Hasta que la muerte los juntó

Crítica de Jesús Rubio - La Voz del Interior

En un momento de Hasta que la muerte los juntó, un personaje dice algo así como que los hombres correctos son aburridos y decepcionantes. Y he aquí su problema principal. La nueva comedia de tono dramático de Shawn Levy es correcta, y por lo tanto aburrida y decepcionante.

Judd Altman (Jason Bateman) trabaja en una emisora de radio, en un programa cuyo jefe y conductor es un ser despreciable. En el día del aniversario de su matrimonio, Judd llega a casa con una torta para sorprender a su esposa, pero la que lo sorprende es ella, que está en la cama con el jefe de su marido. Y las cosas siguen empeorando en la vida de Judd: recibe una llamada telefónica de su hermana Wendy (Tina Fey), quien le informa que el padre acaba de fallecer.

Shawn Levy, conocido por haber dirigido la saga Una noche en el museo, se mete con un argumento conocido: los hermanos (a Wendy se le suman Paul y Phillip) tienen que volver al pueblo natal para el velorio del padre y cumplir con su último deseo: el ritual shivá, una tradición judía que consiste en pasar siete días de luto en la casa paterna, inmediatamente después del funeral, como un momento de condolencia, respeto y remembranza, y donde podrán ponerse al día y reavivar el espíritu familiar.

Es ahí, en el pueblo, donde Judd se reencontrará con Penny (Rose Byrne), una exnovia a la que siempre amó sin darse cuenta, quizás por estar concentrado en seguir los típicos planes del pueblerino que se va a la ciudad con la idea de hacer una vida mejor.

Sin embargo, Shawn Levy demuestra que no sabe qué hacer con el encuentro de los protagonistas y, peor aún, está convencido de que el chiste reside en contar intimidades en las reuniones. Cree que es gracioso hacer público lo privado. Y una y otra vez vuelve a hacer el mismo chiste inefectivo y sin gracia, como cuando la madre (Jane Fonda) se explaya en el tamaño del péndulo de carne que colgaba entre las piernas del finado.

El filme está lleno de esa clase diálogos que dicen que la vida no es perfecta, que las cosas nunca salen como las planeamos y que lo que predomina es lo impredecible (otro punto flojo para destacar es la forzada incorporación de la homosexualidad, como si el realizador no quisiese desentonar con los tiempos que corren).

En Hasta que la muerte los juntó todos los personajes son infelices, salvo el niño que defeca en una pelela a cada rato, el único elemento lúcido, como si con eso nos dijera que la felicidad les está vedada a los adultos. Shawn Levy deja la impresión de que no sabe trabajar con los lugares comunes, con las reglas y los requisitos del género en cuestión, y a medida que avanza la cinta empieza a estancarse, a dudar, a no darse cuenta de qué es lo que tiene que hacer con ellos: dónde van, cuándo, cómo. Esto hace que a todas las escenas les falte algo, y que la película no llegue a ser ni una comedia ni un drama.

Hasta que la muerte los juntó
Comedia, Drama
Regular
Dirección: Shawn Levy. Elenco: Jason Bateman, Tina Fey, Jane Fonda, Rose Byrne, Adam Driver, Corey Stoll. Música: Michael Giacchino. Fotografía: Terry Stacey. Duración: 103 minutos. Apta para mayores de 13 años. Complejidad: nula. Violencia: nula. Sexo: bajo.