Inmortales

Crítica de Pablo O. Scholz - Clarín

Toda la sangre derramada

Tarsem Singh dirige esta épica y violenta película de acción y aventuras que transcurre en la Antigua Grecia.

Los productores de 300 están detrás de Inmortales , y se nota. También es fácil advertir que quien no está detrás de Inmortales es Zack Snyder, el director de 300 . En síntesis: la idea de que unos pocos puedan vencer a unos muchos, en tierras ya mitológicas como la antigua Grecia, con Zeus tomando partido, no tiene el desparpajo visual y cuasi visionario de Snyder, pero tampoco está mal y es netamente superior a Furia de titanes , con la cual puede compararse el filme de Tarsem Singh. El indio ya dirigió Mirror, Mirror , uno de los dos títulos sobre Blancanieves que veremos este año, con Julia Roberts como la madrastra malvada, así que las superproducciones no le dan temor.

Pero volviendo a Inmortales , Teseo (Henry Cavill, el nuevo Superman de... Snyder) es el humano bastardo –dicho con todo respeto- en el cual Zeus tiene depositadas sus esperanzas. Zeus, cuando viste de civil y tiene el cuerpo y la voz del gran John Hurt, es una cosa. Ahora, cuando habita los cielos y es más joven y viste de dorado, con el rostro de Luke Evans... es otra.

Bien, Teseo será quien enfrente al malvado rey Hiperión (Mickey Rourke, que se nota que está feliz interpretándolo, un poco más contenido que como lo hubiera hecho hace unos años), quien no sólo quiere conquistar Grecia sino acabar con los Dioses, en plan netamente vengativo. Para ello debe encontrar a Fedra, la pitonisa, que encima es virgen (Freida Pinto, de Slumdog Millionaire ) para conseguir el arco de Epiro, con el arma liberar a los Titanes, y acabar con la humanidad. O casi. Si se perdió, no importa, porque en la película se lo explican varias veces.

Es que es tanta la parafernalia de combates en 3D que, bueno, al espectador menos atento puede escapársele parte de la trama.

Entretenimiento al fin, no apto para los más chicos, ya que la violencia la acerca más a 300 que a Blancanieves, Inmortales tiene en su público a aquellos que son adictos a las escenas de batalla interminables, con sangrienta acción y poco texto. Entre los esclavos que están del lado de Teseo está Stephen Dorff, al que cuesta reconocerlo, algo alejado de Somewhere , de Sofia Coppola, y más cerca de Blade, el cazavampiros .