Choele

Crítica de Rolando Gallego - El Espectador Avezado

Como un pequeño relato contemplativo, pero que va sumando tensión dramática a medida que los protagonistas terminan por demostrar su verdadera identidad e intenciones es que “Choele” (Argentina, 2013) de Juan Siasaín, con el protagonismo excluyente de un joven actor (Lautaro Murray), va generando empatía con el espectador hasta el punto de envolverlo completamente en la historia.
Coco (Murray) llega a Choele Choel para pasar unos días con su padre (Leonardo Sbaraglia), entusiasmado, feliz, con todo el futuro de los días porvenir y sabiendo que en ese lugar la libertad es uno de sus principales armas para disfrutar.
Pero cuando llega se encuentra con la novedad que su padre, recientemente separado de la madre de Coco, introdujo en la vivienda a una joven (Guadalupe Docampo), desestructurada, simple, espontánea, algo a lo que él no estuvo nunca acostumbrado. El primer encuentro entre ambos será de contrastes, Coco le reclama el estar en su habitación, el usar su ropa, el leer sus libros, pero la joven no se da por aludida, todo lo contrario, y se muestra más cómoda que nunca en la casa.
Coco comenzará a deambular por el pueblo con sus amigos para ver si de alguna manera puede superar esa intrusión en su domicilio y también para definirse amorosamente. Porque si bien candidatas no le faltan, en la extraña que invadió el espacio ocupado hasta hace muy poco por su madre, encontrará su objeto de deseo y proyección. Siasaín maneja con gran holgura la creación de espacios y atmósferas que trabajan sobre algunos tópicos ya vistos en el cine que toma como protagonista a un niño en su transición a la adultez.
Coco decidirá conquistar a la joven, sin saber que en realidad ella ya está en una relación con su padre. En el fondo lo sabe, pero decide hacer lo que sus sentimientos le mandan hasta, claro está, que la revelación de la verdad llegue.
Además de narrar con oficio la historia de Coco y su viaje iniciático lleno de alegría, sorpresas y también decepciones, “Choele” trabaja con una tragedia que ocurrió hace tiempo y que nos es presentada desde la anécdota simple, pero que en el fondo marcó a fuego a cada uno de los protagonistas.
Película que busca a través de un gran trabajo actoral, principalmente de Murray, una revelación y un hallazgo, pero también de Sbaraglia como ese padre de pocas palabras, pero de mucho conocimiento originado en la experiencia, es también una oportunidad para disfrutar de un relato simple y lineal que no busca más que contar una historia y eso es ya un logro.
En momentos donde la ampuloso, la exageración, y los relatos inmensos que terminan siendo recortados todos desde la misma factoría “Choele” es una brisa fresca que renueva la esperanza en la mirada de un niño que tiene todo un mundo por descubrir.