se centra en la película favorita de Andy, el chico de «Toy Story» que imaginaba diversos mundos con sus juguetes preferidos: Woody y Buzz. Esta vez nos vamos a centrar en las aventuras del legendario Guardián Espacial.

A pesar de que nos encontramos a priori con una historia innecesaria y pequeña, el resultado de «Lightyear» es bastante logrado, ofreciéndonos una aventura espacial entretenida y con mucho corazón.

Sin dudas podemos notar un homenaje a varias películas de ciencia ficción que marcaron un antes y un después en el género como «Interstellar», «Star Trek», «Star Wars» o «Volver al Futuro», donde se toman ciertos elementos como los viajes al espacio o el paso del tiempo para contar esta historia. El director es un gran fanático de los films de este estilo y eso se ve plasmado en la pantalla. Tal vez por momentos se vuelve un poco técnica, algo que puede perjudicar el disfrute de los más pequeños por la falta de comprensión o interés, pero de todas maneras funciona a la hora de brindarnos una aventura entretenida.

Es una historia divertida, con varios obstáculos para atravesar, que lo complicarán las situaciones a los personajes principales. Además, logra equilibrar de buena manera los momentos graciosos (sobre todo los protagonizados por Sox, un gato robot que busca ayudar a Buzz) con otros más emotivos.

Es una trama que habla sobre la perseverancia, el transcurso del tiempo, la inclusión, el aceptar la realidad, aprender de los errores, el trabajo en equipo, entre otras cuestiones. Probablemente no se vuelve tan filosófica o profunda como las últimas incursiones de Disney-Pixar, pero consigue transmitir mensajes optimistas y reflexivos.

En cuanto a los aspectos técnicos, las voces originales están encarnadas por Chris Evans, Keke Palmer, Uzo Aduba, Peter Sohn, Taika Waititi, entre otros, que hacen un buen trabajo para plasmar a sus personajes. La parte animada también cumple con lo propuesto, generando un buen ambiente espacial con los paisajes, los objetos y los vestuarios. Lo mismo ocurre con la banda sonora a cargo de Michael Giacchino, que con su música le agrega una mezcla entre épica y nostalgia al argumento.

En síntesis, a pesar de que «Lightyear» no era una historia demasiado necesaria para contar, logra entretener tanto a chicos como a grandes, con una aventura divertida, emotiva y que deja varios mensajes lindos para reflexionar.