Al filo del mañana

Crítica de Rolando Gallego - Lúdico y memorioso

Matar. Vivir. Matar. Vivir.

A ver si de una vez por todas entendemos que los japoneses son los que la tienen más clara en cuanto a Sci Fy y robots. Son los únicos capaces de crear cuentos con los que nos dejamos seducir y atrapar y con historias que apelan a un recuerdo nostálgico de la infancia y que hacen que lo único que queramos al salir del cine es ponernos una armadura y salir a matar bichos y extraterrestres por todos lados.

“Al filo del mañana” (USA, Australia, UK, 2014), dirigida por el experimentado Doug Liman, es una adaptación de la novela ligera “All you need is kill” del japonés Hiroshi Sakurazaka y que tiene como principal atracción a soldados luchando contra unos letales seres llamados Mimics (nada que ver con la película de Guillermo Del Toro) en medio de una “confusión” sobre la realidad.

Al frente de todo estará el Mayor Cage (Tom Cruise) un semi ñoqui, que deberá aceptar la inevitable decisión del ejército de enviarlo a luchar. Y esto a pesar de gritar a los cuatro vientos que el sólo sabe de hablar frente a cámaras y organizar buena publicidad para la fuerza.

Luego de que lo arresten se despierta de golpe en medio de una base militar sin posibilidad de reclamo alguno y mientras intenta convivir con las nuevas tareas de su cargo (lo bajan a soldado raso) deberá adaptarse a una situación que nunca pensó vivir.

En el frente, aparentemente, los Mimics (con capacidad de anticipación y reemplazo de seres) ya sabían del desembarco que iban a hacer las fuerzas de la resistencia y aniquilan a todo el pelotón, Cage (Cruise) incluido.

Pero luego de morir, el Mayor se despierta nuevamente, en el mismo lugar en el que se encontraba al comenzar el día, y sin comprender que sucede o por qué pasa eso arranca su rutina en la base nuevamente.

Otra vez los Mimics lo matan y sucesivamente asistiremos a eso que al cine tanto le gusta contar, de vidas paralelas, sueños que se entrelazan con la realidad y rutinas repetitivas que en el momento que el que las vive comienza a tener todo controlado es hasta divertido.

Pero Cage no estará solo, hay una máquina asesina, tan mortal como los Mimics llamada Rita Vratavsky (Emily Blunt), tambièn conocida como el Ángel de Verdún, una de las pocas militares que logró aniquilar en determinado escenario a varios monstruos, y que lo ayudará a comprender el por qué de la reiteración de su día y la inmortalidad que posee y la capitalizará para poder derrotar a los extraterrestres.

Vratavsky (Blunt) en algún momento de la guerra también pasó por ese trance, y junto con el Dr. Carter (Noah Taylor, siempre efectivo), un científico tildado de loco, guiarán a Cage en la búsqueda del Mimic omega, a quien deberán aniquilar para terminar con la plaga que está extinguiendo y arrasando a los hombres.

Elogio a la tecnología, aunque por momentos la crítica por la sobreexposición a la misma está presente, el filme aprovecha la generación de imágenes por ordenador y la fuerza del 3D para potenciar las escenas de acción y lucha con los Mimics y también el carisma de sus protagonistas.

Además de Cruise y Blunt una serie de personajes secundarios con características y particularidades bien marcadas, por ejemplo el Sargento cascarrabias (Bill Paxton), el soldado irracional y competitivo (Jonas Armstrong), entre otros, que conformarán el contexto de relaciones con las que Cage deberá convivir y lidiar en ese eterno día en loop.

Gran espectáculo visual y una trama atractiva que prioriza la acción sobre el diálogo hacen de “Al filo del mañana” una buena propuesta para seguir soñando con mundos, realidades y posibilidades de vida diferentes.

PUNTAJE: 7/10