Calvario

Crítica de Rodrigo Chavero - El Espectador Avezado

El británico John Michael McDonagh, figura importante de la cinematografía de las islas, hizo historia con "The Guard", allá por 2011, al obtener el reconocimiento de ser la cinta de mejor performance independiente en Irlanda a lo largo de toda su historia.
En aquel film, ya se perfilaba su asociación con Brendan Gleeson como una alianza que daría que hablar, hecho que se confirma, en este "Calvary" y seguramente se profundizará en el próximo emprendimiento conjunto: "The Lame Shall Enter First" (no confundir con la del 93). Aquí, la historia que trae es realmente controversial. Densa, lacerante.
Decididamente no deja indiferente al espectador desde el primer cuadro. James (Gleeson) es un sacerdote de una ciudad irlandesa costera, en la que no pasa demasiado. Como cualquier otro día, nuestro protagonista va al confesionario a hacer su trabajo, pero encontrará allí una tremenda sorpresa. Del otro lado de su ventana, alguien le transmite su intención de matarlo el próximo domingo.
Este sujeto que hace la amenaza le pone en palabras la razón de esa condena: él ha sido víctima de abuso por parte de un religioso y siente que su vida, está perdida. Ese dolor, quiere hacerlo visible a través de la muerte de un buen párroco, para que la gente preste atención a su mensaje. Tiene entonces sólo 7 días James, para descubrir y desactivar su amenaza o terminará muerto a manos de este sujeto.
El sabe que su potencial asesino es miembro de su comunidad y tendrá entonces algo de tiempo para descubirlo y convencerlo de detener su plan criminal. "Calvary" hay que decirlo, tiene un trailer engañoso. Parece a simple vista un ingenioso thriller negro, con mucho humor y no lo es.
Es un drama de aquellos. Y la situación que aborda (el destino de las víctimas de abuso por parte de sacerdotes en Irlanda) es una herida abierta en esa sociedad que se puede apreciar en la atmósfera del film. Supura. Molesta. Y aunque muchos intenten ignorarla, parece estar presente con todo su dolor y furia.
McDonagh se apoya en el aplomo y el carisma de Gleeson para sacar un film complejo, lleno de matices y que demanda mucho trabajo interno al espectador. Puede decirse que a cada paso del camino, no sólo acompañamos la búsqueda del potencial matador, sino que también instalamos la cuestión de fondo en toda su extensión. Hay debate y reflexión, que se agigantan en el tremendo climax de la historia.
La banda de sonido y la fotografía son puntos altos aquí. Tampoco hay que dejar de destacar la segunda línea de personajes (con Kelly Reilly y Chris O'Dowd en grandes papeles) y los aciertos de McDonagh para transmitir su idea, sin caer en lugares comunes. Podemos decir que "Calvario" es un producto serio, controversial y humano, por donde lo abordes.
En el debe, la primera parte del film es demasiado laxa y contemplativa, siendo que la noticia de apertura es una bomba y al protagonista le cuesta hacer pie en este primer tramo. Por otra parte, el paisaje irlandés es bello pero... no para justificar tantos minutos en el metraje. Muy buena propuesta (les repito, es un dramón, a tener en cuenta), incluso, para debatirla a la salida de sala. A tener en cuenta.