Zaneta

Crítica de Rocío Belén Rivera - Fancinema

CUANDO EL MAL ES EL OTRO

La discriminación y la segregación étnica es uno de los males que ha dominado a la humanidad a lo largo de la historia y en todos sus rincones. Zaneta es una película que trata esta problemática de manera híper realista, llegando a interpelar a los espectadores con la realidad social que revela.

El film narra la historia de Zaneta, una joven gitana que intenta sobrevivir en una República Checa que la expulsa por su pertenencia étnica. Esta muchacha intenta armar una vida digna junto a su pareja (David) y su pequeña hija. Ambos buscan progresar por medio del trabajo y la ayuda social de un estado expulsivo. Sin embargo, a pesar de los intentos de encontrar y permanecer en un trabajo digno, ambos protagonistas sufren una discriminación violenta y humillante. Este será el problema central del film, ya que la pareja intentará afrontar esta cruda realidad de maneras diferentes, lo que derivará en el conflicto sentimental de la película.

Más allá de esta veta romántica, el film atrapa al espectador por su relato descarnado y realista (se utilizan actores no profesionales y espacios reales donde residen inmigrantes gitanos), que logra plasmar en el celuloide lo difícil que puede ser la vida del inmigrante. Vale destacar que el film casi no utiliza música extra diegética para generar atmósferas durante el desarrollo de la acción, sino que el sonido recibe un tratamiento similar al del sonido directo, lo cual aporta verosimilitud al relato de esta realidad social tan actual. Las tomas que se realizan varían desde la cámara fija, travellings y cámara en mano, lo que hace que las imágenes sean variadas y complementen la dinámica del film, que va desarrollando la historia de esta joven, quien traspasa diferentes obstáculos en su búsqueda de una vida digna.

Zaneta deviene, entonces, un grato (pero triste) ejercicio para comprender la realidad social en la que vivimos inmersos a nivel mundial, donde la segregación y el miedo al “Otro”, a quien se carga de todas las culpas y todos los miedos, parece ser la excusa perfecta y el modo de sublimación por excelencia de la mayoría de los Estados.